Por qué es auténtica la prueba de 4 escudos de Guatemala en plata

Mis errores en YouTube

No me supone ningún problema admitir que en el canal de Youtube del Blog Numismático muchas veces aparecen monedas que no tengo para nada estudiadas. Cualquiera que me siga lo nota fácilmente porque mis comentarios sobre esas piezas son muy superficiales. Creo que es normal: intento que aparezcan monedas variadas en el canal y cuando veo una moneda tan rara que no he visto una semejante en mi vida, simplemente la grabo para mostrarla y que vosotros la conozcáis. Así que, cuando visito una tienda, una casa de subastas o una colección privada, justamente tiendo a mostrar aquellas monedas que no conozco. Esto hace que el canal de Youtube tenga algunos errores que, una vez publicado el vídeo, no se pueden editar

En muchas ocasiones mi discurso en los vídeos se basa en lo que me cuenta el propietario de la moneda, ya sea una casa de subastas, un comerciante o un coleccionista. Ellos siempre están invitados a relatar las monedas conmigo, pero muchas veces prefieren no hacerlo y yo, simplemente, pongo en mi boca la información que ellos me ofrecen. En este sentido, hay veces que mis equivocaciones son “heredadas” aunque soy yo quien asume la responsabilidad.

Luego están los que reportan los errores. Entre ellos veo que hay tres tipo de personas:

  • Los de la la inquina. Ya sea por odio o por envidia, ya sea contra mí o contra mi interlocutor, algunos vienen a tocarme las narices de malas maneras. Yo no tengo mucho tiempo que perder con ellos, así que les bloqueo y listo.
  • Los cuñados. Hay muchos que sueltan que tal moneda es falsa y no han visto una moneda semejante ni en foto.
  • Los expertos. Hay quienes son expertos en la serie concreta que estoy mostrando y pueden dar información concreta sobre una moneda en cuestión. Otros no son expertos en esa serie en particular, pero conocen la numismática lo suficientemente bien como para plantear dudas razonables. Siempre se aprende con ellos.

La prueba de 4 escudos de Guatemala en plata

Cuando publiqué como short la prueba de los 4 escudos de Guatemala en plata recibí varias críticas de los tres tipos. La verdad es que los movidos por la inquina me llegaron a sulfurar lo suficiente como para contestar de manera a veces imprudente al resto (sin llegar a descalificar, creo yo). Pero, como ha habido opiniones expertas con dudas sensatas, creo que es razonable dedicar una explicación a demostrar la autenticidad de esa prueba.

Lo primero es que cuento con un importante argumento de autoridad. Quien me mostró la prueba y quien me la explicó era Carlos Jara, autor de los dos libros principales sobre la ceca de Guatemala y asesor sobre estas monedas para varios coleccionistas importantes y casas de subastas (le citan en el catálogo de Áureo & Calicó). Carlos Jara es la voz más autorizada en lo que a la ceca de Guatemala se refiere. Tan seguro está de la autenticidad de esta pieza que la incluyó en sus dos libros sobre la ceca de Guatemala.

Prueba en plata de los 4 escudos de Guatemala, 1770.

Muchas de las características que a algunos les hacen saltar las alarmas de que la moneda es falsa, son consideradas como normales para quienes tienen un conocimiento más profundo de la ceca de Guatemala. Por ejemplo:

  • En Guatemala el estilo del grabado era propio y el arte no era bueno. Solo hay que ver la onza cara de rata de 1768 para demostrar que el grabado puede ser muy raro.
  • En Guatemala se hicieron más pruebas en plata de monedas de oro. Yo mismo he publicado otra de la onza de 1797.
  • Las monedas de Guatemala suelen tener una factura horrorosa. Esto es especialmente cierto para las monedas de oro. La hipótesis de Carlos Jara es que utilizaban el volante más desgastado para acuñar el poco oro que batían en la ceca.
  • En Guatemala era típico colgar las monedas en chachales por lo que muchísimas monedas del siglo XVIII se encuentran agujereadas. También era típico sobredorar monedas con el fin de que parecieran de oro.

Por lo tanto, que sea una prueba en plata de una media onza de Guatemala, que esté sobredorada y agujereada y que tenga una factura horrible no debe de sorprendernos. Es una moneda tan rara que es única, pero las características que tiene son compartidas por otras de la misma ceca. Esto refuta prácticamente todos los argumentos de quienes consideran que la prueba es falsa. Pero todavía queda por saber si es realmente auténtica.

Pero para poder determinar la autenticidad de la pieza es típico realizar un análisis de cuños: si encontramos una moneda que se sepa como auténtica y que comparta el mismo cuño que esta prueba, estaremos casi con total seguridad ante una prueba auténtica. 

