Denario de Tiberio, el denario del tributo

Periodo: Edad Antigua

País: Imperio Romano

Denominación: Denario

Emperador: Tiberio

Año: 14 – 37 d.C.

Ceca: Lugdunum (Lyon)

Calidad: EBC

Peso: 3.73 g.

Casa de subastas: Jesús Vico

Fecha: 16 de abril de 2024

Precio de salida: 500 euros

Agustín Fidalgo y Adolfo Ruiz Calleja son coautores de este artículo.

Los denarios de Tiberio con figura femenina sentada

El reinado de Tiberio fue bastante estable e inmovilista desde el punto de vista administrativo y económico. Como sucesor inmediato de Augusto, Tiberio no necesitó realizar grandes cambios en la estructura del estado romano, que ya había sido completamente remodelado por su padre adoptivo. Los cambios que hizo Augusto en materia de política monetaria fueron conservados en su mayoría por Tiberio. Tal fue el caso de trasladar la acuñación de oro y plata de Roma a cecas provinciales, siendo una de ellas la ceca de Lugdunum (Lyon, Francia), para así eludir el control y la supervisión senatorial.

No obstante, Tiberio tuvo que realizar algún cambio en la política monetaria del Imperio: redujo drásticamente las emisiones monetarias debido a la gran cantidad de numerario circulante que Augusto dejó como legado. Eso explica por qué Tiberio, Calígula y Claudio acuñaron relativamente poca cantidad de monedas en metales preciosos. Concretamente, en el reinado de Tiberio se suspendió la acuñación de metales preciosos en todas las cecas (incluídas las de Hispania), a excepción de la de Lugdunum. Es por ello que todos los denarios acuñados en su reinado provienen de esta ceca. También se mantuvo intacta la pureza de los mismos (se conoce un cuño original de anverso con el retrato de Tiberio usado en la ceca).

En su reinado sólo se acuñaron dos tipos de denarios. Un tipo, muy raro, muestra a Tiberio montado en una cuadriga y el otro muestra a una figura femenina sentada sujetando un cetro. No está del todo claro de quién se trata esta figura. En algunos catálogos aparece referenciada como “Pax”, y en otros se le referencia como Livia, la madre de Tiberio. Este último tipo se acuñó durante todo el reinado de Tiberio (14-37 d.C.), por lo que en calidades medias no es difícil de encontrar, aunque en calidades más altas –como el que encabeza esta entrada– la tarea se hace algo más complicada.

Tiberio. Denario de Lugdunum. Grupo dos (15-18 d.C.).

Al haberse acuñado durante tanto tiempo, existen variantes. El Roman Imperial Coinage (RIC) lista tres, pero los expertos hoy distinguen un total de seis “grupos”. Cada grupo se acuñó durante un periodo concreto del reinado, aunque hay algunos grupos que se solapan. Las diferencias entre grupos aparecen tanto en la forma de las cintas de la corona de laurel (cortas, largas, una cayendo sobre el hombro derecho…) como en la silla en la que se sienta la figura y el suelo en la que se apoya (silla ornamentada, simplificada, con o sin pedestal…).

El denario que encabeza esta entrada pertenece al grupo cuatro, el más común, acuñado entre los años 18 a 35 d.C. En la subasta de Vico podemos encontrar un muy buen ejemplar del grupo dos (15-18 d.C.) y otro ejemplar del grupo seis (36-37 d.C.). En ambos casos son grupos escasos por haberse acuñado durante un tiempo mucho más breve. 

El «denario del tributo»

Este denario de Tiberio es universalmente conocido como “el denario del tributo”, una de las monedas a las que se hace referencia en uno de los pasajes más conocidos del Nuevo Testamento.. En inglés se suele denominar “tribute penny”, ya que en esta lengua se intercambia “penique” por “denario” debido a un error de traducción durante la creación de la Biblia del rey Jacobo (1611); error que ha pervivido hasta nuestros días.

Las escrituras no hacen referencia explícita a este denario en concreto, sino que mencionan una serie de características que hacen que este denario sea considerado como la opción más probable a ser la moneda mencionada. Concretamente, hablamos de un pasaje recogido en los tres evangelios sinópticos (Mateo 22: 15-22, Marcos 12: 13-17, Lucas 20: 20-26) en el que los fariseos intentaron poner en jaque a Jesús planteándole una pregunta capciosa: ¿Es lícito para los judíos pagar impuestos a los romanos? 

Hay que tener en cuenta que, al ser Judea una provincia Imperial, dependía directamente del emperador, por lo que los impuestos allí recaudados no iban a parar al aerarium publicum como en las provincias senatoriales, sino al fiscus caesaris, es decir, el patrimonio personal del emperador, lo que era especialmente hiriente para los Judíos, especialmente a los más radicales. Por lo tanto, si la respuesta era afirmativa, estaba reconociendo la soberanía de los romanos y especialmente del emperador sobre el pueblo judío, mientras que si era negativa, podía ser percibido por los romanos como un agitador político.

Ante esto, en respuesta Jesús mandó al que le había preguntado que le mostrara un denario. Según las escrituras, ese denario representaba el busto del césar. Tras este hecho, la respuesta de Jesús fue la siguiente: “Dadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.
Dejando a un lado el contenido teológico de este pasaje, podemos ver que el denario al que se refieren los evangelios muestra en una cara el busto “del césar”, es decir, del emperador en sentido abstracto. No obstante, el emperador reinante en el momento en el que se produjo era Tiberio, por lo que es razonable pensar que dicho busto correspondiese a Tiberio, aunque hay autores que argumentan que también podría ser de Julio César o de Augusto.

Tiberio. Denario de Lugdunum. Grupo seis (36-37 d.C.).

Por último queda la cuestión de si la moneda mencionada era realmente un denario o no. Es una cuestión complicada, ya que por la Judea de aquel tiempo circulaban varias especies de plata. En las traducciones modernas de la Biblia, a veces se referencia como “denario” y otras veces se simplifica por “moneda”, lo que puede hacer dudar al lector. Un argumento a favor es que en el Codex Vaticanus, el manuscrito completo del Nuevo Testamento más antiguo que se conserva, se hace referencia explícita al denario. Además el hecho de que la moneda debía incluir el retrato del césar refuerza el argumento a favor, pues casi todas las principales especies que circulaban no lo incluían (v.gr., el Shekel de Tiro, que era una moneda más común en la Judea de principios del siglo I).

En los últimos años se ha reavivado el debate sobre este tema. Estudiando los tesorillos descubiertos por la zona en tiempos de Jesús, los investigadores se han dado cuenta de que el denario imperial apenas circulaba por Judea, ya que no aparece prácticamente en los tesorillos hasta la época de Nerón. Esto hace que en la actualidad se piense que, teniendo en cuenta que los cuatro evangelios se escribieron en una época en la que ya circulaban denarios en Judea, los tres evangelistas explícitamente referencian un denario, aunque fuera poco probable que fuera la moneda que se le mostró a Jesús, paradigma llamado por los historiadores como “la anacronía de la moneda.

Ante esto, es lógico plantearse cuál fue entonces la moneda que se le mostró a Jesús. Sin embargo, la respuesta no es clara. Existen varios candidatos: entre ellos el didracma de Cesarea en Capadocia o los tetradracmas Siro-fenicios, sin olvidar al Shekel de Tiro, aunque este último no encaje con la descripción dada en los evangelios. Discutir sobre los argumentos propuestos a favor de una u otra moneda sería materia de otro artículo.

En resumen, podemos ver que las características que se mencionan en la Biblia hace que este denario, que como vimos al principio de este artículo es el único de Tiberio que tuvo una acuñación masiva, sea el candidato más probable a ser “el denario del tributo”, aunque quede en duda si realmente fue la moneda que se le mostró a Jesús. Tampoco debemos olvidar que los evangelios son textos religiosos y no textos históricos. Por lo tanto, la importancia de esta escena reside en su trascendencia teológica y no en sus detalles numismáticos. 

La próxima subasta de Jesús Vico

Jesús Vico organiza una subasta online para el día 16 de abril de 2024. Es una subasta que recorre la historia de la numismática española en 1.125, a los que se añaden otros 87 lotes de arqueología. Se ofrece una gran cantidad de monedas asequibles y comerciales, muy aptas para coleccionistas medios. En muchos apartado hay también piezas de nivel que, a veces, salieron en subastas anteriores y ahora se ofrecen con un precio de salida inferior. Comentaré los ejemplares más llamativos.

En la moneda antigua destacan las monedas del Imperio Romano. Entre ellas se deben citar los áureos de Trajano y de Adriano, así como varios sestercios muy atractivos (Claudio, Trajano, Adriano, Antonino Pío…). Los denarios de Tiberio o el de Augusto con Marco Antonio también gustarán a los coleccionistas. También cabe destacar algunas piezas ibéricas, como el dracma de imitación emporitana, el as de Iltirta o el de Borneskon

Entre la moneda medieval hay algunas piezas interesantes aquí y allá. Tres ejemplos variados serían el tremis sevillano de Suintila, el dinar almorávide de Ali Ben Yusuf y el sello de plomo de Juan II.  

En cuanto a la moneda española, destacan algunos ejemplares de cecas peninsulares. Entre ellos hay varios duros: Segovia 1588, Segovia 1614, Madrid 1644, Sevilla 1731, Potosí 1770, 5 pesetas de Barcelona 1810 y 1808… También se pueden citar algunas onzas, como la de Madrid 1788 o la de Nuevo Reino 1804/3

Finalmente quisiera citar que Jesús Vico ha hecho algunos adelantos de su subasta de junio en sus redes sociales. Va a ofrecer auténticas maravillas, capitaneadas por un impresionante 8 escudos galano mexicano de 1715 en calidad MS68. ¡La mejor onza jamás graduada!

Este artículo ha sido patrocinado por Jesús Vico. Podéis seguir a Jesús Vico en su web, Facebook e Instagram.

En podcast

 He publicado un podcast con un contenido semejante al de este artículo:

Descripción de Jesús Vico

IMPERIO ROMANO. TIBERIO. Denario. Lugdunum (14-37 d.C.). A/ Cabeza laureada a der.; TI CAESAR DIVI AVG F AVGVSTVS. R/ Livia entronizada a der. con rama; trono con patas decoradas y sobre una línea; PONTIF MAXIM. AR 3,73 g. 17,8 mm. RIC-30. Parte de ley. fuera del cospel. EBC.

Fuente.

4 comentarios en “Denario de Tiberio, el denario del tributo”

  1. Post súper interesante, Adolfo, Agustín, que va más allá de la típica información que se suele compartir sobre el denominado en inglés «tribute penny» (y que además está muy bien referenciado).

    Únicamente respecto de la figura del reverso, si bien hay cierta controversia sobre si se podría tratar de Livia o no como bien señaláis, en mi opinión los factores que apuntan a que se trataría de Livia tienen un mayor peso (y probablemente podrían dar para otro post en el futuro, aunque espero con ganas que publiques antes el que discute los argumentos a favor y en contra de los distintos candidatos al «denario del tributo»). Por ejemplo, acuñaciones provinciales atribuidas a Tiberio representan un motivo del reverso similar pero con la leyenda IVLIA AVGVSTA (por ejemplo el dupondio de Itálica https://www.acsearch.info/search.html?id=2207012, que recuerda a la famosa estatua de Livia, https://www.man.es/man/exposicion/recorridos-tematicos/imprescindibles/livia.html, o el dupondio de Emérita https://www.acsearch.info/search.html?id=5621090, respecto de esta última además el retrato del anverso refleja aparentemente a Livia con ese peinado tan característico suyo y que sale reproducido tanto el reverso de esta moneda como del denario que comentas).

    1. En primer lugar gracias por el comentario (por la parte que me toca). Yo también creo que es bastante más probable que la representada en el denario sea Livia, aunque desconocía las referencias que comentas.

      Con respecto a los otros candidatos sobre qué moneda se le mostró a Jesús, es una pregunta muy difícil de responder, ya que dudo mucho que se pueda cerrar de manera concluyente, ya que aparte de los evangelios no tenemos ninguna otra fuente que nos pueda dar pistas, aunque una aproximación interesante sería estudiar cuáles monedas circulaban más y menos por Judea para así obtener un rango de probabilidades.

      Un saludo
      Agustín

  2. Gracias por el artículo Adolfo, muy interesante.
    Desde mi escaso conocimiento de la moneda romana, me sorprendo la cantidad de variantes que tienen los denarios y lo numerosos que son los de algunos emperadores. Como coleccionista te pregunto, ¿Crees que sería interesante una colección de denarios de un único emperador? ¿Que emperador elegirías ?
    Dentro de los que no son caros, ¿Trajano? ¿Caracalla?
    Gracias

    1. Adolfo Ruiz Calleja

      Una colección así sería muy interesante, especialmente si es capaz de describir el reinado del Emperador. Es decir, si está estructurada con un sentido histórico y no solo se dedica a acumular diseños diferentes.

      Hay varios candidatos que me resultan atractivos sin salirnos de los denarios: Adriano y Septimio Severo serían mis favoritos para un coste bajo; Augusto para un coste más alto. Otros interesanes serían Trajano, Antonino Pío, Caracalla o Alejandro Severo. También se puede pensar en una dinastía, como la severa o la antonina.

      Espero haber dado algunas ideas :D

      Saludos,
      Adolfo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio