Barcelona, 3 reales 1535 para la expedición a Túnez

Periodo:Edad Moderna

País: Imperio Español

Mandatario: Carlos I

Denominación: 3 reales

Metal: Plata

Peso: 7,61 gr.

Ceca: Barcelona

Calidad: MBC+

Casa de subastas: Soller y Llach

Fecha:  26 de octubre de 2022

Precio de salida: 2.500 euros

Las acuñaciones de Barcelona para la expedición a Túnez

El almirante otomano Jeiderín Barbarroja se apoderó de Túnez en agosto de 1534. Éste era un enclave importantísimo en el oeste del Mediterráneo desde donde Barbarroja podría organizar excursiones piráticas o dar apoyo logístico a la flota turca. El terror se apoderó de toda Europa occidental: los puertos se amurallaron, las ciudades costeras temblaban y el coste de los seguros marítimos se disparó.

Ni qué decir tiene que Carlos I no podía permitir tal cosa. 

Ya en 1534 se empezó a organizar en Barcelona una expedición para reconquistar Túnez. Fue una enorme escuadra que contaba con 420 naves y 25.000 soldados. Y lo que es más importante: Don Álvaro de Bazán “el viejo” comandaba la escuadra española. Una escuadra que partió en junio de 1535 y resultó victoriosa apenas un mes más tarde.

Esta expedición tuvo sus repercusiones numismáticas porque, para financiarla, se acuñaron en Barcelona monedas de oro y de plata. Se instaló una ceca provisional en una casa de la calle Basea, en el barrio de la Ribera de Barcelona. A ella llegaron monederos de Castilla (Burgos, Sevilla, Toledo, Cuenca), Navarra (Pamplona) y Aragón (Zaragoza, Perpiñán, Valencia, Barcelona). Así se dio una situación sin precedentes: 120 operarios de tres reinos distintos cooperando en una ceca provisional situada en Barcelona

Una ceca que nada tiene que ver con la Real Casa de la Moneda de Barcelona. Ambas fábricas estaban asentadas en lugares distintos, en ellas había diferentes trabajadores y no seguían la misma legislación. Digamos que esta ceca provisional se instaló en Barcelona porque allí estaba la escuadra y no porque tuviese una relación directa con la otra casa de moneda.

Las monedas que se acuñaron para financiar la expedición a Túnez fueron de lo más sorprendente. En oro se acuñaron monedas de un escudo. En plata se acuñaron monedas de 3 y 6 reales

Carlos I. Escudo para la expedición a Túnez, Barcelona 1535.
Carlos I. Escudo para la expedición a Túnez, Barcelona 1535.

Seguramente a muchos coleccionistas del siglo XXI las monedas que más les llamen la atención son las de 3 y 6 reales, pues son módulos que no continuaron mucho tiempo. Pero no son tan sorprendentes: el real llevaba acuñándose en Castilla desde hacía siglos y era el momento en el que se comenzaban a acuñar múltiplos del real. En muchas cecas se hicieron múltiplos que hoy nos resultan extraños, como los 3 reales de México o los 10 reales de Santo Domingo. Así que en 1535 no era más extraño acuñar monedas en módulos de 3 y 6 reales que en módulos de 2 y 4 reales.

La moneda de oro es, en cambio, mucho más asombrosa. Hasta ese momento no se habían acuñado escudos ni en Castilla ni en Aragón. Tampoco había una legislación de cómo hacerlo. De hecho, fueron las Cortes reunidas en Valladolid en 1537 quienes definieron el escudo como unidad áurea en Castilla con un peso de 68 piezas por marco (3.43 g.) y 22 quilates (91.67%) de fino. 

Queda preguntarse por qué acuñaron escudos, en vez de ducados, para financiar la expedición a Túnez. Doy por supuesto que se debe al hecho de que en ese momento el escudo era la moneda común en Francia y en Italia. De esta forma, las monedas acuñadas tendrían mayor aceptación entre los muchos europeos que se unieron a la escuadra.

A juzgar por los ejemplares que han llegado a nuestros días, se acuñó mucho más oro que plata. Las monedas de 3 reales y 6 reales son rarísimas, mientras que los escudos se ven con cierta frecuencia. También se dice que ese oro fue la primera partida de oro peruano que llegó a la Península. Probablemente buena parte del mítico tesoro de Atahualpa acabase amonedado en Barcelona para financiar una campaña contra los otomanos. ¿¡Quién lo iba a decir!?

La próxima subasta de Soler & Llach

Soler & Llach ha organizado una doble subasta para finales de octubre: una subasta en sala para el día 26 de octubre y una subasta por correo para el día 27. En ambos casos se da un repaso a la historia de la numismática, si bien la subasta en sala trae mejores piezas que la subasta por correo. En una entrada anterior di un repaso a las monedas de la Edad Antigua , ahora echaremos un vistazo a las monedas españolas.

En la moneda medieval destaca el oro por encima de todo. Nos encontramos con algunos tremises visigodos muy interesantes, como el Witerico de Emérita o el Égica y Witiza de Sevilla. Entre las monedas andalusíes destacan las dos doblas de la taifas almorávides, una acuñada en Córdoba y otra en Murcia. En cuanto a los reinos cristianos, el morabetino de Alfonso VIII se lleva la palma

Si pasamos a la Edad Moderna nos encontramos un amplio repaso con muchos módulos, metales, valores y precios. Además de las monedas que ilustran la entrada me ha sorprendido mucho la onza limeña de Luis I; seguramente acabe siendo la moneda más cara de toda esta sección. Luego hay muchas monedas atractivas e interesantes que no tienen por qué ser muy caras. El ducatón de Brujas de 1667 o el columnario de 1770 son dos buenos ejemplos de esto que digo. 

Entrando en la Edad Contemporánea hay dos monedas que destacan por sí solas: los 320 reales de 1822 y los rarísimos 100 reales de Sevilla de 1851. De nuevo, vuelve a haber muchas monedas muy atractivas sin que por ello se disparen de precio. El real potosino de 1808 o una buena cantidad de monedas de Isabel II y de El Centenario de la Peseta son muestra de lo que digo.

En cuanto a la moneda internacional, hay dos monedas que (a juzgar por el precio de salida) destacan muy por encima del resto:  la prueba de las 5 coronas de Liechtenstein y los 20 pesos mexicanos de 1866

En el siguiente vídeo doy un repaso a 10 de las monedas españolas que aparecen en esta subasta. ¡Espero que os guste!

Descripción Soler y Llach

CARLOS I. 3 Reales. S/F. BARCELONA. 7,61 grs. AR. Estas piezas fueron acuñadas en la ceca de Barcelona para la expedición contra Túnez. (Leves rayitas). RARÍSIMA. Cal-29; AC-95. MBC+.

Fuente.

Comentarios en: Barcelona, 3 reales 1535 para la expedición a Túnez

  1. Hola Adolfo,
    ¿No crees que la razón de pasar de acuñar ducados a acuñar escudos es la menor ley del escudo? el ducado es practicamente oro puro 23 3/4 quiltes y como dices el escudo solamente 22 quilates con lo que ahorras casi un 10% de metal en cada moneda

    1. Adolfo Ruiz Calleja

      No creo que ese fuese el motivo fundamental.

      Supongo que ese tipo de pagos se hiciesen por cantidad de oro. Es decir, habría que pagar más peso de escudos (de 22 quilates) que de ducados (23 3/4). Así que supongo que no se ahorrarían mucho con el cambio porque lo que se ahorran de fino lo tienen que poner de más peso.
      Yo entiendo que el escudo tenía mejor aceptación en Europa y ese fue el motivo de acuñar estas monedas.

      Saludos,
      Adolfo

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