Los 20 francos de la Unión Monetaria Latina

Grecia. 20 dracmas, 1833.

La Unión Monetaria Latina

La Unión Monetaria Latina (UML) fue un sistema para unificar las emisiones monetarias de varios países. Era un sistema bimetálico (oro y plata) que se estableció en 1865 contando con Francia, Bélgica, Italia y Suiza como miembros fundadores. En 1867 se unió Grecia. Posteriormente muchos otros países emitieron monedas siguiendo el mismo sistema de la UML aunque formalmente no fueran miembros del tratado.

La UML fue un fracaso casi desde el principio. En ella se planteaba un sistema bimetálico con una relación de 1:15.5 entre el oro y la plata. Esa misma relación se venía adoptando en Francia y en otros territorios desde principios del siglo XIX. De hecho, los valores y la metrología de la UML tienen como precedente la moneda francesa de las décadas anteriores, y ya habían sido imitadas en otros lugares como el Ducado de Parma o como Grecia. Pero no contaron con que esa relación no tenía por qué ser estable. Pronto la minería de plata tuvo un auge importante lo que hizo que la plata se abaratara mucho con respecto al oro. 

Eso hizo que el patrón bimetálico fracasase estrepitosamente porque las monedas de plata valían menos de lo que deberían valer en relación a las de oro. Así que la UML a partir de 1873 pasó a tener un patrón oro de facto, ya que se entendía que la moneda de plata era fiduciaria. Aquí lo comenté con más detalle

Hungría. 8 florines, 1888.

20 Francos de la UML

A pesar del fracaso del bimetalismo, la UML fue un éxito en lo que a la emisión de oro se refiere. El módulo de 20 francos (6,45 gramos, 900 milésimas de fino) se convirtió en un estándar internacional y fue imitado por muchos países que no formaban parte de la UML. Fue un gran contrapeso al otro estándar áureo internacional de la época: la libra esterlina.

Los miembros de la UML emitieron monedas de 20 francos (Francia, Bélgica y Suiza), 20 liras y 20 dracmas en gran cantidad. Otros países europeos les imitaron, como Finlandia, Serbia, Rumanía, el Vaticano, o Bulgaria. España apostó fuerte por la moneda de 25 pesetas para intentar imponer un patrón oro, pero viéndose incapaz emitió monedas de 20 pesetas a partir de 1889

También hubo países externos a Europa que emitieron sus monedas siguiendo el patrón de la UML. Algunos, como Paraguay, no hicieron emisiones de oro. Otros, como Venezuela, las Indias Occidentales Danesas y Túnez, sí que emitieron monedas de 20 bolívares y 20 francos con ese mismo patrón.

Un caso curioso es el de Austria-Hungría. Este fue un país que, por lo general, no siguió las directrices de la UML pero que emitió monedas con el módulo de 20 francos para favorecer la aceptación de su oro en el mercado internacional. Así, encontramos monedas de 8 florines austriacos y húngaros siguiendo este patrón. En ambos casos hacen explícito que su valor equivale a 20 francos. 

La UML desapareció oficialmente con la Primera Guerra Mundial. Pero el patrón oro de 20 francos persistió como estándar internacional. Incluso hubo varios países que comenzaron sus propias emisiones de oro siguiendo este patrón una vez que ya había desaparecido la UML. Tal fue el caso de Albania, Yugoslavia, San Marino, Polonia, Luxemburgo y Liechtenstein. También países africanos, como el Congo o Marruecos

Italia. 20 liras, 1914.

Coleccionando 20 francos de la UML

El módulo de 20 francos de la UML es una colección que siempre me ha gustado. Son monedas muy variadas, fáciles de encontrar y, por lo general, muy bonitas. Además, en muchos casos las emisiones fueron tan grandes que hoy en día se pueden encontrar por poco más que el precio de su oro. Incluso en algunos casos un coleccionista medio puede buscar la calidad, pues en muchos casos las piezas sin circular son asequibles.

Quien se adentre en estas monedas debe tener en cuenta que esta colección es parcialmente una colección numismática y parcialmente una inversión en oro. Los 5,8 gramos de oro puro que tiene cada moneda suponen unos 313 euros (54 euros/gramo). Así que se puede entender que si una moneda de 20 francos tiene un precio de 400 euros, el coleccionista está pagando 313 por su inversión en oro y 87 por su coleccionismo numismático.  

Considero que es una colección ideal para quien no quiera complicarse demasiado la vida. Son monedas que se ven con mucha frecuencia en el mercado internacional, por lo que el coleccionista no tendrá problemas a la hora de ir aumentando su colección. También hay alguna que le costará un poco más encontrar y le supondrá un cierto esfuerzo económico; eso hace que la colección sea más interesante.

A quien se quiera adentrar yo le recomendaría que coleccione las monedas por tipos. Es decir, diseños diferentes. Un ejemplo es la colección que presenta ahora Nomisma Aste. Si lo quiere hacer más difícil –y más caro– puede exigir a todas las piezas una calidad sin circular. Esa exigencia haría que algunos ejemplares se disparen de precio.

Posteriormente se puede ampliar la colección de manera muy sencilla. Lo primero sería salirse del marco temporal de la UML. Como he dicho anteriormente, Francia y otros países venían acuñando monedas siguiendo este mismo patrón. Y tras la Primera Guerra Mundial hubo países que continuaron haciéndolo. Esas monedas seguro que también pueden encajar en la colección. 

Otra forma de ampliar sería explorando otros módulos, como pueden ser las monedas de plata de tamaño 5 francos o incluso las de cobre. También se podría profundizar en las monedas de 20 francos y coleccionarlas por años o incluso por variantes. Esta opción completista me resulta menos atractiva.

Albania. 20 franga, 1927.

La segunda subasta de Nomisma Aste

Nomisma Aste es una casa de subastas afincada en Verona que organiza su segunda subasta para los días 22 y 23 de octubre de 2022. La subasta la componen 1377 lotes donde se da un buen repaso a las monedas, los billetes y las medallas italianas. También incluye una buena cantidad de moneda internacional, en las que ahora me centraré.

La subasta comienza con una amplia colección por tipos de monedas de 20 francos de la UML (de donde he extraído las imágenes que ilustran el artículo) y de libras esterlinas. Es una colección muy interesante y variada compuesta por 166 ejemplares. Os he dejado un vídeo donde muestro algunos de ellos.

Posteriormente siguen unos 200 lotes de moneda internacional de lo más variopinto. Las que más me han gustado han sido las monedas medievales. Hay bastantes trémises y sólidos bizantinos, así como un tremis visigodo de Suintila. Pero los oros de la Baja Edad Media son los más espectaculares. Hay monedas de oro francesas muy interesantes, capitaneadas por un precioso mouton d’or. Inglaterra tiene también alguna pieza muy bella, como el real de Eduardo IVel medio noble de Eduardo III. Y Castilla se ve representada por una preciosa dobla de la banda

Entrando en la Edad Moderna hay más monedas y sigue destacando el oro. Dentro de las monedas más raras nos encontramos este ducado de María Teresa de Austria, los 20 shillings y los 6 shillings de Jacobo I de Inglaterra, o los 5 rublos de Catalina de Rusia. También hay monedas españolas interesantes, como los 4 reales sevillanos a nombre de los Reyes Católicos, los 2 reales mexicano de Juana y Carlos y el escudo sevillano de estos mismos reyes.   

Entrando en la Edad Contemporánea tampoco faltan monedas españolas, como estos 80 reales de José Bonaparte. Otra moneda muy curiosa es el koban japonés y el raro set proof inglés de 1982.  

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba