Acuñaciones y circulación de moneda en Paraguay con el sistema de real (1811 – 1870)

Acuñaciones y circulación de moneda en Paraguay con el sistema de real (1811 – 1870)

Este texto de mi autoría, fue publicado originalmente en la revista Detección & Monedas.

La independencia de Paraguay fue un proceso complejo, en el que es difícil indicar una fecha concreta en la que aconteció. Se suele tomar como día de la independencia de Paraguay el 15 de mayo de 1811. No obstante, los historiadores parecen estar de acuerdo en que hacía ya un año que la Junta de Paraguay no dependía ni del Gobierno de España ni de la Junta de Buenos Aires. Sea como fuere, está claro que Paraguay se independizó muy pronto y logró mantener un gobierno propio y autónomo. No obstante, su independencia tardó en ser reconocida en el exterior: Bolivia fue el primer país que reconoció la soberanía de Paraguay y lo hizo en 1843; España no lo haría hasta 1880.

Durante sus primeras décadas como país, Paraguay utilizó exclusivamente la moneda extranjera como circulante. Al igual que ocurría en el resto de Sudamérica, la antigua moneda española colonial de plata seguía circulando ampliamente por el territorio. Estas monedas muchas veces se fraccionaban para poder hacer los pagos diarios. Esto muestra también que Paraguay, al igual que muchos países de su entorno, tenía escasez de moneda menuda. Por eso el Gobierno de Carlos Antonio López sancionó la primera Ley Monetaria del país en 1842. Esta ley no cambiaba el sistema numerario paraguayo, que seguía basado en el real, como en la época colonia; pero instaba a emitir monedas de cobre para poder hacer frente a los pagos fraccionarios.

Las monedas emitidas se trataban de piezas de un doceavo de real (Figura 1) y pesaban 6 gramos. Representan en el anverso una escena laureada donde se observa a un león con un gorro frigio radiante; en el reverso se muestra el valor de la moneda, el país y la fecha. Esas monedas fueron encargadas por Paraguay a la Ceca de Soho (Birmingham, Inglaterra); una ceca que fabricaba a mediados del siglo XIX moneda fraccionaria para muchos otros países y colonias. En este caso la emisión de las monedas se hizo en 1845 y como tal se muestra en los 2.880.000 ejemplares emitidos.

Figura 1. un doceavo de real

Estas monedas tuvieron pronto nuevas noticias. La primera de ellas fue que el 1 de marzo de 1847 Carlos Antonio López devaluó las piezas a la mitad de su valor, pasando a valer 24 de ellas un real. La razón es que las piezas se encontraban circulando por el mercado de Montevideo (puerto donde descargaron desde Inglaterra) por ese valor antes incluso de que llegase a Paraguay. La segunda fue que ya en 1846 el presidente envió a Andrés Gelly a Brasil para averiguar la manera de poder instalar una máquina acuñadora en Asunción, creando así una casa de moneda propia. Ese proyecto acabó viendo la luz en 1855, año en que abrió la Casa de la Moneda de Asunción. Como primera emisión de esa casa se emitieron más de 250.000 monedas de 1/12 reutilizando los cuños de la emisión producida en la Ceca de Soho.

Si bien en muchas ocasiones la emisión de una moneda es un reflejo de la situación política y económica del país que la emite, hay pocos ejemplos más claros que éste. En un primer lugar, vemos que la dictadura del Dr. Francia (1816 – 1840) hizo tan poco por el país como por la política monetaria. La llegada de Carlos Antonio López supuso nuevos aires para el país, una estabilidad política y el inicio de unas reformas para intentar industrializar y modernizar Paraguay. Buena prueba de ello es tanto la primera emisión de monedas como el esfuerzo por tener una ceca en Asunción, de manera que Paraguay no dependiera de la producción del Reino Unido. Hay historiadores que opinan que fue justamente el Reino Unido quien no perdonó esta política proteccionista y azuzó la Guerra de la Triple Alianza.

«Si bien en muchas ocasiones la emisión de una moneda es un reflejo de la situación política y económica del país que la emite, hay pocos ejemplos más claros que éste (un doceavo de real).»

