Barcelona, 1 peseta 1836

Periodo: Edad Contemporánea

Reinado: Isabel II

Año: 1836

País: España

Ceca: Barcelona

Valor: 1 peseta

Material: plata

Peso: 5,92 g.

Calidad: MBC+

Casa de subastas: Casa de subastas de Madrid

Fecha: 30 de marzo de 2023

Precio de salida: 300 euros

Pesetas catalanas en la primera guerra carlista

Hace dos años hablábamos de las primeras monedas denominadas en pesetas. Se trataban de monedas de 5 y 2 ½ pesetas acuñadas en Barcelona entre 1808 y 1814, cuando Cataluña estaba anexionada al Imperio Francés. A nadie le sorprenderá, entonces, que fuese en la Ciudad Condal donde se acuñasen las segundas monedas denominadas en pesetas. También se hizo en un contexto bélico.

Es por todos conocido que la sucesión de Fernando VII desató una guerra civil en España en 1833. La primera guerra carlista, que enfrentó a carlistas e isabelinos. El mayor apoyo carlista se dio en Navarra y el País Vasco. Pero el carlismo tenía apoyo en muchos otros lugares, como fue el caso de Cataluña. De hecho, la llamada segunda guerra carlista no fue sino una revuelta en Cataluña entre 1846 y 1849 que muestra el apoyo carlista en la zona. 

La primera guerra carlista fue especialmente dura en Cataluña. Esta región tenía todas las características que la convertían en fácilmente atacable para los carlistas: había una larga frontera con Francia fácilmente permeable desde donde podían entrar los guerrilleros provenientes de Navarra; la región es montañosa por lo que es más fácil desperdigarse y esconderse (típica técnica bélica de los carlistas); era una provincia rica, por lo que la presa era golosa; y la escala militar isabelina había colapsado en los dos primeros años de guerra.

La campaña carlista de 1835 en Cataluña hizo muchísimo daño al bando isabelino. Los carlistas atacaban localidades muy dispersas y los isabelinos apenas contaban con municiones. Recaudaron dinero como pudieron incautando bienes públicos, privados y religiosos. A pesar de ello las arcas se vaciaron pronto, dejando apenas medio millón de reales en octubre de 1835. Tampoco ayudaba el mal entendimiento entre Barcelona y Madrid.

En este contexto se declaró el estado de sitio y se nombró capitán general a Francisco Espoz y Mina. Mina, que así se le conocía, reabrió la ceca de Barcelona en agosto de 1836; una ceca que llevaba cerrada desde 1823 pero que aún conservaba maquinaria y útiles. 

El gobierno central exigió el cierre inmediato de la ceca, pero Mina se negó aludiendo a la necesidad de socorrer económicamente al ejército, atender los gastos de la guerra y pagar a las tropas. Así, la ceca quedó bajo el control de la Diputación de Barcelona y comenzó a acuñar monedas el 11 de septiembre de 1836.

Se acuñaron monedas locales para su circulación en Cataluña. Sus valores eran 3 cuartos, 6 cuartos (en cobre) y 1 peseta (en plata).  Eran valores propios de la moneda catalana y así se hizo explícito denominándolas “1 peseta” en vez de “2 reales”, que era a lo que equivalían. Nadie se imaginaría entonces que las pesetas acabarían siendo la unidad de la moneda española.

Monedas de 3 y 6 cuartos, 1837, 1838 y 1846.

Estas pesetas se acuñaron en 1836 y 1837 exclusivamente en la ceca de Barcelona (aquí tenéis un estudio de cuños). En cambio, las monedas de 3 y 6 cuartos se siguieron acuñando hasta 1846.

Una peseta constitucional

Un detalle interesante de estas monedas es que citan a Isabel II como reina constitucional de España. Es curioso porque las monedas acuñadas en Madrid no incluyeron una mención a la Constitución hasta 1837, lo cual es aparentemente lógico porque fue ese año cuando se aprobó la nueva Constitución

El detalle es que el Motín de la Granja, que ocurrió en agosto de 1836, obligó a la regente María Cristina a poner en vigor la Constitución de 1812. Este fue el tercero y último periodo en el que fue vigente la famosa constitución salida de las Cortes de Cádiz (hace 10 años que hablamos de las monedas constitucionales del anterior periodo). Un periodo que sirvió fundamentalmente para preparar la nueva constitución de 1837 pero que coincidió con la reapertura de la ceca de Barcelona. Por eso, cuando se abrieron los cuños de estas pesetas España volvía a ser un país constitucional de corte liberal. Eso quedó bien reflejado en las acuñaciones catalana como no podía ser de otra forma, pues el liberalismo era mucho más intenso en Barcelona que en Madrid.

Pesetas para los peseteros

No puedo dejar pasar la anécdota del origen de la palabra “pesetero”, aunque es de sobra conocido en España. 

Al inicio de la primera guerra carlista el bando isabelino buscó reclutar a población local con la que hacer frente a los ataques carlistas. Los isabelinos pagaban a sus tropas una peseta por cada día de oficio, lo que suponía el doble del real que cobraban los carlistas. Por eso los carlistas llamaban “peseteros” a los isabelinos en tono despectivo.

Así ha llegado el término hasta nuestros días, refiriéndonos con “pesetero” a una persona que da mucha importancia al dinero, hasta en las cantidades más ínfimas. En otras palabras: un tacaño de manual como Tomás, el personaje de José Mota.  

La próxima subasta de Casa de Subastas de Madrid

Casa de Subastas de Madrid organiza una nueva subasta numismática para el día 21 de abril. Se trata de una subasta que da un repaso a la historia de la numismática en 679 lotes, en su mayoría de calidades medias. Ya sabéis que esta casa de subastas pertenece al mismo grupo empresarial que Soler & Llach, una empresa que también tiene dos subastas publicadas que desgranaremos en futuras entradas. 

La tónica general de esta subasta es que se ofrecen muchas monedas en calidades medias, muy aptas para los coleccionistas de a pie. También hay una enorme cantidad de lotes de conjunto de prácticamente cualquier época. Seguro que los revendedores de eBay o de mercadillos encuentran aquí una buena forma de surtirse de material.

Esto no significa que no se puedan encontrar lotes interesantes. En el mundo antiguo los que más me han llamado la atención han sido los varios tetradracmas de Anfípolis. En la Edad Media me han gustado los quirates almorávides y en la moneda española los muchos medios escudos de Carlos III y los 10 reales resellados de Fernando VII.  A nivel individual también me ha llamado la atención la peseta que encabeza la entrada y los 2 escudos sevillanos de 1809

También hay bastante moneda de oro a peso. Esto está muy bien para los inversores en oro: hay veces que sale más barato comprar dólares de Estados Unidos o monedas de 25 pesetas de Alfonso XII que hacerse con el bullion actual. 

Formato podcast

He hecho la prueba de ofreceros un contenido semejante al de esta entrada en formato podcast. De esta forma quienes prefiráis leer la entrada lo podéis hacer y quienes estén más acostumbrados al formato audiovisual también podrán disfrutarla. 

Duplicar el formato del contenido supone un esfuerzo extra por mi parte. Decidme si merece la pena o si es preferible que dedique ese mismo esfuerzo a otras tareas.

Descripción Casa de subastas de Madrid

ISABEL II. 1 Peseta. 1836. BARCELONA. 5,92 grs. Canto estriado. AC-271. MBC+.

Fuente.

3 comentarios en “Barcelona, 1 peseta 1836”

  1. Muy buena explicación de todo el contexto pero sigue habiendo un detalle que me intriga. Dado que también se acuñaron en Barcelona en 1836 monedas de 4 reales con la misma leyenda que en el resto del país, ¿por qué acuñar estas pesetas? En mi opinión hay más una intencionalidad política que una necesidad de efectivo ya que esta podía ser suplida con la acuñación de los 4 reales mencionados. Además el término pesetero es anterior a 1836, las primeras menciones son de 1834. En mi opinión todavía hay campo para investigar en estas acuñaciones.

    1. Adolfo Ruiz Calleja

      Sobre las monedas de 4 reales, supongo que en esas tuvieran permiso del gobierno central para acuñarlas. No lo sé.
      Pero no creo que haya una intencionalidad política «separatista» o «rebelde» en el gobierno catalán de la época. Date cuenta de que era un gobierno isabelino, si quisieran sus propias leyes (fueros) estarían apoyando a los carlistas, como hacían otros muchos catalanes. Yo encuentro en ellas una forma de evitar que circulasen por el resto de España.

      Sobre el término pesetero, efectivamente aparece a principios de la primera guerra carlista. No es un término que se derive de estas pesetas pero sí que (casi) coinciden en el tiempo.

      Saludos,
      Adolfo

  2. Hola. Es muy interesante que, por única vez junto a unas acuñaciones catalanas liberales de Fernando VII, la referencia a la legitimación constitucional del poder no se acompañe de la divina.
    MUY BIEN EL PODCAST

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