La moneda ibérica V: La moneda hispano-cartaginesa en la época de Asdrúbal y Aníbal

Seguimos con el libro en fascículos sobre la moneda ibérica que nos está brindando Joaquín Navarro Sánchez. Esta es la segunda y última entrega dedicada a la moneda hispano-cartaginesa. Se explican las emisiones posteriores al 227 a.C., es decir, la etapa de Asdrúbal y Aníbal. Finalmente se enumeran algunos divisores de influencia cartaginesa de muy difícil asignación. Con esto se cierra el capítulo de la hispano-cartaginesa.

Hasta ahora se ha publicado:


1.2. Penetración en la Meseta, etapa de Asdrúbal

EMISIONES DE LA ETAPA DE ASDRÚBAL (227-221 A.C.)

Foto 21. Estátera de oro con cabeza viril diademada a izquierda con cintas colgantes y en el reverso proa de nave a derecha con rostra, remos, aplustre y escudo sobre la borda. Se trata de un magnífico ejemplo de las acuñaciones áureas de los cartagineses en la Península, siendo pieza única (R10, 7,52 g, 18 mm, The State Hermitage Museum, San Petesburgo, Rusia).
Foto 22. Trishekel forrado partido para circular como shekel y medio. Se trata de una acuñación oficial, no catalogada con delfín a la izquierda (Inédita, MBC/MBC-, 10,21 g).

La emisión con proa es del mejor estilo helenístico siciliano y simboliza la flota que trajo al ejército cartaginés, y en cuanto al anverso podría ser el retrato de uno de los bárcidas y no Heracles (ya que no presenta ninguno de sus atributos al estilo helenístico); aunque se sabe por Silo Itálico que en el templo de Heracles en Gadir no había imagen ni estatua alguna de los dioses ni de sus atributos.

Esta espléndida serie de la “proa” se adscribe a la ciudad de Gadir y a la administración de Asdrúbal, cuando mandaba la flota cartaginesa al servicio de Amílcar, y cuya base principal entonces era Gadir. Así parecen confirmarlo los hallazgos, siempre cercanos a Cádiz, pero podrían deberse exclusivamente a que en esta provincia era donde se hacía la recluta de la marinería de Gadir, que se pagaría con estas monedas y no excluye de modo terminante su acuñación en Kart Hadascht (Collantes, 1997).

Esta serie, de magnífico arte y de clara influencia siciliana, muestra en retrato de un hombre con diadema, cuyo modelo es el de los gobernantes heleníticos y en concreto muy probablemente el que aparece en las piezas de Hieron II de Siracusa, que era bien conocido por los cartagineses. Sobre su identificación existen dos teorías, las que defienden que es el retrato de Amílcar Barca y de los que creen en la divinidad, aunque tal vez puedan conciliarse. Políticamente se considera poco probable que el retrato sea el de Amílcar, ya que asumiría al hacerlo un rango soberano que no tenía, al ser simplemente el enviado del Senado cartaginés para la conquista de Hispania; pero es verdad que gozaba de un poder total y tal vez por eso el modelo elegido para el retrato sea el del soberano de Siracusa (en esta ocasión como representación de dios Melkart), lo que de hecho en la práctica identificaría a ambos, al dios y al general. El reverso muestra la tradicional base del poder militar y económico de Carthago, la proa de una nave, de gran precisión y belleza.

Esta serie tiene a su vez dos tipos de retrato, siendo el segundo algo más tosco que el primero, y la importante diferencia entre ambos tiene una posible explicación política. Amílcar muere en 228, sucediéndole de forma inmediata su yerno Asdrúbal aclamado por las tropas, sin consultar ni contar con el permiso del gobierno de Carthago, mostrando así total autonomía de los Bárquidas en Hispania, y como expresión iconográfica del cambio en el liderazgo se varió la tipología del retrato de esta serie monetaria, pero con las mismas ideas. Puede entonces representar a una divinidad, en este caso Baal, para relacionarlo con el nuevo líder, Asdrúbal, cuyo nombre significa “aquel a quién ayuda Baal”, identificando al dios y al general, o bien podría ser directamente el retrato de un nuevo comandante en jefe. Por tanto esta pieza correspondería al tipo del segundo retrato de la serie de la proa y se fecharía durante el inicio del gobierno de Asdrúbal (228-227 a.C.) (Vico, 2012).

