Las monedas de Morelos

Las monedas de Morelos

La Guerra de la Independencia de México afectó totalmente a la economía y a la producción de monedas en Nueva España. La razón fundamental es que los caminos se volvieron tremendamente peligrosos por la presencia de milicias insurgentes y bandoleros que veían en la plata un preciado botín. Como consecuencia se paralizó el envío de metales preciosos a la Casa de Moneda de México, lo que provocó la inmediata escasez de circulante en la zona. Para paliar este problema los realistas crearon casas de moneda provisionales cercanas a las minas de plata. Así, se acuñaron monedas en Chihuahua, Durango, Guadalajara, Guanajuato, Nueva Vizcaya, Monclova, Oaxaca, Sombrerete, Valladolid y Zacatecas. Esto hace que la producción de moneda durante la Guerra de la Independencia de México, tanto realista como insurgente, sea muy diversa, muy compleja y tremendamente interesante para los coleccionistas actuales.

A esta complejidad numismática se añaden las emisiones del bando insurgente, pues ellos también sufrían del mismo problema de escasez de circulante. Estas monedas insurgentes son bien conocidas por los coleccionistas de moneda mexicana como “monedas de Morelos”, pues su emisión y motivos están fuertemente ligados al General José María Morelos y Pavón. Nada puedo añadir sobre la figura de este sacerdote y militar que no se haya dicho ya. Para el propósito de este artículo bastará con indicar que Morelos fue el jefe de la insurgencia en el sur de México desde octubre de 1810 hasta que fue hecho prisionero, y posteriormente fusilado, en noviembre de 1815.  Su importancia para la historia de México es tal que un estado mexicano lleva su nombre y su Valladolid natal se rebautizó como Morelia en su honor. En lo que resta de este artículo comentaré brevemente las emisiones numismáticas relacionadas con Morelos, atendiendo primero a las monedas emitidas por el ejército insurgente, tanto en cobre como en plata, y después a las monedas que resellaron.

En un bando emitido en Tixtla el 13 de julio de 1811, Morelos decía lo siguiente:

[…] Siendo de mi obligación providenciar para que, en cuanto sea posible, nada falte a lo muy preciso para el fomento de nuestras armas, y faltándonos la moneda corriente de plata y oro para el socorro de nuestras tropas, he resuelto, por decreto de este día, que en la ciudad de Nuestra Señora de Guadalupe, de la provincia de Teipan, se selle moneda de cobre para el uso del comercio, en calidad de ibranza, que satisfará nuestra Caja Nacional concluida la conquista, o antes, luego que tenga reales suficientes en plata o en oro, lo que no es difícil porque los minerales comenzarán ya a trabajarse y la moneda que hay sellada y por sellar no consentiremos que salga de este reino para otro.

Y para que dicha moneda de cobre tenga el mismo valor que las de plata y oro y las deba pagar nuestra Caja Nacional, deberán tener, la de esta parte del Sur, las condiciones siguientes: su tamaño, por más que las corrientes de plata del cuño mexicano, con grosor correspondiente; el sello por un lado será una flecha con un letrero al pie que señala el viento donde corresponde, que es del Sur, y por otro lado tendrá una marca que en una pieza forma M.O. y S., que el abreviado quiere decir Morelos, de esta forma M, y encima de ella el valor de la moneda, si fuere peso, tostón, peseta, real o medio. […]

Con este texto quedaba dispuesta la emisión de monedas de cobre que equivalían a una promesa de pago por parte del ejército insurgente, cuando hacer dicho pago les fuese posible. Así, se acuñaron una buena cantidad de monedas fiduciarias de 8 reales, de 2 reales, 1 real y medio real. No extrañará a nadie que estas monedas eran de una factura muy deficiente, propia del contexto en el que se acuñaron. Se acuñaron todos los valores mencionados salvo el “tostón”, que era como se denominaba a la moneda de 4 reales. A pesar de que a finales del siglo XIX Nicolás León citaba unas piezas de 4 reales emitidas por Morelos, autores posteriores las han considerado fantasías y opinan que esas monedas nunca llegaron a ser emitidos por los insurgentes de Morelos.

Figura 1. 8 reales Morelos, 1813

Figura 2. 2 reales morelos, 1813

Figura 2a. 1 real Morelos, 1813

Figura 3. medio real Morelos

Figura 3a. medio real Morelos unifaz

La emisión más amplia con mucha diferencia fue la de 8 reales (Figura 1), con fechas de 1811 a 1814. Hoy en día son monedas muy corrientes que se encuentran fácilmente en el mercado numismático y resultan muy asequibles. Las monedas de 2 reales (Figura 2), de 1 real (Figura 2a) y de medio real (Figura 3) son bastantes más raras, pero siguen siendo razonablemente asequibles para un coleccionista interesado. También existen monedas de medio real unifaces (Figura 3a) que solo están acuñadas en el anverso. Estas monedas no tienen fecha, así que está el interrogante de cuándo y dónde se acuñaron. El coleccionista paciente podrá encontrarlas, pero seguramente deba conformarse con un ejemplar de mala factura, aunque tampoco tiene por qué ser demasiado caro.

Estas monedas se emitieron en multitud de cecas: Tecpan, Huautla, Oaxaca, Acapulco, Tlacotepec, Chilpancingo, Cerro de Atijo y Tehuacán. Se han hecho muchos estudios para poder determinar en qué ciudades se acuñaron las distintas variantes de cuño de las monedas de Morelos (que son muchas variantes, especialmente en los 8 reales), pero poca cosa se ha sacado en claro debido a la falta de documentación. Valga como ejemplo la moneda de 2 reales que se muestra en la Figura 4. Esta pieza añade la leyenda “TC” entre el arco y la palabra “SUD”, lo que parece mostrar la ceca de la moneda. Son monedas de un mejor acabado, lo que muestra que a la hora de acuñarlas deberían contar con mejor maquinaria o con operarios más experimentados. Sin embargo, hay muchas dudas sobre el significado de estas letras. Para algunos son las iniciales de “Tierra Caliente”, otros consideran que es de “Tlacotepec” y otros “Torres de Cuautla”. Mucho me temo que ante la ausencia de documentación todo lo que podremos tener son conjeturas al respecto.

Figure 4. 2 reales Morelos TC

Figure 5. 8 reales 1811 Morelos plata acuñada

Figura 6. 8 reales Morelos plata fundida

Figura 7. 2 reales Morelos, 1812

A pesar de que la inmensa mayoría de las emisiones de Morelos fueron en cobre, también emitió monedas de plata cuando pudo hacerse con un botín lo suficientemente grande como para acometer tal empresa. Así, nos encontramos monedas de 8 reales acuñadas en plata (Figura 5) en los años 1811, 1812 y 1813. Éstas son monedas muy raras que cuesta mucho encontrar en el mercado numismático y cuyo precio bien puede ascender a los 5.000 euros. Otras monedas de 8 reales fueron facturadas en plata fundida (Figura 6). Debido a la urgencia de las emisiones y los pocos medios necesarios, la fundición de plata –y no la acuñación- debió ser la técnica más habitual. De hecho, hoy en día son mucho más comunes en el mercado numismático. Nos podemos encontrar piezas de 8 reales de los años 1811 al 1814 con relativa frecuencia (si bien las de 1814 son muy raras). Estas piezas tienen unos precios entre 800 y 3000 euros, aproximadamente. Finalmente, nos encontramos monedas de 2 reales en plata fundida (Figura 7) con las fechas de 1812 y 1813. Son piezas raras pero menos coleccionadas que los duros, por lo que el coleccionista paciente podrá hacerse con un buen ejemplar por menos de 800 euros.

La falta de documentación también hace que no se sepa mucho sobre el contexto de acuñación de estas monedas de plata. Hay algunos episodios concretos donde sí que se conoce que el ejército insurgente obtuvo plata y la utilizó para la producción de monedas. Por ejemplo, el 13 de octubre de 1812 José Francisco Osorno proporcionó 108 barras de plata en Ozumba, que fueron transportadas a Tehuacán para su posterior acuñación en diciembre de ese mismo año. También es muy conocido que tras la toma de Oaxaca el 25 de noviembre de 1812 se saqueó la ciudad y se encontró una gran cantidad de plata con parte de la cual se acuñaron monedas. Estos hechos bien podrían explicar por qué a día de hoy los 8 reales de Morelos en plata son más comunes con las fechas de 1812 y 1813 que en 1811 y 1814.

