Cincuentín de Pamplona, 1652

Época: Edad Moderna

País: Reino de Pamplona

Reinado: Felipe VI (Felipe IV de Castilla)

Año: 1652

Ceca: Pamplona

Material: Plata

Peso: 171,76 g.

Conservación: EBC-

Precio de salida: 18.000 euros

Casa de subastas: Áureo y Calicó

Fecha de subasta: 15 de diciembre de 2021

Los cincuentines de Pamplona

En época de Felipe IV (Felipe VI de Navarra), la ceca de Pamplona acuñaba exclusivamente monedas de cobre para la circulación local. Pero cuando estalló en la Península el Gran Escándalo de Potosí, Pamplona fue una de las cecas que recogieron la plata falsa perulera para su reacuñación.

Así, en 1651 y 1652 se acuñaron monedas de medio real, un real, dos reales y cuatro reales. Se conocen algunas piezas de 8 reales que ciertos autores las consideran posiblemente falsas y otros no.

Un aspecto importante de estas monedas es que en la leyenda el rey aparece citado sin ordinal y se le indica como rey de Castilla y de Navarra. Esta política “centralista” recogida por las Cortes reunidas en Sangüesa en 1651 no fue nada bien recibida: los representantes navarros lo consideraron un agravio, paralizaron las acuñaciones (por eso son tan raras las monedas anteriormente mencionadas) y elevaron una protesta que fue finalmente aceptada.

En ese contexto fue cuando se fabricó en la ceca de Pamplona en 1652 unas poquísimas monedas de oro y plata en módulo grande. No hay documentación relacionada con ellas, pero todo apunta a que los navarros quisieron sacar pecho y, una vez eliminada de la leyenda la alusión a Castilla, crearon las monedas de oro y plata más grandes que se forjaban en la Península (salvo los centenes). En ellas se citaba al rey como Felipe VI y exclusivamente como rey de Navarra.

De esta forma, aparecen dos de las monedas más míticas de la numismática navarra: el 8 escudos de 1652, una moneda única; y el 50 reales (cincuentín) de 1652, del que se conocen cuatro ejemplares. Este último es el que encabeza la entrada. Ambas monedas son piezas de ostentación con un diseño similar.

8 escudos 1652, Pamplona.

Lo más gracioso de toda esta historia es que se conserva un cuño de anverso del cincuentín de Pamplona. Los pamplonicas no solo querían hacer un cincuentín propio, sino que ¡lo querían acuñar a martillo!.

El motivo no lo recogen las fuentes. Pero hay que saber que en la ceca había un operario que se apellidaba Olaizola y dijo lo siguiente:

“¡Pero somos navarros o no somos navarros, laostia! ¡Qué va a hacer falta aquí un ingenio hidráulico!

Tú prepárame un troquel que yo le agarro con la zurda de besagain y hago todos los cincuentines que hagan falta. ¡Y que no se pongan tontos que hacemos primeros centenes acuñados a cabezazos!”

Troquel 50 reales Pamplona 1652.
Troquel 50 reales Pamplona 1652.

Bromas aparte, es una obviedad que no se puede acuñar un cospel de más de 170 gramos con un martillo. Por eso los cincuentines se acuñaban exclusivamente en Segovia: en esa ceca se contaba con una tecnología hidráulica que les permitía la acuñación a rodillo.

La imposibilidad de acuñar la moneda no achantó a los navarros, quienes hicieron estos cincuentines fundidos y después repasados a mano. Era la única opción viable. La ceca de Perth hizo lo mismo cuando, siglos después, fabricó una moneda de una tonelada de oro.

Aquí os dejo este cincuentín navarro en mis manos. Estoy seguro de que os encantará el vídeo:

Fuentes: una, dos, tres, cuatro y cinco.

Precio de un cincuentín de Pamplona

Una moneda de 50 reales siempre es una pieza impresionante y muy rara. En el caso de los 50 reales de Pamplona es, además, tan rara que solo se conocen cuatro ejemplares. Es una moneda emblemática de esa ceca que cualquier coleccionista fuerte de moneda navarra quisiera tener.

El problema es marcar un precio porque, que yo sepa, no ha salido ninguno a subasta como lote individual. Hubo un ejemplar en la Colección Huntington, pero posteriormente no se ofreció como lote individual. Los que sí que se vendieron en la Colección Huntington como lotes individuales fue el 8 escudos de 1652, rematado en 525.000 euros (una de las monedas españolas más caras, y el cuádruple de oro de Fernando el Católico, rematado en 35.000 euros.

