Las contramarcas en los 4 y 8 reales tras el escándalo de Potosí

El periodo más complejo de la numismática española son los años inmediatamente posteriores al Gran Escándalo de Potosí. Este escándalo estalló en 1648 y pronto se cobró la vida de Francisco Gómez de la Rocha (quien fue mitificado por el pueblo potosino). Posteriormente se buscaron soluciones infructuosas. Inicialmente se intentó devaluar la moneda desprestigiada. Para ganar la confianza del mercado hubo un cambio de diseño a partir de 1652, lo que hizo que ese año apareciesen muchos tipos transicionales. En paralelo se llevó a cabo un resellado en las cajas reales de las monedas acuñadas en los años inmediatamente anteriores. Pero de poco sirvió el resellado ya que pronto se procedió a fundir todas esas monedas. 

El tema es complejísimo por la falta de documentación, por la rareza de muchos ejemplares que han llegado a nuestros días y por la variedad de tipos, variantes y resellos que se pueden encontrar. Buena prueba de ello son los cinco gruesos volúmenes dedicados a las monedas potosinas entre 1649 y 1653 que escribió Roberto Mastalir (aquí y aquí le entrevisté) y que edita Sedwick.

La próxima subasta de Sedwick incluye una fabulosa colección de resellos sobre moneda potosina forjada por Luis Roberto Ponte (quien nos dejó hace poco más de un año). Esto les ha motivado a escribir un artículo breve con una guía sencilla y comprensible para los coleccionistas. En ella describen algunos de los aspectos más relevantes de las acuñaciones entre 1649 y 1652, así como una catalogación de los resellos aplicados sobre monedas potosinas. Tomando como base ese artículo, me centraré en la catalogación y coleccionismo de los resellos del Escándalo de Potosí.

Potosí. 8 reales 1650 O. Triple resello.

Contexto histórico

Cuando estalló el Gran Escándalo de Potosí se devaluó un 25% la moneda potosina anterior a 1649 (fundirla toda hubiera sido imposible porque el continente entero se hubiera quedado sin circulante). Así, los 8 reales pasaron a valer 6 reales y los 4 reales pasaron a valer 3. Estas piezas fueron popularmente conocidas como “rochunas”. A su vez, llegó a Potosí, procedente de la Península, un nuevo ensayador llamado Rodas. Las monedas que forjó entre 1649 y 1651 acabaron valiendo 7 reales y medio (para los 8 reales) y 3 reales y tres cuartos (para los 4 reales) por un error del ensayo. Esas monedas se conocieron popularmente como “rodases”; aquí las traté con más detalle

En 1652 hubo nuevos cambios. Por un lado, se buscó un nuevo diseño para la moneda potosina, lo cual tuvo como consecuencia una gran cantidad de diseños transicionales hasta que se estabilizó el diseño macuquino que todos conocemos. Por otro lado, se procedió a resellar las monedas circulantes para hacer explícito que su valor era menor que el facial

Este proceso de resellado se llevó a cabo en las cajas reales (uno y dos). Lamentablemente, no nos ha llegado ninguna documentación por lo que no podemos estar seguros de cuándo comenzó y terminado el resellado; Sedwick considera que fue exclusivamente en 1652, mientras que Murray dice 1653; seguramente sea una errata por parte de Murray porque existe un resello con fecha 1652 y no se conoce ningún ejemplar resellado con los nuevos diseños de 1652. Tampoco podemos saber con certeza qué resellos se aplicaron, más allá de los resellos que se han encontrado, ni se puede relacionar cada resello con una caja real en concreto.

El contexto arqueológico tampoco ayuda. Por lo general son resellos muy raros ya que estas monedas dejaron de circular de manera forzosa en 1657 y se fundieron a partir de entonces. La mayoría de los ejemplares que han llegado a nuestros días se encontraron en el pecio de La Capitana (1654, aquí mostré algunos ejemplares y aquí hablé con uno de los responsables del rescate) y en el Nuestra Señora de las Maravillas (1656). Es decir, no son monedas encontradas en las inmediaciones de ciudades, de forma que tengamos pistas sobre su origen.

Potosí. 8 reales 1650 O. Resello S coronado (tipo 16).

Catálogo de resellos del Escándalo de Potosí

La catalogación de los resellos relacionados con el Gran Escándalo de Potosí es una tarea muy tediosa que requiere un análisis minucioso de cada uno de los ejemplares existentes para después poderlos agrupar. Unos pocos autores se han atrevido con ello. El último, quien ha hecho el trabajo más detallado, es Roberto Mastalir. 

Mastalir agrupa los 1.800 ejemplares de resellos conocidos en 44 diseños diferentes, a los que denomina “tipos”. Algunos de los tipos tienen varios subtipos, que básicamente se corresponden con distintos punzones que portan una misma disposición de elementos (por ejemplo, hay cinco subtipos del tipo 20). Agrupa los tipos en cinco categorías dependiendo del borde que use el resello. Es una forma de clasificar puramente tipológica, pues nada nos hace pensar que el borde del resello implique distintas cajas reales o distintos talleres. Pero de alguna manera hay que clasificar.

