Tener poco dinero para coleccionar monedas

Ya os hablé de Enrique la semana pasada y de cómo tenía falsas expectativas con las monedas que pretendía vender. Intercambiamos algunos correos más y, entre ellos, me dijo lo siguiente:

Lo que no tengo claro aún es, que voy a hacer con la numismática, ya que la “liga” en la que puedo jugar es en la de las monedas de decenas de euros, no la de centenares y por supuesto, no la de miles. 

Tampoco quiero, ni debería, decidir ahora porque todavía estoy un poco cabizbajo. 

La pregunta es bastante buena: ¿qué hacer con la numismática si no podemos gastar más que lo justo?

La respuesta es directa: DISFRUTAR.

Quien adquiera monedas de unas decenas de euros tiene que entender sus compras como gastos. Eso le debería hacer olvidarse totalmente de la potencialidad económica de esa moneda y centrarse exclusivamente en el disfrute y el aprendizaje que esa moneda le pueda causar. Eso, bien entendido, hará que el coleccionista se despreocupe de todos los aspectos económicos asociados a su colección.

Un ejemplo realista

Imaginemos que Enrique cuente con 20 euros a la semana “para sus vicios”. Lo que tiene que plantearse es si prefiere dedicarlos a tomarse tres copas con los amigos, a comprarse una novela, a ir al cine con su señora o comprarse una blanca de Enrique IV. ¿Qué disfruta más? ¿las risas con los amigos? ¿la lectura de esa novela? ¿una película con su señora? ¿observar y estudiar una blanca de Enrique IV?

Enrique debe darse cuenta de que con las otras tres opciones (y otros miles de ejemplos que podrían ponerse) el dinero se gasta en su totalidad. Los 20 euros dedicados no podrán recuperarse una vez que la actividad se haya disfrutado. Así que la moneda de ese bajo nivel debería entenderse de igual manera: Enrique prefiere estudiar una blanca de Enrique IV que tomarse tres copas con sus amigos, así que compra la blanca y la estudia. Pero si Enrique prefiere tomarse las copas con sus amigos, que las disfrute igualmente y no adquiera esa blanca.

Si Enrique decide que las monedas son lo que más le hace disfrutar podrá adquirir semanalmente una pieza de entre 5 y 50 euros. Quizá al cabo de 20 años tenga un precioso álbum con 1.000 monedas muy variadas cuyo coste total haya sido 20.000 euros. Si en ese momento las quiere vender a lo mejor puede sacar por ellas 5.000 euros, que bien podrá usar para ir de viaje a Jamaica con su señora. 

Como vemos, el negocio es ruinoso: gastó 20.000 euros y, pasados 20 años, solo recupera 5.000. Pero no hay que olvidar que desde un principio esa colección se entendió como un gasto. ¡Enrique ha disfrutado 1.000 tardes analizando y estudiando 1.000 monedas! Ese era el único propósito de su colección: hacerle disfrutar. Si, además, resulta que pasados unos años saca lo suficiente como para irse de viaje a Jamaica, pues que bienvenido sea. Si ese dinero se lo hubiera gastado en copas, en entradas de cine o en novelas no hubiera obtenido nada de vuelta.

Para los no realistas

No faltará quien diga que se puede hacer una buena inversión numismática haciendo compras de entre 5 y 50 euros. Por ejemplo, alguien podría hacer una colección de moneda livonia (que son muy baratas) y que, pasados 10 años, se pusieran de moda esas monedas y entonces se disparasen de precio. Esto es tremendamente improbable, además de que hacer una colección especializada en una serie casi desconocida requiere una cantidad de tiempo de estudio que está fuera del alcance de cualquier coleccionista medio.

Tampoco faltará quien diga que es posible recorrer mercadillos haciendo la gallina para forjar una buena colección a base de compras de 5 o 10 euros. Esto es relativamente cierto: se puede hacer una colección numismáticamente interesante con piezas baratas y también se pueden encontrar en un mercadillo algunas monedas por 10 euros que razonablemente puedan venderse por 20 euros si el vendedor no conoce muy bien esa serie. Pero es realmente improbable encontrar en un mercadillo una moneda que valga 1.000 euros y nos la vendan por 10. A mí nunca me ha pasado.

También es cierto que un coleccionista puede empezar haciendo compras pequeñas y luego ir subiendo el nivel de gasto una vez que su economía familiar mejora y su nivel de conocimiento numismático aumenta. Eso es algo normal: muchos empezamos comprando monedas de tres euros y ahora nos atrevemos con piezas que valen algunos cientos o incluso algunos miles de euros. Es un camino que han recorrido muchos coleccionistas

16 comentarios en “Tener poco dinero para coleccionar monedas”

  1. Yo lo que hago ya que últimamente estoy escaso de euros en el bolsillo, es ahorrar, todos los meses destino 50 euros a la numismática, ya que no me quedan monedas de lo que colecciono económicas, pués cuando tengo 300 lanzo el perro de presa.

  2. Bueno tengo buenos amigos coleccionistas que simplemente buscan las menores monedas de circulación actual y las certifican, tienen buen ojo para una moneda de circulación lograr sacar las mejores del momento
    Y una moneda que le costó 10 centavos más 20$ de certificacion la logran vender por 200$ o sela queda y tiene la
    Mejor serie de monedas de circulación sin gastarse casi nada

    1. Para eso hay que tener muy muy muy buen ojo y vivir en un país donde se valoren las altas certificaciones.
      En España no creo que sea nada fácil vender una moneda de 10 céntimos de euros por 200 euros, por muy top-pop que sea.

      Saludos,
      Adolfo

      1. Mirando el mercado (ej. échale un ojo al histórico de aureo.com que es gratis, sin necesidad de registrarse, muy fácil de usar y con una espectacular y suficientemente amplia base de datos histórica; histórico de otras casas de subastas como Heritage Auctions en ha.com, casas patrias como Vico, Soler y Llach, Tauler y Fau, etc.; también tienes Sixbid Archives que es gratis y de fácil acceso o acsearch.com que es parecida pero con registro y pago si quieres mejores funcionalidades) tendrás una indicación del precio de las transacciones.
        Pero como dice el dicho (hay quien dice que es de Quevedo, otros de Antonio Machado, etc., yo creo que es de cualquiera que indague un poco), «solo el necio confunde valor y precio», por lo que deberás hacer un trabajo personal, no olvidando intentar comprender el juego de la oferta y demanda en este mundo fascinante de la numismática.

        1. Historia Numismatica

          Otra web interesante es es.ucoin.net

          Similar a numista. Y tiene un valor de cada moneda en función de los valores de compra de sus usuarios.

  3. Me ha gustado esta entrada. Creo que el 90% de tus lectores estamos viviendo situaciones parecidas con mayor o menor grado de intensidad. Supongo que al ser la moneda un bien tangible (no como ir al cine o una cena) cuesta más el proceso mental de entender que el coleccionismo también es ocio.

    En mi caso he optado por reducir las compras pero intentar mantener la calidad lo máximo posible que permite mi bolsillo. Y explorar opciones de ocio como escribir sobre las monedas o investigarlas más profundamente ( no sólo la moneda sino también la época histórica). En esto último tu blog ha sido muy inspirador.

    Felicidades por las 2000 entradas.

  4. En mi opinión todo depende de la liga en la que cada coleccionista juega, si tienes 1000€ al mes para la afición, no comprarás monedas de 3€ salvo por un hipotético capricho de algún motivo y seguro que a esa moneda no le dará valor. Al contrario pasa al revés, el que tiene 20, 30 o 50€ al mes para moneditas, ni se preocupa de las de 200 o 1000€..
    Al final, en este mundo es igual de importante ambos casos, es una afición y un negocio, al cual le puedes sacar su jugo por igual.
    Cuando uno se muera, tus hijos no sabes qué harán con todo, tampoco importa..

  5. Otra opción para los que no tienen (o tenemos) mucho presupuesto es comprar muy pocas monedas pero de alto precio. Hacer una compra al año.

    En este caso, si se hacen las cosas bien, en caso de vender la colección algún día se podrá recuperar el dinero empleado en adquirirlas.

    Yo personalmente acumulé bastante chatarra cuando empecé a coleccionar y ahora no me atrae esa forma de coleccionar acumulando monedas y monedas: prefiero tener en una bandeja un puñado de monedas interesantes y bien conservadas (si bien es cierto que algunas monedas baratas tienen detrás historias muy interesantes).

    1. Adolfo Ruiz Calleja

      Eso es, justamente, lo contrario de lo que plantea este artículo. Pero está igualmente bien.

      En ese caso se puede caer en el aburrimiento al no ver la colección avanzar.

      1. Eso también puede pasar, depende de cómo se lo tome cada uno. Pero lo veo más como dice Ramón arriba, que estudiando el contexto histórico de la moneda, las circunstancias de su acuñación, leyendo, yendo a exposiciones… se puede mantener viva la afición.

  6. Bueno en mi caso solo cuento con 50/75 € al mes y procuro comprar monedas que tengan valor histórico, en cuanto a revalorizarse solo espero que valdrían al menos lo mismo que yo he pagado por ellas con esto me es más que suficiente porque para mí es una afición que te permite aprender muchísimo y como tal me lo tomo.

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