Ese cuádruple de oro bien podría darnos un primer precio de referencia, entendiendo que pasados nueve años el precio razonablemente se habrá duplicado. Esto coincide con lo que, aproximadamente, cuesta un cincuentín segoviano “de los caros”. Así pues, en torno a los 70.000 euros de remate me parecería razonable para el cincuentín de Pamplona. Pero ya veis que es una aproximación muy gruesa.

La próxima subasta de Áureo & Calicó

Áureo & Calicó ha organizado una triple subasta para la semana que viene: una subasta on-line el 14 de diciembre, otra en sala el 15 y la subasta General Prim el día 16. A la subasta General Prim le he dedicado varios vídeos que han tenido mucho éxito en las redes sociales (100 pesetas 1870, 5 pesetas 1869, 25 y 100 pesetas 1871, 50 pesetas de 25 años de paz). Ahora haré un breve apunte de la subasta en sala.

Esta subasta, al igual que otras en sala que está organizando Áureo últimamente, parece una “mini-selección”. No se ajustan a 500 ejemplares de altísima calidad, como las subastas selección que sacan en marzo, pero son subastas de no muchos lotes y con lotes muy selectos.

La subasta en sala del 15 de diciembre la componen 611 lotes que mantienen una calidad muy alta. Son monedas muy variadas pero de casi todas las épocas hay algún ejemplar que encajaría en las mejores colecciones. De las monedas de la Edad Antigua me han gustado especialmente las monedas griegas, con una gran cantidad de monedas de oro de la Grecia Arcaica que continúan las que vimos en la subasta de octubre.  En la moneda romana destacan los 13 denarios y el áureo (!!) de Vitelio.

La Edad Media se repasa rápido con monedas muy bonitas. Las más raras, y también bonitas, sin el tremis de Gerona de Witiza y el enrique de la silla baja.

Por lo demás, son monedas muy variadas y muy bonitas. A nivel de conjunto destacan los oros de los Reyes Católicos, las platas de Caracas de la Guerra de la Independencia y los oros portugueses. Individualmente se puede destacar el cincuentín de Pamplona que ilustra la entrada y el columnario de Santiago. Después habrá monedas que gustarán más a unos que a otros; a mí, por ejemplo, el 2 escudos de Granada me parece preciosísimo.

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Descripción de Áureo & Calicó

1652, Pamplona. Cincuentín. (AC 1693, mismo ejemplar). Anv: PHILIPPVS VI D GRACIA Rev.: NAVARRE REX ANO 1652. Extraordinariamente rara. Fundida. 171,76 g. EBC-.
Est. 30.000
18.000.-
Durante el reinado de Felipe IV se batió en Navarra moneda de cobre con cierta regularidad, y en 1651 se llevó a cabo una acuñación de plata en piezas de ½, 1 y 2 en las que el monarca figuraba como CASTELLE ET NAVARRAE REX, acuñación que continuó al año siguiente. Esta leyenda incurría en contrafuero respecto a lo dispuesto por las cortes de Sangüesa en 1561: “…que el letrero de la parte de las armas diga PHILIPPUS DEI GRATIA NAVARRAE REX”, sin mención de Castilla.
Estos títulos habían sido ya utilizados en el reinado de Felipe III sin mayores consecuencias, pero en esta ocasión el agravio fue denunciado por los representantes navarros, y la conflictiva acuñación fue paralizada, como recoge la Novíssima Recopilación de las Leyes del Reino de Navarra (Pamplona 1735).
No hay constancia documental sobre la producción del presente cincuentín, ni de la onza del mismo año, 1652, que estuvo en la colección de la Hispanic Society of America; pero ambas piezas presentan no sólo el título escueto de “Rey de Navarra”, sino que el ordinal del soberano es VI, el que le corresponde por tal Reino. Ello hace pensar a los diversos autores especializados (Jorge Marín de la Salud, Javier Bergua o Ricardo Ros, por ejemplo) que estas monedas, en cantidades exiguas, pudieron tener una función de desagravio tras las quejas mencionadas.
En el Museo de Navarra se encuentra el troquel de anverso correspondiente a este cincuentín. Considerando la laboriosa y delicada tarea de labrar un cuño de estas características, no cabe duda de que su simple existencia indica la intención de batir esta pieza. Sin embargo, aunque sirvió de modelo, no fue el instrumento utilizado: un módulo tan grande y grueso como el del cincuentín no podía ser acuñado a martillo, ni con prensa de volante, y sólo el Ingenio de Segovia disponía de los medios mecánicos adecuados. Los cuatro ejemplares considerados auténticos fueron realizados por fundición, fruto de los mismos moldes, y repasados posteriormente a buril para igualar las superficies. En ausencia de registros documentales, es todo lo que podemos afirmar al respecto.

Fuente.

Comentarios en: Cincuentín de Pamplona, 1652

  1. Buena entrada!!!
    Desconocía que los Navarros podían acuñar cualquier módulo a Martillo. Gracias por la información.

    Lo del Reino de Pamplona, yo siempre entendí, que era en sus comienzos como reino. El Reino que crearon los Vascones.

    Saludos.

    1. Adolfo Ruiz Calleja

      El Reino de Pamplona hay que estudiarlo a fondo para tener una visión objetiva. Yo no he hecho ese estudio así que no la tengo.

      La razón por la que digo esto es porque el nacionalismo vasco actual toma como referente histórico al Reino de Pamplona. Eso hace que ciertos autores tiendan a ensalzarlo o a tergiversarlo para justificar fines políticos actuales. Otros tenderán a menospreciarlo (y también tergiversarlo) para defender la posición política contraria. Así que hay que ser especialmente crítico con lo que se lee sobre los orígenes étnicos del Reino de Navarra.

      Saludos,
      Adolfo

      1. Hola

        La política no es historia. A mí me interesa la historia.

        Me he explicado mal. Cuando hablo de Reino de Pamplona, es cuando nace y hasta el siglo XII en que el rey, habla de Reino de Navarra. Por eso te decía, que por lo que yo tengo entendido, el Reino de Pamplona se llama así en sus inicios.

        Respecto a lo que comentas de origen étnico, el PUEBLO Vascon, es el origen del Reino de Pamplona. Los clanes Vascones.

        Iruña en euskera significa ciudad. Así llamaban los Vascones a la actual Pamplona. El euskera sobrevivió porque los Vascones se aliaron con los Romanos, pero también porque luego crearon un reino. El euskera debería haber desaparecido como lengua.

        Una curiosidad sobre el euskera. Durante el régimen Franquista, no se podía hablar euskera . En Navarra, la dictadura fue más permisiva con el Euskera. En el archivo de Navarra, hay fotos y documentos sobre esto. Porque fue más permisiva la dictadura con Navarra?. Eso lo sabéis todos. Navarra fue muy importante en el inicio de la sublevación contra la republica, el General Mola.

        Un Saludo.

  2. Excelente entrada como siempre, felicidades por tu trabajo Adolfo… todavía me estoy recuperando de ese video del cincuentín en mano!

    Un par de apuntes para el debate y análisis si hay interés. En cuanto a los motivos de la acuñación de los cincuentines y los escudos, conviene no abstraerse del momento histórico. Además del desagravio a las cortes, es bastante probable que jugara cierto papel aquello del “yo las tengo más grandes y más valiosas”, sacar pecho no respecto al resto de reinos peninsulares, sino respecto a Luis XIV y al reino vecino. Luis XIV, bisnieto de la última reina Albret, legítimo poseedor del título de rey de Navarra, y con el cual la monarquía hispánica estaba en guerra y lo estaría por 7 años más hasta que el tratado de los Pirineos clarificara el status quo, había instalado una prensa de volante en la ceca Baja Navarra de Donapaleu-Saint Palais y había empezado a acuñar en 1652 escudos de plata de alrededor de 27 gr.
    Un ejemplar:
    https://www.sixbid-coin-archive.com/#/de/single/l32682368

    Otro comentario sería sobre la mención relativa a las cadenas de Navarra en el anverso del cincuentín (incluida en el video) . En realidad, el escudo original de los reyes de Navarra parece ser el carbunclo o blocado, y parece no estar relacionado ni con las Navas de Tolosa ni con las cadenas allí capturadas por Sancho VII. A lo largo del siglo XVI y XVII se fue dando esa transformación en las cadenas de la actualidad, pero si os fijáis en las monedas medievales o incluso en los reales de Fernando y Carlos, la representación es la del carbunclo. Incluso en los cincuentines, los escudos y en general en las monedas de plata del siglo XVII la representación sigue siendo la del carbunclo a pesar de que el vellón y el cobre ya habían adoptado las cadenas desde el rey Felipe IV de Navarra (II de Castilla). Un breve resumen sobre este tema:
    https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/7367474.pdf 
    Bueno un saludo y a seguir así!

    1. Adolfo Ruiz Calleja

      Esto es debatir por debatir porque, obviamente, no hay documentación al respecto.

      Pero mi opinión no es que los navarros entrasen en “competencia” contra los franceses de a ver quién hace la moneda más grande y bonita. Estas acuñaciones de ostentación quedaban en el ámbito privado. No circulaban. Serían cuatro comerciantes, nobles o ricachones navarros los que las tendrían en su casa y listo. Si el orgullo patrio lo tendrían por considerarse “tanto o más que castellanos”, “tanto o más que franceses”, o simplemente navarros, es algo que nunca sabremos.

      Muchas gracias por el comentario.

      Saludos,
      Adolfo

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