Analizando los pocos oros conocidos acuñados en Guatemala encontramos un ejemplar que comparte cuño de reverso con la prueba: los 4 escudos de 1765 (fijaros qué poca cantidad de oro se labraba en la ceca que un mismo cuño de reverso sirve cinco años después). El cuño de reverso coincide exactamente con la prueba, salvo por la “G” de la derecha, ya que es una letra reconstruida para tapar un hueco que tenía esta moneda en cuestión. Pero hay muchos detalles que muestran que es el mismo cuño; seguramente el más evidente sea el exceso de oro entre la “X” de “FELIX” y la corona, fruto de una pequeña rotura del cuño. 

Guatemala. 4 escudos, 1765.

Tenemos, por tanto, clarísimos indicios de autenticidad de la prueba en cuestión. Espero que con esto haya quedado cerrada la polémica y que, de paso, todos hayamos aprendido de este análisis sobre la autenticidad de la pieza.

En podcast

Os dejo un podcast con un contenido semejante al de este artículo:

5 comentarios en “Por qué es auténtica la prueba de 4 escudos de Guatemala en plata”

  1. Hola Adolfo, llevaba un tiempo sin intervenir por aquí aunque te voy siguiendo.

    También he seguido un poco la polémica sobre esta “prueba en plata” de los 4 escudos de Guatemala y si me permites, voy a dar mi opinión sobre dos temas:

    1.- Las descalificaciones me han parecido impresentables, declaraciones de personas non gratas y otras lindezas de tintes xenófobos no son tolerables entre gentes que debaten desde la investigación y el estudio, además bastante faltos de argumentos numismáticos más allá de “porque yo lo digo” o sea el argumento de autoridad genital.

    2.- Empiezo por el final, me parece, humildemente, que la “prueba” es falsa. Yo no soy experto en la moneda hispanoamericana ni en la castellana de la que deriva, cómo sabes, pero esta pieza presenta divergencias notables con el resto de las de la ceca de Guatemala, incluida la que parece que usa el mismo cuño. Intentaré argumentar:

    a.- La ceca de Guatemala presenta irregularidades en la calidad de sus piezas con busto solo en momentos concretos, entre los años 1747 y 1751 y entre 1759 y 1770, pero tiene otros periodos más que correctos en los que debió acceder a punzones originales.

    b.- A pesar de la pobreza de algunos bustos, las leyendas y los escudos de armas en los cuños siempre rozan lo impecable aunque tengan imperfecciones de acuñación.

    c.- El anverso y del reverso de la “prueba” parecen tener distinta factura:

    El reverso parece una réplica de una auténtica, probablemente producto de una fundición con la que se generó una especie de matriz para hacer el cuño, por eso esa sensación de empaste y poca definición de detalle, aunque con ello consigue cierta fidelidad a la de 1770. Dicho esto, no me parece el argumento definitivo.

    Por su parte, el anverso, a pesar de tener mayor definición, presenta algunas irregularidades muy notorias, impropias del resto de piezas de Guatemala sean de oro o de plata, me parece que la clave está en la leyenda: por una parte, un CAROLUS menguante que no encontramos en ninguna otra pieza de la ceca y una cierta tendencia a la redondilla que se aleja de la letra latina capital del resto de la producción, incluidos los 4 escudos de 1770; este detalle llega al paroxismo, en las letras E del anverso que directamente imitan una E gótica incompatible con una emisión en indias del siglo XVIII. Probablemente este detalle se generó porque muchas de las E de Guatemala tienen unos brazos algo empastados o mejor dicho casi unidos, pero nada que ver con los de la supuesta “prueba” y mucho menos con el asta curva que presenta esta letra. También la U tiene asta, como en las góticas, o falta el patado en la mayoría de letras y en el numeral III, cosa que va en el mismo sentido. No he sido capaz de encontrar ningún ejemplo de moneda guatemalteca de estas características, cosa precisa para poderla considerar auténtica.

    Si la tuviera que calificar, más que una falsificación diría que es una fantasía de joyero. En fin esta es mi opinión, que no supone ningún ataque personal contra nadie sino un punto de vista que me parece razonado.

    1. Adolfo Ruiz Calleja

      Muchas gracias por tu comentario, Mir. Me alegro muchísimo de volver a leerte :-)

      Pasaré tu comentario a Carlos Jara, quien ha estudiado a fondo esta moneda. Seguro que podrá dar una respuesta y, si no, se puede abrir esas dudas. Unas dudas razonables y razonadas.

      Por la parte de los insultos, tengo que decir que solo provienen de una persona. Lo que pasa es que luego los han cacareado los de siempre, que aprovechan cualquier cosa que diga cualquier idiota para descalificarme. El guatemalteco xenófobo que me descalifica a mí y a Carlos Jara es un tal Sandoval. Es una persona muy polémica que me estuvo buscando cuando estuve en Guatemala con el único propósito de darse notoriedad. Pero su fama le precede y yo conseguí eludirle: nunca he hablado con él ni tampoco he chateado con él aunque este hombre estuvo todo el rato intentando que yo le diera crédito.
      Como no lo hice, se dedica a insultarme sin ningún tipo de criterio. Pero que quede constancia que con las asociaciones numismáticas guatemaltecas mi trato es excelente y no se pudieron portar mejor cuando estuve allí. Espero volver pronto porque he dejado muchos amigos.

      Un saludo,
      Adolfo

      1. Hola. Es interesante la opinion del señor Mir. Pienso que está equivocado, y esto lo atribuyo al desconocimiento de la documentación de la epoca, como lo argumento más abajo, citando sus planteamientos.

        Lo primero es mencionar que la acuñacion de 1770 en oro, si bien fue muy reducida, está demostrada por la documentacion: se labraron 218 monedas de 8 Escudos, 24 de 4 Escudos, 31 de 2 Escudos, y 69 de 1 Escudo. De estas se conocen, aparte de la prueba que se menciona acá, un ejemplar de 8 E y un ejemplar de 1 Escudo.

        El amigo escribe: “A pesar de la pobreza de algunos bustos, las leyendas y los escudos de armas en los cuños siempre rozan lo impecable aunque tengan imperfecciones de acuñación.”

        Presumo que este comentario se hace en relación a las monedas de oro que suelen verse, dentro de su rareza, esto es, la serie acuñada de acuerdo a las ordenanza de 1771, en Nueva Guatemala (o sea, 1778, 1781, 1783 y 1785 para Carlos III, 1789, 1790, 1794, 1797 y 1801 para Carlos IV, y 1808, 1811, 1817 para Fernando VII). O sea, se estaría asumiendo que la calidad esperable entre 1760-1770 y la posterior al traslado a Nueva Guatemala sería más o menos equiparable. Pero, de hecho, la capacidad técnica entre ambos periodos de la ceca no pueden compararse, ya que, a partir de 1778 (y esto está documentado), se implementaron mejoras notorias en la/los volantes de acuñacion y había llegado Pedro García Aguirre a ocupar la plaza de grabador.

        Antes, y en particular al final del periodo “columnario”, esta plaza había sido ocupada (a duras penas) por el ensayador Pedro Sanchez de Guzmán. Despues de 1768, a raiz de la jubilación del director Jose Eustaquio de Leon en 1767 (tambien documentada), la calidad de la moneda experimenta una baja notoria, tanto es así que los “mundos flotando” reaparecen a partir de 1768 aproximadamente. Inversamente, es notoria la mejora, digamos entre un 8 Reales de 1780, y uno de 1772-1773, o, incluso, uno de 1777 (antes de la llegada de Garcia Aguirre), sobre todo en la disposicion y punzoneria de la fecha.
        [no pude colocar fotos]

        Sigue: “El anverso y del reverso de la “prueba” parecen tener distinta factura”. Esto es así, de hecho fueron muy probablemente producidos en periodos diferentes, por diferentes operarios. El anverso de la de 1770 tiene todos los rasgos de la (im)pericia de Pedro Sanchez de Guzman, que, como grabador, “era un muy buen ensayador”.

        Luego indica: “El reverso parece una réplica de una auténtica, probablemente producto de una fundición con la que se generó una especie de matriz para hacer el cuño, por eso esa sensación de empaste y poca definición de detalle, aunque con ello consigue cierta fidelidad a la de 1770. Dicho esto, no me parece el argumento definitivo.”

        En esto no concuerdo para nada. Se ve que son el mismo cuño. De hecho, detalles tales como las limaduras en las partes internas de las letras se (ver por ejemplo la letra “A” en AUSPICE), y eso no sería posible conseguir con un “cuño de transferencia (transfer dies)”

        Por ultimo, señala: “Por su parte, el anverso, a pesar de tener mayor definición, presenta algunas irregularidades muy notorias, impropias del resto de piezas de Guatemala sean de oro o de plata, me parece que la clave está en la leyenda: por una parte, un CAROLUS menguante que no encontramos en ninguna otra pieza de la ceca y una cierta tendencia a la redondilla que se aleja de la letra latina capital del resto de la producción, incluidos los 4 escudos de 1770; este detalle llega al paroxismo, en las letras E del anverso que directamente imitan una E gótica incompatible con una emisión en indias del siglo XVIII. Probablemente este detalle se generó porque muchas de las E de Guatemala tienen unos brazos algo empastados o mejor dicho casi unidos, pero nada que ver con los de la supuesta “prueba” y mucho menos con el asta curva que presenta esta letra.”

