Los falsos euros de Cataluña

¿Son un engaño los euros de Cataluña?

Corría el año 2014 cuando a un empresario leridano, llamado Miquel, se le ocurrió crear unos euros catalanes. Hizo ocho diseños, contrató a una empresa china para que le fabricase unas fichas en cobre y latón metidas en un blister, y vendió 8.000 ejemplares en un periquete. Me imagino que no tuvo que invertir gran cosa en márquetin porque para 2014 el independentismo catalán estaba ya muy caliente y esto de los euros catalanes tocaba una fibra muy sensible a mucha gente.

Como estrategia de márquetin me parece excelente. ¡Ole por este empresario! Si el 5% de los españoles tuviésemos su visión no tendríamos el paro que tenemos. Él ha visto un filón comercial y lo ha explotado. Muy bien hecho.

Pero parece ser que Miquel es independentista y donó (al menos en 2014) el 20% de los ingresos a “una entidad que trabaja a nivel local para el advenimiento de nuestro país”. El bar de su primo, donde hay una señera colgada, encaja con esta definición.  Digo esto porque el señor Miquel no parece muy amante de los catalanes: en vez de dar trabajo a la industria catalana se llevó la producción a China. Por otra parte, vender un producto con cuyos impuestos se financia el Estado Español no sé cómo va a ayudar a la independencia de Cataluña (¡ojo, que el Estado Español se lleva mucho más que ese 20% supuestamente donado a la causa!).

Esos euros catalanes del año 2014 tuvieron bastante repercusión en la prensa (1, 2, 3…), que no buscaba más que el morbo y la polémica. Miquel también montó una página de Facebook y una página web que pronto abandonó. 

Se apagaron los focos aunque los euros catalanes se siguen editando anualmente, incluyendo blisters con ocho valores (cada año cambian todos los diseños) y carteritas con el valor de 2 euros. También hay supuesta pruebas filatélicas con motivos independentistas. Los precios de los blisters de 2 euros rondan los 6 euros, mientras que las carteras con los 8 valores cuestan entre 25 y 70 euros. ¡Bien hecho, señor Miquel!

Ni qué decir tiene que éstas no son ni pruebas de euros, ni ensayos, ni nada que se parezca remotamente a un producto oficial. Los euros catalanes no son más que unas fichas fabricadas en China. Esto es igual que si viene alguien a hacer los euros de la Alpujarra granadina. Lo que pasa es que los euros alpujarreños no se venderían y los catalanes sí.

Hubo otros proyectos semejantes a los euros catalanes. Me viene a la memoria los euros de Gibraltar o los euros de Croacia. Supongo que estos no fuesen tan exitosos porque, que yo sepa, no se les ha dado continuación. Otras iniciativas semejantes se dirigen a turistas. Por ejemplo, quien haya visitado Vilna habrá visto que en las tiendas del pintoresco barrio de Užupis (cuyos habitantes proclamaron su independencia de forma jocosa el 1 de abril de 1998) venden carnets de nacionalidad, pasaportes y demás productos del barrio. Me imagino que los euros catalanes también sean adquiridos en buena parte por turistas.

En mi opinión, el diseño de los euros catalanes es horroroso y el acabado malísimo. Es una pena porque son motivos interesantes (están todos relacionados con la cultura y la historia catalana), pero están muy mal hechos. Se ve que el señor Miquel ha tirado por la producción barata en China en vez de por la producción de calidad en Cataluña. Y esto a pesar de que el precio es semejante al de una cartera oficial de cualquier país de la Unión Europea. ¡Es todo un lince de los negocios el señor Miquel!

En cuanto a su coleccionismo, debe haber varios miles de interesados en los euros catalanes. Solo así me puedo explicar que se emitan todos los años y no haya apenas anuncios sobre ellos. Como digo siempre, que cada cual coleccione lo que quiera. Pero se me ocurren pocos motivos para coleccionar estos euros catalanes. Quizá el único sea un apoyo a la causa independentista catalana. Esto me resulta plenamente legítimo, pero no creo que comprando productos chinos y pagando impuestos a la Hacienda Española se apoye el independentismo catalán. 

Yo había oído hablar de los llamados “euros catalanes” desde que salieron los primeros en 2014. Pero no había visto ninguno hasta hace poco. Cuando pude tener algunos en mis manos hice un vídeo, que aquí os dejo contextualizando un poco más. 

Yo creo que en vez de adquirir estas carteras, el dinero estaría mucho mejor empleado en monedas históricas acuñadas en Cataluña. Por el dinero que cuesta una cartera de esas se puede adquirir alguna pieza medieval, de los Austrias o de los Borbones acuñada en Cataluña. Monedas reales que son un reflejo de la historia, la industria y la cultura catalana. Monedas de las que se puede aprender y con las que se puede disfrutar mucho más que con unas fichas chinas.

