¿Cuándo una moneda es española?

Hace 10 días publiqué la intervención de Glenn Murray en el II Ciclo de Conversatorios en Historia Monetaria, organizado por la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Fue una intervención muy interesante donde tocó distintos temas relacionados con la Casa de Moneda de Segovia. Aquí lo tenéis:

Posteriormente publiqué el enlace en las redes sociales y, como es costumbre, lo compartí en el grupo de We Are Numismatics. Ahí se montó una interesantísima conversación que nos hizo reflexionar a todos. Los 65 comentarios de la conversación solo los podéis ver si sois miembros de We Are Numismatics. Sea como fuere, procedo a reproducir los comentarios más interesantes, ordenados por temáticas aunque sean temáticas superpuestas.

Sobre el concepto de España

Hubo más comentarios sobre el concepto de España, todos ellos constructivos y educados. Pero al no ser un asunto puramente numismático simplemente reproduzco dos de ellos:

Ana Serrano: “Sin duda el concepto de España es uno de los más complejos de la Historia Mundial. Y lo digo sin tapujos ni complejos porque simplemente es fruto de la riqueza que ha acompañado a nuestros pueblos desde los albores de la Humanidad. […] 

En cuanto al debate generado me parece interesantísimo para explicarnos a nosotros mismos esa complejidad del concepto España. Concepto territorial, concepto político, concepto nacional. Me gusta en estos casos recurrir a documentos históricos donde podemos leer cómo se menciona esa diversidad. Uno de mis preferidos es el conjunto de Instrucciones de Palamós donde el rey Carlos I le da instrucciones a su hijo el futuro rey Felipe II sobre cómo gobernar los reinos de las Españas. Es clarificador cómo esa denominación de pluralidad está presente en todas las instrucciones: pueblos, reinos, Indias, Españas. No sé por qué después de tantos siglos de Españas en plural se cambió al nombre de España en singular. Más fácil hubiera sido para todos continuar con «Imperator totius Hispaniae o Rex Hispaniarum«”.

Felipe IV. Lima. 8 reales 1659 “Hispaniarum Rex”.
Felipe IV. Lima. 8 reales 1659 “Hispaniarum Rex”. Fuente.

Iuliana Balan (respondiendo a Ana): “me gusta lo que comentas. Algo parecido (aunque a otro nivel) pasa aquí, pues Rumania existe como tal desde 1918, (si acaso desde 1854 pero no en su forma completa). Antes se refería a toda esta zona como “países rumanos”, “territorios rumanos”. Parece increíble que se unieran hace apenas 100 años y pico”.

Ana Serrano (respondiendo a Iuliana): ”fíjate que no fue hasta la llegada del primer Borbón en 1.700, Felipe V, cuando se nombró por primera vez el Reino de España (administrativa y políticamente hablando) como un todo. Curiosamente el título de heredero a la corona, ahora Príncipe de Asturias, antes era Príncipe de España y lo ostentó por primera vez Felipe II para aludir al conjunto de reinos de su padre. Pero curiosamente, al heredar las coronas se titula como Rey de Castilla, León, Aragón, Navarra, Granada, Toledo, Valencia, Galicia, Mallorca, Sevilla, Córdoba, Murcia, Jaén, Algeciras e Islas Canarias, Los Algarves, Gibraltar, Córcega, Cerdeña, Dos Sicilias, Hungría, Croacia, Dalmacia, Jerusalén, Indias Orientales, Indias Occidentales e Islas y Tierra Firme del Mar Océano etc”.

¿Cuándo una moneda es española?

Esteban Indurain Eraso: “[…] Muchas de las monedas hispano-árabes LLEVABAN FECHA. ¿Acaso no son monedas españolas también si fueron acuñadas aquí en España?”.

Ana Serrano (respondiendo a Esteban): “pues territorialmente sí pero políticamente en la Edad Media aún no podemos hablar de España. Eran monedas cordobesas, emitidas por el emirato y el califato de Córdoba que, efectivamente englobaba prácticamente todo el territorio peninsular. ¿Forma parte de la historia de nuestra nación? Sí. ¿La Córdoba del siglo X era uno de los pueblos históricos de la España actual? Sí, al igual que lo fue el Reino de Castilla, León, Aragón, Navarra, etc. Igual, sólo que no eran católicos sino musulmanes (lo digo por buscar una diferencia que durante mucho tiempo ha sido importante pero que en décadas cercanas fue la excusa para definirlos como extranjeros, aunque no lo fueran). Por eso hablamos de moneda castellana, moneda leonesa, moneda navarroaragonesa, y podemos añadir a la lista moneda cordobesa o andalusí (es lo mismo) dependiendo del estado emisor. En fin, como explico más abajo, un tema complejo”.

Felipe IV. Pamplona. 8 cornados. “REX NAVARE” “REGNI NAVARRE”
Felipe IV. Pamplona. 8 cornados. “REX NAVARE” “REGNI NAVARRE”

Jesús Chaves (respondiendo a Esteban): “Podría dar pie a un debate interesante. Desde un punto de vista puramente geográfico, tiene toda la razón del mundo. Desde un punto de vista político o administrativo, ya no lo tengo tan claro. Para muchos, un real acuñado en Potosí en el s. XVI no es una moneda boliviana, es española, porque Bolivia no existió como tal hasta el s. XIX. ¿Consideraría ese real como una moneda boliviana, si fue acuñada allá en Bolivia? Yo no lo haría.

España tampoco existía en el s. XVI, pero sí que hay una continuidad innegable de la entidad político-administrativa que llega hasta nuestros días. No todo es blanco o negro, hay una escala de grises en medio, y no por ellos son puntos de vista menos válidos”.

Adolfo: “estoy plenamente de acuerdo con Jesús: sería un buen debate si las monedas hispano-árabes son monedas «españolas». Desde luego que no existía nada semejante a un estado español. Lo mismo se podría decir de los morabetinos toledanos de Alfonso VIII: son monedas datadas pero el Reino de Castilla no era España”.

Leandro (respondiendo a Adolfo): “Opino exactamente igual. Es como decir que los indios que vivían en Texas en el siglo XIV eran estadounidenses”.

Alfonso VIII. Toledo. Morabetino, 1225 de Safar.
Alfonso VIII. Toledo. Morabetino, 1225 de Safar. Fuente.

Álvaro Albero (respondiendo a Adolfo y a Jesús): “¿España no existía hasta el siglo XVI? ¿el reino de Castilla no era España? ¿Entonces que era? Ya Alfonso VI se intitula como Emperador de toda España.

España es un concepto geográfico así denominado desde los romanos. Si desde entonces ya se denominaba Hispania, todas las monedas acuñadas en ese territorio, pueden considerarse monedas hispanas o españolas según la actual nomenclatura. Si hablamos de entidad político administrativa, no creo que podamos meter en el mismo saco al reinado de los Reyes Católicos, al de Felipe V y a la dictadura de Franco en el mismo saco, pues son totalmente diferentes. Cuando Felipe II, se intitula como Rey de España, lo hace únicamente como Rey de los territorios que conforman el espacio geográfico de España, pues sus títulos nobiliarios originales seguían siendo los mismos que los de los reyes de León y Castilla, pues de ellos venían heredados […]”.

Álvaro Albero: “El concepto territorial es el motivo principal de segmentación de la numismática mundial. Moneda española será denominada aquella que esté acuñada en el espacio territorial tradicional denominado España. Bien sea en un espacio interno de ese territorio (Navarra p.e.), bien sea en el conjunto de los territorios (España). Por otro lado, de manera tangencial se le puede llamar moneda española (aquí ya hay un debate más amplio) a aquella moneda acuñada por los emisores de dicho territorio en otros territorios no denominados España (véase p.e. Rey de Aragón acuñando en Nápoles), pero que eran subsidiarios administrativa o políticamente del territorio principal. Por observar el asunto un poco desde más arriba, moneda americana, será la acuñada en el continente americano, independientemente de lo que haga en los Estados Unidos Mexicanos o que lo haga en la recién creada República de los Andes. Si nos introducimos más a fondo, podemos observar cómo diferentes autores consideran que un as de Octavio Augusto acuñado en Lugo alrededor del 25 a.c. es considerada una moneda gallega (Moedas Galegas – Jaime Paz) o que un dracma ibérico acuñado en Barkeno es considerada una moneda catalana (Cataleg General de la Moneda Catalana – Crusafont i Sabater). Cualquiera de los dos autores sabían y conocían a la perfección que ni Galicia ni Cataluña tenían una entidad administrativa o política para emitir moneda, pero sin embargo las incluyen en sus catálogos. Evidentemente ambos autores utilizan el espacio territorial como base principal de sus estudios y de sus conclusiones.

