16 maravedís 1664, Valladolid

Periodo: Edad Moderna

País: España

Mandatario:  Felipe IV

Denominación: 16 maravedís

Ceca: Valladolid

Calidad: MBC

Casa de subastas: Silicua

Fecha: 29 de abril de 2022

Precio de salida:  25 euros

Acuñación a molino en Valladolid

En Valladolid se venía acuñando y resellando monedas de vellón a lo largo del siglo XVII. Esto se hacía en una ceca situada en la calle de San Lorenzo. Pero el 30 de octubre de 1661 se pregonó la prohibición de acuñar vellones a martillo y se forzó que en la capital vallisoletana se acuñasen vellones a molino. Como consecuencia, en Valladolid se instaló en 1662 una ceca que acuñaba con molinos de sangre.

La nueva casa de moneda fue comisionada a un tal Ambrosio Donis. Ambrosio consideró que no se podía instalar la nueva maquinaria en los locales de la calle de San Lorenzo: la maquinaria de un molino de sangre era muchísimo más voluminosa que la requerida para acuñar a martillo (más detalles), además de requerir al menos dos pisos y unas grandes caballerizas. Por eso Ambrosio buscó otro local para instalar la nueva maquinaria y (¡oh casualidad!) llegó a la conclusión que el lugar idóneo era un local que él mismo había heredado. Se encontraba en la antigua calle de los Zurradores (hoy Panaderos, cerca de la Plaza España).

La “casa de moneda de molinos de Valladolid” (así se la conocía) comenzó a operar el 17 de septiembre de 1662. Fue la última casa de moneda a molino castellana en comenzar a acuñar vellón. Duró muy poco porque la acuñación a molino fue todo un desastre. El 14 de octubre de 1664 una nueva real pragmática ponía fin a esas acuñaciones. Luego se procedió a desmantelar los molinos y el antiguo local del señor Ambrosio pasó a ser un depósito de grano. 

El molino de sangre, tirado por caballos o mulas, movía unos rieles a través de unos engranajes (más). Con esos rieles se laminaban planchas de cobre y se imprimían unas láminas que posteriormente eran recortadas. Algunas pocas láminas han llegado hasta nuestros días, lo que nos permite hacernos una buena idea de cómo eran. Yo no conozco ninguna lámina de Valladolid, pero eran muy semejantes a la siguiente lámina segoviana:

Fragmento de riel con 2 monedas y media sin recortar (Segovia, 1698).

Se puede observar que en esa lámina se han imprimido monedas para ser recortadas posteriormente. En el espacio entre las monedas hay algunos puntos que sirven para alinear los rieles, así como el valor “IIII”, que sirve para identificar fácilmente ese riel como de 4 maravedíes identificar ese grabado concreto dentro del rodillo (editado 24/04/2021). Nótese que, una vez recortadas las monedas, ni los puntos ni el valor serán visibles.

Mejor dicho: casi nunca son visibles. Hay veces que los rieles no están del todo alineados y el recorte o el recorte no se hace de manera correcta. La consecuencia es que la moneda resultante incluye parte de la lámina que no debería verse. 

Tal es el caso de los 16 maravedís vallisoletanos que encabezan la entrada. Podéis fijaros que hay un desplazamiento entre el anverso y el reverso, lo que muestra que los rieles no estaban perfectamente alineados. Además, la forma de recortar el cospel hace que en el anverso incluso se aprecie, en la parte de arriba, el comienzo de la siguiente moneda. También en el reverso, en el campo entre ambas monedas aparece uno de los puntos de alineamiento.

Precio de 16 maravedís de 1664, Valladolid

Los vellones de la ceca de Valladolid siempre son relativamente escasos. Lo cual no significa que sean imposibles de encontrar. Tampoco son demasiado demandados localmente, pues los coleccionistas vallisoletanos no tienen tanto arraigo por sus monedas como en otras zonas de España.

Algunos remates recientes, como éste (30 euros), nos muestran que un remate entre 25 y 30 euros es muy razonable. Estas son muy buenas noticias para los coleccionistas. Los rieles sin recortar son muy raros y caros; sin embargo, estas monedas también muestran el proceso de acuñación y recortado de los rieles, a la vez que son asequibles para la mayoría de los bolsillos. 

La próxima subasta de Silicua

Silicua organiza una subasta para el día 29 de abril. Es una subasta que da un repaso a la historia de la numismática con 392 lotes, la mayoría muy asequibles para todos los bolsillos.