Ni qué decir tiene que cualquier coleccionista paraguayo busca tener una de estas piezas de un doceavo de real en su colección. Las acuñadas en Soho son bastante sencillas de encontrar y muy asequibles. Un ejemplar bonito con poco desgaste puede rondar los 30 euros. Más complicado es encontrar una pieza acuñada en la Ceca de Asunción. También es más caro: un ejemplar bonito será complicado que baje de 200 euros. Por supuesto, quien quiera buscar la excelencia lo tendrá difícil, pues siendo monedas de cobre acuñadas para el pago diario es complicado que hayan sobrevivido en un estado impoluto. Pero se pueden encontrar en subastas internacionales si se está dispuesto a gastar unos 1000 euros por cada ejemplar.

Uno podría preguntarse cómo es posible distinguir las monedas acuñadas en la Ceca de Soho y en la Casa de la Moneda de Asunción si ambas fueron acuñadas con los mismos cuños. La paradójica respuesta es que, justamente por haber reutilizado los cuños, es posible distinguirlas. En la Casa de la Moneda de Asunción los cuños eran viejos y, atendiendo a la calidad de acuñación de las monedas que he podido observar, la maquinaria no ejercía tanta presión en los troqueles como en la Ceca de Soho. Por eso las monedas presentan detalles no tan bien acuñados y suelen presentar excesos de metal. Concretamente, es muy típico que presenten excesos de metal en el parte inferior de las letras superiores de la leyenda (“ICA DEL PAR”). Por ejemplo, en el ejemplar que se muestra en la Figura 2 se observan esos excesos de metal a los que me refiero en forma de “bolitas” en la parte inferior de las letras. El ejemplar de la Figura 3 es una pieza extraordinaria en cuanto a su acuñación y su estado de conservación, pero se observa que los detalles están menos marcados que en las piezas acuñadas en la Ceca de Soho.

Figura 2.

Figura 3

La estética de la moneda, su trascendencia histórica y su precio hace que haya coleccionistas que profundicen en esta emisión y no solo quieran un ejemplar de cada ceca, sino que buscan hacerse con sus múltiples variantes de cuño. Una variante muy evidente es la disposición del reverso. Estas piezas suelen estar dispuestas “tipo moneda”, es decir, con el anverso y el reverso girado 180º. Pero también existe la variante “tipo medalla”, es decir, sin giro entre el anverso y el reverso.

Otras variantes atienden a cómo están grabados los detalles del anverso y del reverso. El detalle del anverso donde más fácilmente se ve una variante es en la forma que tiene la cola del león. Otros detalles que varían son el número de hojas y de frutos que aparecen en la corona de laurel, la forma del nudo de dicha corona y el número de rayos que salen del gorro frigio. Las variantes de reverso se diferencian por la posición de los números y de la barra con respecto a las rayitas que se muestran tras ellos. Así, es típico contar el número de rayitas que existe entre la parte superior del círculo y el número “1”, entre el “1” y la barra, entre la barra y el “2”, y entre el “2” y la parte inferior del círculo.

Si bien hay coleccionistas que entran en esta cantidad de detalles, los comerciantes internacionales no los distinguen y el mercado no paga más por las variantes de cuño más escasas. En cualquier caso, yo no recomendaría a un coleccionista que entre en tantos detalles porque al enfocarse tanto en ellos se perderá la riqueza de la numismática paraguaya.

Como seguramente todos los lectores sepan, en 1864 estalló la Guerra de la Triple Alianza, también llamada Guerra del Paraguay. Fue un conflicto durísimo que se prolongó hasta 1870 en el que Brasil, Uruguay y Argentina machacaron a Paraguay. Fue un desastre demográfico, económico y territorial para el país cuyas consecuencias en buena forma todavía se están pagando.

Como era de esperar, la escasez de moneda empeoró durante el conflicto y el numerario se convirtió en un caos. Circulaban de manera conjunta monedas y billetes emitidos por Brasil, Argentina, Inglaterra y otros países. Tampoco faltaban las antiguas monedas de plata y oro del Imperio Español. Algunas de ellas circulaban partidas para poder hacer pagos pequeños. E incluso en algunos casos las monedas habían sido reselladas por distintos países beligerantes como manera de formalizar el numerario circulante en un momento de emergencia. Veamos algunos ejemplos.

La Figura 4 muestra un 4 soles boliviano seccionado durante la Guerra de la Triple Alianza para poder hacer un pago menor de esos 4 soles. Este ejemplar es muy semejante al que se muestra en la Figura 5, pero este último tiene un resello paraguayo donde se aprecia “Co”. Otro tipo de resello, donde se muestra una “S”, se observa en el 4 soles recortado de la Figura 6. Brasil también utilizó la misma práctica durante la contienda. Por ejemplo, en la Figura 7 se muestra un 2 reales español cortado por la mitad y con un resello que marca “200”, indicando que el valor de la pieza es de 200 reis. De manera semejante, la Figura 8 muestra la cuarta parte de un 2 reales madrileño con un resello que marca “100”, indicando un valor de 100 reis. Por último, quisiera destacar un rarísimo y precioso resello paraguayo que se aplicó en 1868. La Figura 9 muestra una de las contadas piezas que han llegado a nuestros días con él. Este resello muestra unos motivos semejantes a los humildes cobres de 1845: el león sentado y el gorro frigio radiante.

Coleccionar estas monedas recortadas y reselladas durante la Guerra de la Triple Alianza es realmente complicado. De entrada, se tiene la dificultad propia de coleccionar resellos, que son fáciles de falsificar y muy difíciles de autenticar. Además, los resellos de esta guerra son rarísimos, por lo que al coleccionista interesado le costará mucho encontrar ejemplares aunque esté pendiente del mercado internacional. En cuanto al coste, estas piezas reselladas están en el margen de entre 300 y 1500 euros por ejemplar. Mucho más caro es el resello del león; de hecho, Sedwick remató la moneda de la Figura 9 en $4.000 en mayo de 2018.

Resulta muy complicado resaltar algo positivo de una guerra tan dura como fue ésta. Pero se puede subrayar que las damas de la ciudad de Asunción, reunidas en asamblea, acordaron en febrero de 1867 domar sus joyas para así aumentar el presupuesto de la defensa nacional. Ni qué decir tiene que una donación voluntaria como ésta no se hizo de manera masiva ni consiguió recaudar una gran cantidad de oro. No obstante, Francisco Solano López, presidente de la República del Paraguay por aquel entonces, aceptó la ofrenda y destino el 5% de ella para acuñar la primera moneda de oro paraguaya. Una moneda de 4 pesos fuertes. La tirada de esta moneda fue muy corta y más bien puede considerarse un ensayo.

Figura 4. 4 soles boliviano

Figura 5. 4 soles con resello paraguayo

Figura 6. 4 soles son resello “S”

Figura 7. 2 reales español, Brasil

Figura 8. Cuarta parte de un 2 reales madrileño con resello “100”

Figura 9. Resello paraguayo, 1868

Al parecer hubo dos diseños para estas monedas. El primero fue a cargo de Francés Luis Carlos Bouvet (Figura 10), del que se conocen contadísimos ejemplares. El segundo fue a cargo de Leonardo Charles, del que se cree que se acuñó un ejemplar que actualmente está en paradero desconocido. El diseño de Bouvet vuelve a incidir en los motivos conocidos: el león y el gorro frigio radiante. Se añadió también el lema “Paz y Justicia”. Una justicia que también se ve representada en el anverso de la moneda, en un motivo laureado.

Figura 10a. 4 pesos paraguayos fuertes

Figura 10b. 4 pesos paraguayos fuertes

El fin de la Guerra de la Triple Alianza supuso una discontinuidad en prácticamente todos los aspectos de Paraguay. También en su sistema numerario. A partir de 1870 Paraguay adoptó un sistema basado en el peso paraguayo, que sustituyó al real. No fue sorprendente que ocho de los antiguos reales equivaliesen a un peso. Mayor innovación supuso que el peso se dividiese en 100 centavos, adoptando un sistema decimal más propio de los regímenes liberales.