[…] 

Cabe recordar que en la emisión de moneda de Felipe II, hay una diferenciación clara y precisa por reinos. Así, se emite moneda (en lo que hoy es España) en Castilla y León, en Navarra y en Aragón. Si las monedas de Alfonso VIII, que era Rey de Castilla no son monedas españolas ¿Por qué sí lo son las acuñadas en Toledo por Felipe II, si el título que le permite acuñar allí, es el de Rey de Castilla igualmente? Parece totalmente contradictorio. 

En el otro sentido, sin embargo parece haber menos dudas o menos injerencias. No hay portugués que no considere un Tostao de Felipe II como moneda portuguesa, y no hay un autor español, que lo meta dentro de su catálogo de moneda española. ¿Por qué ocurre esto? Pues es evidente que en estos temas influyen más los sentimientos hacia la tierra en la que se nace o se pace que los temas administrativos o políticos. El hecho de que las monedas acuñadas por España en territorios de Ultramar sean consideradas en la mayoría de los catálogos de moneda española, y que las monedas emitidas en los territorios de Flandes en el mismo espacio temporal no lo sean dice mucho sobre qué es lo importante en la clasificación y catalogación”.

Felipe II. Nápoles, 1 ducado.
Felipe II. Nápoles, 1 ducado. Fuente.

Adolfo (respondiendo a Álvaro): “[…]¿por qué la moneda acuñada en México o Lima se considera española y la acuñada en Nápoles o Lisboa no?”.

Jesús Chaves (respondiendo a Adolfo): “[…] no creo que nadie esté equivocado. […]

La moneda de los virreinatos es como la castellana. La moneda napolitana, milanesa o brabantina no lo es. No hay más. Se podrían dar explicaciones políticas, argumentos que seguro que ocuparían folios y folios, pero yo creo que la razón es la sencillez. […]

También es verdad que en la propia época se hacían distinciones. En muchas (no diré todas porque seguro que alguna se escapa) es HISP REX + [loquesea]. Y si en un filippo milanés pone HISPANIARVM REX ET MEDIOLANI DUX, parece no considerar al ducado como parte de las Españas.Por otra parte, yo soy el primero que me contradigo. Y soy consciente. Cuando me interesa, bien que aplico el criterio territorial en lugar del político. En mi colección de moneda extremeña han entrado sin problema handous de la Taifa de Badajoz o nummus visigodos de Emerita. Peeeeero, mi colección, mis reglas”.

Muhamad ibn Ali ibn al-Hadjam. Badajoz. Quirate.
Muhamad ibn Ali ibn al-Hadjam. Badajoz. Quirate. Fuente.

Denarios ibéricos: “Yo no veo problemático ser laxo clasificando monedas. Es una opinión personal, sin mayor valor y sin pretender tener razón. Uno puede considerar que una moneda acuñada en cualquier localización geográfica de la actual España es moneda española y a la vez que cualquier moneda emitida fuera de ese ámbito geográfico pero bajo la soberanía de España lo sea también. De este modo, una misma moneda creo que puede ser considerada española o no, según el criterio que decidamos seguir. La moneda de Schrödinger, que viene siendo… ja, ja, …!”

Ana Serrano (respondiendo a Denarios ibéricos): “lo acabas de rematar. Justamente la moneda de Schröringer nos muestra una supuesta paradoja que desaparece cuando alguien observa o interpreta. Es decir, desde el punto de vista humano o es una cosa o es otra, pero una moneda muerta y viva a la vez es ininteligible”.