        Esto no es así, es simplemente debido a la utilización de punzonería gastada y defectuosa. En la serie divisionaria de plata del mismo año (y de hecho, en el periodo 1768-1771) se repiten defectos similares en las letras. Por ejemplo, puede verse a simple vista en varios de los 4 Reales de 1770, tanto la redondilla, como las “E” notablemente defectuosas (por ejemplo, lote 1571 de la subasta de Sedwick de mayo 2023, para citar una reciente).

        Debe mencionarse que «el hecho de no haber encontrado ningún ejemplo de moneda guatemalteca de estas características» es por la extrema rareza de las mismas. Sin ir más lejos, del 4 Escudos de 1770, se labraron unas 24 piezas. Entonces, le preguntaría a nuestro amigo: ¿cuantas divisionarias de oro del periodo 1765-1770 has visto? Hay que comparar “peras con peras”.

        La razón última para aceptar la autenticidad de la moneda de 4 Escudos de 1770, es que sus características coinciden todas con lo esperable de acuerdo a la documentación de la época (y que es lo contrario a lo esperable si uno compara dicha moneda con las posteriores de 1778-1790 (para limitarse a las monedas de oro con busto de Carlos III). La utilización de punzonería cada vez más defectuosa y la existencia de nuevas matrices para cuños grabadas por Sanchez de Guzmán (véase el deterioro del grabado con respecto al 4 Escudos de 1765) es precisamente lo mencionado en un inventario realizado en 19 de mayo de 1770 (poco despues de las labras de oro de 1770, hechas el 21 de marzo de 1770 pero rendidas el 31 de enero de 1771). En el se indica “Y tt [también] una punzoneria de plata duplicada, y otra de oro, que se le acreció a este dho inventario, por defectuosa la viexa [punzonería] que estava sirviendo [hasta ahora]. Y tt veinte matrizes de oro y platta, que se le hicieron nuevamente de cargo a dho Tallador [Pedro Sánchez de Guzmán, quien aparece como Tallador a inicio del inventario]”.

        La poca pericia de Pedro Sánchez como grabador (y la falta de otros grabadores enteramente peritos) fue el motivo del retraso para el inicio de las acuñaciones de busto del nuevo tipo, a partir de 1772. Una carta de 31 de diciembre de 1771 del Superintendente de la casa de moneda indica que el grabado de la nueva punzonería había sido encargado a otros tres operarios:

        “Los nuevos sellos, punzones y matrices de que habla la Rl Orden de 16 de Nove de 770 no se entregaron en esta Superintendencia [casa de moneda] hasta el día 6 de Nove de 771 con cuya retardacion, y la falta de Talladores, que hai en esta ciudad [de Guatemala] (y de profesion no hay ninguno) no es posible que en el dia de mañana se empiece a acuñar, como S. Magd quiere la moneda de nuevo sello… No he podido conseguir mas adelantamiento, que el que el en dia se este concluyendo toda la punzonería pa las cinco suertes de moneda de plata, con tres [¡!!] oficiales de ella que juramentados han trabajado desde que huvo provision, sin perdonar los dias festivos hasta el presente….

        Algo que no se ha mencionado, es el motivo del cambio/retoque del busto entre las emisiones de 1768 y 1770. En la moneda de 1770 de 8 Escudos que se conoce (ejemplar del Museo de la Casa de Moneda de Madrid), se observa que el busto del punzón es el de 1765, lo que explica su mejor grabado con respecto al 4 y 1 E de 1770 (recordemos que, a partir de 1768, el grabado decae en calidad), aunque la disposicion de las letras (por ejemplo el HISP con las letras “bailando”) deja en claro la impericia del grabador. Sin embargo, en las menores, se ocupa un busto modificado, que ya no corresponde al diseño “cara de rata” original (evidente por ejemplo en la toga del rey) y el resultado obtenido es mucho peor que para el de 1765. La razón es que, al momento de entregar las labras de 1770, ya se habían recibido las muestras en estaño de la nueva moneda de busto correspondiente a las ordenanzas de 1770, mas no se habían recibido las matrices, punzones y cuños de las mismas. Esto también está documentado en mi trabajo de 2010: en el inventario ya citado de mayo de 1770, se menciona “dos caxitas de madera, con ocho muestras de estaño, de las efigies de su Majestad, la una para las monedas de oro [1,2,4 y 8 E], y la otra para las de plata [presumiblemente 1, 2 4 y 8 Reales, faltando la de ½ Real], con otras ocho muestras [estas ultimas son obviamente la de los reversos]”. Entonces, el grabado del 4 Escudos de 1770 correspondería al (mal) intento de Pedro Sánchez a imitar la nueva moneda de busto post 1770.

        La documentacion que menciono se reproduce en mi obra de 2010, “Historia de la Casa de Moneda de Guatemala: 1731-1776”.

  2. De esto se trata la Numismática para mi, que existan diferentes opiniones y que cada quien presente sus criterios en base a documentos y criterio. Muy agradecido con el nivel de detalle para aprender un poco mas.
    Saludos

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