Figura 8. moneda Morelos oro

Figura 9. 2 reales Morelos Falsa

Por parte de las monedas de oro emitidas por Morelos cabe citar el ejemplar de la Figura 8. Se trata de una pieza de oro fundida que perteneció a colecciones tan importantes como la Lawrence Adams o la Eliasberg. Al igual que los ejemplares de 4 reales, las monedas de oro se citan por primera vez a finales del siglo XIX en el trabajo de Nicolás León. Hay cierto debate entre autores sobre si esta moneda es auténtica o una fantasía posterior a la Guerra de la Independencia de México. Mi opinión personal coincide con la de la mayoría de los autores: se hace muy difícil pensar que un ejército que apenas podía acuñar plata acuñase oro, y además sin haber forjado unos cuños para ello (véase que el valor marcado son 8 reales).

Viendo las monedas emitidas durante este periodo no es difícil imaginar que el circulante en México debía ser todo un caos: convivían monedas de diseños muy diferentes; algunas fiduciarias, otras en plata; algunas acuñadas, otras fundidas; algunas con el peso que deberían y otras pensando de menos… si a esto se le añade lo rudimentario de las acuñaciones oficiales y la falta de control típico en una guerra civil, se tienen todos los ingredientes para que el mercado se inundase de falsificaciones. Falsificaciones que a día de hoy no son tan sencillas de clasificar como tal. Por ejemplo, la Figura 9 muestra un 2 reales que posiblemente fuese falso de época, pero nada es claro.

Figura 10. 8 reales Morelos Resello Morelos

Figura 11. 8 reales Carlos IV Resello Morelos

Figura 13. 1 real Resello Morelos

Para poder controlar el problema de las falsificaciones, en 1813 Morelos ordenó revalidar con resellos toda la moneda circulante por el territorio que él controlaba. Así, aparece un resello con el anagrama de Morelos que podemos ver en distintos tipos de monedas. Se resellaron tanto monedas emitidas por los propios insurgentes (Figura 10) como antiguas piezas de plata (Figura 11) e incluso en monedas de plata emitidas por el bando realista (Figura 12). Lo más común es encontrarse estos resellos en monedas tamaño duro, pero también se resellaron otros módulos, como el real de la Figura 13. Hay que decir que esta necesidad de resellar el circulante no fue un caso aislado en la Guerra de la Independencia de México. Dentro del bando insurgente nos encontramos otros resellos, como el de la Junta de Chilpancingo (Figura 14) o el resello “NORTE”, utilizado por Ignacio López Rayón (Figura 15). De hecho, es relativamente habitual encontrarse monedas que albergan a varios de estos resellos (Figura 12).

Figura 14. resello Chilpancingo

Figura 15. 2 reales Resello Norte

Figura 12. 8 reales Realista Resello Morelos

Quien quiera entrar a coleccionar estos resellos debe saber que el de Morelos es razonablemente sencillo de encontrar. No así el resto de resellos insurgentes, que requerirán una buena dosis de paciencia por parte del coleccionista, especialmente si los busca en buen estado de conservación. También hay que tener mucho cuidado con las falsificaciones, que es el gran problema del coleccionismo de resellos.

Figura 16. 100 pesos 1978

Figura 17. 500 pesos México, 1943

El legado numismático de José María Morelos no acabó con su muerte. En pleno siglo XX el Banco de México incluyó su imagen en diversas monedas y billetes. Se representó su rostro en las monedas de 1 peso entre 1947 y 1987. También apareció en las monedas de 100 pesos de plata acuñadas en 1977 y 1978 (Figura 16). Por parte de la notafilia, Morelos se representó en el billete de 500 pesos emitido entre 1943 y 1977 (Figura 17) y en el de 20 pesos emitido entre 1969 y 1979. Actualmente sigue su busto en el billete de 50 pesos. Todo un héroe nacional.

6 Comentarios

  1. Hé GEs 1 mes hace

    FANTASTICA ENTRADA ADOLFO. PRECIISAS MONEDAS. TAMBIEN APARECE SU BUSTO JUNTO A LOS DE ALLENDE, HUDALGO Y GUERRERO EN LOS 200 PESOS DE 1985 PARA CONMEMORAR LOS 175 AÑOS DE INDEPENDENCIA.

  2. Lucio Zavala 1 mes hace

    Me gustó mucho esta entrada.
    Me llevé una sorpresa: no sabía que había monedas «Sud» de Morelos acuñadas en plata y en oro.

  3. Ralf 1 mes hace

    Algunos comentarios:
    El señor Nicolás León, quien escribió el primer catálogo de las emisiones del Gral Morelos, es conocido por haber incluido algunas falsificaciones de su propia fabricación, ya desde entonces (los años 1880) esa serie padece de falsificaciones y fantasías hechas para el mercado numismático.

    El 8 Reales más falsificado es el de la figura 6.8, hasta el ejemplar representado en ese artículo se tiene que considerar espurio. Igual que todos los ejemplares de la fecha 1814 de ese tipo, sin obstante de que se subasten con casas respetadas.

    El coleccionismo de los resellos también sufre de muchas falsificaciones, como la que muestra figura 13.1.

    Nótese que la moneda base de la figura 13.8 es una copia vaciada de una moneda realista. Los Insurgentes hicieron copias burdas de esas monedas y las resellaron. No hubo necesidad de resellar monedas realistas buenas porque todos confiaron en su buena ley, así que cualquier resello Insurgente en una moneda realista se tiene que ver con una buena dosis de escepticismo.

  4. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 1 mes hace

    Me alegro de que os haya gustado la entrada. En Facebook también está siendo exitosa :-)

    @Ralf, muchas gracias por tu apunte.

    Por otro lado, da la casualidad de que hoy mismo me han invitado a una presentación sobre un libro que versa sobre el 4 reales de Morelos. Os lo dejo aquí por si gustáis.

    Saludos,
    Adolfo

    Sociedad Numismática de México A.C. le invita a una reunión de Zoom programada.

    Presentación del Libro “El eslabón perdido de José María Morelos y Pavón – En búsqueda de la elusiva moneda de 4 reales” Presenta A.J. Behul.

    Fecha y hora: 04 Julio 2020 11:00 AM / Cupo limitado a 100 personas
    Unirse a la reunión https://us02web.zoom.us/j/86780684616
    ID de la reunión: 867 8068 4616

  5. Juan Andrés Bazán 1 mes hace

    Excelente trabajo, Muchas fecilicidades.. esperamos la plática por zoom….. Saludos desde Pachuca , Hidalgo México.

  6. Curial 1 mes hace

    Una pieza muy interesante, de las primeras que se acuñaron en el imperio español de las Américas sin la autoridad real. Pero la verdad es que son piezas cuya autenticidad es prácticamente una cuestión de fe. Hay muchos módulos, las monedas pueden fluctuar mucho de peso y tamaño, y se conocen tantos cuños que como dices prácticamente no se sabe de donde sale cada emisión. Hay que pensar que estas monedas al ser de valor fiduciario eran consideradas casi como tokens. Los únicos que respaldaban su valor eran las tropas de Morelos y éstas siempre necesitaban de dinero real -plata y oro- para seguir con su guerra. Así pues, las hacían como churros, para hacer un simulacro de pago ante la población local en lo que en la práctica era una confiscación de sus bienes apelando a su sentimiento patriótico. La prueba del fracaso de este experimento es que prácticamente ningún otro ejército insurgente en las Américas volvió a recurrir al valor fiduciario en sus acuñaciones después de 1814.

    Además los falsificadores de la época también se lanzaron a fabricarlas a montones y, aunque no he encontrado ninguna documentación al respecto, no sería extraño que las autoridades realistas fomentaran estas falsificaciones para devaluar aún más su valor. Por supuesto, también se siguieron falsificando en fechas muy posteriores a la Guerra de la Independencia para vender a turistas.

    A pesar de todo esto, tengo un ejemplar de esta monedas, aunque no tenga ninguna certeza de su autenticidad más allá de que ha sido acuñada, Como no son demasiado caras y tienen tanta relevancia, hay que hacer un poco la vista gorda y confiar en la suerte.

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