10 billetes entre 10 millones

El pasado mes de enero PMG logró un hito muy notable: alcanzó los 10 millones de billetes graduados. Más sorprendente todavía es el crecimiento exponencial de estas certificaciones. PMG alcanzó los 5 millones de ejemplares certificados en enero de 2020, duplicando esa cantidad en tan solo cuatro años. 

Para celebrarlo publicaron una selección de diez billetes internacionales de altísimo nivel certificados por PMG.  En este artículo me haré eco de esos mismos billetes, comentándolos brevemente.

China, 2 kuan 1264-1341

El nieto de Genghis Khan, Kublai Kan, estableció la dinastía Yuan en China, con su capital de invierno en la actual Beijing. Los chinos fueron pioneros en el papel moneda y los billetes de la dinastía Yuan son los billetes de colección más antiguos certificados por PMG. 

Si bien es de tamaño relativamente grande, es ligeramente más pequeño que los billetes de 1 Kuan más comunes de la dinastía Ming. Estos primeros billetes se imprimieron en papel de morera y se utilizó tinta de carbón tanto para las filigranas como para el diseño central. Un diseño en el que aparecen dos tiras de monedas de 1 cash (son monedas con un agujero central), de forma que se muestra gráficamente el valor del billete.

Los billetes de la dinastía Yuan siempre atraen la atención cuando salen al mercado. Este ejemplar se remató el pasado diciembre por 24.000 $

Holanda, 5 stuiver del sitio de Leyden 1574

Los tercios españoles asediaron la ciudad holandesa de Leyden desde octubre de 1573 hasta octubre de 1574 en el contexto de la Guerra de los 80 años. Durante el asedio los sitiados emitieron billetes de emergencia. ¡100 años antes de que se produjeran los primeros billetes europeos!

Normalmente las emisiones obsidionales serían monedas de metal producidas a partir de plata o cobre recolectadas de ciudadanos o iglesias dentro del área asediada. Sin embargo, esta emisión de Leyden se produjo a partir de libros de oraciones y biblias trituradas que se convirtieron en pulpa y se les dio forma de hojas rígidas de papel pesado. Luego, las hojas se estampaban con un troquel, produciendo una imagen en relieve en la superficie, y se cortaban a mano.

El 5 Stuiver producido en Leyden presenta en el reverso las palabras latinas para Leyden en Batavia. En el anverso hay una imagen de un león rodeado por el lema en latín “Lucho por mi patria” y la fecha 1574. El león era un símbolo común de la nobleza holandesa y un precursor del León de la República Holandesa que sirvió como insignia de la Unión de Utrecht y la República de los Siete Países Bajos Unidos.

Este ejemplar se subastó en Heritage en abril de 2022 por 2.160 $ (más).

Noruega, 25 rixdaler corner, 1695

La emisión de billetes comenzó en Europa a mediados del siglo XVI. Concretamente, fue Suecia quien hizo una primera emisión en 1661 a través del Banco de Estocolmo. Su director, Johan Pamstruch acabó en la cárcel por emitir papel moneda sin respaldo físico.

Poco tiempo después aparecieron los primeros billetes en la vecina Noruega. Estos se deben a un empresario llamado Jørgen Thormøhlen. Su negocio principal, que no el único, era el comercio marítimo. Ganó mucho dinero con el comercio de pescado, licor y joyas; pero sobre todo lo ganó con el comercio de esclavos desde África hasta Santo Tomás, en las Antillas Occidentales Danesas. Sus éxitos comerciales le hicieron ganarse el favor del rey Cristián V de Dinamarca, quien le permitió emitir billetes respaldados por una deuda que el rey había contraído con el empresario.

En términos económicos estos billetes son un medio para refinanciar una deuda. Esto fue algo muy típico en el siglo XIX, pero en este caso en vez de hacerlo un banco, la emisión la hace directamente un empresario.

Reino Unido, 1 libra 1797

Los bancos nacionales europeos comenzaron a aparecer a finales del siglo XVII como una forma de facilitar la financiación de los estados. Uno de los primeros en hacerlo fue el Banco de Inglaterra, que se fundó en 1694. Inicialmente su propósito era emitir deuda para poder reconstruir la Armada Británica tras la guerra con Francia.  

Teóricamente cualquiera podía canjear sus billetes por oro en cualquier momento. Pero a finales del siglo XVIII el Banco de Inglaterra solo tenía suficiente oro para redimir la mitad de los billetes que se habían emitido (hoy no creo que tuviera ni para un 0.1%, pero eso es otro tema). Había miedo de que en Inglaterra hubiera una corrida bancaria semejante a la que habían sufrido varios bancos nacionales en Europa, lo que llevó a declarar el Acta de Restricción Bancaria de 1797: se permitía al Banco de Inglaterra no cambiar por oro el valor de los billetes. Así que la convertibilidad de los billetes ingleses quedó suspendida hasta que se derogó el acta en 1821. 