Foto 23. Siclo. Ceca militar del S-SE de la Península. A/ Cabeza masculina diademada a izq., con cintas colgantes y pendiente, identificada con un almirante de la flota bárcida, en gráfila de puntos. R/ Proa de nave a der., con rostra, remos, y un escudo sobre la borda, debajo delfín de cuerpo fino y alargado. Gráfila de puntos (R7, EBC-, 19/21 mm, 12 h, 7,2 g).  Se acuñaría esta moneda con Asdrúbal Barca al frente del ejército cartaginés en la península (227-221 a.C.), posiblemente para conmemorar el desembarco, como parece reflejar la proa de la nave. El retrato del anverso se nos ofrece como una imagen realista diademada que recuerda el estilo helenístico al representar a sus reyes. Por eso podría tratarse de un retrato del propio Amílcar como almirante de la flota o la representación de una deidad como Melkart, patrón de la familia Barca y arraigado en Iberia desde la llegada de los fenicios. El magnífico diseño de la proa de una nave de guerra supone una soberbia representación del poderío naval cartaginés. Se aprecia claramente en la parte inferior un espolón con tres dientes y detrás de él, de forma oblicua una representación de los remos. Se ve un ojo de forma almendrada que era un elemento ornamental con el imaginario propósito de percibir el rumbo, del que arranca el poste de proa terminado en punta y una línea horizontal que representa la barandilla de babor, junto con otros elementos. El carácter bélico de esta proa parece reforzarse con la presencia del escudo de guerra en la parte superior izquierda.

A la emisión de la proa le sigue en esta etapa la de reverso de elefante, que simboliza el arma más potente del ejército cartaginés, y que debió ser acuñada después de la conquista del sudeste. En esta, el personaje representado lleva el atributo de Heracles (la maza), lo que hace que Villaronga opine que su representación era de ese héroe legendario. El sistema metrológico de todas estas monedas fue el shekel fenicio de 7,20 g.

Foto 24. Espléndido dishekel representando probablemente a Amílcar, con atributos de Melkart-Herakles, laureado, barbado y con clava al hombro. En el reverso lleva un elefante a la derecha con guía (R8, MBC, 14,09 g, subasta Vico 02/04/2009). La moneda presenta una perforación estratégicamente realizada sin dañar las figuras para ser colgada resaltando el poderío cartaginés, su general en jefe y su arma más letal, el elefante de guerra.

No  hay que olvidar que Asdrúbal se vinculó estrechamente a las monarquías peninsulares, por su matrimonio con la hija de un rey íbero y fue luego aclamado rey por los íberos y elevado al rango de general por su ejército. En su fundación de Carthago Nova con el nombre de Nueva Carthago parece que quiso emular la mítica fundación de Carthago por Dido. Con bastante seguridad comprendió que al representarse en las monedas, la autoridad de la casa Bárquida se veía reforzada y que no lo enemistaría con la Metrópoli, conocedora de la antigua realeza fenicia. Si su intención era constituir un Estado Federal Ibero-Púnico quizá no se sabrá, en todo caso Roma no hubiese permitido un nuevo “Carthago” y posiblemente el propio estado cartaginés tampoco.

Foto 25. Sesquishekel (shekel y medio) con cabeza masculina laureada con clava sobre el hombro derecho a izquierda atribuida a Aníbal y en el reverso elefante a derecha (R7, MBC-/MBC+, 10,8 g, subasta Áureo 19/06/2001, subasta Vico 05/06/2008). Dos símbolos muy importantes del poderío militar cartaginés quisieron representar los bárcidas en esta moneda: la fuerza de Hércules en el retrato de su general en jefe (Aníbal) con la clava al hombro y un elefante africano, máxima representación de la fuerza terrestre de su ejército.
Foto 26. Cuarto de siclo, ceca militar del S-SE de la Península. A/ Cabeza masculina imberbe y laureada a izq., identificada con Aníbal, con clava sobre el hombro derecho. Anepígrafa, con gráfila de puntos. R/ Elefante africano marchando a der., apoyado sobre línea del exergo, dentro de gráfila de puntos (R4, BC+/MBC-, 14 mm, 12 h, 1,6 g).