Ya sabéis todos que este tema es muy polémico. Dejo los comentarios abiertos, pero que no se nos vayan de las manos. Todo lo que sea hablar de monedas está muy bien.

Comentarios en: Los falsos euros de Cataluña

  1. Yago Abilleira Crespo

    Me vienen a la cabeza las pesetas saharauis… aunque sin duda lo mejor fueron los billetes de 10.000 pesetas con la cara de Jesús Gil.

    1. Buenas tardes

      Me ofrecieron una cartera de ellas, creo en 2015. Me la vendían como pruebas, y fabricadas por Cataluña. Estaba en un comercio buscando alguna pieza que me gustará. No encontré nada, y el vendedor saco tres ellas para venderme una. Me sorprendió porque desconocía que existieran. Me dijo el comerciante que eran las monedas del independentismo y futuras piezas de un país independiente.

      No era una cartera de las autonomías y su precio era superior.

      Saludos.

  2. Me parece que lo único criticable es que son feos y mal acabados, por lo demás un buen producto que mucha gente demanda a modo de souvenir o curiosidad. Si en la Alpujarra lo hicieran con un buen acabado y personajes históricos locales sería también un buen producto, otra cosa es que tuviera ventas. Aunque son quiosqueras, la pela es la pela, y por eso están en la mayoría de numismaticas catalanas.
    La onza 30 Euros Catalunya en plata del 96 ya es otra cosa, en mi opinión muy bonita.

    1. Adolfo Ruiz Calleja

      También es criticable que se anuncien como “pruebas numismáticas”. No son más que eso: un souvenir. Algo semejante a los billetes de 0 euros.

      1. Totalmente de acuerdo. No son euros, son chapas chinas ideadas por un mercachifle del mundo del independentismo fanático y mentiroso.
        Nada que a un coleccionista serio y amante de la numismatica pueda interesar.
        Están ideadas para hacer negocio no con un coleccionista sino con a un amante de la secta.

  3. Juan Bautista Bajo Miguelez

    Uno puede acuñar lo que le de la gana…
    Uno puede coleccionar lo que le de la gana….
    Y….uno puede preguntar lo que le de la gana…. Si esos “falsos euros catalanes”, en vez de acuñarse en China, se hubiesen acuñado en la Ceca de Madrid ¿Serían monedas de euro auténticas?
    Cordiales saludos

  4. Puestos a conjugar independentismo catalán y coleccionismo, yo me decantaría por los billetes de la guerra civil emitidos en Cataluña. Pero bueno: cada cuál sabrá que le apetece coleccionar.

    O no: bien mirado, a lo mejor si conocieran su existencia se decantaban por ellos.

  5. En mi opinión son algo parecido a las medallas de la Unió Catalanista de 1900, más feas eso sí las de 2014 como ocurre con la mayoría de monedas actuales. Es un conjunto de medallas que juega con el deseo de muchos catalanes de disponer de un estado con su propia moneda. Si los euros españoles representaran mejor la plurinacionalidad quizá no aparecerían estas invenciones paramonetarias. Los motivos representados en los pseudoeuros catalanes tienen la virtud de mostrar símbolos bien valorados por el nacionalismo catalán.

  6. Son un burdo elemento para sacar dinero a incautos y nostálgicos de algo que nunca se producirá, ningún coleccionista debería ” picar ” en su compra.
    A mi juicio lo peor aún, es que sea el Gremio de Comerciantes en Filatelia y Numismática de Barcelona quien las anuncie y distribuya: internet, ferias, etc… etc…

  7. Me sorprende la dureza del articulo contra estas carteras y contra el empresario que tuvo esta iniciativa.
    Son unas carteras con unas monedas simbolicas de Catalunya, como si cada comunidad autonoma de Espanya quiere sacar una. En ellas hay simbolos de Catalunya y de su historia y me parecen un buen producto como recuerdo para los turistas y tambien para los que vivimos en ella.
    Si el diseño és senzillo es para no asemejarse a los euros auténticos y que asi no se puedan utilizar para pagar en ningún sitio.
    Este blog numismático me encanta y me leo la mayoría de artículos, considero que son de gran calidad y aprendo mucho con ellos, pero no es el primer articulo de este tipo contra Catalunya y creo que le hace mas daño que bien a este blog.
    Me parece triste que todo valga contra Catalunya, en cambio si esto lo hubiese hecho cualquier otra comunidad autonoma seguramente lo estaríais aplaudiendo y mas de uno las habriais comprado.

