Historias y leyendas de Potosí

Potosí es una preciosa ciudad colonial a los pies de Cerro Rico. De allí se extrajo plata para sostener un Imperio de tamaño mundial. Esto lo sabemos muy bien los aficionados a la numismática porque fueron innumerables las monedas allí acuñadas, y somos muchos los coleccionistas que tenemos alguna en nuestras bandejas.

El_Tio_Potosi_Bolivia

Quien visita Potosí (una y dos) se da cuenta de que esta maravillosa ciudad se sostiene gracias al esfuerzo de los mineros. El turista accede a la mina, donde ve al “Tío” (un diablo a quienes los mineros piden protección, el de la imagen) y a algunos mineros de vida humilde. Por desgracia, la mayoría de los turistas no van mucho más allá y recuerdan la mina de Cerro Rico como una atracción más de su viaje por Bolivia. Lo mismo se puede decir de los coleccionistas: pocos se paran a pensar qué manos extrajeron el oro y la plata con los que se forjaron sus monedas. Otros, algo más despiertos, se dan cuenta de la importancia histórica de estos mineros y de cómo ellos han desarrollado una cultura propia. Una cultura que queda patente en las minas y en los mercados cercanos. Una cultura forjada por mineros que adoran a Dios en la superficie y al Tío en el subsuelo; por mineros que mascan coca y beben alcohol etílico; por mineros plenamente conscientes de que difícilmente la silicosis les permita seguir respirando cuando cumplan 40 años.

Esa cultura potosina ha generado múltiples cuentos y leyendas. Una de las más famosas es la leyenda del Tesoro de la Rocha. Esta leyenda surge de Francisco Gómez de la Rocha, el mercader de plata que forjó una red criminal en Potosí para la acuñación de moneda de ley baja a partir de 1641 (las llamadas “rochunas”). Esto generó un enorme escándalo a escala internacional del que hablamos aquí.

Como toda leyenda suficientemente extendida, hay múltiples versiones de la leyenda del tesoro de la Rocha. La primera que leí la vi recogida en un libro que adquirí en mi primer viaje a Bolivia. En la web he podido encontrar múltiples versiones. Incluso inspiró una película que no he podido ver pero que parece tener una calidad bastante mala. Os dejo dos vídeos que también relatan esta leyenda:

Ya veis que en la leyenda Rocha deja de ser un corrupto que generó un enorme problema a nivel internacional para pasar a ser una especie de idealista que cuida de los pobres y se ve envuelto en problemas de amor. El personaje malo de la historia es por un lado mujer y por otro española. ¡Peor no podría ser! Por otro lado, me llama la atención las semejanzas con otros relatos populares de bandidos que pasan a ser héroes populares protectores de los pobres frente a un poder político opresor. Héroes de este estilo son Robin Hood o El Pernales. Lo que me resulta más sorprendente es que este tipo de arquetipos medievales, que se recuperaron en época romántica, hoy en día se están aplicando a gente como El Chapo Guzmán.

Otra leyenda famosa, que también recoge el mismo libro y que escuché en mi visita a Potosí, es la que explica el descubrimiento de Cerro Rico. En este caso las versiones que me han llegado distan más unas de otras. Todas ellas tienen en común que los indígenas fueron los descubridores de la riqueza de Cerro Rico, pero que esta riqueza no se explotó hasta que no vinieron los españoles. Aquí os dejo una versión. En otras he escuchado que los indígenas hacía años que habían visto que en el Cerro Rico había muchísima plata, pero que sus dioses les dijeron que no la extrajesen porque estaba reservada para hombres que vendrían de lejos.

Virgen

Como veis, la estructura social tan particular que tiene Potosí ha generado una cultura propia. Yo diría que es bastante única, ya no solo en su manifestación folclórica sino también en su cosmovisión. En buena parte de Hispanoamérica se ha generado una mezcla del cristianismo con las religiones indígenas que dan lugar a una forma muy particular de entender el mundo. Esto es especialmente intenso en Potosí. Véase, por ejemplo, el cuadro de la Virgen de Potosí (segunda imagen), que oficialmente es la Virgen de la Candelaria; sin embargo, más parece una representación de la Pachamama encarnada en el Cerro Rico que la de una Virgen católica (comparadla, por ejemplo, con la Virgen de las Candelas que hay en Palencia).

