¿Cuál fue el origen del vale «Seis porvos con la Lola»?

Vale por seis porvos con la Lola

El caos se apoderó de España al estallar la Guerra Civil. La sublevación del 18 de julio se vio acompañada por una revolución de corte anarquista en buena parte de España. Esta revolución, entre otras cosas, abolió el dinero por considerarlo una creación de la autoridad. En su lugar, empezaron a aparecer en el frente republicano multitud de vales que equivalían a bienes y servicios de lo más variopintos.

El vale que se reproduce más arriba es, seguramente, el más famoso de todos. Se dio a conocer en 2009 cuando Bernardo Gil lo incluyó en su libro “España en Llamas” (ya había sido publicado en 1939 por Dominik Josef Wölfel en el libro “So ist Spanien”) y desde entonces se ha hablado bastante de él en las redes sociales. Es un vale que da pie al cachondeo fácil y que a todos, en un primer momento, nos hace gracia.

El vale dice: “Vale por seis porvos con la Lola” y lo firma “Er responsable”, quien probablemente fuese un joven que apenas supiera escribir. Además, hace explícito que “no se puede transferí”, por lo que el vale no pudo servir como moneda de cambio. Se fecha en Toledo el 21 de septiembre de 1936, el mismo día que Yagüe tomó Maqueda (a apenas 40 km. de Toledo) y que Franco fue nombrado Generalísimo. Seis días más tarde “Er responsable” y el resto de milicianos no pudieron seguir defendiendo el asedio y Toledo caería en manos franquistas.

Como su origen no quedó registrado en ninguna parte, sólo podemos lanzar hipótesis sobre el origen de este famoso vale.

Una broma socarrona

Miliciana en la defensa de Toledo

Nada más ver el vale a todos se nos dibuja una sonrisa en el rostro. Es más que gracioso que el disfrute de un acto sexual con la tal Lola acabe convertido en un vale. ¡Y no uno! ¡seis! 

Nos podemos imaginar a media docena de milicianos -que no eran más que unos adolescentes totalmente inconscientes de lo que se les venía encima- bromeando entre ellos sobre lo buena que está la Lola -que quizá fuera una prostituta conocida por todos-. Al ver el documento e imaginarnos la escena no podemos sino unirnos a la broma y empezar a hacer preguntas: ¿habría que gastar el vale en una sola ocasión? ¿cómo sería la famosa Lola? ¿cuántos habrían estado con ella?

Puede que este vale no fuese más que la materialización de una broma inocente. Un juego llevado a cabo por unos milicianos jóvenes que no buscaban más que distraerse para no pensar en el asedio que estaban sufriendo y que, seguramente, acabase con la vida de varios de ellos.

Propaganda anti-anarquista

Vale por una novia para esta noche.

Luis María Linde indica que este vale fue publicado por primera vez en 1939 en el libro “So ist Spanien” (Lübeck, Alemania), de Dominik Josef Wölfel. Linde indica que “algunos historiadores” (pero no dice quiénes ni referencia publicaciones) lo consideran una falsificación de época sin más intención que desacreditar a los milicianos anarquistas.

Esa desacreditación pudiera ser fruto del gobierno de Largo Caballero o de Negrín (ya sabemos que hubo un conflicto interno en la zona republicana en verano de 1937) o del gobierno de Franco en Burgos. La idea de ese vale falso sería, simplemente, desacreditar a los milicianos presentándoles como explotadores sexuales que ven a las mujeres como esclavas sexuales a las que pueden explotar. 

En mi opinión, esta hipótesis es poco creíble. No creo yo que los servicios de propaganda de la Guerra Civil estuvieran para falsificar un vale y que lo publicase un alemán en Leipzig ya con la guerra prácticamente acabada. La falsa información sobre el enemigo se hace con publicaciones mucho más llamativas y de mayor alcance.

Explotación sexual sistemática

No he encontrado ninguna publicación que analice la violencia sexual ocurrida en Toledo en el verano de 1936. Sí que ha habido estudios sobre la violencia sexual en la retaguardia republicana, si bien Toledo en esa época era parte del frente y no de la retaguardia. 

Existen otros vales que otorgan derechos sexuales a personas concretas fechados en verano de 1936 en Toledo. Uno de ellos lo incluye Wölfel en su libro de 1939 (se representa más arriba) e indica “Vale por una novia para esta noche 9-9-936. El comité”. Se entiende que la fecha es del 9 de septiembre de 1936 y no indica el lugar de expedición. Parece que se encontró en posesión de un miliciano capturado entre Talavera de la Reina y Toledo.

Pero el más espeluznante de todos es el siguiente:

Vale por diez dormidas con el camarada Juan Palomeque con la mujer que quiera

En este abominable vale indica que “vale por diez dormidas con el camarada Juan Palomeque con la mujer que quiera. Toledo siete de agosto de 1936. El responsable”.

Se otorga a Juan Palomeque un derecho de pernada. Tiene el derecho de tener relaciones sexuales con “la mujer que quiera” hasta en diez ocasiones. Lo más impactante es que el propio vale incluye una forma de contabilidad, con números del 1 al 10 que se han tachado hasta el 8. Esto nos hace pensar que el tal Juan Palomeque ejerció su derecho ocho veces. 

