Las monedas peluconas

Pocas veces nos fijamos en que nuestras monedas proporcionan información sobre la historia de la vestimenta y la moda: a través de las representaciones de los monarcas se puede inferir las buenas formas de vestir de la alta sociedad en cada época. Esto ya lo vimos en el Blog cuando hablamos de las monedas con barba, de las representaciones de Enrique IV o del busto de almirante de Fernando VII

Esto no significa que la numismática ofrezca fuentes para estudiar en profundidad la historia de la moda, pues plantea serias limitaciones. La más obvia es que durante largos periodos no se representaron a los monarcas en las monedas o, si se hizo, el retrato es fundamentalmente una abstracción del poder real. Otra limitación es que solo se representan mandatarios junto con sus símbolos de poder; toda la moda popular está ausente. Por último, la estética representada en la numismática es siempre muy tradicionalista y elude las vanguardias propias de su época. 

Tras esta breve introducción os propongo profundizar un poco más en uno de los elementos más conocidos de cuantos han sido representados en la numismática del siglo XVIII: las pelucas. Todos hemos oído hablar de las famosas “peluconas”; son tan famosas que dieron lugar a palabras de jerga popular, como “peluco” o “despelucar”. Pero las peluconas no son las únicas monedas españolas en las que el monarca porta peluca. Vamos a dar un repaso a estas monedas.

Felipe V. 8 escudos México 1742. Pelucona.
Felipe V. 8 escudos México 1742. Pelucona.

Las pelucas en el Antiguo Régimen

La peluca es un elemento que lleva utilizándose desde muy antiguo. En el siglo XVII se puso de moda entre la aristocracia masculina porque la calvicie estaba muy mal vista. Claro está que esas pelucas barrocas no iban a conformarse con ser un discreto tapacalvas, sino que se hicieron voluminosas, enormes y ostentosas de acuerdo a los cánones de la época. 

Siempre se apunta a Luis XIV de Francia como el responsable de influir en la aristocracia francesa primero, y la europea después, en lo que a pelucas y zapatos de tacón se refiere. A finales del siglo XVII los cortesanos llevaban enormes pelucas de pelo humano o animal (generalmente de caballo o de cabra).  

En el siglo XVIII estas pelucas fueron reduciéndose y tornándose blancas. Entonces la moda era perfumar las pelucas y empolvarlas con harina o almidón. Su uso se extendió a la alta burguesía y, con el devenir de las décadas, formó parte del atuendo formal de algunas profesiones: jueces, altos cargos militares, parlamentarios… En esos casos la peluca pasó a ser un atuendo ceremonial.

Todo cambió con la llegada de las revoluciones liberales. Para entonces la peluca era un símbolo del Antiguo Régimen que debía ser eliminado. Pasado el primer tercio del siglo XIX ya no quedaban apenas pelucas en Europa. La excepción fue el Reino Unido, un país que no sufrió un proceso constituyente como el que tuvieron el resto de países europeos y que conserva las pelucas ceremoniales hasta el día de hoy.

Las peluconas de Felipe V

La moneda de busto de Felipe V comenzó en 1728, respondiendo a la Pragmática de ese mismo año. En esa Pragmática se indicaba, entre otras cosas, que las monedas de oro debían portar la imagen del monarca. Así se hizo en los distintos módulos de oro para las cecas de Madrid, Sevilla, Mallorca, México y Guatemala; las cecas sudamericanas no acuñaron moneda de busto en época de Felipe V.

No hay muchos bustos oficiales de Felipe V. El primer busto es rarísimo y se acuñó exclusivamente en los ocho escudos de Madrid de 1728 y 1729. En él se muestra a Felipe V con una enorme que le cae sobre los hombros. 

El segundo busto es mucho más conocido. Este se acuñó en Sevilla, México y Madrid. Apareció en todos los módulos desde medio hasta ocho escudos. El retrato es menos estilizado, pero porta los mismos elementos: la coraza y una prominente peluca que cae sobre los hombros del monarca. Generalmente es al que los aficionados denominan “pelucona de Felipe V”. 

Felipe V. 1/2 escudo Madrid 1744.
Felipe V. 1/2 escudo Madrid 1744.

Hay, además, otros bustos acuñados en Mallorca (uno y dos), así como en Guatemala. Estas son monedas provisionales acuñadas a martillo con una clara falta de realismo en el retrato del monarca. A pesar de ello siempre representan a Felipe V portando una gran peluca.

En los módulos de medio escudo y un escudo se representa el busto de cuello para arriba, adecuándose así al tamaño del cospel. Es curioso que el único atributo que porta el monarca sea su peluca.