Las emisiones del llamado tipo Apolíneo, según diversos autores, serían acuñadas en Castulo o Akra Leuke, mostrando la penetración cartaginesa en Sierra Morena y Levante, siendo el anverso posiblemente la representación del dios fenicio Eshmun. Este dios se suele equiparar a Asclepios (por estar asociado a la salud y a los poderes de sanación), pero de más importancia, siendo el dios tutelar de la ciudad de Sidon y Carthago, que contaba con un templo en la colina de Birsa, de gran antigüedad y que era la construcción más destacada de la ciudad; por ello fue el último refugio de los defensores cartagineses ante Publio Cornelio Escipión Emiliano en el 146 a.C. El reverso de las dos series muestra un caballo estante, tipo propiamente púnico, y en la segunda se coloca sobre el animal un uraeus.

Foto 27. Muy raro shekel de cabeza masculina a izquierda y caballo parado a derecha con ureo encima (R8, MBC+, subasta Áureo & Calicó 21/10/2020, fotografiada en el libro de José María Conesa “Las monedas de Cartagena”). El sol radiante flanqueado por dos uraeus, como representación de la diosa Uadyet, con forma de cobra erguida, constituía el emblema protector preferente de muchos faraones, los únicos mortales que podían portarlo como atributo distintivo de su realeza.
Foto 28. Unidad de bronce de cabeza feminina con casco a izquierda y bajo la barbilla letra yod y en el reverso caballo parado y debajo letra beth (R4, EBC-/MBC+, 11,6 g, subasta Vico 06/11/2014). Estos calcos se acuñaron con cierta profusión, debiendo ser las letras marcas para diferenciar las distintas emisiones.

Del fenicio en Occidente derivó el púnico y en una fase más avanzada (aunque ya se usaba ampliamente hacia la caída de Carthago, en el 164 a.C.), el neo-púnico. La primitiva letra fenicia beth  deriva hacia la forma neopúnica que es la que parece representarse en esta moneda. En esta variante del calco de Tanit, acuñada indudablemente en la península por la profusión de los hallazgos y el delicioso estilo iberizante de Tanit y el caballo, no se cita la letra “bet” en los catálogos especializados. En esta moneda parece demostrar que no solo cada ceca, sino incluso cada acuñador utilizaba la gráfila del púnico-neopúnico o el primitivo fenicio de una manera más o menos arbitraria, que por ello no permite aplicar ningún argumento cronológico.

Foto 29. Calco inédito con letra sameth debajo de la barbilla de Tanit, que curiosamente mira hacia arriba, sólo referenciada en el libro de la colección Cores (Inédita, MBC/MBC-, 9,69 g, ex colección Cores, subasta Vico 27/10/2016).
Foto 30. Raro calco con cabeza de Tanit con casco ático con cimera y penacho de estilo helenístico a izquierda y en el reverso caballo parado a derecha, con letra yod delante (R7, MBC, 10,30 g, subasta Cayón 22/01/2011). Una pieza de este tipo se encuentra en el Museo de Cuenca, resultado de la penetración cartaginesa en la Península.

La fisonomía del caballo en las monedas púnicas es muy particular, pos su talla esbelta, su remarcada musculatura, su desenvuelto movimiento… reflejo de la importancia que le daban los cartagineses. Es otro claro ejemplo de la influencia indígena en la moneda púnica, en la que un entallador local daría su toque ibérico personal al modelo que las autoridades bárcidas le ordenarían acuñar, originando un claro estilo provincial.

Foto 31. Deliciosa media unidad de bronce de cabeza de Tanit con casco y palmera en el reverso, en gráfila de puntos, con bonita pátina verde clara (R4, MBC, 4,76 g).

Esta emisión se conoce en el argot numismático como “de Palas”, ya que es la típica representación de Palas Atenea, copiada de los modelos griegos, por ser la diosa protectora de Atenas e idealizada por los púnicos como una Tanit guerrera galeada, con un atributo cartaginés destacado en el reverso, la palmera. Debió acuñarse para su circulación en los campamentos.

