Resello falso en una moneda de Enrique IV

Resello falso en una moneda de Enrique IV

He recibido el siguiente correo con las fotos que indico:

Estimado coleccionista,

                                       Hace unos dos años, dejandome llevar por el entusiasmo del coleccionista y no con pocas reservas, adquirí un medio cuartillo de Enrique IV en un estado bastante deficiente, peró con un resello que me llamó mucho la atención, sobre el cual me dijo el vendedor que posiblemente correspondería a una serie de piezas que se resellaron por los partidarios de entronizar a Juana “La Beltraneja”. Tengo entendido que eres entusiasta de las piezas medievales, por lo que te agradecería si pudieras confirmar o desmentir tal afirmación, ya que desconozco la existencia de algún catalogo donde aparezcan resellos en monedas medievales castellanas. Adjunto fotografías de dicha pieza.

Sin otro particular y agredeciendo de antemano tu atención, recibe un cordial saludo.

Enrique

¡Menuda milonga más descarada que le han contado al pobre Enrique!

Ni qué decir tiene que este resello es un chiste. Como comentábamos en Facebook, se da un aire a Bart Simpson y, sobre todo, a Wilson. Fijaros:

Ahora más en serio, estos timos me enfadan bastante. No sé el dinero que le habrán sacado al pobre Enrique con su resello de Juana la Beltraneja, pero dudo que hayan sido más de 20 o 30 euros. He conocido a más de uno que le engañaron al empezar ese tipo de cantidades y, como resultado de su frustración, dejó esta bonita afición. No por haber perdido 20 euros, sino por la mala leche que te entra al verte engañado. Hay que ser un miserable para estafar a alguien esa cantidad.

Todo hay que decirlo: lo de engalanar con historias fantásticas las características de algunas monedas no es solo propio de vendedores de mercadillo.

Afortunadamente, los coleccionistas somos cada vez más críticos y tenemos más acceso a la información, por lo que es más difícil que un comerciante nos cuente alguna historia bonita -pero irreal- sin más objetivo que atraer la atención sobre la moneda que esté vendiendo. Obviamente, estas historias fantásticas son una excepción, pues un comerciante honesto lo que contará será el trasfondo real de la moneda y, en buena parte, eso será el valor añadido que dé a la misma. Pero el coleccionista debe estar atento, elegir buenos comerciantes y comprar el libro antes que la moneda (es decir, tener estudiadas las monedas que se quieran comprar).

Ya que ha salido el tema de los resellos de Enrique IV, os comento que existen bastantes resellos diferentes y son raros casi todos ellos. Además, no están adecuadamente estudiados. El único estudio que conozco al respecto es este artículo de Antonio Roma que publicó en Hécate en 2016. Es un artículo interesante que se lee rápido; en él se plantean más preguntas que respuestas. Quien quiera un reto difícil en la numismática castellana que continúe con ese análisis. Aquí os dejo un par de cuartillos de Enrique IV resellados (uno y dos):

12 Comentarios

  1. Victoria 2 meses hace

    A mi los resellos se me dan fatal, y cuando ya hay varios, el desastre.
    Realmente me imagino al ciudadano de a pie, para el que un cuartillo significaba un dinero, iba al mercado, compraba algo y llegado el momento le empezaban a pagar con cuartillos resellados que valían menos….la sensación del pobre, que compraba menos con aparentemente lo mismo…
    Y ahora no miramos las vueltas, no falta en el imaginario colectivo esa imagen de morder monedas, revisarlas al milímetro, mirar que estuviesen enteras…cómo nos ha fascinado y está en nuestra mente de padres a hijos que se incluye en todas las películas….

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 2 meses hace

      Un día de estos habrá que dedicar una serie de entradas a los resellos.

  2. Ankhmar 2 meses hace

    Me produce grima leer estas noticias, no puede haber tantos que se dediquen a realizar este tipo de actos bien individual o colectivamente, ¿tan difícil es ponerles cerco? O es que no hay quien le ponga el cascabel al gato,

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 2 meses hace

      No es fácil poner el cascabel al gato. Cuando se han hecho listas de vendedores deshonestos siempre ha acabado como el rosario de la Aurora. Además de que si alguien se pone a hacer la quijotada de denunciar a estas personas, no saldrá más que perdiendo. Gastará tiempo y energías en denunciar a una gente y solo conseguirá ganarse enemigos. No ganará nada por ello. Los que están metidos en este mundillo justamente lo último que quieren son enemigos. Por eso, quienes intentan esas quijotadas suelen ser unos iluminados.

      Lo que yo hago es mostrar las malas prácticas intentando anonimizarlas. Luego que cada cual haga lo que considere y compre monedas a quien quiera. Porque esa es otra: por mucho que se apunte a quienes venden monedas falsas o retocadas, los cholleros siempre serán engañados.

      Saludos,
      Adolfo

  3. Ankhmar 2 meses hace

    Adolfo coincido con tu comentario y me gustaría que el estado se implicara de forma directa en este asunto obligando a los que realizan estas prácticas a poner una marca identificativa y una fecha en la pieza para controlar estas emisiones, de no hacerlo, tener los argumentos suficientes para sancionar, así el coleccionista tendría un pequeño amparo de las autoridades y no se abusaría tan fácilmente del desconocimiento de las personas que se inician en esta afición

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 2 meses hace

      Más que el Estado sería el legislador. Es decir, que haya un artículo en el código penal que indique que todas las reproducciones de objetos artísticos o arqueológicos deban tener una marca identificativa.

      Eso es algo que se ha pedido muchas veces (la AENP de manera formal) pero se ha hecho oídos sordos. Tampoco sé si esa ley cambiaría mucho el panorama, pero al menos se podría procesar a los falsarios en caso de pillarlos.

      Saludos,
      Adolfo

  4. Enrique 2 meses hace

    Hola,

    Hay un estudio interesante y bastante práctico sobre los resellos de la moneda castellana en el siglo XVII, tema bastante lioso por otra parte. Es «Aproximación a la catalogación de la moneda castellana resellada durante el siglo XVII», de Eduardo Almenara Rosales, XIII Congreso Nacional de Numismática (Cadiz, octubre 2007), págs. 1055-1084. Eso sí, este resello no figura en ningún caso…
    Si interesa y no lo encuentras te lo puedo pasar en pdf, Adolfo. Un saludo

    Enrique

  5. Óscar 2 meses hace

    Lo que más me llama la atención, a parte de que se ve claramente esperpéntico, es que no está despatinado.
    Así que sólo puede ser debido a dos factores:
    – que la moneda esté repatinados o en su caso la convexidad del resello (cosa que parece más difícil)
    – que el resello se hiciera si no en época, algo posterior, porque consiguió repatinarse

  6. Manuel Romero 2 meses hace

    Buenas…
    En mi opinión ese resello es bueno, simple y llanamente, hay que a ver leído sobre este rey… Alguien, quiso mofarse de él y se le ocurrió esa gran idea, que mejor medio de propaganda, como el de la misma moneda, estamos ante un documento, insisto en mi opinión, excepcional…
    La historia se repita, tenemos multitud de resellos de esas características…

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 2 meses hace

      A mí me parece bien tu opinión, como la de cualquier otro. Pero sin documentación que sostenga esa opinión o sin argumentos sólidos que la validen, no deja de ser una hipótesis.

  7. Gerardo 2 meses hace

    Como bien dices, es más el fuero que el huevo. No es tanto la pérdida en si, que no debe ser mucha, sino la cara de tonto que se te debe quedar. Confianza y cautela son las claves para que no ocurra.

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