Como suele ser habitual en Silicua, las monedas más interesantes son las monedas españolas de los últimos 300 años. Entre ellas nos podemos encontrar columnarios de todos los módulos: medio real, un real, dos reales, cuatro reales y ocho reales. También hay algunas monedas de oro curiosas, como el 80 reales madrileño de 1822, las 25 pesetas de 1884 o las 20 pesetas de 1890.  Como siempre en esta casa, El Centenario de la Peseta es una sección cuidada con monedas bonitas y accesibles a un coleccionista medio. Un ejemplo es el duro de 1893 PGV

Silicua organizará otra subasta en mayo con monedas más potentes. Esas monedas se expondrán en la Feria de Vigo del 7 de mayo

Podéis seguir a Silicua Subastas en su web, en Facebook y en Instagram.

Descripción Silicua

1664. Felipe IV (1621-1665). Valladolid. 16 Maravedís. M. A&C 511. Ae. 4,13 g. MBC. Est.50.

Fuente.

Comentarios en: 16 maravedís 1664, Valladolid

  1. Adolfo Ruiz Calleja

    En Facebook ha habido varios comentarios a partir de esta entrada. Es lo malo de la situación actual: con este auge de las redes sociales tengo que enlazar los contenidos en distintos lugares y al final hay comentarios dispersos en distintos sitios. Por eso hago siempre el esfuerzo de poner aquí los comentarios relevantes y que así sean fácilmente accesibles por todos.

    En el grupo de Maravedíes. net ha habido los siguientes comentarios:

    David Ferrer:
    “Una entrada muy interesante sobre las acuñaciones de molino en Valladolid. Solo puntualizar que los números en Romano no eran el valor, servían para identificar cada grabado del cuño de rodillo según comentó Glenn”

    Daniel Casal:
    “Un 8 maravedís de Jubia mal recortado donde se ve un 11 grabado fuera de la gráfila. Del primer dígito sólo se ve la base.
    Da la sensación de que es algún tipo de control para identificar con que rodillo se ha acuñado.”

    Adolfo:
    “efectivamente. Es un error por mi parte. Cuando vuelva a casa lo corrijo”

    David Ferrer:
    “estas se acuñaron a volante. En este caso el cospel recortado previamente tuvo una acuñación descentrada. Es una pieza muy curiosa!”

    Daniel Casal:
    “entre los años 1811 y 1822 Jubia acuñó a rodillo. Es un error común pensar que Segovia fué la última ceca en emitir a rodillo.
    Incluso muchas casas de subastas en piezas de este periodo ponen “ligeramente alabeada” como si se tratase de una tara de la moneda y no es mas que una consecuencia del método de acuñación.
    Hay un artículo muy interesante de Cebreiro Ares al respecto: “De cilindros a volantes. La renovación tecnológica de la Real Fábrica de Moneda de Jubia (1818-1823)””

    David Ferrer:
    “desconocía que aún en esa fecha tan tardía se usarán rodillos para acuñar”

    En el grupo de We Are Numismatics ha habido los siguientes comentarios:

    Francisco Javier Sánchez:
    “Creía que en esas instalaciones se usaba la fuerza del agua de la Esgueva, pues por esa calle pasaba el ramal sur.”

    Adolfo:
    “en uno de los artículos que he leído indican que se trataba de un molino de agua. Pero no citan ninguna referencia y colocan mal la posición de la ceca en el mapa antiguo de Valladolid.
    El resto de fuentes coinciden que eran molinos de sangre, lo cual tiene sentido porque los instalaron muy rápido y los molinos de agua eran más complejos.
    Por otro lado, el ramal sur de la Esgueva pasaba por la calle de al lado.”

    Glenn Murray:
    “Molinos a tracción de sangre. Rodillos con grabados desplazados a la alemana (segoviana) en vertical.
    No hay ningún misterio. TODO consta en la documentación, ya localizada. Solo hace falta investigadores con ganas de ver y descubrir la historia detrás de las monedas…
    https://www.segoviamint.org/assets/pdfs/GUIA_DE_LAS_CUENTAS_2021_Murray.pdf

    A partir de estos comentarios, modifico la entrada para indicar que los números en los rodillos no indican el valor de la pieza, sino que sirven para identificar el grabado dentro del rodillo.

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