Las primeras monedas medievales de Europa se acuñaron en Galicia: Los sólidos suevos

Periodo: Edad Media

País: Reino Suevo (imitación de moneda romana)

Valor: Sólido (imitación)

Peso: 4,33 gr

Ceca: Desconocida (imitación de Mediolanum)

Calidad: EBC

Metal: Oro

Reinado: Desconocido (imitación de Honorio)

Siglo: VI

Precio de salida: 9.000 €

Casa de subastas: Silicua

Fecha de subasta: 29 de octubre de 2021

Los sólidos suevos de imitación

Adentrarse en la historia sueva es realmente complicado: hay poquísimas fuentes de información y, generalmente, las hipótesis que dice un autor las desdice otro. Son muy pocas cosas lo que sabemos a ciencia ciertas sobre este pueblo y eso también aplica a las monedas. Yo en este texto seguiré a Pablo Núñez Meneses (uno, dos y tres), quien dedicó un capítulo de su tesis doctoral a la moneda sueva y su historiografía (lo mismo hice cuando hablé de otras monedas suevas: las “latina munita”).

Como todos sabéis, los suevos se asentaron en el noroeste de la Península Ibérica a principios del siglo V. Lo que es menos conocido es que hubo una etapa de expansión bajo los reinados de Requila y Requiario (438-456) en la que los suevos controlaron buena parte del oeste peninsular. Estos reyes fijaron su capital en Braga y desde ahí disfrutaron de unas pocas décadas de esplendor. En ese momento es cuando el rey Requiario emitió monedas que imitaban a las romanas, siendo éstas las primeras monedas de la Europa Medieval. 

Las monedas de oro imitaron los sólidos de Honorio y los trémises de Valentiniano III, que circulaban en gran cantidad por el otrora Imperio Romano. Concretamente, se imitaban los sólidos acuñados en Mediolanum (actual Milán). En la imagen tenéis un ejemplo.

Sólido de Honorio, Mediolanum.

En un primer momento, las imitaciones suevas fueron bastante fieles al diseño original. Si comparamos la imagen que ilustra la entrada con el sólido de Honorio vemos que son realmente parecidas. Las diferencias radican en cuatro aspectos fundamentales: el arte del motivo, la marca de ceca, la metrología y la metalografía.

La metrología y la metalografía de las imitaciones fue degenerando. En un primer momento se imitaron las características de los sólidos romanos (4.5 gramos y una pureza altísima, superior al 99%). Pero luego comenzó a reducirse el peso y la ley, llegando a imitaciones que bajan de los 4 gramos y con una ley de un 50%. 

La diferencia en el arte se aprecia especialmente en el busto, en el guerrero y en el cautivo. Si nos fijamos en la nariz o en el ojo del monarca vemos que las imitaciones son algo más abstractas. Este estilo iría degenerando con el tiempo. Se entiende que las monedas con un arte más abstracto son monedas acuñadas posteriormente. Por ejemplo, en la tercera imagen de esta sección (lote 93), vemos un estilo más degenerado que en la primera o la segunda imagen (lote 92). 

En cuanto al guerrero y al cautivo, muchas veces las cabezas son desproporcionadamente grandes. Además, en algunas ocasiones presentan melena.

La diferencia en la marca de ceca es más clara. Los sólidos originales incluyen en el reverso la marca de ceca M-D a ambos lados del soldado. Sin embargo, hay imitaciones que se desvían de esta marca de ceca: si bien las hay que incluyen “M-D”, también las hay con “N-D”, “H-D”, “II-D”, o que directamente carecen de símbolos o tienen figuras geométricas. El ejemplar que ilustra la entrada incluye “H-D”, mientras que el segundo ejemplar de esta sección no tiene marca de ceca y el tercero incluye “M-D”. 

Imitación ¿sueva? de un sólido de Honorio.
Imitación ¿sueva? de un sólido de Honorio.

En este punto hay que citar un extraordinario ejemplar que se publicó hace poco tiempo. Se trata de un sólido de imitación con la marca de ceca “B-R”. Se ha interpretado que esa marca de ceca pertenece a Braga, la por entonces capital sueva, y que fue emitido en tiempos de Requiario. Se trata de un ejemplar único que se remató en 80.000 CHF. Como veis, tiene un arte exquisito que bien parecería romano.

Imitación sueva de un sólido de Honorio. Época de Requiario, Braga.

El ejemplar que ilustra la entrada tiene un arte y una marca de ceca más degeneradas, sobre todo por la prominente frente, gráfila o estilo de letras. Es una degeneración intermedia (las hay mucho más distantes del sólido original) por lo que se estima que se acuñó por los suevos a mediados del siglo VI

A los otros dos ejemplares bien se les puede considerar imitaciones suevas, aunque esta afirmación no goza de todo el consenso académico (podrían ser romanas). Uno de ellos carece de marca de ceca y otro de la “I” en la leyenda; en ambos casos es desconocido para monedas romanas oficiales. Estos son argumentos sólidos para que se consideren monedas suevas pero no suficientes como para convencer a todos los autores. Quienes estudian o coleccionan monedas de estos “siglos oscuros” están más que acostumbrados a este tipo de interrogantes.

Precio de un sólido suevo de imitación

No son muchos quienes coleccionan monedas de los pueblos germánicos, pero estas monedas son tan raras (en total no hay más de 200 monedas atribuidas a los suevos) que siempre suponen un precio elevado. Quien quiera tener una moneda sueva mucho me temo que tendrá que pagarla cara.

Obviamente, los tipos propios de los suevos, como las latina munita se venden más caras que los tipos de imitación. Por otra parte, las monedas en las que hay un consenso académico de que fueron emitidas por los suevos se venden bastante más caras que aquellas que se sabe de imitación pero que no se puede asegurar que pertenezcan a los suevos. Así, vemos que el lote que ilustra la entrada tiene un precio de salida de 9.000 euros, mientras que los otros dos salen por 4.500 y 1.500 euros. En mi opinión, su precio de remate no debería subir mucho con respecto al precio de salida.

La próxima subasta de Silicua

Silicua Subastas organiza una subasta para el próximo 29 de octubre. Se trata de una subasta de 458 lotes donde se da un repaso a la historia de la numismática española.

Por parte de la Edad Antigua, quizá lo más interesante sean los denarios que se ofrecen. Son denarios sencillos en calidades medias, pero seguramente gusten a bastantes coleccionistas de a pie. Pero a mí la pieza romana que más me ha gustado es el follis de Crispo.

Como es típico en Silicua, a partir de la Edad Media se amplía el público objetivo de las subastas. Hay muchas monedas sencillas, pero también otras que destacan y se dirigen a coleccionistas muy potentes. Tal es el caso de los tres sólidos visigodos de imitación de los que hemos hablado en esta entrada (uno, dos y tres). 

Entrando en la Monarquía Española hay monedas de los Borbones muy interesantes, como Silicua nos tiene acostumbrados. Destacan las onzas, como las de Santiago de 1753 y 1758. Pero sobre todo hay que destacar la onza madrileña de 1788 y los 320 reales de 1823 (más sobre estas monedas). Ambas están en una calidad tremendísima y, además, los 320 reales son ya raros de por sí. Se pueden citar también los 8 reales; hay algunos columnarios bonitos (ejemplo) y un buen segoviano de Felipe IV

Otra sección que está muy cuidada es la de El Centenario de la Peseta. Hay piezas muy interesantes, entre ellas las 20 pesetas de 1904. Pero, sin duda, destaca sobre todas las demás el mítico duro de 1869

Por lo demás, quisiera llamar la atención a los coleccionistas de errores porque hay algunos interesantes: este error en la gráfila de los 10 céntimos de 1953 y un extraño error de doble reverso en un céntimo de euro. En billetes podemos encontrar un SPECIMEN de las 25 pesetas de 1884, así como una prueba de impresión y una prueba fotográfica muy interesantes.

Podéis seguir a Silicua Subastas en su web, en Facebook y en Instagram.

Descripción de Silicua Subastas

Mediados s. VI d C. Reino Suevo (Germanic Tribes, Suevic coinage). MD. Sólido. Au. 4,33 g. Bella y rara pieza sueva de la más alta rareza. Núñez 41.2 similar. Cabral&Metcalf 33.2 similar. Gomes 22.5 similar. La migración sueva asentada en torno a Braga fundó en tiempos de Hermerico el primer reino medieval de Europa, generando una serie de interrelaciones entre las élites locales y las recién advenidas en las que tuvo un papel importante la acuñación de moneda. La silicua de Riquiario se considera la PRIMERA moneda medieval de Europa, y emparentada con estas piezas que ahora presentamos, se encuentra el famoso sólido de Braga, único ejemplar conocido. Rarísima y más así. EBC-. Est.20000.

Fuente: Silicua Subastas

Comentarios en: Las primeras monedas medievales de Europa se acuñaron en Galicia: Los sólidos suevos

  1. Adolfo Ruiz Calleja

    Ana Serrano ha hecho el siguiente comentario en el grupo de Facebook We Are Numismatics a partir de esta entrada:

    “Interesante y difícil tema Adolfo, especialmente cuando hablamos de “primera” o “última” para referirnos a un periodo histórico y artístico. Muchas veces hemos hablado de los límites difusos de las periodizaciones históricas, son convencionalismos a los que les ponemos fechas aunque la realidad dista mucho de señalar un fin brusco de una era. Los cambios son paulatinos. En la Edad Media se asocia cronológicamente con la caída del Imperio Romano. Sin embargo los procesos que van marcando el camino hacia un cambio estructural son de carácter ideológico, que por supuesto afectan a lo formal. Y sabemos que fue el Cristianismo el que provocó un alejamiento de los conceptos de la Antigüedad Clásica. El llamado Paleocristianismo se considera dentro de la Edad Media, y se produce a el seno del Imperio Romano. Nuevas ideas, cambios filosóficos, nuevas iconografías, evoluciones formales del estilo, nuevos ritos y tipologías arquitectónicas, y un sinfín de cambios que ya se van viendo desde el siglo II hasta el Edicto de Milán. En la moneda vemos que esos cambios formales (estilísticos) ya se van produciendo a partir de la crisis del siglo III (tras la muerte de Alejandro Severo). Hace unos días compartí una moneda de Filipo el Árabe cuyo reverso ya sorprende por estilo e iconografía, y en muchas ocasiones estas novedades se irradian desde las provincias hacia el centro de Roma, es un camino centrípeto que observamos en las acuñaciones provinciales de forma muy clara y que ya reflejan ese cambio hacia la Edad Media (ejemplo claro, bustos provinciales de Magnencio). Bonito post para pensar, gracias”

    Yo solo tengo que añadir que si el título subraya el que sea la primera moneda medieval (algo claramente discutible) es, simplemente, para atraer la atención a un público más amplio.

    Un saludo,
    Adolfo

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