Los consulados en la moneda imperial

El consulado romano fue una magistratura que se instauró desde el comienzo de la República Romana (509 a.C.) y que, al menos formalmente, continuó hasta que Justiniano la eliminó en el 537 (hay autores que consideran que se mantuvo hasta el 642). Como cualquier institución que dure más de mil años, el consulado se fue modificando y su rol e importancia varió mucho a lo largo de los siglos.

Desde un principio se instauró que cada año el comitia centuriata elegía a dos cónsules. Durante la República estos cónsules tenían enormes poderes, tanto en el gobierno civil como en el militar y en la impartición de justicia. Bien podría decirse que eran los directores del Estado romano durante ese año. Pero con un detalle importante: las decisiones de un cónsul las podía vetar el otro, de manera que se evitaba que se convirtiesen en dictadores.

Las reformas de Augusto, que dieron comienzo al Imperio Romano, definieron la figura de un princeps (lo que hoy llamamos “emperador”). Aunque se mantuvo una “ficción republicana” y el comitia centuriata seguía eligiendo a dos cónsules, éstos eran de facto elegidos por el emperador. Su poder se vió totalmente supeditado al del emperador. Tanto fue así que el consulado pasó a ser un cargo meramente honorífico con funciones que no pasaban de lo cosmético. Los emperadores muchas veces se nombraban cónsules a sí mismos o personas muy allegadas

Denario de Vespasiano.

El consulado en las monedas

A pesar de su práctica inutilidad, ser cónsul era un gran honor durante los primeros siglos de nuestra era. Por eso, la leyenda de las monedas imperiales muchas veces incluía el título de consul que había ejercido el emperador (abreviado como “COS”) seguido de un numeral que indica cuántas veces había recibido el cargo. 

Por ejemplo, la primera moneda indica en la leyenda del anverso “COS III”, indicándonos que Vespasiano había sido cónsul tres veces. La segunda moneda indica en el reverso “COS V”, indicándonos que el todavía césar Tito había sido cónsul cinco veces. La tercera moneda indica “COS IIII”, indicando que Antonino Pío había sido cónsul cuatro veces.

Estas leyendas son muy típicas en las monedas romanas hasta finales del siglo III. Las grandes reformas de Diocleciano y de Constantino hicieron desaparecer lo poco que quedaba de la ficción republicana y el consulado pasó a ser una magistratura que importaba cada vez menos. Por eso, y a pesar de que los emperadores seguían nombrándose cónsules, las monedas dejaron de citar estos consulados.

Datar monedas por el consulado

Cuando queremos datar una moneda del Imperio Romano siempre es una alegría encontrarnos la leyenda “COS” seguida de un numeral. Simplemente tenemos que comprobar en qué año tuvo su correspondiente consulado el emperador en cuestión y ya con eso podemos saber o, al menos, acotar la fecha de emisión.

Para ello podemos hacer uso de este listado de los consulados romanos. Lo ejemplificaré con las tres monedas que ilustran la entrada:

  • El primer denario es de Vespasiano e indica “COS III”. Mirando la lista vemos que Vespasiano ejerció su tercer consulado en el año 71 y el cuarto en el año 72. Por lo tanto, esta moneda sólo pudo haberse emitido en el año 71 de nuestra era.
  • El segundo denario muestra a Tito, a quien nombra como césar dejando el título de emperador a Vespasiano. Sin más que ir a la lista podemos ver que Tito fue nombrado cónsul por quinta vez en el año 76 y por sexta vez en el año 77. Por lo tanto, esta moneda sólo pudo haberse emitido en el año 76 de nuestra era.
  • El dupondio muestra a Antonino Pío e indica “COS IIII”. Mirando la lista vemos que Antonino Pío fue nombrado cónsul por cuarta vez en el año 145 y no volvería a ostentar el título nunca más. Por lo tanto, a partir de este dato solo podemos asegurar que la moneda se emitió entre 145 y 161, cuando murió Antonino Pío. Afortunadamente, la leyenda de la moneda también incluye “TR. P. XII”, otra magistratura que asumía el emperador de por vida. Como la doceava vez que la asumió Antonino Pío fue en 148, ya se puede datar la moneda.

Como curiosidad, esto de datar mediante los consulados no es nuevo. Durante buena parte de la historia de Roma se referían a los años atendiendo a quiénes eran los cónsules. Así, podían decir: “tal o cual cosa ocurrió siendo cónsules Poetelius Libo y Sulpicius Longus”.

Denario de Tito.

La próxima subasta de Raffaele Negrinni

La casa de subastas Raffaele Negrinni ha organizado una amplia subasta para los días 29 y 30 de septiembre y 1 de octubre. En total son 1707 lotes con mucha presencia de moneda romana e italiana, como no podía ser de otra manera.

La moneda antigua se centra, casi en exclusiva, en la moneda romana imperial. En esa sección tienen muy buenos denarios y una amplia colección de 270 cobres (ases y dupondios) entre la época de Vespasiano y Septimio Severo

Después se ofrecen 473 lotes de monedas mundiales. No hay mucha moneda española ni virreinal, pero entre ellas hay alguna interesante. Un buen ejemplo son estas preciosas 5 pesetas barcelonesas de 1811

El resto de la subasta se centra en las monedas y medallas italianas. Muchas de las medallas ofrecidas son medallas papales. En cuanto a las monedas, hay 614 lotes muy variados que dan un buen repaso a la numismática italiana. No hay grandísimos lotes que destaquen una barbaridad, pero se ofrecen monedas bonitas y con una calidad alta. Prácticamente todas ellas encajan en el rango de entre unos pocos cientos y unos pocos miles de euros.

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Dupondio de Antonino Pío.

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