1.3. Estabilización de la conquista y retroceso de los bárcidas, etapa de Aníbal

EMISIONES DE LA ETAPA DE ANÍBAL (221-206 A.C.)

Foto 32. Impresionante trishekel con cabeza masculina atribuída a Aníbal a izquierda y caballo con palmera a derecha (R9, MBC, 21,76 g, subasta Cayón 21/01/2011, subasta Áureo & Calicó 01/06/2021). Estos soberbios retratos en piezas de gran módulo y peso acentuaban más la autoridad de los generales Barcas.
Foto 33. Shekel de los primeros años de estabilización de la conquista, que se caracteriza por no llevar símbolos y el estípite de la palmera estar formado por bolas (R4, EBC-/MBC+, 7,38 g). Como Fenicia era rica en palmeras este emblema designa el origen nacional de los cartagineses. Frecuentemente va acompañada del caballo, y en esta moneda se representa como tipo principal, junto con el general cartaginés.
Foto 34. Hemishekel con caballo parado en el reverso cuyo busto masculino se atribuye a Aníbal, considerado uno de los generales más grandes de la antiguedad y llamado por los historiadores “padre de la estrategia” (R4, BC+, 3,5 g, 17,4 mm).
Foto 35. Cuarto de siclo de plata con una bonita pátina negra y busto de Aníbal con patilla Este tipo sería de los más comunes entre las monedas argénteas de la familia Barca, contabilizando MIB 127 ejemplares en su base de datos (R3, MBC, 19 mm, 12 h, 1,71 g).

Algunos cuartos de siclo de este tipo se hallaron en el importante tesoro de Cheste (Valencia), publicado por Zóbel, que contenía 24 piezas de plata hispano-cartaginesas, junto con 7 dracmas emporitanas, varios óbolos massaliotas y un denario fechado en el 211 a.C. que permite datar el conjunto en una fecha anterior. Es un claro ejemplo del “argentum oscense”, con el numerario en circulación en los primeros momentos de lucha de los romanos contra los cartagineses.

La presencia de los cartagineses en la Península y su lucha contra los romanos, en la que se vieron en la necesidad de acuñar moneda para pagar a los ejércitos, fue esencial para el conocimiento y la implantación de la moneda en Iberia. Los símbolos de las monedas que acuñaron los generales bárcidas en Iberia son todos de un sentido nacional o religioso. La palmera se refiere al origen de los cartagineses, por la abundancia en Fenicia de este árbol y el caballo consagrado al dios del mar, que era venerado por los cartagineses.

Foto 36. Cuarto de shekel con cabeza de Aníbal de pequeño tamaño, muy similar al busto del trishekel, lo que indica que sería tallada por el mismo abridor de cuños. El tipo principal de esta moneda es el busto del anverso, al que se le da más importancia que al caballo, como tipo secundario. Algunos autores consideran que debe tratarse de una divinidad, aunque no parece poder atribuirse a ninguno de los dioses del panteón púnico, que se suelen representar con sus atributos, por lo que he considerado en este libro que se trata de uno de los generales de la familia Barca.

Como vehículo de propaganda los púnicos reflejaban en sus monedas sus iconos nacionales más representativos. Al no poner escritura, salvo letras sueltas diferenciadoras de cuños, tenían que dejar las imágenes más características de su identidad nacional.

Foto 37. Siclo de cabeza masculina ancha y redondeada con cabello corto, atribuída al general cartaginés Asdrúbal Barca, hermano de Aníbal (García Bellido, 2014) (R4, MBC-/MBC, 7,0 g). La moneda presenta la típica plata agria que da el característico aspecto poroso batido a algunas de estas bellas piezas.
Foto 38. Hemishekel de cabeza masculina ancha a izquierda y caballo parado (R5, MBC, 3,4 g). Varias evidencias permiten poder afirmar que el busto representado en la moneda es el de uno de los representantes de la familia Barca, al parecer Asdrúbal, (el hermano de Aníbal), y no una de las divinidades púnicas. En primer lugar el realismo de los rostros, la evidente diferencia entre los representados en las distintas monedas (los distintos generales de la familia) y la carencia en buena parte de los de atributos “divinos” (maza, piel de león, espigas). Por otra parte, algunos escritores como Polibio veían en los gobernantes  bárquidas un intento de usurpar prerrogativas reales, aunque siguieron las pautas de la metrópoli y fieles a la voluntad de Carthago y su senado.
Foto 39. Calco del tipo cabeza de tamaño ancho y cabello corto atribuída a Asdrúbal Barca (García Bellido, 2014) (R2, MBC+, 9,38 g, subasta Áureo 09/04/2003). Por la interpretación de los tipos y lo precario de las leyendas a veces es difícil determinar qué monedas pertenecen al Estado Cartaginés y cuales han sido batidas en las antiguas ciudades fenicias, ya que la tipología y epigrafía es similar. Hay que tener en cuenta los tipos, el peso, el estilo artístico, el metal y sobre todos los hallazgos para atribuir una pieza como la presente a la Península.
Foto 40. Magnífico shekel con cabeza masculina a izquierda, atribuida a Aníbal y caballo parado con palmera y punto bajo las patas traseras en el reverso (R7, MBC+/EBC-, 7,40 g, subasta Hervera-Soler y Llach 09/05/2019). Los cartagineses sabían de la tradición monárquica de los íberos, especialmente el reino de Tartessos, por lo que es muy probable que quisieran aparecer como reyes ante los que eran sus “súbditos” o aliados indígenas. Eran además conocedores del poder y la exaltación del carisma personal que daban las representaciones monetales de los reyes helenísticos, desde Alejandro Magno y debieron considerar que su verdadera imagen en las monedas era la mejor muestra de poder ante sus súbditos y el ejército de mercenarios al que pagaban con estas piezas. A favor de esta hipótesis esta también el realismo anatómico de los retratos y la ejecución de sus rasgos faciales en los que algunos han querido ver rasgos semitas africanos, tanto en los retratos barbilampiños y juveniles como los adultos y barbados. Las que se supone son las primeras emisoras presentan diadema en la cabeza, lo que era un inequívoco símbolo de todos los monarcas helenísticos, que representaban su efigie en vida en las monedas.
Foto 41. Siclo. A/ Cabeza de Aníbal imberbe a izq., anepígrafa y en gráfila de puntos. R/Caballo parado a der., apoyado sobre la línea del exergo, detrás palmera y glóbulo debajo del vientre, entre las patas delanteras y el tronco de la palmera. Gráfila de puntos (R4, BC+/MBC, 21 mm, 12 h, 7,18 g).

Siclos de este tipo aparecieron en el tesorillo de Valera de Arriba (Cuenca). En las proximidades de la antigua Valeria ibero-romana, en una zona llamada “Pedazo de las monedas”, aparecían hacia los años 40 grandes cantidades de monedas y fragmentos de plata. Fue seguramente un rico depósito escondido por un platero ibérico que llevaba consigo objetos viejos para fundir y monedas de plata, ya que en su mayoría estaban golpeadas con escoplo para intentar cortarlas o comprobar la pureza. Se pudieron salvar de la fundición para hacer joyas 23 monedas: 8 dracmas de imitación emporitana, un siclo de Aníbal con punto, un siclo de Aníbal sin símbolos, un siclo de Tanit con caballo y estrella, un trióbolo de Ebusus, una dracma de Arse de Hércules con estrella delante, un hemióbolo único, 8 denarios romanos republicanos parcialmente partidos y un quinario de plata de los Dioscuros.

Estos siclos se debieron acuñar con gran profusión, por la riqueza de las minas de plata y la urgente necesidad de financiar las operaciones militares de la Segunda Guerra Púnica en la Península Ibérica. Debieron dejarse de acuñar al menos tres años antes de la retirada en el 206 a.C. del ejército cartaginés de la Península.

Foto 42. Shekel de cabeza masculina con cabello de rizos arqueados atribuido por Mª Paz García Bellido (2014) al general Magón (R7, MBC-, 5,8 g). El descenso de peso de estas piezas podría ser indicativo de que es de las últimas acuñaciones de la ceca.
Foto 43. Bellísimo siclo con una ligera doble acuñación, de cabeza masculina presumiblemente de Aníbal y caballo con palmera con letra zayin bajo el mismo (R3, EBC-/EBC, 6,15 g, subasta Áureo 07/03/2001, ex colección Numantia, subasta Áureo 27/02/2002). Estos siclos con la letra zayin, aunque de buen arte, parecen ser de los últimos que se acuñaron de la serie, cuando la victoria de Roma era inevitable, ya que siempre tienen un peso inferior (consecuencia de la crisis bélica). En el resto de acuñaciones bárquidas los pesos son muy exactos, ya que solo los bajaron cuando se batían en retirada. El caballo es algo más tosco por la creciente influencia indígena.
Foto 44. Quinto de unidad de bronce del tipo retrato ancho y en el reverso cabeza de caballo a derecha (R1, BC+, 2,02 g) y rarísimo quinto con cabeza de caballo a izquierda del que solo se reportan 5 piezas (R8, MBC-, 2,10 g, subasta Cayón 21/01/2011).
Foto 45. Medio calco de busto de caballo con las crines acentuadas y palmera con frutos enmarcada en orla de puntos (R8, BC+, 17 mm, 11 h, 5,8 g).  No cabe duda alguna de que la tipología de esta moneda se refiere al mito de la fundación de Carthago, que relata que encontraron en la tierra una cabeza de caballo al pie de una palmera y esto lo interpretaron como símbolo de buen augurio. La villa que fundaron se llamó en fenicio Cacaben “cabeza de caballo”, nombre primitivo de Carthago, que era como sonaba en griego.
Foto 46. Raro cuarto de calco del mismo tipo que la moneda anterior (R7, MBC-, 1,37 g, ex colección Turiaso, subasta Ibercoin 15/06/2021).
Foto 47. Calco del último periodo del numerario cartaginés en la Península (R2, EBC-/MBC, 7,90 g). La variabilidad en los cuños de estos calcos, que son del fin del dominio bárquida en Iberia, es indicativa de que se acuñaron en distintos lugares, no solo Kart Hadast, y por distintos entalladores. Posiblemente fueron siguiendo a los cartagineses en su huida, hasta su salida por Cádiz. En el reverso se representa solo la cabeza de caballo fundacional, en vez de caballo completo y palmera, por falta de espacio del entallador.

Tanit era considerada la diosa tutelar de Carthago, a la que tenían gran veneración y  a la que elevaron templos en su honor, realizaron sacrificios para paliar los desastres y siguiendo el ejemplo de Sicilia, acuñaron monedas representándola.

Foto 48. Exquisita unidad de bronce con cabeza a izquierda de Tanit con un estilo tosco iberizante, con peinado recogido en moño terminado en espigas y cabeza de caballo con la boca abierta a derecha, con letra ´aleph delante en caracteres neo púnicos (R1, EBC-, 10,34 g). Se trata de la acuñación más abundante de todo el numerario cartaginés en la Península, alcanzando 249 ejemplares en la base de datos MIB.
Foto 49. Cuarto de calco. A/Cabeza de Tanit de estilo iberizante a izq., con moño, en gráfila lineal. R/ Casco corintio de arte tosco a izq., con orejeras y aro detrás, en orla lineal (R2, MBC+/MBC, 11 mm, 1 h, 1,7 g, subasta Numismática San José 17/06/2006). Delicioso estilo iberizante de esta moneda que no desmerece el mejor arte helenístico de las piezas que le sirvieron de copia. Demuestra la rápida integración de los cartagineses con la población autóctona, de la que reflejaron su impronta en las monedas. Se aprecian las espigas en el pelo, como atributos de fertilidad de Tanit, la equivalente a Ceres o Proserpina de los romanos.

Estas pequeñas piezas de cobre, conocidas como “casquitos” se acuñaron a imitación de los primeros cuartos de calco de estilo helenístico, posiblemente en un periodo más avanzado, ya que manifiesta una clara influencia indígena. Dentro del mismo estilo de piezas similares, hay variantes de cabeza y casco de mayor tamaño, aunque probablemente se tratara del mismo entallador, que debió fabricar numerosos cuños.

