Presentación de un 4 Reales de Felipe III, acuñado en la Ceca de Madrid en 1615

Rafael Zahiños es un coleccionista pacense a quien seguro que muchos conocéis porque es muy activo en las redes sociales. Es una de esas pocas personas que verdaderamente saben disfrutar del coleccionismo, compartiendo su conocimiento y llevándose bien con todos. Una persona estupenda con quien tengo el placer de mantener contacto desde hace años.

Rafael ha dado a esta bitácora el honor de poder publicar un artículo suyo en el que describe y contextualiza una moneda inédita de su colección: un 4 reales madrileño de 1615. Es un artículo de corte divulgativo que no sigue los cánones clásicos de un artículo de investigación. Eso le hace mucho más accesible para un público amplio.

Aquí os reproduzco el artículo. Si lo preferís, os lo podéis descargar en pdf para una lectura más cómoda.

Presentación de un 4 Reales de Felipe III, acuñado en la Ceca de Madrid en 1615

En 1598 es coronado Felipe III, apodado “el Piadoso “, con el comenzaba una lista de monarcas gobernados por favoritos o válidos que terminó en la efímera figura de Carlos II “el Hechizado”. Felipe III era hijo de Felipe II y de su cuarta esposa Ana de Austria. Era hombre bueno, piadoso, y con un carácter flojo. Su padre confiaba poco en él, y textualmente decía: “Dios que me ha dado tantos reinos, me niega un hijo capaz de gobernarlo “. España pasaba de tener conflictos con medio mundo a tener una perspectiva muy diferente, Felipe III casó a sus hijos e hijas con herederos de coronas de otros países, por lo cual tuvo una política de pacifismo y enlaces matrimoniales para perpetuar su hegemonía en Europa.

1-Madrid en época de Felipe III.

Madrid como capital de España sufriría un gran cambio urbanístico que venía acontecido desde la llegada de los Austrias, sería a partir de Carlos I, aunque su gran impulsor fue Felipe II, fue quien en 1561 estableció la Corte en Madrid. En 1601, al poco tiempo de subir al trono Felipe III, Madrid perdería la capitalidad a favor de Valladolid, adquiriéndola 5 años más tarde tras el pago a la corona de 250.000 ducados. Se comenzarían obras de edificios religiosos y civiles entre ellos: La Colegiata de San Isidro, la fachada de Real Alcázar, el proyecto de reconstrucción del Palacio del Pardo, entre otros por no extendernos en este tema. Las nuevas edificaciones se construyeron con
mayor calidad arquitectónica que en los periodos anteriores, al tiempo que se impuso un estilo propio, típicamente madrileño, de aire clasicista y de clara influencia herreriana, aunque también se observan rasgos prebarrocos.

2-La casa de Moneda de Madrid

Es en época Felipe II cuando se instala la corte en Madrid, como comentábamos al principio, tomando la decisión también de instalar una ceca en la villa. Para ello se establece un sistema de molinos junto al río Manzanares, pero su escaso cauce no tenía la fuerza necesaria para mover los motores hidráulicos que acuñarían las monedas. Tras este fracaso, Felipe II optó por llevarse la ceca de molino a Segovia, encargando a Juan de Herrera la construcción del Real Ingenio, junto al río Eresma. El soberano no se rindió, realizando un nuevo intento en 1591, ni este ni el de 1610 eran intentos de establecer una ceca en Madrid, aunque en el de 1610 se hizo evidente que sería conveniente tener una ceca en Madrid, esta vez con un sistema llamado “ingenio de tijera”, inventado por Miguel de la Cerda: Tras una inversión de más de 100.000 maravedíes, el nuevo sistema también acabó siendo un fracaso. Aquella ceca experimental se instaló en la casa del escultor y orfebre italiano Giacomo de Trezzo, conocido como Jacometrezo, fallecido en 1589.

Las razones por la que el rey prudente eligió aquel edificio son claras. Por un lado, tenía un taller adecuado para su uso como ceca, dado el oficio de su antiguo inquilino. Por otro, la casa era propiedad del rey, por lo que podía disponer de ella a su antojo.

En 1611 se hicieron pruebas de acuñación en la casa de Jacometrezo. Diego de Astor, tallador del Ingenio de Segovia, sostenía que era posible hacer a martillo las monedas más perfectas y redondas, con el cerco que evitaría el cercén. Francisco Bautista Veintín y un capataz de la Casa de Moneda de Sevilla, Francisco Hernández de Torregrosa, consideraban que había muchas dificultades en labrar las monedas tan perfectamente redondas y con cerco. En la prueba se labraron unos 600 marcos de plata. Finalmente se
llegó a la conclusión de que la causa fundamental de que la moneda era tan imperfecta era la rapidez con que se quería hacer.

No será hasta el siglo XVII cuando Madrid tenga su ceca. El 18 de febrero de 1614, Felipe III otorgó el privilegio de fabricar moneda a Cristóbal Gómez de Sandoval y de la Cerda, duque de Uceda e hijo del todopoderoso valido del monarca, el duque de Lerma. El aristócrata adquirió el cargo de Tesorero Mayor, con carácter hereditario. Para ubicar los nuevos servicios, se utilizó un edificio existente en la calle de Segovia, adquirido a la Congregación de Plateros de San Eloy, entonces conocida como calle de la Puente Segoviana,
a escasos metros de la famosa Casa del Pastor, en el que se instalaron los talleres, en los que se acuñaría a martillo. El 3 de abril de 1615 se puso en funcionamiento la nueva Casa de la Moneda madrileña, con la acuñación de monedas de 2 escudos de oro y 4 reales de plata. Mientras, el propio duque de Uceda ordenó la construcción de un segundo edificio, destinado a albergar las dependencias administrativas.

Plano de Antonio Marceli (1622)

3-Análisis de un 4 reales de Felipe III, acuñado en la Ceca de Madrid en 1615

PIEZA INÉDITA
COLECCIÓN: RAFA ZAHIÑOS

Después de esta pequeña introducción, pasamos al análisis de esta rara e inédita pieza, que expongo en este artículo de forma didáctica. El 3 de Abril de 1615 se inaugura la Ceca, y para ello habían preparados 2720 Kilos de plata, la mayor parte del Rey (Felipe III). Según esta tabla que os presento, en dicha fecha se debieron acuñar varios miles de piezas de 4 reales bajo las órdenes del ensayador Gonzalo Rodríguez Bermúdez, el cual marca sus piezas con la letra G (que va ubicada debajo de las iniciales de ceca), pero… siendo difícil establecer que cantidad de piezas “sobrevivieron ” o llegaron hasta hoy , después de haber realizado una búsqueda por las diferentes casas de subastas y ver su historial de remates, colecciones privadas, y fondos museísticos, no hay mucha más información o documentación, en la que nos podamos vasar para dilucidar de que en ese año se realizaran labras para ese valor facial o algunos otros . A continuación cito algunas de las hipótesis por las cuales pienso que se labró poco o casi nada en ese año y a falta de documentación relevante, podemos pensar que fueron diversos los motivos:

  • Fundición y reacuñación de la partida de plata de las labras.
  • Sistemas o métodos poco sofisticados y por ende hubiera problemas en su fabricación (pensemos que un arreglo en aquella época no es como los de hoy y los métodos utilizados no eran los mejores) pudiendo ralentizar el proceso de acuñación en 1615, y que parte de esos 2720 kilos se labraran para fabricar piezas de 1,2 y 4 reales en 1616.
  • Mucha plata de la que llegaba a Sevilla se utilizaba para acuñar moneda allí mismo, por el alto coste de traerla a Madrid (guardias, transportistas, etc) ya que eran varios días desde Sevilla hasta la capital en llegar la mercancía. Esto hacía de esta manera que poca plata se acuñara en Madrid, así es común ver menos piezas de la ceca madrileña que las de Sevilla.
  • En esta época de Felipe III , las cecas tenían autorización para labrar plata del rey en reales de a 4 y a 8, mientras que los particulares fueron obligados a labrar monedas menores.
  • Esta partida de 1615 fue casi toda para el Rey, quizás se labrara algunas piezas de valores mayores para ciertas personalidades ( plateros, comerciantes…)

A continuación expongo un documento del Archivo General de Simancas, donde podemos observar las dos partidas que conformaban las acuñaciones de 1615.

-Año de 1615-
El dicho año presente Jusepe
polido , platero vecino de esta
Villa de Madrid diez
Doscientos y diez
Y ocho marcos y cinco onzas

Y cuatro ochavos ……………………… 10218.5
El dicho año Manuel de Prado presento….10603.4
Por manera que suman y montan las dos 11082.21
Partidas que el dicho año representaron once mil ochocientos
Y veinte y dos marcos y una onza y cuatro ochavos
El dicho año de quince se presentaron por diferentes personas
Ciento y tres castellanos y medio de oro

En cuestión , podemos ver como hay partidas que se presentan por particulares para la labra de piezas en 1615 , lo cual deja claro que se acuñan piezas de diferentes valores , como decía más arriba en el texto, parte para el Rey y otras para particulares .

Aun así nos ha llegado hasta nuestros días, esta pieza, de momento única conocida, testimonio de ese primer año de inauguración de la Ceca madrileña, reforzando así la documentación aportada en la tabla de kilos de plata labrados en 1615. ¿Sería alguna muestra de presentación real? o el experimento fallido de un 4 reales no llevada a cabo, anulado posteriormente por alguna Pragmática que desconocemos…

Tabla de kilos de plata batidos para obtener piezas desde 1615 a 1621, del libro Casa de la Moneda de
Madrid (Glenn Stephen Murray Fantom).

Otra característica de este 4 reales, o variante de las que conocemos de años posteriores, es la posición de la marca de ceca y ensayador que van ubicados a la derecha del escudo de los Austrias y valor facial en números romanos a la izquierda, cuando lo común el verlos al revés, valor facial a derecha y ceca y ensayador a izquierda.

4- LAS TRES CARAS DE UNA MONEDA

A veces se comete el error de mostrar, comentar, o analizar solo dos partes de una moneda, como son el anverso y el reverso, que por supuesto son muy importantes, porque nos arrojan datos muy esclarecedores, pero hay otra cara que aunque no lo parezca nos dice mucho de la moneda.

El anverso de una moneda es la cara principal, en ella podemos ver el busto del Rey, su monograma o cualquier otro símbolo que marca la pragmática de ese momento. También puede llevar un escudo de armas, que en ocasiones se puede observar en el reverso.

En el reverso tenemos normalmente la finalización de la leyenda del anverso, la fecha (aunque a veces también pueden estar en el anverso) y casi siempre algún tipo de cruz que divide a su vez las armas de Castilla y León (en monedas españolas) o cualquier otro símbolo dependiendo de la época y la ceca que sea.

Y la tercera cara, la más olvidada, y no menos importante, el canto. En acuñaciones a martillo, como podemos ver en esta pieza de 4 reales con ceca de Madrid, vemos que su canto es liso, irregular, que se obtuvo de los cortes con tijeras por partes de los operarios de la ceca, para obtener finalmente el peso establecido por la normativa o pragmática vigente para este tipo de piezas. Hasta 1709 los cantos serán lisos en la Ceca de Madrid, a partir de ese año se comenzarán a ver cantos con cordoncillo. Un canto nos puede decir
incluso si una moneda es auténtica o es una falsificación actual, lo cual nos está diciendo una información muy valiosa.

A continuación expongo con unas imágenes del anverso, reverso y canto de la moneda de 4 reales de Madrid 1615.

LEYENDA DEL ANVERSO: PHILIPPVS • III • D • G •
LEYENDA DEL REVERSO: HISPΛNIΛRVM • REX • 1615 •

FELIPE III (1598 – 1621)

Canto moneda a martillo – CUATRO REALES de 1615.Ceca de Madrid MD

5-Conclusión

Tras analizar esta pieza y su labra en un contexto histórico en el que la moneda a martillo comienza a proliferar en la Casa de la Moneda de Madrid, la ceca como todo lo demás comienza a tener aires de progreso, gracias al impulso de la mecanización a rodillo que ya funcionaba en el Real Ingenio de Segovia y que hasta 1660, no veríamos en Madrid.

Este pequeño trabajo no es más sino la síntesis y análisis de una pieza que nos lleva a los primeros años de acuñación a martillo en la ceca madrileña, 1615, un documento vivo en forma de moneda que ha llegado hasta nuestros días,

“ACTA EST FABULA “.

BIBLIOGRAFÍA y WEBGRAFÍA

Comentarios en: Presentación de un 4 Reales de Felipe III, acuñado en la Ceca de Madrid en 1615

  1. Muy buen artículo, Rafa, y moneda MUY envidiable!!! Unas dudas, o matices: “Es en época Felipe II cuando se instala la corte en Madrid, como comentábamos al principio, tomando la decisión también de instalar una ceca en la villa. Para ello se establece un sistema de molinos junto al río Manzanares, pero su escaso cauce no tenía la fuerza necesaria para mover los motores hidráulicos que acuñarían las monedas”. == Que sepa yo, esto no está demostrado documentalmente. Según lo que he visto yo, consta que los técnicos tiroleses pasaron un año en Madrid, pero porque es donde estaba el embajador del Emperador alemán, y no consta en ningún documento que he visto yo que Felipe II pensó en ‘establecer’ una Ceca en Madrid, ni mucho menos montando ruedas hidráulicas para ‘probar’ algo. (ver: ‘Fraude Real’).

  2. Otrosi: “El 3 de abril de 1615 se puso en funcionamiento la nueva Casa de la Moneda madrileña, con la acuñación de monedas de 2 escudos de oro y 4 reales de plata.” == Estas son las piezas que ‘conocemos hoy’, este matiz siempre es muy importante destacar en todo artículo numismático, y casi siempre se pretende que solo se labraron los módulos que hoy conocemos. Es cierto que gran parte de la plata pertenecía al rey, por lo que debería haber sido labrada en reales de a 8 o 4… PERO también se labraron 369 kilos de moneda de un particular, que por la misma regla (cédula del rey vigente en ese momento) debería haber sido labrado en monedas menores. Es perfectamente posible que algún día aparece un real de a 2, 1 o medio. (la moneda es una joya!!!)

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