Las primeras monedas españolas con fecha

Esteban Indurain Eraso: “[…]este debate y este tipo de polémica (¿cuándo se fecha por primera vez?) la he tenido ya un montón de veces y en un montón de foros. Y si algo he visto, quizá como denominador común, es que hay autores -y prefiero no citarlos aquí- que en la práctica llegan a olvidarse completamente del monetario hispano-árabe. Y un tal monetario tiene características notables: y una de ellas es la fecha. Sobre si tales piezas son españolas o no, yo suelo guiarme por la geografía, no por la política. Quizá deberíamos decir «monedas acuñadas en los territorios que actualmente conforman España» (geografía) en vez de «monedas españolas» (algo que tiene una connotación más política). No sé muy bien qué decir al respecto, aunque creo que domina la primera opción […]”

Lance Lanzarote: “[…] yo sólo quiero aportar una bonita foto de una moneda de Zaragoza de 1520, ya se habían casado los RR.CC. Zaragoza está en territorio histórico hispánico (Península Ibérica)… etc.”.

Juana y Carlos. Zaragoza, 1 real 1520.
Juana y Carlos. Zaragoza, 1 real 1520. Fuente.

Glenn Murray (respondiendo a Lanzarote): “Hay excepciones a todas las reglas. Que una moneda en concreto lleva fecha 68 años antes de la cédula de 1588, no quiere decir que es una norma para la trazabilidad de la fabricación, sino que hay que buscar el ‘evento’ que se estaban conmemorando en una pieza tan ‘galana’ y extraordinaria, pienso yo….”.

Lance Lanzarote (respondiendo a Glenn): “totalmente de acuerdo”. 

Por qué se incluyó la fecha en la moneda hispano-árabe

Hixam II. Al Andalus. Dirham, 393 H.
Hixam II. Al Andalus. Dirham, 393 H.

Glenn Murray: “Una curiosidad, porque desconozco por completo la moneda hispano-árabe. ¿Por qué se incluye la fecha en esas monedas? […]”.

Ana Serrano (respondiendo a Glenn): “[…] Lo que yo te puedo decir con respecto a la moneda islámica es que es tratada y considerada como un documento oficial y como tal contiene todos aquellos datos que podrían figurar también en documentos administrativos. La oficialidad está implícita en la moneda islámica y por ello contiene los mismos datos que un documento oficial: emisor, ceca, año, además de las citas coránicas. Parece una obviedad pero la importancia que el Islam otorga a todo lo expresable mediante la caligrafía está imbuido de un aspecto trascendental ligado a la manifestación de la Palabra (ya lo comenté en un artículo). Recordemos que en el Islam, ley y Corán es sólo uno, y por ello el Califa es autoridad civil y religiosa. Por ello yo no hablaría aquí de trazabilidad sino simplemente de oficialidad”.

Glenn Murray (respondiendo a Ana): “Ah… muy interesante. Pero en nuestro caso entran conceptos más modernos… y que desde luego, pasan mucho más allá de la simple numismática, como un control industrial. 1588, la fecha.

Lo mismo en lo de los RRCC, 1497. Es un control industrial sobre la calidad del producto manufacturado. Lo que no llega a otros productos industriales hasta comienzos del XX, y a productos comestibles en nuestros tiempos… para saber de dónde venía lo que estamos comiendo y para que el producto puede ser fácilmente retirado del mercado si se descubre que no es saludable. Es una parte importante de la Historia de la Industria que es totalmente desconocida o sin ser tratada por los historiadores de la industria”.

Por qué se incluyó la fecha en la moneda de Segovia

Felipe II. Segovia. 8 reales 1586.
Felipe II. Segovia. 8 reales 1586. Fuente.

Glenn Murray: “[…] la UNAM me invitó a una especie de ‘tertulia’, que NO ‘conferencia’, y mi tema era ‘Descubriendo enigmas numismáticos a través de la -DOCUMENTACIÓN-‘. Uno de los 4 temas que he tocado brevemente era lo de las fechas en la moneda, tema poco conocido y por los numismáticos que suelen mirar monedas y adivinar lo demás, y no interesarse por los documentos donde suele estar la prueba de todo. Mi intención era relacionar la cédula del 2 de julio de 1588 con el gran escándalo de las monedas faltas de ley y peso que Felipe II descubrió a raíz de su propio ‘Fraude Real’ en la Ceca de Segovia… o sea el POR QUÉ de la fecha como ‘sigla de trazabilidad’ (junto con la marca de ceca y la sigla del ensayador).

