Aportaciones numismáticas de la provincia de Palencia: Tesoros encontrados

Aportaciones numismáticas de la provincia de Palencia: Tesoros encontrados

He dedicado varias entradas a explicar las aportaciones numismáticas de la provincia de Palencia. Una la dediqué a las monedas acuñadas, otra a los billetes imprimidos y otra a los documentos más relevantes. Estas entradas se pueden complementar con este vídeo sobre los monederos de Carrión de los Condes y Arenillas de San Pelayo y con este otro sobre los denarios de Bolscan de tipo Palenzuela. Con esta entrada pongo fin a esta serie hablando de los tesoros encontrados en la provincia de Palencia. Una serie que es claramente personal, pues la escribo fundamentalmente por amor a mi tierra, pero que no deja de ser una recopilación de información bastante dispersa que, al menos como curiosidad, supongo que interese a muchos lectores. Os animo a hacer lo mismo con vuestras respectivas provincias o pueblos, ya veis que se puede sacar bastantes cosas interesantes aunque sean de lugares tan olvidados como es Palencia.

Como en todas partes, en Palencia ha habido hallazgos monetarios de todas las épocas. Por ejemplo, Antonio Roma nos cita en su tesis doctoral varios pequeños tesoros medievales. También se puede ver alguno de esa misma época en el Museo Arqueológico de Palencia. No obstante, ninguno de estos tesoros tiene mayor relevancia histórica ni arqueológica. De épocas posteriores tampoco conozco tesoros relevantes. Es de esperar que no haya mucho en comparación con otras provincias, puesto que Palencia siempre ha sido una tierra pacífica donde no hubo batallas ni grandes movimientos de tropas a partir de la Edad Moderna. Bien es cierto que el Castillo de Fuentes y el de Ampudia tomaron partido por bandos rivales en la Guerra de las Comunidades, que hubo ciertas refriegas en la Guerra de la Independencia o que las tropas carlistas llegaron a ocupar la ciudad. Pero esto es mucho menos de lo que ocurrió en buena parte de la Península. Palencia, como buen granero, quedó siempre a la retaguardia.

«Para que un tesoro sea relevante no tiene por qué ser amplio ni estar compuesto de monedas raras»

Sin embargo, en Palencia se han encontrado tres tesoros de moneda antigua que se citan entre los más importantes de los hallados en la Península. Esto es sorprendente porque en Palencia no hubo producción numismática en la antigüedad. Voy a citar estos tesoros y voy a contextualizarlos brevemente. Añadiré enlaces para quien quiera profundizar sobre ellos.

El primer tesoro es el de Palenzuela. El lugar donde fue encontrado os lo enseñé en este vídeo. Este tesoro fue descubierto de manera casual en 1945 por unos labradores (fuente). Estos se repartieron el tesoro, que se componía de varios miles de piezas. Como en los pueblos es complicado mantener los secretos, al final llegó la noticia a oídos de las autoridades y la Guardia Civil incautó el tesoro. O lo que quedaba para entonces. Esto hace que el tamaño del tesoro difiera bastante de unas fuentes a otras. En mi opinión esta fuente es bastante fiable porque más saben los del pueblo que cualquiera que venga de fuera a estudiarlo. Este autor indica que se repartieron 4365 monedas entre los cinco labradores y que la Guardia Civil confiscó 2365 piezas en un primer intento y 109 en un segundo. Este tesoro está compuesto de denarios íberos, muchos de ellos de Bolscan (Huesca). Tanto es así que hay un tipo de denario de Bolscan denominado «palenzuela», como comenté en otra entrada.

Denario de Bolscan tipo Palenzuela

Otro tesoro de gran importancia es el Tesorillo de las Filipenses, llamado así porque se halló en 1956 al hacer unas reformas en el Colegio de las Filipenses de la capital palentina. La referencia principal para este tesoro es el estudio que hizo Manuel Gonzalbes en 1997. De nuevo estamos ante un tesoro que se dispersó nada más ser encontrado. Fueron varios quienes adquirieron monedas y otros objetos que tenía el tesoro, entre ellos Villegas y Carlón (el arquitecto de la obra). El problema se agrava porque estos propietarios, para evitar que les requisasen lo que habían comprado, se inventaron la existencia de otro tesoro, llamado del Cerro de la Miranda. Después permitieron a los estudiosos de los años 50 y 60 el estudio de las piezas de dicho supuesto tesoro, tardando muchas décadas en confesar la verdadera procedencia. Por lo tanto, tenemos estudios publicados a partir de datos totalmente erróneos, lo que abre unos problemas éticos muy claros.

EDITO (10/02/2019): A pesar de que se argumentó que los tesoros de las Filipenses y de Cerro de la Miranda son el mismo, estudios posteriores argumentan que son distintos (gracias Francis).

Algunas joyas del tesoro de las Filipenses

El tesoro lo componían dos vasijas que contenían 1,54 kilos de plata y 15,8 g. de oro. Allí había monedas junto con joyas, como eran pendientes, fíbulas, brazaletes o pulseras. Aquí tenéis un estudio de algunas de esas joyas y aquí una noticia cuando se expusieron en el Museo de Palencia. En lo que a la numismática se refiere, este tesoro es mucho menor que el anterior. Estamos hablando de un total de 51 monedas estudiadas, a las que se suman las que se dispersaron en un primer momento. Esas 51 monedas se corresponden a 13 denarios que se quedó Luis Carlón (actualmente en posesión de su familia) y otros 38 que se quedaron las monjas filipenses (actualmente en el Museo de Palencia). A estos se puede sumar otros 42 denarios que tenía Villegas y que seguramente provengan del mismo tesoro. Aquí podéis ver la distribución de cecas y más datos sobre las piezas.

El tercer tesoro es el más grande de todos y el primero en encontrarse. Se trata del tesoro romano de Valsadornín, hallado en 1937 por Eusebia y Tomás Roldán en el pueblecito de la montaña palentina que da nombre al tesoro; aquí tenéis al nieto de Tomás reclamando su parte en pleno 2019. Tras la Guerra Civil este tesoro se conservó íntegro en Palencia y fue trasladado en 1951 al Museo Arqueológico Nacional. Tras restaurarlo, este mismo año ha sido devuelto a Palencia para su exposición en el Museo Arqueológico (uno y dos). Lo estudió en 1979 María Valentina Calleja González, quien es la principal responsable de que exista un museo arqueológico en Palencia. Tengo que decir que María Valentina es prima de mi madre. Aquí tenéis otro estudio de Juan José Cepeda publicado en 2002.

Tesoro de Valsadornín

Este tesoro se compone de una vasija llena de monedas con un peso total de 45-50 kilos (aquí dicen que fue en parte expoliado). Se trata, por tanto, de uno de los tesoros más grandes de la Península Ibérica (pero nada comparable con el de Tomares). El estudio se hace a partir de 2421 monedas que, una vez limpiadas, pesaban 6.2 kilos (así que es un 14% del total del tesoro). Son todos ellos antoninianos acuñados a mediados del siglo III. Más concretamente, estas monedas se acuñan entre el 252 (Treboniano Galo como emperador) y el 269 (Claudio el Gótico como emperador). Es curioso, pero no sorprendente, que la inmensa mayoría de los antoninianos pertenezcan a la segunda etapa de las acuñaciones de Galieno (i.e. a partir de 266). Digo que no es sorprendente porque en ese año hubo una reducción de la liga de plata en los antoninianos, y ya sabemos por la ley de Gresham que la moneda mala desplaza a la buena. Por lo tanto, este tesoro muestra el circulante de su momento y cómo las nuevas partidas de monedas hicieron desaparecer las anteriores.

Para concluir quisiera comentaros algo que ya ha aparecido más veces en el blog: para que un tesoro sea relevante no tiene por qué ser amplio ni estar compuesto de monedas raras. Un ejemplo de esto, y relacionado con Palencia, salió hace poco en la prensa. Una pequeña moneda nos muestra que es probable que Augusto utilizase tropas auxiliares galas en la conquista de Dessobriga, un antiguo castro vaceo en la actual provincia de Palencia.

EDITO (09/02/2020): En la Villa Romana de la Olmeda -sin duda el yacimiento arqueológico más importante de la provincia) se han encontrado hasta la fecha 865 monedas, en su mayor parte del siglo IV y de principios del siglo V, el momento de mayor esplendor de la villa. Estas monedas han permitido datar la vida de la villa, sabiendo a través de ellas que en el año 330 ya estaba habitada. También es curioso que se han encontrado 30 monedas que formaban un tesorillo dentro de un muro derrumbado, lo que hace pensar que alguien las escondió allí. Por último, se encontraron también dos contorniatos, uno a nombre de Teodosio I y otro a nombre de Nerón. Ambos se exponen en el Museo de la Villa. Quien quiera más información puede remitirse al libro de Marta Campo (a quien ya tuvimos en este blog) «Las monedas de la Villa Romana de la Olmeda«, donde se analizaron 748 monedas provenientes del yacimiento (de las que 500 se pudieron clasificar). Aquí os dejo una foto con el libro al lado de la estatua de Don Javier Cortes Álvarez, principal responsable de que hayamos podido recuperar esta joya del patrimonio palentino.

 

Monedas en el Museo de la Villa Romana de la Olmeda

Don Javier Cortes

8 Comentarios

  1. Yago Abilleira Crespo 8 meses hace

    Hay un documento que menciona que en Siglo XVIII se enviaron desde Galicia a la Corte unas monedas romanas de oro y plata halladas por la zona de Ortegal – Estaca de Bares.
    Una pena que se hayan perdido. Serían útiles para saber más de los intercambios comerciales transmediterráneos.

  2. Jose 8 meses hace

    Excelente aportación Adolfo!!
    Me gustaría que dieras tu opinión sobre sobre una reflexión que me hizo un arqueólogo,el cual me dijo:
    Si no hubieran coleccionistas privados numimasticos dispuestos a pagar una suma importante de dinero se reduciría cosiderablenente la expoliación de nuestro patrimonio cultural
    Y que las casas de subastas gran parte de lo que ofrecen provienen de expolios..que es muy sencillo certificar la legalidad de las piezas cuando estas empresas disponen de dinero para ello

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 8 meses hace

      Esto se sale totalmente del objetivo de esta entrada, pero te lo comento brevemente:

      * Más de un expoliador saca vasijas, ánforas, balas de cañón, cerámicas… y otros objetos que luego guarda sin intención de vender. Tampoco es que sean objetos que se pudieran vender fácilmente y muchos de ellos tienen muy poco valor de mercado. No creo que la finalidad de todos los expoliadores (ni de una mayoría) sea crematística. De hecho, lo más probable es que a casi ninguno le salga las cuentas a día de hoy: seguramente sacarían más con un trabajo honrado. Pero ya se sabe cómo son los delincuentes.

      * Las casas de subastas no son agente mafiosos ni sus directores son gente muy poderosa que maneje decenas de miles de millones. Nada de eso: son empresarios dueños de PYMES que no andan comprando a la policía ni a los jueces ni a nadie así.
      Dicho esto, entenderás que es absolutamente imposible que de las 100.000 monedas (andará por ese orden, pero no sé cuántas son) que se subastas en nuestro país al año haya un alto porcentaje de ellas de procedencia ilegal. Cualquier empresa que venda decenas de miles de objetos de procedencia ilegal de manera pública, delante de todos y emitiendo facturas tardaría muy poco en tener a la Guardia Civil entrando por la puerta para clausurarla y meter a sus directores en la cárcel. Esto no ha pasado nunca y el motivo es que esas monedas son perfectamente legales.
      ¿Que puede haber un pequeño porcentaje de monedas de procedencia ilegal? Pues quizá, pero dudo que sea significativo por lo dicho anteriormente. También dudo que los directores de las casas de subastas sean conscientes de una procedencia ilegal de las monedas y aún así las vendan en pública subasta. Al fin y al cabo son empresarios y no se la van a jugar por cuatro duros.

      Todos los tesoros encontrados en Palencia tienen una procedencia legal y muchos de ellos se han introducido legalmente en el mercado. Ahí te vale como ejemplo.

      Saludos,
      Adolfo

  3. Óscar 8 meses hace

    Ciertamente, como bien dices Adolfo, no hace falta que un tesoro sea grande en cuanto a número de monedas, para que sea considerado como tal.

    Aquí, en Segovia, también llegaron las tropas carlistas, a manos del General Zariategui y contribuyeron a crear, una de las monedas más raras y peculiares de toda la historia de la numismática española… el ocho maravedís del Real Ingenio, con rostro de Fernando VII y bigote de Carlos V, fechado en 1837… una sola moneda que tiene tanta historia, que por sí sola ya debería ser considerada un tesoro.

  4. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 7 meses hace

    Casualmente hoy he visitado la Villa Romana de la Olmeda. Debe ser la sexta vez que la visito, pero hasta ahora no me había percatado de que hay un estudio de Marta Campo publicado por la Diputación de Palencia, sobre las monedas encontradas allí. He actualizado la entrada.

  5. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 7 meses hace

    Francis Suárez y yo hemos tenido la siguiente conversación en el grupo de Facebook «We are Numismatics»: https://www.facebook.com/groups/wearenumismatics/permalink/2944800105564228/

    Francis Suárez: Buen trabajo, Adolfo. Gracias por la referencias a mi blog. Me llama la atención la seguridad con la que afirmas que «se inventaron la existencia de otro tesoro, llamado del Cerro de la Miranda», y que «tardaron muchas décadas en confesar la verdadera procedencia». No encuentro tal cosa demostrada. ¿Puedes aportar en qué te basas concretamente?. Un saludo

    Adolfo Ruiz Calleja: en esto: http://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/67594.pdf

    Francis Suárez: Verás, bibliografía más reciente apunta a que se trata de dos tesorillos diferentes. En “Los tesoros prerromanos de Palencia”, de F.J.Pérez y G.Delibes, de junio de 2012, estos autores manifiestan estar en condiciones de ratificar que Palencia II y Palencia III son dos tesorillos independientes, pues han podido entrevistarse con un testigo.

  6. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 7 meses hace

    Francis me ha hecho llegar el artículo. Os lo dejo aquí (páginas 60-68): https://s3-eu-west-1.amazonaws.com/blognumismatico/2020/02/10111039/091.pdf

    En él se argumenta que el tesoro de las Filipenses y el de Cerro de la Miranda son hallazgos diferentes.

  7. Armando 7 meses hace

    Hola, muy interesante el escrito. Saludos.

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