Este billete se remató en 60.000 $ dentro de la colección Lou Manzi, subastada por Spink.

Venezuela, 5 pesos 1841

El congreso de Venezuela creó el Banco de Venezuela por ley del 17 de mayo de 1841. Este banco tenía la capacidad de emitir billetes con denominaciones de 5, 20, 100 y 500 pesos. También tenía la capacidad de recaudar ciertos impuestos, como el aduanero. Este banco tenía un 20% de titularidad pública y un 80% privada. A pesar de ello, dependía del gobierno, quien lo mandó cerrar en 1850.

Los billetes emitidos por este Banco de Venezuela se fabricaron en Boston y hoy en día son rarísimos. Yo solo he podido localizar unas pruebas y este ejemplar de 5 pesos; también hay constancia de que se fabricaron billetes de 20 $, pero no el resto de las denominaciones. Se trata del billete más mítico de Venezuela y el que ha alcanzado un mayor precio en subastas: 70.000 $ de remate en Stack’s.

Estados Unidos, certificado de 20 $ de oro

En 1863 Estados Unidos estaba en plena Guerra de Secesión. El comercio interbancario era complicado por los peligros de mover oro de un lugar a otro. Como forma de dinamizar este comercio, los Estados Unidos introdujeron una serie de certificados de oro. Se trataban de unos certificados de depósito, de tal manera que el oro quedaba custodiado por el gobierno en un lugar seguro a la vez que se podía comerciar con él.

Se conocen dos valores de estos certificados: 100 $ (ejemplar único) y 20 $ (seis ejemplares, cuatro de ellos en manos privadas). Entre los de 20 $ hay dos variantes, dos de ellos tienen una rúbrica a mano por parte del tesorero H.H. VanDyck y otros cuatro la tienen impresa, como el ejemplar que se muestra. Un ejemplar que, por cierto, se remató en 480.000 $.

Canadá, 500 $ 1911

Aquí se presenta un billete canadiense de 500 $, un valor altísimo para ser de principios del siglo XX. Los coleccionistas tienden a valorar muchos los billetes con un facial tan alto porque es rarísimo que hayan llegado a nuestros días. De hecho, de este billete se conocen solo cuatro ejemplares y éste se remató en 240.000 $

Como curiosidad, la referencia al país emisor en este billete es Dominio de Canadá. Así se denominaba oficialmente a partir de 1867 ya que Canadá era un dominio británico: era la unión confederada de cuatro provincias que se encontraban nominalmente bajo soberanía británica. 

China, 10 yuan 1953

Más de la mitad (!!) de los billetes certificados por PMG son chinos. Eso nos muestra el enorme crecimiento de la notafilia en China. 

Si el coleccionismo de billetes según su numeración es muy popular en occidente, en China es una auténtica fascinación. Tanto es así que un grupo de cuatro billetes con seriales consecutivos de 10 yuanes de 1953 (son billetes raros) se remató en 432.000 $. Para que se vean esas cifras en perspectiva, un ejemplar solo en esa misma calidad se remató el año anterior en 30.000 $

Estados Unidos, 20 $ 1996

Otra rama del coleccionismo notafílico son los errores. Probablemente el más famoso son los 20 $ de 1996 con la pegatina de la empresa de plátanos “del Monte”; aquí tenéis un artículo sobre el billete por parte de PMG y aquí otro por parte de Colemone. La gracia del billete es que su impresión se hizo sobre la pegatina, es decir, que ésta fue pegada de alguna manera al papel moneda antes de fabricar el billete.

Al parecer, un cajero automático se lo dio a un estudiante de Ohio en 2003. Éste se percató del error, lo puso en eBay y se lo compraron por 10.000 $. Tres años más tarde se subastó en Heritage por 26.000 $. Una vez encapsulado por PMG volvió a salir a subasta en 2021 y se remató en 396.000 $.

Singapur, 50 dólares 2015

El mundo de los seriales raros es otro tema de coleccionismo y, cómo no, en Asia tiene muchísimo tirón. Hay subastas enteras de billetes con seriales bajos o con seriales raros que llegan a alcanzar unos precios astronómicos.

Tal es el caso del ejemplar de 50 $ de Singapur de 2015. Este billete se subastó hasta alcanzar los 400.000 $. Eso sí, el dinero recaudado fue para fines benéficos. 

En vídeo

He publicado un vídeo con un contenido semejante al de este artículo:

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