No es mi campo, pero me imagino que fechas en otras monedas medievales o antiguas eran más que nada para señalar periodos de reinados, los césares, o acontecimientos importantes, y NO como símbolo de trazabilidad de un producto industrial como es la moneda, que se manda poner en las monedas para evitar fraudes. Todavía me resuena en mi cabeza publicaciones donde se dice que la apariencia de la fecha en la moneda tiene que ver con la ‘estética’ y otras cosas similares. […]”. 

9 comentarios en “¿Cuándo una moneda es española?”

  1. Francisco Javier Sánchez

    Interesante debate en el que se entrecruzan diferentes perspectivas históricas y políticas, y que pueden hacer correr ríos de tinta. Desde mi punto de vista, en perspectiva histórica, Iberia, Hispania, España…, es una realidad geográfica desde hace más de dos mil años, siempre referida a la totalidad de la Península Ibérica. Rodrigo Jiménez de Rada ( 1170-1247 ), nacido en Navarra, arzobispo de Toledo, e impulsor de la cruzada contra los almohades en la batalla de las Navas de Tolosa, en la que estuvo presente, escribió lo siguiente, como recoge la obra “Opera praeccipua complectens”: “Castilla, Portugal, Navarra y Aragón son independientes, pero partes de un todo superior que es algo más que la geografía o que el eco histórico de lejanas latinidades: una comunidad de sentimientos, de intereses y de cultura. Sólo los que forman esos pueblos españoles tienen derecho a ocupar el suelo peninsular; hijos del mismo padre, cada uno es dueño de una parte de la herencia, pero la herencia debe ser solamente patrimonio de ellos. Todo tercero que ocupe alguna parte y que se apropie de tierra hispana es un usurpador y los cuatro pueblos hermanos deben unirse para expulsarle de los dominios heredados”. Y también escribió Jiménez de Rada: “¡ Ay dolor (…) este reino tan noble, tan distinguido, blandida contra sí mismo la propia espada ( …) se derrumbó en los prolegómenos de un solo ataque. Y fueron conquistadas todas las ciudades de España (…) Apenas queda quien llore lo que destruyó el golpe de la muerte, quien grite ya sin vida a los caminantes.: Mirad si hay un dolor como el mío. Su voz se oye como de ultratumba y su palabra resuena como desde el fondo de la tierra. España llora a sus hijos y no puede ser consolada porque no hay quien lo haga. (…) ¿Qué calamidades no recayeron sobre España? (…) ¿Quién suministrará agua a mi cabeza y una fuente de lágrimas a mis ojos para que pueda llorar la ruina de los hispanos y la calamidad del pueblo de los godos?”. Pero esta misma visión histórica de Rodrigo Jiménez de Rada, encierra también una perspectiva política, una visión política de lamento de la invasión musulmana de la Península Ibérica.

  2. Yago Abilleira Crespo

    Una entrada muy interesante. Los comentarios que ilustran aportan mucha información, en serio. Y me gusta tu respuesta a la pregunta de ¿cuándo una moneda es española?: «Mi colección, mis reglas» Es el mejor argumento que he visto. Irrefutable.

      1. Gracias por compartir. Razonamientos muy válidos para cuestionar denominaciones particulares. Para mí una moneda es de una ceca que está-estuvo en un sitio, en un territorio y que la mandó acuñar un gobernante. Todo lo demás lo aporta nuestros conocimientos históricos. La denominación sería lo de menos.

  3. Gracias Adolfo. Debate de muchísima altura.
    A los que nos gusta la historia lo hemos disfrutado.
    Es curioso como en mucha subastas europeas o americanas, las monedas de “Indias” (8 reales, 8 escudos y sus módulos inferiores) se ordenan bajo el país actual según ceca (Es decir, 8 escudos de Popayán está clasificada como “Colombia” y no “España” aunque se trate de una moneda acuñada muchísimo antes de que Colombia fuera independiente.)
    Saludos cordiales

  4. Muy buen debate.
    Coincido con Jesus: «Mi coleccion, mis reglas»
    No creo que haya un criterio unico y valido para toda la historia de la moneda «española».
    Lo dicho, me ha gustado mucho este articulo.
    Gracias, Adolfo.

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