Esta particularidad hace que la historia y la cultura potosinas se hayan estudiado y divulgado mucho. Por si queréis echar un vistazo, aquí y aquí tenéis dos documentales sobre la Historia de Potosí en los que hablan de la producción de monedas (su calidad visual no es muy buena). Este otro documental me gustó más:

Por otro lado, os dejo un documental llamado “El Minero del Diablo“. En él se nos muestra la vida de Basilio, un niño de 14 años que trabaja en las minas de Cerro Rico junto con su hermano pequeño.

En este documental se cuentan dos historias dentro de la mina. Os las transcribo tal y como se relatan en el vídeo:

25:01. Cuando llegaron los españoles los indígenas pensaron que eran dioses mandados del cielo. Pero no era así; eran gente mala que les hacían daño. Había una mita (…) que era un trabajo forzado durante seis meses sin salir [más sobre la Mita de Potosí]. O sea, con veinte horas de trabajo y cuatro horas de descanso. Los indígenas no quisieron eso y no querían trabajar más dentro de las minas. O sea, se levantaron contra la Corona Española y decían: “Yo no quiero trabajar más”. Los españoles dijeron: “como ellos creen en toda clase de dioses, confecciono un hombre con cola y cuerno”. Y a los indígenas les dijeron: “si no trabajas, este Dios te matará”. Como no podía decir “Dios” decían “Tío” porque en el alfabeto quechua no hay la consonante “D”. Ahora lo han puesto un nombre: “Tío”.

54:11. Rosario es una mina antigua, vieja, del siglo XVI. Habían explotado, dice la historia, como unas 46.000 toneladas métricas finas de plata. Entonces Potosí era la ciudad más rica y más poblada que los hombres hayan construido. O sea, que este cerro era realmente rico en la colonia. Se dice que en este cerro han muerto como 8 millones de mineros. Por eso le llaman a este cerro, hoy le conocen como, la montaña que come hombres vivos.

Si queréis saber más sobre la realidad social de los mineros actualmente, hay dos documentales españoles centrados en las mujeres mineras que han descrito bastante bien su vida: “La otra vida de las mineras” y “21 días en una mina“.

Comentarios en: Historias y leyendas de Potosí

  1. En su día, la mina la explotó el imperio español, pero hoy en día esa plata circula por los cincos continentes, lógicamente por unos más que por otros, pero por diversas circunstancias se encuentra en todos,

  2. Potosí, sin exagerar un pelo, cambió el rumbo del mundo. Durante su mejores años producía más de la mitad de la producción mundial de plata. Hay quien dice que sin Potosí no habría habido la hegemonía europea durante la Edad Moderna

    Eso sí, a costa de miles de trabajadores en condiciones no mucho mejores que la de los esclavos romanos. Cuando los indígenas, mediante el sistema de la mita, eran obligados a ir a trabajar a las minas, durante el trayecto de ida iban haciendo los mismos cánticos y ceremonias que sus antepasadas hacían antes de entrar en combate. Ellos lo veían así, iban a luchar contra la montaña

  3. Un tío mío pasó su vida como sacerdote jesuita itinerante por las montañas de Perú, sus últimos años como profesor en la universidad católica de Lima. Y un íntimo amigo vivió en un pueblo de la selva peruana durante un par de años. Ambos me contaban que se practicaba la religión católica pero mezclada mucho con sus creencias anteriores, cada pico de las montañas “era” un santo. Mezclaban las personalidades de sus anteriores dioses montaña con la de los santos católicos, una mezcla que se ve perfectamente en esa Candelaria

    1. Gustavo Gonzalez

      Hola a todos
      Tal cual te contaron, Latinoamerica es el paraiso del sincretismo religioso, donde se mezclan el culto catolico de Españoles y Portugueses, las distintas y variadas creencias de las poblaciones originarias Americanas y no menos importantes las de los Africanos traidos por la fuerza para ser esclavos, dando como resultado formas de culto tan peculiares y no se si faciles de ententer para un Europeo, como es el caso que cuenta Adolfo en el articulo.
      Saludos

      1. Adolfo Ruiz Calleja

        Estoy totalmente de acuerdo. Solo que ese sincretismo es más patente en unas zonas que en otras. En Chile, Argentina o Uruguay apenas se aprecia. En Bolivia y en Perú sí. Muchísimo. Especialmente en las zonas rurales.

        Eso fue una de las cosas que más me sorprendió durante mi primer viaje por Bolivia.

        Saludos,
        Adolfo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba