8 comentarios en “Enciclopedia de la Moneda Medieval Románica en los Reinos de León y Castilla (S. VIII-XIV)”

  1. Es de agradecer ese enorme trabajo que hay detrás de obras de tal dimensión, que no está pagado con dinero, que hacen grande esta afición. Miedo me da a que me aficione una obra así a la moneda medieval, pa mí eso es droga dura, un periodo donde acaban llegando muchos tras pasar por las pesetas de Juan Carlos, Centenario, reales de a 8, … doblas de la banda, y de ahí al lado oscuro :). Enhorabuena Manuel.

  2. Manuel Mozo Monroy

    Primero agradecerte sobremanera Adolfo Ruiz Calleja este artículo en tu blog. Realmente te lo agradezco desde lo más profundo de mi.

    Y Segundo, decirte y confirmarte que estoy de acuerdo en la totalidad de lo que has puesto, incluido tus más que acertados comentarios sobre la “tabla estimativa de precios” que desde luego puedo jurar y asegurar que yo mismo no habría incluido para nada. Pero que, desgraciadisimamente, es necesario de incluir para poder ser utilizada por parte del público al que tan solo le interesa la parte crematística de la moneda.

    Aquí la mayoría somos personas que nos gusta la moneda en sí… pero por desgracia, todo libro, por bueno que sea, sí no incluyes algo que de una orientación de precios, está condenado al fracaso efectivo.

    Las piezas, se rigen por sí rareza en el tiempo, y por el momento en que sea adquirida. Y ese “precio” fluctuará en el tiempo, hasta el punto de que una misma moneda que en 2005 -auge de lo medieval- pudo haber valido 1000 euros, en plena crisis de 2014 habría valido no más de 400.

    Sea como sea, te agradezco infinito estos comentarios. Muchísimas gracias! 🤝👏👏

  3. Adolfo Ruiz Calleja

    Pues si antes lo publico antes lo nombran: La ANE acaba de dar a Mozo el Premio Javier Conde Garriga de este año por este trabajo.

    1. Ciertamente recibir dicha mención ha sido gratificante. Aunque el esfuerzo lo hice por otras causas y detonantes, nunca está de más ser el receptor de tan buenas críticas -en puridad, neutrales-, y algún que otro premio como fruto de la investigación seria y concienzuda. Muchas gracias de nuevo Adolfo.

  4. Hola,
    Pertenezco desde hace años a esa comunidad en la sombra que sigue este blog, que aprende de sus contenidos y comentarios, y que ha aprendido a disfrutar de nuevo de esta hermosa afición. Por ello, antes de entrar en el comentario de la entrada, creo obligado dar mis más sinceras gracias a Adolfo por todos estos años de constante esfuerzo para mantener vivo el blog.
    A semejanza de Adolfo, me autorregalé los 3 tomos como regalo navideño, para ir leyendo y asimilando poco a poco, y a día de hoy debo decir que estoy como niño con zapatos nuevos. En lo referente al (descomunal) trabajo, poco puedo decir sino dar las gracias al autor y felicitarle por el premio recién recibido. Pero si he salido de esa sombra para escribir un comentario en este blog es para decir algo que no he visto reflejado, y que creo es de justicia. Se trata del trato que yo, como comprador, he recibido del Sr. Manuel Mozo. Una palabra de resumen sería IMPECABLE, pero aseguro que es demasiado breve para reflejar todo su proceder. Por todo ello, le quiero agradecer públicamente al Sr. Manuel Mozo todo el trato recibido en la gestión de los correos, en el envío de los libros (fué tal su deferencia que el pago del III volumen le llegó a él después que yo hubiera recibido en casa el libro), en su preciosa dedicatoria, en tantas pequeñas cosas. Si la Enciclopedia permanecerá como obra fundamental de la numismática medieval durante muchos años, mi recuerdo del exquisito trato recibido por él sera imperecedero.
    Y lo dicho, antes de volver a la sombra, muchas gracias a ambos por vuestra parte en mantener viva esta afición en todos nosotros.
    Saludos,

    Juan

    1. Manuel Mozo Monroy

      El placer Don Juan, ha sido mío en todo momento. Como decía él ínclito Ortega y Gasset “es tan difícil rodearse de almas afines, que me ahogo en el vacío”. Y eso es lo que de alguna manera me lleva sucediendo durante mucho tiempo en mi vida y en mi entorno. Hasta el punto, de tratar -con placer- como verdaderas joyas a todos y cada uno de los “amigos afines” que habéis tenido a bien y entendido, que en mi obra y en mi, había algo de “aprovechable”. Créame don Juan, el verdadero privilegiado, de haber tenido la oportunidad de haber tratado con Usted y de haberle conocido, he sido en realidad, yo. Gracias Maestro!

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