Comprando catálogos de numismática

Comprando catálogos de numismática

En la conversación que tuvimos con Antonio Roma en una de estas Convenciones Online, nos quedamos todos sorprendidísimos cuando nos dijo que tenía 1.300 libros y catálogos de numismática. Antonio, que es un auténtico erudito de la numismática, tiene en su biblioteca una enorme fuente de conocimiento que, tras muchos años de estudio, ha hecho suyo.

Bien es cierto que hoy en día no es necesario tener libros físicos para poder aprender sobre numismática. La Web se ha convertido en una biblioteca mastodóntica donde muchas veces lo complicado no es encontrar información, sino filtrar la información que se encuentra.

Pero no todo está en la Web. Si bien en los últimos pocos años hemos visto varios catálogos accesibles online (un ejemplo y otro) todavía la inmensa mayoría de los catálogos básicos de numismática se editan en papel. Estoy seguro de que la versión online se acabará imponiendo, pero mucho me temo que en la próxima década seguiremos utilizando fundamentalmente catálogos físicos.

Catálogo Vidal Quadras (1892)

Un problema relacionado es dónde adquirir los catálogos. Para ello, yo distinguiría tres tipos de catálogos de numismática:

  • Catálogos que no están agotados. Estas novedades bibliográficas son las que suelo reseñar.
  • Catálogos agotados y desactualizados. Son catálogos que se editaron hace unas décadas, pero que han quedado desfasados y ya no se utilizan como referencia. Este tipo de catálogos suelen ser muy baratos. Un ejemplo sería el libro de duros del mundo que Castán publicó en los años 70.
  • Catálogos agotados que se utilizan como referencia. Estos catálogos se editaron hace décadas, pero todavía se utilizan y se referencian con cierta frecuencia. Este tipo de catálogos son los más deseados y suelen ser bastante caros. Un ejemplo serían los cuatro tomos de la Vidal Quadras.

Los libros que se han editado hace poco y no están agotados son, obviamente, los más fáciles de conseguir. Simplemente se habla con el autor (suele ser fácilmente accesible) o con cualquier distribuidor y se solicita el catálogo. El problema es cómo filtrar los catálogos que son realmente útiles para nosotros.

Descripçao das Moedas Portuguesas (1874)

Los libros agotados son mucho más complicados de conseguir. En librerías de viejo no suelen tener ninguno (no habré preguntado en menos de 20 librerías y en ninguna tenían libros de numismática). Pero, afortunadamente, hay algunos comerciantes que además de monedas venden catálogos. Uno de ellos es Álvaro Albero, director de Numismática La Dobla.

Ni qué decir tiene que la venta de libros no supone el núcleo del negocio de Numismática La Dobla. Pero la venta de libros es un buen complemento para los clientes de Álvaro: el mismo profesional que ofrece monedas y orienta en la colección a sus clientes, también ofrece bibliografía al respecto.

En este sentido, Álvaro Albero tiene dos características que debe tener cualquier comerciante que trabaje la bibliografía numismática:

  • Conoce los catálogos que vende, los maneja y sabe orientar al coleccionista sobre qué catálogo de numismática adquirir. Esto quedó muy claro en la entrevista que le hice.
  • Se preocupa por adquirir nuevos catálogos de manera periódica. Al igual que con las monedas, de vez en cuando adquiere bibliotecas numismáticas, de manera que puede ofrecer bibliografía nueva y sorprendente para el coleccionista.

Para quienes empiezan, mi consejo es que una vez que se centren en una serie concreta adquieran al menos un catálogo básico de esa serie. Para ello considero básica la orientación del comerciante que os venda los catálogos. Podéis consultarle, pues debería manejarlos y conocer bien su contenido (si no lo hace, malo).

Compendio De Las Piezas De 8 Reales, Calbetó (1870)

Un coleccionista más experimentado suele hacerse con catálogos básicos de muchas series y catálogos más concretos de las series en las que centre su colección. Yo, al igual que muchos otros coleccionistas, lo que solemos hacer es comprar muchas de las novedades que van apareciendo. Especialmente de los autores que más nos gustan.

Finalmente, está el coleccionista de bibliografía numismática. Son estudiosos que se interesan por la historiografía numismática. Para ellos, libros antiguos como los que ilustran esta entrada son una auténtica golosina. No son libros baratos (nunca lo fueron), pero son clásicos que cualquier coleccionista querría tener en su estantería. Adquirir uno de estos catálogos de numismática genera un éxtasis semejante a comprar una moneda de altísimo nivel.

9 Comentarios

  1. Jesus Ch. 4 meses hace

    Excepcional entrada Adolfo. Los catálogos, esos grandes olvidados por (la mayoría) de los coleccionistas que entran en este mundillo.

    Sólo me gustaría reseñar otro tipo de bibliografía importante. Los catálogos de grandes colecciones subastadas, que suelen darlos de forma gratuita las casas de subasta a sus clientes. En los catálogos de Gaspar de Pórtola, de Caballero o de Trastámara, por poner ejemplos de lo mío, cualquier coleccionista medio-especializado puede obtener información, como mínimo, igual de útil que en un Calicó

    Saludos!

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 4 meses hace

      Estoy muy de acuerdo.

      Yo todos esos catálogos los consulto online.

  2. Carpanta 4 meses hace

    «Estoy seguro de que la versión online se acabará imponiendo, pero mucho me temo que en la próxima década seguiremos utilizando fundamentalmente catálogos físicos»

    Por mi parte espero que así sea, no me termino de acostumbrar a catálogos online, solo los utilizo para pequeñas actualizaciones, donde se ponga el papel físico con las pequeñas aportaciones escritas al lado que se quiten las versiones online.

    • andresito 4 meses hace

      Yo con que sigamos coleccionando monedas físicas, y no tokens no fungibles (NFT – criptomonedas aparte) me doy por satisfecho… Pero me temo que el futuro nos acabará barriendo como tantas otras cosas…

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 4 meses hace

      Carpanta, como estamos comentando en Facebook, también hay muchas ventajas de los catálogos online. Yo creo que hay muchas más ventajas que inconvenientes, pero es un problema cultural el que estamos acostumbrados al papel. Online también se pueden hacer anotaciones… y compartirlas ;)

      Andresito, creo que los romanos no emitían NFT, ¿verdad?
      En ese caso, quien quiera hacerse con objetos romanos, tendrá que comprar monedas físicas :D

      Saludos,
      Adolfo

  3. Javier 4 meses hace

    Yo sigo echando de menos en España catálogos con el nivel de información de Cgb.fr.
    Están muy bien editados, muy bien maquetados, con unas ilustraciones que parecen infografías, muchísimos detalles. Con la historia de las monedas, como iniciarte en la graduación , etc. Ademas ya todos vienen con la escala Sheldon y están traducidos al inglés.
    Los franceses no son tontos y se han entregado de lleno al público norteamericano con esos catálogos tan bien editados y con la escala de graduación americana.
    Yo me inicié en el coleccionismo de moneda francesa por el preciosismo de sus catálogos.
    Pongo dos ejemplos, si Adolfo lo considera propaganda pues se eliminan sin problema:
    https://www.cgbfr.com/le-franc-les-monnaies-les-archives-collectif,lf2019,a.html
    https://www.cgb.fr/le-franc-les-monnaies-edition-poche-2017-sous-la-direction-de-joel-cornu,lf2017,a.html
    Podéis echar un vistazo en esas páginas como son por dentro.
    Un saludo.

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 4 meses hace

      El problema está en que luego se editan esos catálogos y no los compra casi nadie.

      Los libros o catálogos numismáticos españoles (y no los estadounidenses) se escriben prácticamente por amor al arte. Si el autor no pierde dinero se puede dar con un canto en los dientes.

      Saludos,
      Adolfo

      • Javier 4 meses hace

        La verdad es que yo no tengo mucha experiencia, pero si en España se editase un catálogo así y adoptáramos la escala Sheldon (ya sé que no es el debate y es un tema ya muy manido) abandonaríamos ese oscurantismo en el que yo veo que está metida la Numismática española en comparación con otros países y entraría mucha gente joven y nos abriríamos más a un público internacional. En Francia esos catálogos se venden muy bien ( hay que tener en cuenta que Paris tiene muchísimo turismo norteamericano) y este 2021 sacan uno nuevo. Pero es posible que como tú dices aquí fuese diferente y no se vendiesen.
        Gracias

  4. TERESA 4 meses hace

    BUENAS NOCHES. GRACIAS ADOLFO. DE EPOCA HISPANO-ARABE ME RECOMENDAIS ALGÚN CATALOGO
    GRACIAS

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