Las peluconas de Fernando VI

Fernando VI vio su busto representado en las monedas de oro desde el inicio de su reinado. Contó con varios bustos que se acuñaron en todas las cecas que batían oro bajo su reinado. Esto incluye las anteriores cecas peninsulares y norteamericanas (Madrid, Sevilla, México y Guatemala), pero también las sudamericanas (Popayán, Santa Fe, Lima y Santiago). 

Fernando VI. 8 escudos Santiago 1753. Pelucona.

A Fernando VI le dedicaron bustos provisionales en México (el famoso “cara de perro”) y en Lima. También contó con tres bustos oficiales en los que portaba una prominente peluca.

Dos de los bustos oficiales se dedicaron a los módulos grandes. El primero de ellos es el que solemos denominar “pelucona de Fernando VI”, en el que el rey porta una coraza y un manto sobre ésta. El segundo se suele denominar “busto con coraza” porque ésta se muestra mucho más claramente. 

Los módulos de medio escudo, y alguno de un escudo, tienen otro diseño donde solo se ve la cara y el cuello del monarca. Al igual que en el caso de su padre, la peluca es el único atributo que luce.

Fernando VI. 1/2 escudo Sevilla 1747.
Fernando VI. 1/2 escudo Sevilla 1747.

Otras monedas con peluca

A pesar de que los coleccionistas solo nos referimos como “peluconas” a las monedas de Felipe V y Fernando VI, los siguientes monarcas españoles se siguieron viendo representados con pelucas en las monedas. Eso sí, son pelucas mucho más pequeñas, de acuerdo a los cánones estéticos de su época.

Carlos III porta una peluca en los famosos “cara de rata” (uno y dos), así como en el busto provisional de México. En las monedas de oro y en las platas peninsulares también se le representa con peluca. También en los cobres acuñados en la Península

El mismo patrón se repite con Carlos IV: todas las monedas de oro, además de las platas y los cobres peninsulares le representan con peluca, mientras que las platas de cecas americanas no lo hacen. 

Fernando VII apenas se ve representado con peluca a pesar de que tuvo muchos retratos en las monedas. Esto es normal porque para principios del siglo XIX la peluca era una prenda en desuso. Ese retrato con peluca fue el busto provisional de la ceca de Santiago, el llamado “busto de almirante”. Los santiagueños buscaban presentar al monarca como un almirante tradicional de la Armada Española y, justamente por eso, le incluyeron una peluca en el retrato. 

Carlos III. 8 escudos Madrid 1773.

Monedas de los Borbones en Numismática Barcala 

Numismática Barcala se ha convertido en un nuevo patrocinador del Blog Numismático. Una estupenda noticia porque ayuda a la sostenibilidad de esta bitácora a la vez que contaremos con los consejos numismáticos de Barcala. Un numismático afincado en Vigo, muy conocido entre profesionales y aficionados españoles y sumamente afable.

Os recomiendo que echéis un vistazo a su tienda online si todavía no la conocéis. Sin duda es una de las tiendas españolas donde se ofrecen monedas de mejor calidad. Tiene un amplio abanico de monedas, todas en muy buena calidad. Si bien las series en las que mejores monedas ofrece son los denarios romanos y las monedas de los Borbones. 

Las monedas que ilustran la entrada las ofrece Barcala en su tienda. Yo creo que sirven para ilustrar que tiene muy buenas piezas de los Borbones. Pero no son las únicas; también se puede citar un 8 reales galano con forma de corazón (!!), una buena cantidad de 2 reales en alta calidad (ejemplo), muchos columnarios en todos los módulos (ejemplo) y otros duros tan buenos como éste de Guatemala. Tampoco faltan rarezas, como éste maravedí de Pamplona en extraordinaria calidad

También os dejo un vídeo muy exitoso que dediqué a Numismática Barcala hace unos meses. Muchas de las monedas que muestro en este vídeo ya están vendidas:

Comentarios en: Las monedas peluconas

  1. Hola Adolfo, si me permites una puntualización, Carlos III también tiene peluconas, son aquellas en las que aparece con el busto de Fernando VI todavía, el 8S de Madrid 1750.
    El resto (Carlos III y Carlos IV) no son peluconas, pese a portar una semi peluca o peluquín.
    Saludos

    1. Adolfo Ruiz Calleja

      Efectivamente.
      Yo me estaba refiriendo a los bustos. Luego hubo bustos que se reutilizaron de un monarca a otro, de manera provisional.

      Pero bien está la puntuación para aclararlo.

      Saludos,
      Adolfo

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