También se debe tener en cuenta que los tres vales incluyen sellos oficiales de las milicias republicanas.

Comentario

A lo mejor el vale de “seis porvos con la Lola” no era una broma (uno y dos). A lo mejor este vale es un documento de uso interno que describe el derecho otorgado a un miliciano para violar seis veces a una mujer. Solo de pensarlo se nos corta la sonrisa de inmediato. Si, además, resulta ser la hipótesis más probable, la forma de mirar a este vale cambia para siempre.

Resulta que los anarquistas abolieron el dinero por considerarlo una creación de la autoridad y, en un primer momento, lo reemplazaron por bienes y servicios de lo más variopinto que se traducían en vales. Lo lamentable es que estos vales nos muestran que el uso y abuso sexual a las mujeres era visto como una mercancía más. Era un servicio que se ofrecía como derecho y que un miliciano podía ejercer cuando y como quisiera. Eso sí, no eran vales que pudieran usarse como dinero ya que el servicio sexual se mostraba como un servicio intransferible (en el caso de los tres vales se hace explícito el nombre del miliciano o que no es transferible). Más bien parecen un tipo de premio.

Un último comentario es que el ejército republicano hizo mucha propaganda de las mujeres milicianas, presentándolas como combatientes fieras y aguerridas que empuñaban el fusil. Esa propaganda ha llegado hasta nuestros días. Viendo estos vales, y sabiendo que el ejército republicano gestionaba la prostitución, habría que preguntarse si el papel de esas bravas milicianas era exclusivamente defender Toledo a punta de fusil.  

En podcast

Os dejo un podcast con un contenido semejante al de este artículo:

8 comentarios en “¿Cuál fue el origen del vale «Seis porvos con la Lola»?”

  1. Yago Abilleira Crespo

    Y ésa fue la realidad de nuestra Guerra Civil, y no las chorradas de buenos y malos que nos quieren vender. Hubo buena gente y mala gente, en ambos bandos.

  2. Y digo yo ¿el tal Juan Palomeque no tendría acceso a los sellos y se construiría el vale para fardar con los compañeros? Porque no me cuadra mucho que se vayan sellando oficialmente ese tipo de cosas. Hasta el más tonto se da cuenta de que no es muy buena publicidad.

    Y conste que diría lo mismo si viera un vale del otro lado con sellos oficiales y un «permiso para follarse a diez rojas». Que no es que no se hiciera, pero no se ponía por escrito. Ni se pone ahora; que guerras aún hay y las violaciones están a la orden del día; pero sin sello ni firma.

    Bueno: los japoneses disponían de barracones con mujeres chinas y en los campos de exterminio nazis había prisioneras destinadas a la soldadesca (judías no, pero sí izquierdistas) así que sí ha habido explotación sexual organizada. Pero no me consta que ni en esos casos haya habido vales firmados y sellados. Y creo que de existir tendrían cierto valor de mercado, con independencia de las sensaciones que eso pueda provocarnos o no.

      1. Ya, ya. Si la prostitución ha seguido a los ejércitos desde que el mundo es mundo y han sido muchas las veces que se ha regulado o gestionado. A lo que me refiero es concretamente a Juan Palomeque y su «derecho de pernada». Si se entiende este como un «derecho para violar a cualquier mujer con la que se cruce» pues me extraña. No que se haga, que por desgracia es práctica común en cualquier guerra, sino que se firme y se rubrique.

        Otra cosa ya es la prostitución, aunque también es cierto que la línea que separa violación de prostitución es muy fina cuando el hambre aprieta y tu familia depende de tí. Nuevamente, como hoy en día. Pero ese es otro tema.

    1. Los billetes emitido en los campos de concentración tenían entre otras cosas ese fin.

      Algunos reclusos tenían ciertos privilegios por realizar en determinadas tareas, ser especialistas, etc.., como «premio» les daban esos billetes para usar los burdeles por ejemplo en Mauthausen existía un prostíbulo.

  3. Es sabido que las milicianas se utilizaron como propaganda de guerra en fotos y carteles empuñando fusiles pero que en realidad el papel fundamental de muchas era servir de desahogo para sus compañeros.

    Por otor lado, es difícil saber para qué se utilizó el vale pues aunque se produjeron violaciones y otros abusos en la guerra civil no creo que les hiciese falta ningún papel para perpetrar esas tropelías.

  4. Uno de los muchos errores que cometió el gobierno republicano fue el de armar a los comités. Muchos aprovecharon y cometieron todo tipo de tropelías. Algunos mataron, otros robaron, violaron… pero no solo al ideológicamente contrario, lo hicieron con quien les dio la gana porque tenían el poder de las armas.
    Después llegaron los otros y mas de lo mismo.
    ¿El vale de los seis porvos con la Lola es cierto? Pues nunca se sabrá, pregunta a los más viejos del pueblo que te hablen «del comité», verás como les cambia la cara y no es una sonrisa el gesto que ponen.

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