Aquí paso a enumerar los grupos definidos por Mastalir con una pequeña explicación gráfica y textual. Para más información os recomiendo el artículo de Sedwick y los dos tomos del tercer volumen de Mastalir

Grupo I: Círculo plano con un contorno de puntos

Este es el grupo más amplio de resellos. Se compone por 22 tipos entre los que se encuentra el resello más común, que es el de la L coronada (tipo 7). Hay otros tipos mucho más raros, como la Z coronada (tipo 19), la P coronada (tipos 14 y 15) o en los que aparece la corona sola (tipos 20, 21 y 22). La siguiente imagen representa todos ellos:

Grupo II: Contorno de puntos sin círculo

Este grupo tiene un contorno de puntos, como el anterior, pero no está enmarcado en un círculo. Todos los resellos de este grupo tienen como elemento principal una corona. Hay 8 tipos en total que se diferencian por la forma de la corona.

Grupo III: Borde liso

Este grupo es breve pero razonablemente común. Se tratan de los resellos con borde liso, es decir, sin una orla de puntos. Pueden tener una “T” o una “F” coronadas, siendo el primero mucho más raro que el segundo. De los resellos con “F” coronada Mastalir considera cinco subtipos.

Grupo IV: Sin borde

Este grupo es bastante raro. Son resellos que no tienen un borde definido. El diseño principal puede ser una PH coronada o una corona sola; hay dos variantes en la forma de la corona que no se corresponden con ninguna de las formas del grupo II.

Grupo V: Formas especiales

Este grupo es el más heterogéneo. Es un cajón de sastre donde aparecen resellos con formas pentagonales, otro en el que se indica “BAIRES” y otro con un castillo y un león. Son todos ellos muy raros.

Coleccionar contramarcas del Escándalo de Potosí

Coleccionar las contramarcas relacionadas con el Gran Escándalo de Potosí es un gran reto para cualquier coleccionista, independientemente de su poder adquisitivo. Los que quieren tener alguna en su colección, como representación de estas contramarcas, se hacen con algunas de las más comunes. Tal sería el caso de la L coronada o la F coronada. Y para de contar. Prácticamente todo lo demás es raro, rarísimo o, directamente, son ejemplares únicos.

El que quiera profundizar en este tema y hacerse con una buena representación de estas contramarcas debe llenarse de paciencia. Adquirir dos ejemplares al año ya es un ritmo rápido; por eso la colección debe entenderse como una tarea a décadas vista.

A quien se ponga con esta tarea le recomendaría que primero intente hacerse con los pocos tipos fáciles que existen. Después tendrá que armarse de paciencia y “estar a la que salta”: casi todos los tipos son tan raros que es dificilísimo definir un plan de compras. Si se puede elegir, lo deseable sería cubrir primero los cinco grupos, luego intentar tener los 44 diseños, y si todavía quedan fuerzas, entrar en variantes de punzones o en variantes de resellos aplicados en anverso y reverso. Pero la realidad es que un coleccionista tan especializado en un tema tan raro pocas veces puede elegir; la mayoría de las veces tendrá que hacerse con las piezas que salgan al mercado, ya que habrá diseños que tardarán décadas en aparecer.

Quien lleve mucho tiempo coleccionando estos resellos, como fue el caso de Luis Roberto Ponte, puede ir mejorando los que ya tiene, de forma que motiva su propio coleccionismo. En este sentido, lo coherente es fijarse especialmente en la calidad del resello más que en el de la moneda huésped (recordemos que es una colección de resellos y no de duros). Por ejemplo, este ejemplar tiene un soberbio resello “C” con corona a pesar de que la moneda huésped no se conserve en la mejor calidad. En otros casos, como éste, se puede llegar a tener un buenísimo resello en un duro de alta calidad y ya de por sí raro. Finalmente hay casos en los que el coleccionista debe aceptar calidades bajas; por ejemplo, el resello ovalado con corona es muy raro y la variante que se encuentra en este ejemplar es único. Poco se puede mejorar en esos casos.

Potosí. 8 reales 1650 O. Resello pentagonal 1652.

Sedwick subasta la Colección Ponte

Sedwick organiza una subasta para los días 7, 8 y 9 de mayo de 2024. Dentro de esa subasta aparecen algunas de las monedas que componen la colección de Luis Roberto Ponte. Concretamente son monedas con dos temáticas principales: resellos sobre moneda potosina (las que ilustran esta entrada) y estrellas de Lima (a las que dedicaré la próxima entrada).

Ambas son colecciones trabajadas durante décadas por un auténtico sabio. Un hombre que estudió con mucha profundidad la moneda venezolana y la moneda macuquina. Ese estudio, junto a una tupida red de contactos y una gran paciencia, le permitió forjar una colección impresionante. Yo nunca imaginé ver un conjunto semejante de monedas estrella de Lima y de resellos del Gran Escándalo de Potosí. Obviamente suponen buenas oportunidades para los coleccionistas interesados. Auguro mucha competencia en estas piezas porque difícilmente se verá un conjunto así en las próximas décadas.

Yo tuve la suerte de conocer a Luis Roberto Ponte en Cartagena MMXXI, donde aproveché para realizarle una entrevista. Es de estas personas que se conocen una vez y se recuerdan toda la vida. Por eso dediqué un pequeño homenaje cuando me enteré de su partida. Era muy querido por todos y por eso también se le rindieron homenajes en Santo Domingo MMXXIII. Ahora Sedwick publica una breve biografía escrita por su hermano Alejandro.

Este artículo está patrocinado por Sedwick. Podéis seguir a Sedwick en su web, en Facebook, en Instagram y en Twitter

En vídeo

He publicado un vídeo con un contenido semejante al de este artículo:

Para mecenas

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