Monedas doradas para ser usadas como arras de boda

Hace tiempo que hablamos del uso de las monedas de 50 céntimos como arras de boda. Comentaba que las arras son unas monedas que pasan de las manos del novio a las de la novia, y viceversa, durante la celebración de las bodas. Son un símbolo de compartición de bienes en el matrimonio que proviene del rito mozárabe y se conserva todavía en España.

Como arras pueden servir cualquier moneda e incluso medallas de joyería. No obstante, muchos aprovechan la ocasión para mostrar poderío económico y dar a conocer que tienen dinero. Por eso durante mucho tiempo quien pudo casarse con arras de oro lo hizo; quien no se las pudo permitir lo hizo con monedas de plata; y para los más pobres quedaron las de cobre y vellón.


Semejante ostentación pública de poderío económico conlleva que más de uno y de dos se sientan mal por no ser lo que quisieran ser. De ahí que algunos tomasen monedas de plata y las dorasen para que parecieran de oro. Por eso hay veces que en lotes de pesetas antiguas nos encontramos alguna pieza dorada: seguramente fuese utilizada en un conjunto de arras en la boda de alguien que quería ser pero no era. La imagen muestra a la izquierda una de esas piezas.

Podría creerse también que a esta peseta la doraron para hacerla pasar por una moneda de oro. Es algo que se me hace complicado porque la Unión Monetaria Latina lo puso complicado: no coincide con el peso ni el diámetro de ninguna pieza de oro, las leyendas son distintas y el busto también. De hecho, en las monedas de plata los bustos miran hacia la derecha y en las de oro hacia la izquierda; es un elemento más que permite distinguir fácilmente las monedas de oro y de plata. Por todo ello, me inclino a pensar que estas pesetas doradas se utilizaron como “arras de oro para pobres”.

7 comentarios en “Monedas doradas para ser usadas como arras de boda”

  1. Los duros como arras son muy brutas. Yo las he visto, doce duros de Alfonso XII y XIII, son de unos vecinos Pero ya los hijos, que tendrán entre 50 y 40 años no las quisieron usar.

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