    1. Adolfo Ruiz Calleja

      A nivel empresarial considero estas carteritas todo un éxito: vender unas chapitas chinas al mismo precio o más que unas carteras oficiales es ser un auténtico lince de los negocios. No tengo nada más que admiración hacia el empresario. Por otra parte, no es que cada comunidad autónoma pueda sacar sus monedas simbólicas. Esto no lo saca la comunidad autónoma sino un particular. Por las mismas puede llegar otro particular y hacer otros “euros catalanes”, o “euros gerundenses”, o lo que sea. Y por mi parte todo bien… salvo que los vendan como “pruebas de euros”, que eso es lo que induce a engaño.

      En este Blog nunca he estado contra Cataluña. Para nada. Yo he ido mucho a Barcelona, siempre he sido muy bien tratado y disfruto de la cultura catalana (música, cine) cada vez que puedo. No tengo más que buenas palabras hacia Cataluña.
      De hecho, fíjate que más de una vez me han dicho (por comentarios que he hecho en este Blog) que soy “catalanista” e incluso “independentista catalán”. No tienes más que ver los comentarios del vídeo de Youtube que acompaña a esta entrada: unos me dicen que voy contra Cataluña y otros que soy catalanista. ¡Y han visto el mismo vídeo!

      Espero haber aclarado este tema y dejar claro que yo no tengo absolutamente nada en contra de Cataluña, ni tampoco del independentismo catalán (ni de ninguna otra postura política pacífica).

      Saludos,
      Adolfo

      1. Bueno, en el tercer párrafo al tipo yo creo que si le atizas bastante con el rollo de fabricar fuera y los impuestos y tal. Al final, el que compra las monedas lo hace por simbolismo, no por numismática. En ebay se venden razonablemente bien.

  8. Da igual fabricar Moneda souvenir,.banderas.. lazos ,mascarillas con cruz o llaveros .Nicho de mercado. + Empresario audaz..hay demanda de nacionalismo y se puede satisfacer esa necesidad identitaria haciendo negocio… Veo a un empresario q fabricará su idea donde sea más barato y pagará dónde legalmente le toque y lo menos posible..poderoso caballero don dinero. Rey de las Españas. Nacionalismo como un mercado. Vendedor de palas en la fiebre del oro.

  9. Cataluña tiene multitud de billetes locales, pellofas, moneda local, moneda de necesidad, etc. que existen para coleccionar y que contienen un pedacito de Historia. Si mirasen desde otra perspectiva, se darían cuenta que coleccionando este tipo de numismática, notafilia, etc., harían que no sólo fuese un material para coleccionistas sino también para inversores. Si hubiese mucha demanda de estas piezas, irían revalorizándose con el tiempo y el pequeño inversor que compra una pieza al mes (un caso muy llamativo el que se publicó en este blog de un propietario de restaurante que se hundió al abrir otro para su hijo y no funcionó y tuvo que vender la colección que había reunido comprando un denario al mes, ayudándole ésto a salir adelante) vería como su capital se multiplicaría mucho más de lo que se multiplica actualmente puesto que las pellofas, por ejemplo, deben ser más difíciles de colocar en el mercado que unas monedas de necesidad; no sólo habría coleccionismo numismático sino pequeños inversores que ayudarían a que estos trocitos de Historia fuesen más queridos y valorados. Resumiendo, es más probable rentabilizar un dinero comprando una pellofa que una carterita de estas para el que no tiene corazón de coleccionista.

  10. Por los adjetivos que algunos dejan por aquí parece que lo que molesta es que sean catalanes. Ese fervor lingüístico creo que frenaría si hablásemos de otras monedas de fantasía, (en mi opinión una denominación bastante exacta), de monedas de fantasía de la Cabinda o se las islas Andamán. Se fabrican, se venden y alguien las compra. Es el capitalismo, amigos. Para mi tienen tan poco valor numismático como las monedas coloreadas de Niue o de Canadá o las que son en forma de moto de Somalia. Pero no me enervan en ningún caso. Simplemente, no las compro.

    Saludos!

  11. Hay “euros” de Ceuta, Melilla, Baleares, Canarias… y no han causado ninguna polémica.
    Al menos estos sí tienen cierta intencionalidad relacionada con el territorio en cuestión, y no como los sets de fantasía de distintos territorios mundiales, que lo único que buscan es satisfacer la curiosidad de los colecciones de “una moneda/un set por país”.

    1. Adolfo Ruiz Calleja

      Pues no sabía que Ceuta, Melilla, Baleares y Canarias tuviesen euros de pega también. Pues mutatis mutandis, digo lo mismo de ellos.

      Con una salvedad: Cataluña tiene una historia numismática mucho más rica que esos otros territorios (salvo Baleares, que va sobrada de historia numismática también).

      Saludos,
      Adolfo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba