Estudiar nuestras monedas para mantener el interés en la colección

Daniel Linares Aguilella, un asiduo lector del Blog Numismático desde hace años, me ha enviado el siguiente correo. Un texto que da para una buena reflexión:

Correo de Daniel Linares Aguilella

La temática de mi colección es muy amplia, intento hacer una colección tipo Lanzarote, por lo que son muchísimas las monedas que pueden entrar en mi colección. Como a la mayoría de coleccionistas me gustan las monedas de plata tipo duro/ocho reales, que han aumentado  exponencialmente de precio los últimos años.

Esto ha hecho que haya decidido ampliar el tipo de monedas a coleccionar, primando el estudio y la investigación sobre el precio/valor de las piezas.

Así que revisando el stock de la única tienda numismática de mi ciudad, encontré un humilde vellón de Juan I; un blanco del Agnus Dei [la de las imágenes]. Era una pieza que estaba  mal catalogada, y tenía un precio muy asequible. El vendedor desconocía que la pieza fuera de Zamora, una ceca rara para estas monedas. Por lo tanto, su precio era mucho más barato del que debería tener.

Estudiando este tipo de monedas, observé que podía ser interesante al tener una posible error en las leyendas. Posteriormente me dirigí al catálogo Imperatrix, para confirmar que era una variante no catalogada hasta el momento.

Aprovechándome de la numismática actual 3.0, en la cual puede ser por la redes sociales contactar con los mayores expertos sobre la materia, me puse en contacto con Manuel Mozo. Con infinita amabilidad, don Manuel tuvo a bien estudiar la pieza, confirmar que era una variante que no aparecía en su catálogo, e introducirla en el.

Todo este proceso me ha llevado una semana de estudio. Me ha llevado a aprender sobre este tipo de monedas, leerme tu artículo del blog sobre el Agnus Dei el la numismática, me ha llevado  a estudiar su contexto histórico, y ha tenido como premio encontrar está monedas que ya forma parte del catálogo Imperatrix.

Quizá esta sea una forma de mantener el interés por nuestra colección. Una forma low-cost, divirtiéndonos aprendiendo sobre esto de numismática y saliendo los de la locura actual que  en estos momento se está viviendo en las subastas.

Quizá esta experiencia pueda ser útil para los coleccionistas, poder seguir enriqueciendo la colección sin tener que realizar un desembolso económico importante. Por eso te lo comento.

Además estoy contentísimo de poder tener una pieza de mi colección incluida en el mejor catálogo de monedas medievales castellana en la actualidad. Aunque no sea una pieza de un valor económico muy elevado yo estoy contento con ella.

Reflexión

En esta historia que nos cuenta Daniel hay dos cuestiones que me gustan mucho. 

La primera es que, viendo complicado hacerse con monedas en subastas, accede a comerciantes locales –que tienen menos exposición– a ver si encuentra alguna potencial adquisición. En este caso tuvo mucha suerte: el vendedor no sabía catalogar la moneda que estaba ofreciendo (es normal que un comerciante que no esté especializado no conozca bien la moneda medieval). Pero si Daniel se dio cuenta de que ese Agnus Dei era de Zamora es solamente porque tenía bien estudiada la moneda medieval. Alguien que no conociese esas monedas no se daría cuenta del error del vendedor.

Habrá alguno que diga que está muy mal y que Daniel debería haber indicado el error al comerciante. Yo creo que no: si es un profesional debería conocer las monedas que vende y si no las conoce es problema suyo. Lo mismo ocurre con las casas de subastas, quienes también cometen errores de catalogación (pero como hay muchos ojos mirando es muy raro que solo un pujador se percate del error y se lleve un chollo). Otra cosa es si viene una persona ajena a este mundillo con alguna moneda rara; en ese caso lo justo es dar explicaciones.

La segunda cuestión a resaltar es que Daniel estudió la moneda en profundidad tras la compra. Esto le llevó a percatarse de que es una variante inédita y contactó con Manuel Mozo para hablar de ella. 

La moneda de Daniel es un blanco del Agnus Dei con ceca de Zamora cuya leyenda de anverso termina en “GRAOLI:TIS”. Esto la convierte en una variante hasta entonces inédita y que está catalogada como J1:9.14(50) en el catálogo Imperatrix

Encontrar una variante de leyenda inédita en un vellón medieval no es algo tan sorprendente. No es como si la encontrásemos en una moneda de 8 reales. Pero es obvio que a todos nos hace mucha ilusión encontrar un pequeño tesoro en nuestro monetario y más todavía que nuestra moneda aparezca en el catálogo de referencia. 

Finalmente, comparto la opinión de Daniel de que en estos momentos en los que el precio de las monedas ha subido tanto, quizá sea bueno reflexionar más las compras, adquirir menos monedas y estudiarlas más. Quienes entendemos la numismática como un estudio disfrutamos más de analizar y comprender una moneda que de su mera posesión. Todos los coleccionistas, por sabios que sean, pueden profundizar más en el estudio de su colección. Un estudio que les mantendrá vivo su interés por la numismática aunque no adquieran monedas con tanta frecuencia como antes.

Comentarios en: Estudiar nuestras monedas para mantener el interés en la colección

  1. 100 % de acuerdo, las circunstancias pueden hacer que gastemos más o menos dinero en la compra de monedas, pero sea cual sea el rango de precios en el que nos movamos, siempre encontraremos materia de estudio.
    Todo depende de cuan importante sea esa parte en nuestro interés numismático.

  2. Excelente artículo. La colección como herramienta de estudio es lo que acertadamente Numischannel llama ‘colección académica’.

  3. José Rodríguez

    Evidentemente el estudio de las monedas, la búsqueda de información en fuentes adecuadas, etc son un buen sustitutivo de esos lapsos de tiempo donde no se pueden hacer grandes desembolsos. Si a eso lo acompaña un “pelotazo” como el descrito, ya se completa el circulo de la satisfacción

  4. Llevamos ya tiempo con…
    “han aumentado exponencialmente de precio los últimos años”
    “el precio de las monedas ha subido tanto”
    “no se pueden hacer grandes desembolsos”

    ¿Todos coleccionáis únicamente monedas de plata tipo duro/ocho reales?
    Yo además le doy a la propaganda sobreimpresa en billetes (electoral de la República de Weimar), las fichas políticas de ese periodo, a la medallística y las medievales. Con su estudio de todo disfruto por igual y siempre aparecen oportunidades de hacerse con un ejemplar en una u otra colección.

    1. Adolfo Ruiz Calleja

      Pues ése es justamente uno de los problemas de los coleccionistas españoles: aquí todo el mundo tira a por lo mismo. 8 reales, denarios, Centenario de la Peseta y no mucho más. Una de las consecuencias es que la subida de precios afecta a todos por igual porque casi todos coleccionan lo mismo.

      Yo aplaudo a los coleccionistas valientes que profundizan en temas poco trillados. Eso implica muchas horas de estudio y, por lo general, menos dinero: https://blognumismatico.com/2016/03/01/los-coleccionistas-valientes/

    2. Una de las ventajas de una colección “tipo Lanzarote”, es que la variedad de piezas que pueden tener su sitio es amplísima.
      Esto te permite huir de las modas, buscar piezas interesantes y no dejarte el sueldo en la colección.

  5. Entre otras cosas, a eso se le llama coleccionar o al menos, así lo entiendo yo. Precisamente hablamos de una de las cosas más bonitas, el estudio y el conocimiento al que te conduce una moneda. Lo contrario se parecería más a acumular o hacer acopio de algo.
    Podríamos compararlo a viajar. Quién no profundiza en aquello que visita, quién no muestra interés en aprender y conocer todo cuanto ve, quién no muestra la suficiente sensibilidad ante aquello que contempla, ¿disfruta igual de un viaje que aquel que permanece pasivo e indiferente ante lo que le rodea?

  6. Al final volvemos un poco al tema de siempre… hay que coleccionar lo que a uno le haga disfrutar de la numismática… es lógico que a los coleccionistas españoles les agrade coleccionar moneda española y no de otro país como regla general, y en ese sentido, a quien no le llama la atención una onza “pelucona” o “un cara de rata”, o a quien no le gustaría tener en su colección un “Enrique de la silla” o un “Columnario”. En mi caso, no aspiro a completar ninguna serie, ni a que mi colección se venda en una gran casa de subastas… sino simplemente a coleccionar las monedas que más me ilusione tener en mi colección, con independencia de si el día de mañana genera mayor o menor interés en otros numismáticos, lo cual me importa poco.

  7. Hola. Buena entrada!!!.

    Coleccionar y estudiar monedas van asociadas desde mi manera de coleccionar. Me gusta la historia. Mas que la historia me gusta comprar piezas. Más que comprar, tenerlas en la mano, admirarlas. Pero lo que más me gusta es analizarlas, desentrañar los procesos de acuñación, sus errores, variantes,….

    Hay veces que compró más piezas. Puedo pegarme una temporada sin comprar una sola pieza. Ha habido periodos que compraba todos o casi todos los meses alguna pieza.

    No estoy cerrado a nada, pero tengo los límites del tiempo y el económico. Colecciono o me centro sobre todo, en la época moderna ( Austrias y Borbones) y contemporánea. No colecciono euros.

    No soy completista en el sentido literal de la palabra, y estoy abierto a cualquier módulo, rey, ceca,…. Me atrae sobre todo las monedas de plata.

    No colecciono errores, pero a veces compro alguno para entender ciertas cosas.

    No me importa en principio, que la pieza que compró tenga algún error interesante de acuñación. Hay errores por ejemplo, en la acuñación a molino que gustan, que los encuentros interesantes.

    Me encantan por el orden en que a continuación escribo, la acuñación a martillo, a molino y a volante sin virola.

    No soy valiente, o aventurero como dices, pero es que para mí, ya es una aventura centrarme en los periodos /series mencionados que abarcan ya unos cuantos siglos.

    No entiendo, y por ello no puedo separar, MONEDA sin ESTUDIO. Entiendo que cada uno colecciona como desea, le place, le gusta, le divierte, le atrae, le llena,….

    Un saludo.

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