Los dineros del crismón

Los dineros del crismón de Alfonso VI

Alfonso VI. Dinero de Toledo. Crismón.

Alfonso VI comenzó a acuñar moneda en Toledo nada más conquistar la ciudad en 1085 (aquí vimos dónde pudo estar la ceca). El rey de Castilla y de León aprovechó el conocimiento de los monederos andalusíes para forjar unos primeros dirhams de plata. Pero muy pronto introdujo el vellón imitando a las monedas carolingias. 

Nos comentaba Antonio Roma que esta introducción del vellón se produce por una conjunción de intereses. Por un lado, los reinos de Castilla y de León acumulaban una relativamente grande cantidad de plata; por otro lado, monederos europeos entraron al norte de la Península Ibérica junto con otros trabajadores cualificados, accediendo por el Camino de Santiago. Esto condujo a unas de las emisiones más masivas de la Edad Media peninsular. Unas emisiones que se dieron desde 1087 hasta la muerte de Alfonso VI y que proporcionaron una buena cantidad de circulante para Castilla y para León

La emisión más amplia es la de vellones conocidos como “del crismón”, que se forjaron con formato de dineros y de óbolos, suponiendo el cuarto diseño de moneda de Alfonso VI (acuñadas entre 1100 y 1109). El motivo principal de estos vellones es un crismón. Este era un monograma de los caracteres XP, diminutivo de “Cristo”. A él se le añade una “S” en el travesaño de la “P” para expresar el carácter trinitario de la divinidad cristiana. A ambos lados hay un alfa y una omega, lo que expresa el verso del Apocalipsis “Yo soy el alfa y el omega; el principio y el fin”.   

Personalmente es un motivo que me parece fascinante. Un extraordinario ejemplo de cómo el lenguaje simbólico permite expresar conceptos muy complejos y profundos de manera sucinta. Es un lenguaje propio del románico, pero en el caso del crismón se puede encontrar mucho antes. De hecho, su primera aparición en la numismática fue a mediados del siglo IV, con la usurpación de Magnencio.

Alfonso VI. Dinero de Toledo o de Santiago. Crismón.

Los coleccionistas suelen atender a tres variantes principales de los dineros del crismón de Alfonso VI, si bien pueden enumerarse multitud de variantes (uno y dos):

A primera vista parecería que estas tres leyendas se relacionan con sendas cecas. Así, estos vellones se habrían acuñado en Toledo, en León y en Santiago de Compostela. Pero la moneda medieval ni es tan sencilla ni se debe interpretar con los ojos del siglo XXI. En realidad las leyendas alusivas a Toledo y a León se refieren a los reinos y no a las ciudades en sí. Las monedas se acuñaban en pequeños talleres, probablemente móviles, esparcidos por las zonas rurales

Esta dispersión de las acuñaciones también explica por qué aparecen tantas marcas en las monedas: puntos, medias lunas, separaciones en las leyendas… seguramente fuesen marcas de contabilidad que en su momento pudieran relacionarse con una emisión o con un taller de fabricación. A día de hoy son imposibles de interpretar con certeza. 

Caso aparte es el taller de Santiago de Compostela en la época de Alfonso VI, que ha hecho correr ríos de tinta. Manuel Mozo dedica 15 páginas en su enciclopedia exclusivamente a estas acuñaciones. Según nos indica, existe documentación de emisiones desde 1103, así como un privilegio de modificar la leyenda de las monedas en 1108. Se pueden lanzar varias hipótesis a partir de esos documentos. La más usual es considerar que hasta 1108 se acuñaron monedas en Santiago con las leyendas relativas a Toledo o a León, mientras que a partir de 1108 aparece el tipo “S Iacobi” (muchísimo más rara). 

La inmensa mayoría de los ejemplares de “S Iacobi” que han llegado hasta nuestros días tienen un punto en el primero o el segundo cuadrante del anverso. Quizá esto fuese una característica propia del taller, o los talleres, de Santiago. Resulta que también existen ejemplares con la leyenda “Toletuo” que presentan ese mismo punto, como la segunda imagen de este artículo. Esto hace sospechar que quizá fuesen los acuñados en Santiago con anterioridad al cambio de leyenda

Los dineros del crismón de Urraca I

Urraca I. Dinero de León. Crismón.

Alfonso VI falleció en julio de 1109 y, como su hijo Sancho había fallecido el año anterior en la Batalla de Uclés, era su hija Urraca quien estaba mejor posicionada para sucederle en el trono. Eran tiempos complicados muy complicados para el reino por la presión almorávide y porque no toda la nobleza aceptaba a Urraca como reina. 

