La moneda ibérica II: Imitaciones de la ceca de Emporion

Este es el segundo artículo en el que cedo la pluma a Joaquín Navarro Sánchez para publicar un fascículo de su libro sobre moneda ibérica. En este caso se centrará en las imitaciones a las monedas de Emporion. 

Hasta ahora se ha publicado:


1.1.3. Dracmas y divisores ibéricos de imitación de Emporion de poblaciones desconocidas

Las imitaciones ibéricas de dracmas y divisores emporitanos son acuñaciones que aparecen en los tesoros que se ocultaron durante los años de la Segunda Guerra Púnica, junto a los divisores ibéricos de imitación massaliota. Parece que se acuñaron en un contexto de guerra, quizá con la intención de contribuir a la financiación de los gastos bélicos del bando romano, considerando que el modelo que copiaron fue el que representó el tipo de moneda más habitual que percibieron los soldados del mencionado ejército (Ripollès y col., MIB 2022). 

Se trata de la primera acuñación generalizada del mundo ibérico, pero no se realizó con el propósito de sufragar inversiones originadas por el desarrollo de la sociedad (que como consecuencia monetizara su economía), sino por exigencias estipendiarias, pues su elevado valor hizo que tuviera poca utilidad en el comercio ordinario o en la vida diaria (Ripollès y col., MIB 2022). 

En MIB se separan de este grupo todas las emisiones cuya leyenda corresponde a un topónimo, esté o no localizado. Así, no se incluyen las dracmas de Iltirta, Belse, Eru, Orose, Tarakon, Barkeno, Etokisa, Biskarki, Bekose, Betase y Kum, ya que tienen entradas propias o se incluyen dentro de la producción de su respectivo taller.

Se conocen más de 200 leyendas diferentes, explicando Villaronga el hecho de que tantas ciudades copiaran este modelo por los tres levantamientos de los ilergetes 218-217 a.C., 211 a.C. y 206-205 a.C. Pero teniendo en cuenta que la moneda emporitana había sido la que en cantidades notables estaban utilizando los romanos para financiar los gastos de la guerra, es más posible pensar que estas dracmas ibéricas (con los diseños característicos de Emporion) hubiesen sido pedidas a las ciudades nativas por los romanos como parte de su contribución financiera (o bien que hubieran sido utilizadas para pago de los mercenarios ibéricos) por parte de las diversas ciudades y pueblos ibéricos que las acuñaron (Ripollès y col., MIB 2022). 

EMISIONES DE FINALES DEL SIGLO III A.C. (215-206 A.C.)

Pueblos galos de la Narbonense, celtas del valle del Loira e íberos del noreste peninsular, copiaron desde finales del siglo III a.C. las monedas de plata de las colonias griegas de Emporion, Rhode y Massalia, con leyendas griegas degeneradas o caracteres pseudo-ibéricos, siendo consideradas por algunos como las antecesoras del denario ibérico.

Las dracmas ibéricas con tipos emporitanos son las más antiguas monedas conocidas con epígrafes ibéricos (250 a.C.), desmonetizadas después de la conquista de Hispania por los romanos. Sus leyendas son degeneraciones del nombre griego que no sabían copiar bien los indígenas y que terminaron por sustituir por los nombres ibéricos de sus pueblos. Quizá estas dracmas fueran utilizadas por los romanos para la financiación de sus tropas y constituirían el mayor capital que financió la guerra en la Península. 

Estas monedas de plata de Emporion fueron imitadas a partir del 250 a.C. por los íberos de todo el levante y el sur de Francia por el prestigio de la colonia griega. El origen de estas imitaciones son las luchas que los pueblos íberos mantuvieron primero contra los cartagineses y luego contra los romanos y por ser la moneda que mejor conocían y más próxima a ellos. Se acuñaron con el mismo sistema metrológico de las dracmas emporitanas a las que imitaban, con un peso alrededor de los 4,70 g y entre el 250 y 180 a.C., siendo anteriores a los denarios ibéricos. Las monedas de Rhode fueron imitadas por las tribus celtas del sur de Francia.

Las llamadas “monedas con leyenda degenerada” no son otra cosa que la leyenda griega de Emporion escrita de modo casi irreconocible, por pueblos ibéricos colindantes. Guadán considera a estas dracmas propiciadas por los romanos, que en un primer momento necesitaron de toda la ayuda de las tribus descontentas con Carthago. Expulsados los púnicos, también las tribus ilerketes necesitaron fortificarse y hacer levas para sus luchas con otras tribus que les hacían la guerra en su cualidad de nuevos aliados de Roma. Puede que alguna de las emisiones de dracmas con leyenda indígena haya podido ser acuñada por alguna ciudad partidaria de Carthago, así como de manera indudable se acuñaron fraccionarias de plata en la zona de dominio cartaginés.

En un estudio del Dr. Leandre Villaronga sobre la imitación de monedas ibéricas de Iltirda e Iltirkesken en el Languedoc occidental, vio que aquellas monedas ibéricas catalanas atravesaban los Pirineos por la Cerdaña y descendían por los valles de l`Ariège y de l`Aude. Por estas vías aquellas monedas circulaban pero no en un sentido comercial para servir para intercambio de productos, sino que eran llevadas accidentalmente (o como moneda de bolsillo) por los pastores transhumantes, que eran los que circulaban con sus ganados.

Tras la rebelión ilerkete, los romanos se llevaron cientos de miles de estas monedas (el “argentum oscense”) a Roma como botín. Estas tribus no tenían moneda, que fue un fenómeno político debido a la militarización y ajeno a la organización social de estos pueblos, siendo la moneda para los mercenarios o para soldados profesionales, que luchaban en parajes lejanos, carentes del instinto de conservación de su territorio, con necesidad de sometimiento a una voluntad permanente de lucha. 

Villaronga (1979) reconoce cuatro grupos en estas imitaciones ibéricas, el “argentum oscense” citado por Tito Livio:

Imitaciones en que se copia exactamente el modelo emporitano, incluso la leyenda, pero difiriendo el estilo que es algo más tosco que en las emisiones oficiales.

Foto 27. Dracma. A/ Cabeza de Perséfone-Aretusa a derecha, rodeada por tres delfines. R/ Pegaso-Crisaor a derecha, cuya cabeza está formada por un genio que se coge los pies, debajo leyenda poco visible (4,74 g, 4 h, EBC-, R7. ACIP-297, CC-839, subasta Ibercoin  04/12/2018).

Imitaciones con un estilo más tosco y con incorrecciones en la leyenda, unas veces usando formas iberizantes y otras con signos equivocados, habiéndolas también anepígrafas. 

Foto 28. Dracma. (4,65 g, 8 h, BC+/MBC, R8. ACIP-311, mismo ejemplar; Villaronga nº 480 “Les dracmes ibèriques i llurs divisores, 1998”, mismo ejemplar., subasta Áureo & Calicó  30/10/2012). La moneda es clasificada por Villaronga con arte degenerado y leyenda pseudo–ibérica, ya que el entallador trataba de imitar la leyenda griega.
Foto 29. Dracma. (4,73 g, 1 h, EBC/EBC-, R8. CNH-122, pg. 54; CC-830; Villaronga nº 52 “Les dracmes ibèriques i llurs divisores, 1998”. Subasta Áureo & Calicó  28/10/2008). Magnífico ejemplar de dracma ibérica de imitación de Pegaso con cabeza de genio, con leyenda griega iberizada y un muy buen arte en el que destaca el curioso pendiente de la diosa. La leyenda del reverso es degenerada “HIWIΓIΓ”.
Foto 30. Tritartemorion de imitación con peinado terminado en tres rizos, raya delante de la cabeza y dos círculos bajo el caballo (R7, MBC-, 0,27 g).

Imitaciones con leyendas indescifrables y estilos muy toscos. 

Foto 31. Dracma. (4,42 g, 1 h, BC+, R9. ACIP-309; misma moneda ilustrada en la obra de Villaronga “Las monedas de plata de 1997”, nº 150. Subasta Vico 26/06/2012, ex colección Cervera, ex HSA-12419). Villaronga clasifica esta rarísima moneda como dracma de imitación ibérica de leyenda incierta, con un arte tosquísimo. Presenta un golpe de cizalla en el reverso para comprobación de la calidad de la plata.
Foto 32. Dracma. (4,24 g, 8 h. MBC, R8. Vives, lámina V, nº 4; Villaronga nº 514 “Les dracmes ibèriques i llurs divisores, 1998”, mismo ejemplar. Subasta Vico 26/06/2012, ex HSA-12403). Se trata de una típica dracma de imitación indígena de estilo muy peculiar y cuidado dentro de su pobre arte ibérico. Con Pegaso-Chrysaor, presenta una leyenda ibérica indescifrable y pátina gris de monetario antiguo, siendo acuñada con posterioridad al 218 a.C.
Foto 33. Diminuto hemitrietartemorion de imitación que se caracteriza por presentar una cabeza femenina con pelo muy enmarañado. En el reverso, dos roeles bajo el caballo (R3, MBC+, 0,11 g).
Foto 34. Tritartemorion de imitación con cabeza femenina diademada a izquierda y en el reverso Pegaso volando a derecha (R7, MBC, 0,60 g, subasta Ibercoin 29/11/2022. Mismo ejemplar que MIB 3/218, ex colección del escultor Cayetano Aníbal González, citada en la revista Numismática y Arqueología (2002) como hallazgo en la provincia de Granada).

Imitaciones con las leyendas ibéricas perfectamente legibles que corresponden a topónimos en su mayoría no conocidos, pero en otros casos sí. 

Las dracmas de topónimos de poblaciones conocidas las describo en el siguiente apartado.

Algunas de estas dracmas de leyendas ibéricas reconocibles, pero cuya localización de la ceca es desconocida, son las siguientes:

BAKARTAKI

La leyenda ibérica  Bakartaki se refiere probablemente a un nombre de lugar y se relaciona con los intereses financieros de los cartagineses. Solamente se conoce una moneda con esta leyenda, que corresponde a una dracma de imitación emporitana, y que según Collantes procede de una colección de Sagunto y sugiere que debe tratarse de un hallazgo de la zona.

BEKOSE | TIKOSE

Se trata de dracmas con esta leyenda, cuya localización es desconocida, pero debió estar situada la ceca en la zona sur de la provincia de Tarragona, tal y como sugiere su topónimo y el área de dispersión de las monedas. Una de ellas procede del tesoro de Orpesa y otras dos de un hallazgo en la zona de Tivissa (Ripollès, MIB 2022).

BELSE

Las leyendas Belse, belsesalirśalir o belseban, se conocen únicamente sobre un número muy reducido de dracmas ibéricas de imitación emporitana, acuñadas con un peso medio de 4,46-4,66 g. Están documentadas en el tesoro de Orpesa (Villaronga 1998), que se ocultó a finales del siglo III a.C., por lo que no cabe duda de que se acuñaron durante el transcurso de la Segunda Guerra Púnica.

BETASE

El topónimo Betase se conoce a través de la leyenda de una dracma ibérica de imitación emporitana olośŕnŕ:beta.seśali: y su localización es desconocida. La leyenda parece que esté mencionando una persona vinculada de algún modo con la emisión de moneda, un encargado de la acuñación o un reyezuelo, y a la vez el lugar de emisión (Ripollès y col., MIB 2022).

BISKARKI

La leyenda de las dos únicas dracmas conocidas se lee como Biskaŕki, que se relaciona con el gentilicio bisgargitani que menciona Plinio (N.H.), cuando señala que en Tarraco dirimen sus pleitos 42 pueblos, de los que los más famosos, de entre los de ciudadanos romanos, son los dertosanos y los bisgargitanos. Se ha propuesto tradicionalmente una ubicación en la zona norte interior de la provincia de Castellón, en Morella o en el yacimiento La Moleta dels Frares.

ERU

Se trata de dracmas con dos tipos de leyendas: Eŕu y Eŕuśalir, desconociéndose nada más de ellas. 

TIKIRSKINE

Foto 35. Dracma. A/ Cabeza de Perséfone-Aretusa a derecha, con peinado terminado en tres rizos de gancho, rodeada por tres delfines. R/ Pegaso-Crisaor a derecha, con cabeza modificada, debajo signos ibéricos Ku y Ti y leyenda TiKiRSKiNE. Esta leyenda figura en una lápida de Sagunto, lo que indicaría una procedencia levantina para esta pieza (4,49 g, 11 h, MBC/MBC+, R9. Se citan solamente tres ejemplares conocidos. ACIP-389; CNH-73 (pág. 47), mismo ejemplar que el Corpus. Subasta Hervera-Soler y Llach  28/02/2012).

1.1.4. Dracmas y divisores ibéricos de imitación de Emporion de poblaciones conocidas

Incluyo aquí algunas dracmas con leyendas ibéricas legibles de poblaciones conocidas, por las fuentes escritas antiguas y/o los topónimos de localidades actuales.

EMISIONES DE FINALES DEL SIGLO III A.C. (215-206 A.C.)

Debieron ser muy abundantes las dracmas de imitación con leyendas ibéricas, a juzgar por la cantidad de tipos, presentando ninfa marina y Pegaso con la cabeza del caballo transformado en niño alado. En el reverso llevan letreros en alfabeto ibérico, con nombres que en ocasiones son claramente coincidentes con los de ciudades perfectamente documentadas, como Taraconsalir, Barkeno o Iltirsalir; en otras parece rastrearse un nombre conocido, como Olosortin (Olot), Etokisa (Otobesa) y en otras el nombre no es familiar por no conocer el topónimo de muchas ciudades antiguas, como Kertekunte, Belsesalir, Boraion…, llegando sus hallazgos hasta zonas del Levante. Su acuñación debe coincidir con la llegada romana a la Península el 218 a.C., por la aparición del Cabiro en la cabeza de Pegaso y perdurarían tras final de la guerra en Hispania en el 206 a.C. (Collantes, 1997).

Entre las dracmas ibéricas de imitación hay algunas que se han podido identificar con poblaciones conocidas, por el topónimo de la leyenda. Entre ellas están algunas como Barkeno (actual Barcelona), Olosortin (actual Olot), Tarankon (actual Tarragona)…La existencia de letreros reconocibles como Iltirta, Olosortin y Tarrako y el claro parecido de sus anversos hace sugerir a Collantes la existencia de un grupo ilerkete de dracmas, que formarían parte del numerario romano impuesto a estas tribus aliadas de Carthago.

ALAUN. Alagón, Zaragoza, España.

Acuñó dracmas de imitación emporitana con la leyenda Alaun, de la que solo se conoce una moneda fechada entre el 215 y 206 a.C., similar a las dracmas de imitación con leyenda Iltirta. Las emisiones de bronce presentan una cabeza masculina rodeada de tres delfines en su anverso y los reversos dependen de los valores, jinete con palma en las unidades, caballo galopando en los semis y en los cuadrantes una escena mitológica, donde aparece Eros cabalgando sobre medio Pegaso, inédita en la amonedación ibérica.

BARKENO. Barcelona, Catalunya, España.

Las dracmas ibéricas de imitación emporitana con leyenda baŕkeno y bakeŕno corresponden a un nombre de lugar, del grupo de topónimos terminados en -o, habituales  en el área catalana, ratificando las diversas inscripciones latinas recuperadas su identificación con Barcino, actual Barcelona (Untermann 1975), siendo el testimonio más antiguo sobre la existencia de la ciudad.

En el tránsito del siglo III al II a.C., esta ceca acuñó dracmas de imitación emporitana con la leyenda ibérica Ba-R-Ke-N-O. Solo se conocía un ejemplar con la leyenda relativamente clara, y un segundo con solo la terminación de la leyenda. Según Collantes en el año 1992 salieron al comercio dos más, con leyendas muy claras, una de ellas con la leyenda Barkeno y otra con los signos 2º y 3º cambiados “Bakerno”. El antiguo ejemplar conocido procedía de Valencia, los dos recientes de un hallazgo en la provincia de Salamanca, junto con monedas cartaginesas que se atribuyen a la zona de Levante, bajo dominio cartaginés.

Las fuentes antiguas en que aparece citada una ciudad con nombre Barkeno o similar son: Ptolomeo (Barkinon), Avieno en su Or. Mar. (Barcino) y Plinio (Barcino Faventia). Es indudable que la Colonia Barcino Faventia de Plinio y la Barkinon de Ptolomeo, corresponden a la que en el futuro será la Barquinona medieval. Algunos autores consideraban que la antigua ciudad ibérica de Laie, recibió el nombre de Barkeno en época imperial, y no aceptaban la transliteración de la única leyenda conocida como Barkeno. Otros lo aceptaban y consideraban paralelo el caso de Tarrako y Kese, en que un antiguo nombre, quizás ilerkete, cedía ante el nombre ibérico, y volvía en época imperial.Estas dracmas aseguran la existencia de una ciudad emisora con ese nombre, desde época tan antigua como la Segunda Guerra Púnica, que podría ser la antigua Barcino.