1.4. Divisores de influencia cartaginesa

Bajo este concepto engloba la base de datos MIB (monedaiberica.org) una serie de tipos anepigráficos que no han sido atribuidos a una ceca determinada. La mayor parte de ellos debieron acuñarse durante los años de la II Guerra Púnica, ya que se encuentran en los tesoros que se ocultaron en esos años. Comprende una serie diversa de tipos que en los catálogos más recientes se describen bajo un epígrafe «Divisores inciertos» o «Divisores hispano-cartagineses».

EMISIONES DE FINALES DEL SIGLO III A.C. (215-206 A.C.)

Foto 50. Rarísimo hemióbolo o doceavo de shekel atribuido a los cartagineses, del tipo Tanit-caduceo, en orla de puntos (R9, MBC+, 0,38 g, subasta Áureo 12/12/2004, subasta Cayón 22/01/2011). Estos pequeños divisores se relacionan con los apoyos de ciudades  levantinas, meridionales y carpetanas a los cartagineses en el contexto de la Segunda Guerra Púnica. Esta pieza puede representar el culto a Eshmun y en la koiné mediterránea se utilizaba como unidad monetaria el ágora, de origen fenicio y que correspondía a una unidad de 0,45-0,48 g de plata.
Foto 51. Hemióbolo de caduceo entre dos estrellas y delfín a izquierda con dos estrellas debajo, en orla de puntos (R9, BC+/BC). De esta moneda MIB solo reporta un ejemplar, también con agujero como esta pieza.
Foto 52. Ágora o doceavo de siclo. Ceca volante de influencia hispano-cartaginesa de un taller móvil militar de finales del s. III a.C. A/ Cabeza femenina apolínea a der., con trenzas y pelo largo, en orla de puntos. R/ Creciente sin glóbulo en el centro (R5, MBC/MBC-, 10 mm, 7 h, 0,4g, ex colección Numantia, subasta Áureo 07/03/2001).

Divisores de este tipo se encuentran en la colección de monedas feno-púnicas del Museo Arqueológico Nacional, procedentes del tesoro de Villanubia de los Ojos (Ciudad Real). Este hallazgo se componía de unas 130 piezas, en su mayoría divisores ibéricos, 17 de ellos de este tipo con creciente, relacionado con la circulación monetaria del centro Peninsular durante la Segunda Guerra Púnica.

Foto 53. Tetartemorion o 1/36 de siclo de plata con cabeza masculina laureada a derecha y en el reverso creciente con delfín en su interior (R5, MBC-, 0,20 g, subasta Hervera-Soler y Llach 03/05/2011).

BIBLIOGRAFÍA.

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  • García Bellido, Mª Paz. Madrid, 2014. El nacimiento del retrato monetario en Occidente: la familia Bárquida. Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
  • Gil Farrés, Octavio. Madrid, 1976. Historia de la moneda española.
  • Ripollés, Pere Pau; Gozalbes, Manuel; Peña, Alejandro; Onielfa, Juan Francisco; Collado,  Eva; Sánchez, María José; Serrano, Judit; Cores, María Cruz; Cerdá, Pablo; Mori, Jin y colaboradores. València, 2022. Moneda ibérica (MIB) https://monedaiberica.org
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  • Villaronga, Leandre. Barcelona, 1979. Numismática antigua de Hispania.

2 comentarios en “La moneda ibérica V: La moneda hispano-cartaginesa en la época de Asdrúbal y Aníbal”

    1. Buenas noches, Julián:
      Me alegro que le guste el artículo. Lo interesante de la moneda hispano-cartaginesa, además sus bonitas y variadas acuñaciones, es el poderlas relacionar con hechos históricos (por la abundante bibliografía de las fuentes antiguas sobre la Segunda Guerra Púnica).
      Por desgracia, al ser anepígrafas, no se pueden conocer con certeza los lugares de acuñación, así como la identidad de los bustos representados. Yo me inclino más a la teoría de Mª Paz García Bellido y otros autores de que representarían a miembros de la familia Barca.
      He tratado de poner referencias a aspectos históricos en la descripción de la foto de muchas monedas, para ponernos en el contexto histórico en el que se acuñaron.
      Un saludo:
      Joaquín

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