En ese contexto viajó Urraca I a León y, entre otras cosas, hizo una emisión de monedas que hicieran explícito su poder real. Fue una emisión de continuidad, es decir, con la misma tipología que las últimas monedas emitidas por su padre. También se hizo en mucho menor volumen porque ahora el reino estaba muy escaso de plata. Según Mozo, estas emisiones se prolongaron hasta finales de 1115 (1112 según Roma).

Así, aparecen dineros (como el de la imagen) con la cruz y el crismón; nótese que la cruz tiene un estilo algo más evolucionado. La leyenda del anverso es “VRRACA REGI”[NA], mientras que la del reverso siempre cita “LEO CIVITAS”. Mozo enumera 10 variantes de este dinero

Los dineros del crismón de Alfonso VII

Alfonso VII. Dinero de León. Crismón.

Alfonso VII, hijo de Urraca I y último monarca de la primera unión de los reinos de Castilla y de León, es el monarca castellano más rico en cuanto a iconografía numismática; sus monedas son tan raras como variadas. Dentro de sus emisiones encontramos con dos, rarísimas, en las que aparece el crismón. Ambas están recogidas tanto por Momeca (una y dos) como por Imperatrix. Los ejemplares conocidos entre todas se cuentan con los dedos de las manos y, a pesar de ello, cuentan con variantes en cuanto a las marcas presentadas. 

Una de las emisiones presenta la leyenda “ANFUSREX” “LEOCIVITAS”. Parecería, por la leyenda, que se acuñó en el Reino de León. Se entendería como un tipo antiguo para la época, pero poco podemos saber al respecto.

Otra emisión, todavía más enigmática, presenta en la leyenda “LEOCIVITAS” “CAPUTISPANIE”. Mozo nos comenta en su enciclopedia, con mucho detalle, lo poco que sabemos sobre esta emisión. Se está proclamando a la ciudad de León como capital de Hispania, entendiendo ésta no como un estado sino como el territorio cristiano de la Península Ibérica. Pero no hubo ningún evento durante el reinado de este monarca relativo a esta proclamación ni que enfatizara la importancia de la ciudad de León. Esto, junto con los pocos ejemplares conocidos y la falta de contexto arqueológico, nos hacen desconocer el momento de emisión de estas monedas. Parece obvio, eso sí, que se acuñaron en León. 

Como última nota os indico que Alfonso VII acuñó, entre muchas otras tipologías, unos dineros con la cruz bautismal (última imagen). Esa es otra iconografía cristiana distinta al crismón que no se debe confundir.

Alfonso VII. Dinero de León. Cruz bautismal.

La próxima subasta de Áureo & Calicó

Áureo & Calicó organiza una doble subasta numismática para el día 24 de abril de 2024. Por la mañana se ofrece una subasta online que da un repaso a la historia de la numismática en 2255 lotes; por la tarde se ofrece la colección Villena, dedica a los billetes de la Guerra Civil Española

La subasta on-line es muy amplia y variada. Lo que más me ha sorprendido son los 14 áureos que ofrecen, algo inusual en una subasta on-line. Se puede destacar también el amplio repaso a la moneda ibérica y algunas piezas españolas puntuales que llaman la atención: varios oros de la Corona de Aragón, el dinero de Urraca I, el error de los 8 maravedís madrileños de Felipe IV, la variante inédita de los 2 reales madrileños de 1643, el duro potosino de 1653, los columnarios, las medias onzas mexicanas de Felipe V, los 8 escudos de Fernando VI… También hay una amplia oferta de medallas, con alguna rara como la de proclamación de Carlos II en Amberes o la de Carlos IV en Mahón. Finalmente, hay bastantes billetes (incluyendo extranjeros) entre los que se encuentran algunas rarezas como las obligaciones del Crédito Castellano

Sobre la colección Villena solo quisiera indicar que se compone de 654 lotes de billetes, monedas y vales de la Guerra Civil. 540 de ellos son de territorios externos a Cataluña, algo llamativo porque en Cataluña se emitieron bastantes más billetes que en el resto de España junta. Otra característica destacable de esta colección es la gran presencia de vales de comercios, cooperativas o sindicatos, los cuales son generalmente raros. Sin duda que la colección Villena es una oportunidad para tantos coleccionistas de la Guerra Civil como hay últimamente, especialmente a quienes les gusten las provincias no catalanas.

Tal y como ocurrió en otras subastas monográficas dedicadas a la Guerra Civil, en el Club Escudo hemos tenido una reunión con Vicenç, quien nos ha comentado los mejores lotes.

Este artículo está patrocinado por Áureo & Calicó. Podéis seguir a Áureo & Calicó en su web, en Facebook, Instagram y Twitter.

En podcast

He publicado un podcast con un contenido semejante al de este artículo:

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