Foto 36. Dracma. A/ Cabeza de Perséfone-Aretusa a derecha, con peinado terminado en tres rizos de gancho, rodeada por tres delfines, cortada por cizalla para su desmonetización. R/ Pegaso-Crisaor a derecha, con cabeza modificada, debajo leyenda ibérica BaKeRNO (4,66 g, 12 h, EBC-, extremadamente rara R10. Posiblemente solo se conozca esta moneda con la leyenda BaKeRNO. FAB-1148; ACIP-442 mismo ejemplar; CC-890 mismo ejemplar y mismo ejemplar que el Corpus. Fotografiada en el libro “Numismática paleohispánica” y en el “Diccionario de las cecas y pueblos hispánicos” del C.S.I.C. Subasta Vico  16/11/2017. Ex colección Cores).

Una dracma ibérica de Barkeno desapareció durante la Guerra Civil española en 1936 y se encontraba en el Gabinete Numismático de Barcelona, procedente de la colección Pujol i Camps.
De este tipo solo hay noticia de dos ejemplares en el mundo, uno en el Museo de Copenhague y la moneda de Barcelona que desapareció en 1936. La importancia de esta moneda es que aparece por primera vez el topónimo Barkeno, origen del nombre de la ciudad de Barcelona.

ETOKISADebe tratarse de una acuñación de una ciudad localizada en la periferia de Cataluña, al sur de la provincia de Tarragona o al norte de Castellón. La producción de esta ceca fue importante, con 12 cuños de anverso y 10 de reverso.

Foto 37. Extraordinaria dracma de imitación de la ceca de Etokisa (Subasta Vico 17/11/1994).

KUM. Tivissa, Ribera d’Ebre, Tarragona, Catalunya, España.La concentración de monedas con leyenda kuḿ/ḿku en el poblado de Castellet de Banyoles (Tivissa) y sus alrededores, donde se ha identificado un campamento romano, ha llevado a proponer la localización de esta producción monetaria en el mencionado yacimiento arqueológico. Fue relativamente abundante su volumen de acuñación para este tipo de dracmas, acuñando también divisores.

Foto 38. Magnífica dracma ibérica de imitación de la ceca de Kum. Tomada de MIB (2022).
Foto 39. Tritartemorion de la ceca de Kum. Museu de Prehistòria de València. Tomada de MIB (2022).

ILTIRTA. Lleida, Catalunya, España.

Foto 40. Dracma. A/ Cabeza de Perséfone-Aretusa a derecha, rodeada por tres delfines, con arracada de pendientes. R/ Pegaso-Crisaor a derecha, con cabeza modificada, debajo lobo y leyenda pseudo-ibérica ilegible. Se adivina su adscripción a Iltirta por tipos similares y el lobo, animal totémico de la ciudad. (4,50 g, 4 h, MBC. extraordinariamente rara R10. La moneda es inédita hasta su publicación en el catálogo de la colección Cores. CC-853, mismo ejemplar. Subasta Vico 16/11/2017, ex colección Cores.

OLOSORTIN. Olot, Girona, Catalunya, España.

En dracmas de plata aparece la leyenda ibérica O-L-O-S-O-R-Ti-N. Algunas son de muy buen arte y en ocasiones la leyenda aparece artificiosamente separada Olosor-tin. La localización de la ceca es desconocida, pero Gómez Moreno en “Divagaciones Numismáticas” sugiere situarla en Olot, por el nombre y el contexto geográfico de otras dracmas de imitación emporitana: Iltirtasalir (Lérida), Tarraconsalir (Tarragona), etc… El nombre recuerda la tribu de los olossitani, atestiguada en inscripciones funerarias de Emporion.

Foto 41. Muy rara dracma de imitación ibérica de Emporion de gran belleza. A/ Cabeza de Perséfone-Aretusa a derecha, rodeada por tres delfines. R/ Pegaso-Crisaor a derecha, con cabeza modificada, debajo delfín y leyenda ibérica OLOSORTiN, con último signo bajo las patas del caballo. Maravilloso reverso por su extraordinaria calidad (4,74 g, 1 h, EBC/EBC+, R8. FAB-1174; ACIP-399; Villaronga nº 392 “Les dracmes ibèriques i llurs divisores, 1998”, mismo ejemplar. Subasta Áureo 29/10/2008. Subasta Áureo & Calicó  24/04/2014. Ex colección Barcino. Ex colección Muntaner.

TARAKON. Tarragona, Catalunya, España.

Tarraco ha sido tradicionalmente identificada con la ciudad indígena y ceca de kese, sin embargo es probable que se trate de dos ciudades diferentes, ya que en dracmas de imitación aparece también el topónimo Tarakon, que se acuñaron como imitaciones ibéricas de las dracmas emporitanas (218-180 a.C.). La ceca interrumpió sus emisiones hasta tiempos de Augusto (2 a.C.) y convertida en la romana «Colonia Iulia Vrbs Triumphalis Tarraco«, capital de la provincia Tarraconense, finalizó sus acuñaciones provinciales con Tiberio (22-23 d.C.).El topónimo Tarrakon aparece citado repetidas veces en las fuentes clásicas, tanto griegas como latinas, para referirse a un emplazamiento localizado en la bahía de la actual Tarragona (Estrabón, Polibio, Livio y Plinio). Las dracmas de imitación emporitana con leyenda tarakonsalir (plata de tarakon) se han vinculado con esta localización. Fueron por lo tanto acuñaciones de una localidad ibérica que los griegos y romanos denominaron Tarraco, para contribuir al gasto de guerra romano.

Foto 42. Dracma de Tarankon, oppidum ibérico antecedente de la importante ciudad de Tarraco. Tesoro de Oropesa. MIB la considera acuñada entre el 215-206 a.C.

1.1.5. Imitaciones galas de las dracmas ampuritanas

Localización de las cecas desconocida

Las dracmas galas de imitación de Emporion se acuñaron durante el siglo III a.C., en diversos centros de producción que todavía no han sido identificados. Fue un fenómeno de larga duración que se extendió progresivamente por el sur de Francia, a lo largo del istmo galo y Galia central y no tuvo ninguna relación con las imitaciones ibéricas de las dracmas de Emporion con reverso Pegaso (Ripollès y col., MIB 2022). 

Inicialmente los tipos reproducen las dracmas de forma bastante exacta, aunque con menos pericia técnica y un estilo menos cuidado. Con el paso del tiempo los diseños se van desarticulando, esquematizando y combinando de forma que mezclan diseños de tipos diferentes.

La dispersión de las imitaciones galas de Emporion es bastante amplia, pues está distribuida a lo largo del territorio Aude-Garona y Garona-Loira, con varios centros importantes, como Lacoste y Montlaurès. Sin duda, las actividades comerciales y económicas desarrolladas en el territorio Aude-Garona y entre el Mediterráneo y el Atlántico debieron estar en la base de estas acuñaciones (Ripollès y col., MIB 2022). 

EMISIONES DE LOS DOS ÚLTIMOS TERCIOS DEL SIGLO III A.C. (275-200 A.C.)

Las emisiones de Rhode y Emporion fueron copiadas por los pueblos celtas del sur de la Galia, que acuñaron unos ejemplares que dentro de su barbarismo tienen una gran expresión plástica. Estas imitaciones galas se fechan entre los siglos IV y III, con variedades de arte y pesos muy acusados.  Casi todos los numismáticos coinciden en suponer el comienzo de las “dracmas de imitación emporitana” a finales del s. III a.C., siendo acuñaciones de tribus de la Península, propiciadas y apoyadas por Roma como apoyo financiero para su guerra contra Carthago y no tanto acuñaciones autónomas de esas tribus sublevadas contra Roma. Hallazgos de este tipo de dracmas se dan por toda la costa peninsular mediterránea, pero principalmente en la zona catalana.

