Qué monedas comprar para comenzar

Mis inicios

Como ya sabéis, mis inicios como coleccionista fueron forjando una colección de El Centenario de la Peseta. Lo que quizá no sabéis era lo tremendamente cerrado que era en aquellos años. Durante mis primeros años la historia de la numismática comenzaba en 1869 y terminaba en 2001. No había más. Me llegaban catálogos de subastas y yo solo dirigía mi atención a ese periodo, que es mínimo en comparación con la enorme riqueza numismática existente y que me estaba perdiendo. Como tampoco tenía mentores que me supiesen dirigir tardé bastante en salir de mi minúsculo círculo de competencia.

100 pesetas, 1870

Por eso me extrañó mucho cuando en la entrevista que hice a Aeternitas Numismatics él dijo que recomendaba a los que se iniciaban en la numismática clásica que al principio comprasen monedas de distintas épocas y cecas. De esta forma él considera que los coleccionistas tendrán una bonita primera impresión sobre la inmensa amplitud de la numismática clásica. Esos coleccionistas pronto se verán atraídos por unas monedas más que por otras, descubriendo por sí mismos en qué tipo de monedas quieren centrar su colección.

Si os fijáis, este consejo es hacer justo lo contrario de lo que hice yo. En vez de centrarse en un área concreta en la que me sienta muy cómodo y seguro para después ir ampliando poco a poco, la idea de Aeternitas Numismatics es hacerse primero con una panorámica global pero muy superficial para luego ir profundizando en ciertos aspectos concretos. En su día lo achaqué a la diferencia entre la numismática clásica y la numismática española, siendo la primera mucho más amplia que la segunda. Así que entendí que su forma de comenzar era válida para quienes comienzan con la numismática clásica y la mía para quienes comienzan con la numismática española.

Mail de Enrique

Hasta que recibí el siguiente correo de Enrique:

Hola Adolfo, ante todo enhorabuena por este blog. Lo encontré de casualidad intentando aprender algo de unas monedas de Juan Carlos y Franco que encontré por casa. Están circuladas y ya sé que son chatarra, pero igual las guardo para que mis hijas puedan ver y tocar las antiguas pesetas…total no valen nada.
Pero por el camino he descubierto un mundo muy interesante, este de la numismática. No creo que empiece una colección seria, por falta de conocimientos y por falta de tiempo para adquirirlos…pero ¿te puedo hacer unas preguntas? Sé que el conocimiento no se regala pero esto solo te llevará unos minutos…
Te he leído y comentas que hay monedas no falsas de calidad baja a precios baratísimos (porque hay muchas, tienen defectos,…) : duros por su valor en plata, cobres por pocos euros, incluso denarios baratos.
¿Cómo conseguir estas piezas? A modo de tener una pequeña muestra de diferentes monedas, sin valor de colección, sin pretensiones, pero son moneda real que tiene “su historia” y me gustaría podérsela contar a mi hijas… ¡¡explicar la historia clásica con una moneda romana en la mano!!! Las monarquías con un duro de plata o algún cobre (aunque tenga “su cáncer oxidado”) pero tampoco sin pagar por ellas la pasta que no valen. Desde luego bicheando por las webs de numismáticas no las encuentro, son mucho mas caras que lo que tu comentas.
Tampoco tengo conocimientos para diferenciar las falsas
Aunque el saber vale mucho, es tiempo y dinero, Si puedes aconséjame un poco. Gracias por regalar tu tiempo.

Preguntarse

¡Qué maravilla! Un mail así no me puede dejar parado. Rápidamente me ofrecí voluntario a prepararle un lote baratillo con “chatarras variadas” pero que le permitiese tocar moneda de diferentes épocas. Le pregunté que cuánto quería gastarse en el lote y me dijo que 50 euros. Así que, con mucho mimo, elegí unas cuantas monedas: un centional, un dirham almohade, un vellón castellano, otro de la Corona de Aragón, un par de cobres de los Austrias, una pugesa de Lleida y tres cobres de los Borbones. ¡Fijaos si hay para estudiar en esas 10 monedas! ¡Por 50 euros!

Todo esto me hizo pensar bastante en que quizá erré en mis inicios. Enrique ha podido tocar moneda romana o medieval desde el primer momento. Esto fue algo que yo tardé años en hacer. Tardé demasiado tiempo en descubrir series que a día de hoy me resultan mucho más interesantes que El Centenario de la Peseta. Eso no significa que mi forma de comenzar no tuviera sus ventajas. En efecto, conseguí controlar pronto una serie muy comercial y así no tardé mucho en sentirme lo suficientemente cómodo como para hacer mis primeras compras importantes a pesar de que entonces era un estudiante y no podía manejar mucho dinero. También he de reconocer que yo disfrutaba muchísimo con los lotecillos de pesetas que compraba; no es que lo pasara mal.

Consejos

A día de hoy creo que a cualquiera que quiera iniciarse le recomendaría hacer lo que hizo Enrique: contactar con un mentor -sea un profesional o un aficionado que lleve años- y preguntarle si le puede dar un lote chatarrero que abarque épocas muy distintas. Estudiar ese lote le puede llevar más de un mes. Con ello conseguirá un primer contacto con monedas de diferentes series y verá cuáles son las que le llaman más la atención. Eso será una buena pista de en qué “le pide el cuerpo” que se centre.

En cuanto a los que llevan más tiempo pero están “atascados” en una serie concreta y les cuesta salir, mi consejo sería que usasen las subastas. Cierto es que se pueden perder en la enorme cantidad de información que hay en esos catálogos, pero pueden usar los comentarios que hago al describir subastas como guía para entenderlas. También pueden coger catálogos de subastas pasadas y fijarse en series concretas. Por ejemplo: voy a ver qué monedas de Carlos IV han salido en las 20 últimas subastas. Ya solo con eso se tendrá una buena introducción a la numismática de Carlos IV, a qué monedas son más raras y cuales se repiten más, etc.

Un último apunte es que lo que he hecho con Enrique es algo totalmente excepcional. Si alguien echa cuentas a ojo de las monedas que le he mandado y lo que él me ha pagado verá que no he ganado gran cosa. De hecho, probablemente no haya ganado nada y he tenido que estar con el tema pendiente durante semanas hasta que le mandé las monedas en mi siguiente visita a España. Tampoco es que yo tenga demasiadas monedas chatarreras, pero es normal que los que llevamos tiempo tengamos legajos de lotes que compramos en su día. En definitiva, que lo hice por Enrique porque me cayó muy bien con el mail que me mandó, pero no lo puedo hacer si 20 de vosotros quiere un lote semejante. Eso es lo malo. Lo bueno es que muchos coleccionistas que llevan años están dispuestos a echar una mano a quien empieza.

En vídeo

Esta entrada llevaba años “en el arcón”. La escribí en 2017 y todavía no la había publicado. No me pidáis ahora que os prepare un lote como ese por 50 euros (ni por 100, ni por 200); no vivo en España y sería logísticamente muy complicado.

El pasado julio mostré un vídeo donde describía otro lote ideal para iniciarse:

Comentarios en: Qué monedas comprar para comenzar

  1. Tras las primeras convenciones que organizaste… Yo ya comenté que este tipo de lotes los podríamos nombre “Lotes de comunión” y serían estupendos como regalos para los niños, al mismo estilo de lo que quería hacer Enrique con sus hijas. En tu caso es complicado organizar lotes así, pero seguro que los comerciantes lo tienen más que sencillo con los restillos, como tú bien dices. La pena es que no sea algo que una persona normal se plantee en comprar, y esos lotes pueden tardar bastante en salir… Pero yo los pondría en el escaparate cuando se acercasen las Navidades. O incluso intentaría publicitarlos por los colegios y los profesores de Historia, para cuando le tocase a sus alumnos… Supongo que todos nosotros vamos a hacer que nuestros hijos identifiquen perfectamente a Goya, no por ser Goya, sino porque reconozcan a Carlos III y Carlos IV!!! jajaja

  2. Eso es asínnn. Los coleccionistas que tenemos cierta experiencia, tendemos a aconsejar al que empieza que se ahorre el camino que todos hemos hecho hasta llegar a lo que ahora buscamos, es decir, tendemos a aconsejar que se centren en alguna serie en concreto, que se especialicen, y que primen la calidad a la cantidad. Más o menos es la conclusión a la que llegamos muchos de lo que es una colección ideal (no todos, pero sí una mayoría).

    Pero en realidad lo importante es el camino que nos ha hecho llegar ahí.

    Además, nosotros ya sabemos a dónde queremos ir…. sin embargo el que empieza todavía no tiene clara su meta. Igual adquiere 3 duros del Real Ingenio en EBC, dejándose sus ahorros, cuando lo que en realidad le apasiona es la moneda andalusí…. y todavía no lo sabe.

    Lo mejor es ver todos los catálogos de subasta que van saliendo, llega un momento que tu mente se va siempre para el mismo tipo de monedas, una que te ciega y no te deja ver otras. Cuando llegue ese momento, ya sabrás lo que quieres.

    Una cosa importante que sí deben aprender rápido los que empiezan es que una colección no vale más dinero por el hecho de estar completa, el valor económico de una colección lo determina el valor individual de las moneda que la conforman, por lo que, siéntanse libres de coleccionar lo que les dé la gana, sin tener la necesidad de terminar nada, salvo que lo hagan por el mero placer de terminarla (que no es poco).

  3. Cuando yo empezé a interesarme por las monedas antiguas (tendría unos 11 años) también emepzé así. Mi objetivo, con la ayuda de mi padre, era tener una moneda de las principales épocas históricas en la península.
    Fue una manera interesante de empezar y hasta relativamente tarde (28 – 30 años) no me centré en la moneda griega.

    En Estados Unidos hay varias asociaciones que van por las escuelas con lotes así para apoyar las clases de historia.
    Muy interesante la entrada, como siempre.

    1. Muy interesante entrada, mis inicios fueron con 2 pesetas de 1869 muy desgastadas que encontré en casa de mi abuela siendo un niño, me parecieron curiosas y preciosas a pesar de su estado de conservación, es verdad que comencé a comprar catálogos y libros acercándome tímidamente a otras series, pero yo creo que esas dos pesetas con el diseño de Hispania recostada entre los Pirineos y Gibraltar me conquisto… a día de hoy sigo coleccionando Centenario pero evidentemente buscando cada vez mayor calidad en la adquisición de las piezas, no sé si en el futuro coleccionaré otras series o piezas… lo que sí que tengo claro es que cuando consigo una pieza bonita (a mi parecer) me sigo recreando en ella como el primer día, y para mi es lo más importante del coleccionismo.

      Saludos y gracias por el blog Adolfo.

  4. Adolfo Ruiz Calleja

    Me alegro de que os haya gustado, son interesantes vuestras experiencias.

    Creo que fijarse en los catálogos de las casas de subastas ayuda a saber qué te gusta y qué no. Pero nada como tener una moneda en la mano para saber si te atrae.

    Por cierto, el autor del mail, Dani Linares ha escrito en We Are Numismatics a raíz de esta entrada. Os reproduzco su texto:

    “Adolfo Ruiz Calleja, es una entrada que me ha hecho “muchísima ilusión”. Decirte que ese novicio que te escribió ese mail en 2017, hoy sigue coleccionando monedas, que tiene decidido un boceto de colección a partir de un “mentor online” (Lance Lanzarote), con tu blog y su web cualquier aficionado tiene años de entretenimiento y material estupendo para adquirir conocimiento.
    Y conservo algunas de las monedas del lote cómo recuerdo del germen de mi afición.
    Mi colección es muy modesta, pero me sirve de hobby y entretenimiento. No aspiro a tener una colección valiosa pero se puede ir consiguiendo piezas curiosas en una horquilla de precios razonables (entre 50-300€) y así hacer entre 5-8 compras al año… si estudias cada pieza, su contexto histórico, la catalogas bien, le haces una ficha, cada moneda tiene mucho que mostrar y enseñar…
    Por cierto este asiduo lector de tu bitácora es el “orgulloso” propietario de esta humilde pieza que tiene un lugar de honor en mi colección, desde que fue protagonista de esta entrada en tu blog: blognumismatico.com/2019/06/17/una-variante-inedita-en-un-real-sevillano-de-los-reyes-catolicos/ “

  5. Yo empecé con una colección por fascículos de monedas del mundo, en cada entrega te daban lo equivalente a unos céntimos de cada país. Cada número traía un libreto donde hablaban del país de turno y de sus monedas. Además de una página sobre monedas históricas (onza española, 8 Reales, dólar Morgan, etc). Al acabarla te regalaban 4 reproducciones, una onza de Fernando VI, 8 Reales Columnario y otras dos que ahora no recuerdo.
    Fue muy bonito hacer y leer esa colección. Luego pasé a coleccionar duros del Centenario y del mundo probablemente por esa página y las 4 reproducciones.

  6. Excelente su post distinguido colega, en verdad tiene un valioso cuidado metodológico para iniciarse en la numismática. Muchas gracias por compartir sus brillantes conocimientos.
    Reciba usted mi mejor saludo desde Cuba,
    Rigoberto

  7. Estupendo post, en mi caso, el asesor de inicio fue un vendedor de un mercadillo. Y también decir que he regalado varios lotes y monedas sueltas a conocidos que mostraron interés.
    Tal vez un papel fundamental podrían jugarlo asociaciones o grupos de aficionados, pero parece que hay bastante gente que no tiene acceso a ellos.
    Señalaré que también existen unos foros a los que cualquiera tiene acceso, donde se puede encontrar gente dispuesta a echar una mano.

  8. Empezar es apasionante! Acompañar las lecciones de historia me parece una idea brillante. Estamos en la época de “lo interactivo” existe algo más interactivo que una moneda, o un billete….sólo con los dos euros euros conmemorativos, nos asaltará, la Hansa, la Segunda Guerra Mundial, el camino De Santiago, dioses, hombres, naturaleza, pasado, presente, futuro….. hablamos de Historia…hablamos de cierta maldición…. “los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla” la numismática podrá ayudarnos una y otra vez para eludir esa triste maldición. Sísifo no es nada divertido….

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