Enrique esperanzado por la serie FEL TEMP REPARATIO

La primavera alargaba los días y los llenaba de sol, pero ese sol no impregnaba el corazón de Enrique. Las noches de insomnio se alternaban con días de tristeza sin que nada pudiera hacer. Así seguía desde su divorcio, hace ya casi un año. 

Enrique había decidido vivir de manera mecánica hasta que se sanase. Su única forma de mantenerse activo era seguir la rutina que antes le hacía feliz a pesar de que esa felicidad no era más que un recuerdo lejano. Ni se acordaba de la última vez que sonrió. Pero él actuaba igual: se levantaba, iba al trabajo, comía, iba al gimnasio, veía una película, se acostaba… incluso sus vicios seguían siendo los mismos. El fin de semana salía con sus amigos, hacía pequeñas excursiones, miraba su colección de monedas… todo igual. Todo era lo mismo que antes pero sin alegría y, lo que es peor, sin esperanza de que regresase la alegría.

Constancio II. Maiorina “FEL TEMP REPARATIO”. Romano lancenado a un bárbaro. Antioquía.

Una de esas tardes vio una subasta con bastantes monedas romanas. De forma rutinaria pujó por treinta o cuarenta piezas, dándole igual si se adjudicaba alguna. Él simplemente pujaba por costumbre, porque era lo que tenía que hacer.

Unos días más tarde vio que se adjudicó cuatro monedas. Quiso la suerte, o la diosa Fortuna, que las cuatro fueran bronces de la serie FEL TEMP REPARATIO y portasen distintos reversos. Las pagó y a los pocos días le llegaron. Con ellas en las manos comenzó a estudiarlas.

Enrique miró sus monedas. Dos de ellas eran de Constancio II y otras dos de Constante. Ambos eran hijos de Constantino el Grande y gobernaron la parte oriental y occidental del Imperio, respectivamente con muchísimos problemas. Tras el férreo liderazgo de Constantino, Roma sintió un vacío de poder que se tradujo en guerras civiles fratricidas y en varias usurpaciones. Este momento de caos político se acompañaba de unos enormes cambios a nivel económico, social, religioso y cultural. Probablemente el siglo IV sea el momento en el que la cultura occidental haya sufrido un mayor cambio. El punto de inflexión en el que la Edad Antigua se transforma para asentar las bases de lo que mucho tiempo después vino a llamarse Edad Media.   

Constante. Media maiorina “FEL TEMP REPARATIO”. Romano guiando a un bárbaro fuera de la cabaña. Constantinopla.

Tras fijarse en cómo se representaban los emperadores, Enrique giró sus monedas para observar el reverso. Tres reversos distintos con una misma inscripción: “FEL TEMP REPARATIO”. ¡Qué extraño! Buscó entonces en la Web y, para su sorpresa descubrió que era latín abreviado. El texto indicaba “FELicium TEMPorum REPARATIO”, que significa “la vuelta de los tiempos felices. ¿¡En serio!?

Se fijó en los motivos de los reverso y consultó algunas webs (más y más) para comprenderlos:

  • El primero representa a un soldado romano ajusticiando a un bárbaro una vez que éste había caído de su caballo.
  • El segundo muestra al emperador con un lábaro y dos cautivos a sus pies.
  • El tercero  plasma al Emperador, siempre bien pertrechado, que conduce y guía a un bárbaro fuera de una la cabaña de palmeras.
  • El cuarto muestra al Emperador vestido de militar sobre un barco, portando un ave fénix en su mano derecha y un lábaro en la izquierda, tras él la Victoria maneja el timón.
Constante. Maiorina “FEL TEMP REPARATIO”. Emperador en la barca. Alejandría

También vio que existe un quinto tipo acuñado por Constancio II y Constante:

  • El quinto tipo muestra un ave fénix como único motivo del reverso.

Enrique miró sus monedas sobre la mesa y el ejemplar con el ave fénix en la pantalla de su ordenador. Se le saltaron las lágrimas. Esas monedas eran un clarísimo ejemplo de propaganda política a través de la numismática. Se emitieron a partir de la reforma del año 348, cuando Roma estaba hecha jirones. El mensaje daba ánimos a la población del Imperio. Unos ánimos en un lenguaje tan claro que hasta él mismo, que se sentía como un muñeco de trapo confeccionado con retales, podía entender. ¡1675 años después el mensaje seguía siendo clarísimo!

Enrique interpretó que ese retorno de los tiempos felices implicaba muchos cambios. El ave fénix lo interpretaba como un resurgir, un cambio, una nueva vida.  El resto de las monedas indican el camino a seguir del Imperio para ese resurgir. Un camino liderado por el emperador, siempre en traje de batalla que, valiente, se sube a un barco para adentrarse en lo desconocido. Pero no se adentra de cualquier manera: es la Victoria quien dirige el timón. Se incide mucho en cómo lidiar con los bárbaros. Esos persas o esos pueblos germánicos que llegaron desde el este y a mediados del siglo IV cuestionaban el propio Imperio. Había que acabar con algunos de ellos descabalgándolos y matándolos sin piedad; otros podrían quedar vivos, pero cautivos y domados; finalmente, otros podrían integrarse en Roma saliendo de su protección. Eso sí, la integración debía hacerse de la mano de un Emperador fuerte, decidido y bien pertrechado. Así se transformaría el Imperio hacia épocas más felices; una transformación que ya había comenzado: el lábaro del Emperador era un estandarte cristiano y, recordemos, que por entonces era una novedosa religión proveniente del este. 

Constancio II. Media maiorina  “FEL TEMP REPARATIO”. Emperador con dos cautivos. Nicomedia.

Enrique podría entrar en cuestiones mucho más técnicas. Podría haber estudiado las 15 cecas que emitieron estas monedas e ir analizando las diferencias entre ellas. Podría haberse fijado en las emisiones de Magnencio con esta misma leyenda, las que están a nombre del césar Juliano II y el césar Constancio Galo, las de Procopio con la leyenda alterada o las imitaciones bárbaras y las conocidas como de Carausio II. Además hay emisiones en oro y plata que se pueden analizar. También podría entrar a profundizar en la reforma monetaria del 348 (más), en la diferencia de valor, peso y contenido en plata de las distintas emisiones. O abordar los temas iconográficos de la serie en relación a la historia numismática romana y a las celebraciones del año 1.100 romano. Incluso se podría hablar de aspectos botánicos teniendo en cuenta cómo se representa las palmeras en las distintas cecas.

Pero nada de todo eso importaba ahora a Enrique. Lo único que le importaba era el mensaje y para ello no hacía falta saber de numismática. Los romanos del siglo IV no sabían numismática y también lo entendieron, al igual que los habitantes de San Petersburgo entendieron la séptima de Shostakovich. No era necesario saber solfeo para encontrar un aliento de esperanza al escuchar esa sinfonía entre los escombros de Leningrado el 5 de marzo de 1942. 

Constancio II. Cuarto de maiorina o centenional “FEL TEMP REPARATIO”. Ave fénix. Treveri.

La serie FEL TEMP REPARATIO hablaba a Enrique en un lenguaje muy claro. Acepta que ya no eres el mismo, al igual que lo aceptó el emperador que portaba un lábaro cristiano. Adéntrate en un mar desconocido, el timón lo lleva la Victoria y vence a tus miedos internos: mátalos, captúralos o intégralos. ¡Roma se transformó para perdurar! Roma eres tú.

En podcast

He publicado un podcast donde leo este texto:

14 comentarios en “Enrique esperanzado por la serie FEL TEMP REPARATIO”

    1. Muy bien Adolfo ya te vas superando en cuanto a estilo artístico y profundidad del mensaje, me ha gustado mucho por cierto las monedas están increíbles de conservación .

  1. Así es, cómo a Enrique le ha pasado, todos tenemos momentos de profunda desolación y desesperanza; en el camino, llegan las señales milagrosas nunca casuales que te marcan los nuevos comienzos, nada es para siempre, la esperanza reaparece y como el ave fénix podemos renacer, como Roma en su momento. Hermosa historia, gracias por compartir!! 🙏🙏🙏

    1. Adolfo Ruiz Calleja

      Corregido. Muchas gracias.

      También he corregido algunos pies de las imágenes. Me dejé llevar por las descripciones de las casas de subastas que publicaron las fotos y Agustín Fidalgo me tiró de las orejas.

  2. Marco-Aurelio Ruiz Calleja. El divulgador filósofo.
    Julio-Cesar Ruiz Calleja «Alea iacta est»
    Enhorabuena por el texto. Has cruzado el Rubicón de la literatura. Eso implica que a partir de ahora tendrás que prodigarte en este tipo de textos o el Senado de lectores te declararemos una guerra civil.Tú mismo.
    Felicidades por este artículo

    1. Adolfo Ruiz Calleja

      jajajajajajajaja

      Siempre me ha gustado escribir y de vez en cuando escribo textos para mi uso privado. Alguna vez, muy de cuando en cuando, he escrito un texto algo literario para el Blog. Pero tampoco es que estén demasiado trabajados. Desde el punto de vista literario este texto tiene muchas carencias. No tengo tiempo para pulirlo y tampoco tengo capacidad literaria para hacerlo.

      Pero me alegro mucho de que os gusten. Son textos que yo disfruto al escribir y así me animáis a seguir dándole a la pluma.

  3. Julio de Argentina

    Pobre Enrique. Le pasa de todo en esta vida: divorcios, quiebras, estafas. La verdad que tiene mala suerte ese tío. ¿No has pensado en echarle alguna ayuda, tanto que lo conoces, Adolfo?

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