Foto 43. Dracma gala de imitación de Emporion que copia bastante bien el tipo de la dracma púnica del caballo parado, aunque con un exquisito arte celta. Bibliothèque Nationale de France, tomada de MIB (2022). La diosa representada en esta moneda no es la Arethusa griega, se trata de Persefone, al presentar la espiga de trigo en su tocado, que fue el tipo de anverso utilizado en las emisiones emporitanas del caballo parado de tipo cartaginés.
Foto 44. Dracma gala de imitación de Emporion que presenta un arte celta más degenerado, con un marcado esquematismo. Museu de Prehistòria de València, tomada de MIB (2022).
Foto 45. Dracma gala de imitación del tipo caballo parado y Victoria alada encima. En el anverso, cabeza de Perséfone a izquierda y leyenda corrupta delante. Pese a tratarse de una copia de las tribus galas, imitan detalles tan finos como el collar al cuello del caballo, lo que indica que tenían un buen conocimiento de estas monedas de Emporion (R7, MBC-/BC+, 4,16 g, ex colección Cores, subasta Vico 07/03/2019).
Foto 46. Dracma de imitación gala del tipo caballo parado y Victoria con un arte fuertemente celta. La cabeza de la diosa está cargada de simbolismo y gusto por la geometría, siendo el resto de las figuras (caballo, Victoria, delfines) muy esquemáticas, lo que provoca una sensación de caos y formas abigarradas, dentro de una delicada simetría. La moneda presenta un golpe de cizalla para desmonetizarla.
Foto 47. Dracma gala de imitación de Emporion con agujero hecho de antiguo al efecto para ser colgada como adorno exhibiendo el Pegaso y la diosa. Estas imitaciones con tipología griego-siciliana son posteriores al 241 a.C., tras perder los cartagineses la Primera Guerra Púnica. El Pegaso y la leyenda griega están muy bien imitados, presentando la cabeza de Arethusa un característico arte céltico. La influencia púnica de la acuñación se ve en los símbolos solares de creciente en el anverso y estrella en el reverso (R8, MBC-, ex colección Eugen Wankmüller, Germany, subasta Gorny & Mosch 12/03/2015).
Foto 48. Bellísima dracma de imitación gala de Emporion, inédita por su leyenda errónea EMPOIRTON. Extraordinaria moneda, que además de ser pieza única presenta una excepcional plata irisada de varios colores (R10, MBC+).
Foto 49. Dracma gala de imitación del tipo caballo parado, en la que el esquematismo y la abstracción son tales que es difícil reconocer el tipo que copiaron, sobre todo en el anverso (ex colección Cores, subasta Vico 07/03/2019).

Dos cecas con leyenda ibérica y acuñadas en la Galia son las siguientes:

IBINKI

Las dracmas con leyenda ibérica ibinki han sido atribuidas a Galia, en la zona de Languedoc. Emplearon los diseños de los denarios de Kese, con un retrato masculino con collar, a derecha, en el anverso y un jinete con clámide y palma, portador de un segundo caballo, a derecha, en el reverso.

IEKELa moneda con leyenda ibérica Ieke se considera acuñada en un lugar desconocido de Galia. El único ejemplar conocido fue adquirido en la subasta Dr. Nott’s Sale por el British Museum en 1842. Es una acuñación oficial que tomó prestada la iconografía de los denarios romanos republicanos del siglo II a.C.

Bibliografía

  • Beltrán Martínez, Antonio. Cartagena, 1950. Curso de Numismática. Tomo I. Numismática antigua, clásica y de España. 2ª edición.
  • Beltrán Martínez, Antonio. Zaragoza, 1983. Historia de la moneda española a través de cien piezas del museo de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.
  • Collantes Pérez-Ardá, Esteban. Madrid, 1997. Historia de las cecas de Hispania Antigua. Editado por Tarkis. 
  • Pina, Manuel. Madrid 2002. Generalidades de las amonedaciones en la Península Ibérica, desde sus inicios hasta la invasión musulmana, incluyendo la descripción de todas sus cecas. www.tesorillo.com
  • Ripollés, Pere Pau; Gozalbes, Manuel; Peña, Alejandro; Onielfa, Juan Francisco; Collado,  Eva; Sánchez, María José; Serrano, Judit; Cores, María Cruz; Cerdá, Pablo; Mori, Jin y colaboradores. València, 2022. Moneda ibérica (MIB) https://monedaiberica.org
  • Villaronga, Leandre. Barcelona, 1979. Numismática antigua de Hispania.

3 comentarios en “La moneda ibérica II: Imitaciones de la ceca de Emporion”

    1. Gracias, Miguel:
      Para acabar este capítulo de moneda hispano-griega quedaría la tercera parte: Rhode, imitaciones, Massalia e Hispanorum.
      Luego ya si Adolfo lo ve conveniente me gustaría subir las monedas hispano-cartaginesas y posteriormente, siguiendo con las cecas púnicas las emisiones de las ciudades fenicias y las libio-fenices.
      En la misma línea de lo que ya hay subido, espero os guste a los iberistas.

      Un saludo:
      Joaquín

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