2 reales de imitación, Cartagena (Colombia), fecha «111»

2 reales de imitación, Cartagena (Colombia), fecha «111»

2 reales Cartagena (Bolivia)

Periodo: Edad Contemporánea

País: Colombia (Imperio Español)

Ceca: Cartagena

Denominación: 2 reales

Conservación: MS-63

Casa de subastas: Daniel Frank Sedwick

Fecha: 27-29 de mayo de 2020

Precio de salida: $4.000

Los 2 reales de Cartagena acuñados en 1815

La Revolución del 19 de abril de 1810 tuvo su eco numismático en Caracas, como vimos aquí. Otras ciudades cercanas también crearon sus Juntas de Gobierno. Tal fue el caso de Cartagena de Indias (en la actual Colombia), cuya Junta se creó el 22 de mayo de 1810, aunque permaneció fiel a la Corona Española hasta el 11 de noviembre de 1811. Fue entonces cuando Cartagena declara su independencia siendo, la segunda ciudad sudamericana en hacerlo (la primera fue Caracas).

Por entonces Cartagena era una de las ciudades comerciales más prósperas del mundo. Era, en buena forma, el centro neurálgico del Imperio Español en América. Pero pronto empezó a escasear la plata, estando como estaban, buena parte de las minas americanas todavía en manos de los realistas y viéndose el comercio interrumpido por la guerra civil que se había desatado en toda América. Por eso, Cartagena tuvo que acudir a acuñar su propia moneda fiduciaria, como harían otras muchísimas ciudades hispanoamericanas. Cartagena acuñó monedas de cobre, como la que se muestra en esta imagen, con un diseño muy particular. Se acuñaron entre 1811 y 1814, indicando en el reverso «vale dos reales».

Mientras se acuñaban estas monedas en Cartagena en la Península Ibérica España libraba su propia Guerra de la Independencia contra los franceses (aquí sobre su numismática). Una vez restituida la Dinastía Borbónica se organizó en la Península un ejército de 15.000 hombres al mando de Pablo Morillo para socorrer a los realistas americanos. Alguien puede pensar que 15.000 soldados no eran muchos cuando se trataba de una guerra civil que ocupaba casi todo un continente. Efectivamente, no fueron muchos. Pero cuando se quiso organizar otra ejército de socorro, ése acabó dando un Golpe de Estado de carácter liberal en la propia España (aquí sus consecuencias numismáticas).

Lo primero que atacó Morillo fue Cartagena de Indias. Esto no era casualidad, pues ya he comentado que se trataba del principal eje de la América Hispana. Era una ciudad con grandes defensas y que ya había sido sitiada varias veces; en alguna ocasión con asedios tan duros y famosos como el de 1741. Morillo bloqueó la ciudad por mar en julio de 1815 y en agosto la bloqueó por tierra. Incomunicada, Cartagena se rindió por hambre en diciembre de ese mismo año. Cartagena permanecería realista hasta 1821.

Una vez que Cartagena se rindió, los realistas llevaron a cabo una de las acuñaciones más extrañas de las que tengo constancia. La idea era reutilizar las monedas de «vale dos reales» acuñadas por los independentistas y convertirlas en una especie de moneda de 2 reales que imitaba a las monedas limeñas. Hay que decir que estos realistas tuvieron inspiración en muchas otras ciudades del centro y de sudamérica que habían hecho lo mismo con plata de baja ley (Caracas, Maracaibo, León, Tegucigalpa, La Rioxa, Tucumán…). Es decir, reutilizaban monedas de los independentistas para acuñar sus propias monedas inspirados por otras monedas independentistas. Cosa extraña esa.

A juzgar por el número de ejemplares que ha llegado a nuestros días fueron muy pocas las monedas reacuñadas. Todas ellas tienen fechas inventadas, al igual que hacían otras ciudades. En estas fechas inventadas hay bastante variedad: se conocen ejemplares con fechas ooo, 100, 111, 444, 777, 800, 808 y 880. La mayor parte de las que he visto tienen fecha «800», las demás deben ser rarísimas. Tan raras como la que ilustra esta entrada, que se trata de un ejemplar único.

A modo de chiste (pero vete a saber si tiene algo de verídico), yo me imagino a un carnicero cartagenero que en su momento se vio obligado a aceptar una chapita de cobre como pago por su mercancía sin más que la promesa de que algún día le darían la plata que valía. Me imagino a este carnicero acercándose a las oficinas de la administración realista explicando que, ahora que había acabado la guerra, él quería que le dieran una moneda de 2 reales por esa chapita de cobre que indicaba que los valía. Me imagino al funcionario mirándole con paciencia y recogiendo la chapita de su mano. Me imagino a ese mismo funcionario sacando un par de cuños y un martillo, colocándolos en un yunque delante del carnicero. Me imagino la cara de desconcierto del carnicero al observar cómo utilizaba su chapita como cospel entre los dos cuños y cómo pegaba un martillazo en el cuño superior. Me imagino al funcionario entregándole de nuevo su chapita «convertida» en un 2 reales y diciéndole: «Aquí tienes tus 2 reales. ¡Y no te quiero volver a ver por aquí!».

Lo que no me puedo imaginar es la cara del carnicero si supiese la cantidad de carne que podría comprar hoy con lo que un coleccionista pagaría por esos 2 reales.

Precio de 2 reales de Cartagena «111»

Estamos ante una moneda dificilísima de valorar. Por un lado, es una moneda única por la fecha que tiene. Además, es de un tipo muy raro y desconocido. Tan desconocido que ni siquiera viene referenciado en el Calicó. Por otro lado -y más importante- estamos ante un ejemplar en MS 63 (es decir, un SC). Una calidad así es realmente rara en una moneda provisional, acuñada en un entorno bélico. Tanto es así que no he podido localizar ningún otro ejemplar de esta serie que llegue a calidad SC. Tenemos por tanto, una moneda única, en una conservación excepcional y, además, muy desconocida. ¿¡Quién sabe a qué precio se podrá rematar!?

Podemos ver que un ejemplar en EF-45 se remató en $800, otro en XF se remató en $1.400 y otro en AU-55 se remató en $1.900. Todos ellos tenían la fecha «800», que es la más común dentro de esta rareza. Si extrapolamos los precios a la calidad MS-63, podemos suponer unos $4.000; a eso habría que sumarle fácilmente un 50% a mayores por ser una fecha única (en vez de la fecha «800»), así que daría unos $6.000 de remate para este ejemplar. Pero estas estimaciones son totalmente gruesas, como dije al principio, es dificilísimo estimar el precio de un ejemplar así. También es curioso que todos los ejemplares que he encontrado se han subastado en Estados Unidos.

La colección Nueva Granada que subasta Sedwick

Antes de nada os tengo que decir que Daniel Frank Sedwick es un nuevo patrocinador de este blog.

Sedwick organiza una subasta dividida en seis sesiones que acontecerán los días 27, 28 y 29 de mayo. Ahora quisiera centrarme exclusivamente en la Colección Nueva Granada (Nueva Granada Collection) y otras monedas colombianas que aparecen en la subasta. Se trata de una colección de moneda colombiana muy potente, que abarca tanto el periodo colonial como la Guerra de la Independencia y las acuñaciones posteriores a su independencia. Muchas de estas monedas son los ejemplares que ilustran el catálogo de Restrepo, así que tienen un excelente pedigree.

A quien esté interesado en la moneda colombiana yo le diría que vea esta subasta con calma y que la disfrute. Por citar algunos ejemplares especialmente impresionantes, se pueden ver estos 8 reales columnarios de Nuevo Reino (más sobre ellos) o los duros de Carlos IV (ejemplo). Otro interesante es el peso de Popayán de 1863 o los 50 centavos de 1888 con busto «cocobola». Pero los que más me han impresionado han sido las monedas que aúnan rareza con altísima conservación, como es el caso de la pieza que ilustra la entrada, del 1/4 real de Popayán 1832, los 10 reales de Bogotá de 1850el medio peso de Medellín de 1868.

Una duda que se suele plantear son las condiciones. La comisión al comprador es de un 19%. Por parte del pago, Sedwick indica en sus condiciones que acepta «efectivo, cheques, transferencias, PayPal, depósitos, Zelle, Visa, Master Card, American Express y Discover», así que no creo que haya problema a la hora de hacer el pago. Pero ojo, pagar por tarjeta de crédito/débito o PayPal supone un incremento de un 3%. En cuanto al envío y los aranceles de aduanas, estos dependerán de cada país, así que mejor lo tratáis con la propia casa de subastas en caso de dudas. Lo que me han comentado en Sedwick es que, a partir de esta subasta, ofrecerán la custodia gratuita de los lotes ganados durante un año. Es decir, que quien adquiera unos lotes en la subasta y tenga pensado ir a Estados Unidos dentro de unos cuantos meses, no habrá problema porque le guarden hasta entonces los lotes adquiridos.

A Daniel Frank Sedwick le podéis seguir en Facebook, en Twitter, en Instagram y en su web.

Descripción ofrecida por Daniel Frank Sedwick

Cartagena, Colombia, copper «imitation cob» 2 reales, fantasy date «111» (ca. 1815), unique, quadrants of cross transposed, struck over a Cartagena provisional copper 2 reales (1813-14), NGC MS 63 BN. Restrepo-118.1; KM-unl; Cal-unl. A very rare type dating to the retaking of Cartagena by royalist forces in 1815, using Cartagena provisional copper coins for host flans overstruck with «imitation» designs meant to resemble Lima (Peru) cob 2 reales but with fantasy dates, this one «111» being the only one known to us (missing in all important collections), dark chocolate-brown in color with bold details including full pillars and cross, full «111» date and mintmark L, also with bold CARTAGENA visible in legend from undercoin, exceptional grade for any variety, in fact the highest grade possible, a true numismatic trophy combining rarity and quality. NGC #48372006-001.

Fuente

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5 Comentarios

  1. Lanzarote 6 meses hace

    No sabía que te iba a patrocinar Sedwick, los mayores especialistas en moneda macuquina. Enhorabuena por el nuevo patrocinio. Saludos a Daniel Frank, hace como un año estuvimos hablando sobre moneda acuñada a rodillo, una técnica de acuñación que les es ajena a los americanos, pues no se exportó allí. Pasaron de la acuñación a martillo a la acuñación a volante. Curiosamente estas piezas, que imitaban macuquinas (moneda acuñada a martillo) limeñas estaban acuñadas normalmente a volante. Aunque no parece el caso de la moneda protagonista del hilo, ni en las demás de Cartagena, sí era el caso en las de Caracas.

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 6 meses hace

      La acuñación no se dio a rodillo en América, pero sí la laminación. En Potosí existían tres laminadoras a rodillo que funcionaban con tracción animal. Hice fotos cuando visité la Villa Imperial: https://blognumismatico.com/2018/02/04/una-visita-la-casa-la-moneda-potosi/

      Por parte de Sedwick, estoy muy contento del patrocinio. Sobre todo porque es una empresa que sabe muchísimo de moneda americana colonial y que han divulgado mucho sobre el tema. Contar con su cercanía seguro que enriquece mucho este blog.

      Saludos,
      Adolfo

  2. Yago Abilleira Crespo 6 meses hace

    Enhorabuena por el patrocinio, y muy bien merecido. En cuanto a lo que comentas de las tasas de aduana, yo le hice varias compras a Sedwick y la única vez que me lo pararon en Aduanas fue porque pidiera unos libros y aquello abultaba. Aunque bueno, la tarifa fue irrisoria. No es una empresa que suelan parar en la frontera.

  3. Manuel Carlos Luque Peña 6 meses hace

    Adolfo,no se ver en la moneda el 111?

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