5 Comentarios

  1. Víctor Manuel 3 meses hace

    Muy bien articulo.
    He disfrutado mucho con su lectura.
    Sobre el tema de la moneda resellada, partida etc.. Utilizada durante la cruenta guerra, decir que muchas veces, por no decir siempre, son los momentos convulsos, los peores momentos los que hacen que el número de piezas a coleccionar sea mayor debido a esas, podríamos definirlas como moneda de emergencia.

    Y por otro lado, la escasez de moneda de tipo facial bajo, tu mismo sabes que en esa zona de América no es tan complejo encontrarse con situaciones parecidas en otros países, quizás el que mejor respondió con un sistema fuerte y anclado fuese el Imperio de Brasil, con un Pedro II al mando que llevo por un camino «bueno» la economía del país… Aunque al final del siglo le obligasen a marcharse.

    Un cordial saludo.

  2. David Fernando 3 meses hace

    Victor Manuel muy errado estas, respecto a la partición de monedas para denominaciones menores era un problema de larga data, inclusive venía de época colonial, se acentuó mucho en período independentista, pero lo que afirmas de una economía solida en brazil , es totalmente errado, era el país más atrasado, grande y con una población mayor que la de cualquiera de sus vecinos sudamericanos eso sí pero apenas estaba basado en la producción y exportación de caña de azucar en principio y luego café. Sus sistema era esclavista, y no tenía ninguna industria de consideración en el siglo XIX, tuvo una estabilidad dada por ser la corona portuguesa una subalterna a los intereses de la corona británica en su política de fragmentación de los estados sudamericanos. Paraguay por esos tiempos tuvo en cambio un astillero para fabricación de embarcaciones livianas, aun alto horno de fundición para la produccion de armas y otros enseres, un ferrocarril, imprenta y una breve casa de moneda propia, todo lo contrario de un país muy subdesarrollado como el Brazil de esa época . como nota de color diré que la Conderación argentina que apenas nacía y era un puñado de gobernaciones con escasos recursos derrotó en 1828 al Imperio brasilero y sus tropas mayormente compuesta de mercenarios europeos, siendo un país organizad como un imperio y con muchisimos más recursos económicos y una población que quintuplicaba a la de Argentina.

  3. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 3 meses hace

    No he escrito antes porque he estado fuera.

    Gracias a ambos por abrir el debate y por las puntualizaciones. Este artículo ha gustado mucho, me alegro de ello.

    Un saludo,
    Adolfo

  4. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 3 meses hace

    Raúl Olazar ha añadido un comentario muy bueno al respecto de esta entrada en su muro de Facebook: https://www.facebook.com/gordo.raul/posts/10157977457653054

    «Muy buen artículo del amigo Adolfo Ruiz Calleja sobre nuestras monedas, me permito agregar algunos puntos claves por así decirlo.
    Primero, sobre la acuñación inglesa no se tienen datos oficiales acerca de la Casa de Moneda que acuñó nuestra primera oficial, es decir, no sabemos exactamente cuál Casa fue la responsable. Para mi segundo libro sobre Numismática paraguaya el cual espero lanzarlo en el 2020, menciono una teoría y trato de darle un hilo para determinar la Casa de Moneda ya que no hay documentos que lo certifiquen oficialmente.
    Segundo, el tema de las variantes en la moneda de 1/12 es realmente amplio. La más complicada entre acuñación inglesa y acuñación local es la local obviamente por la diferencia de cantidad, se diferencian mejor en el reverso, en las letras. La otra más difícil aún que la de Asunción a mi parecer, es la reverso moneda inglesa ya que para mi aparte de ser variante, debería ser error, en fin.
    Tercero y último creo, sobre la moneda de oro 4 pesos fuertes Bouvet, se conocen como 5 ejemplares de la misma, hasta hoy! Sobre el diseño Charles probablemente una, de la cual también siguiendo un hilo intento determinar su paradero en mi segundo libro.
    Y nada, excelente material sobre Paraguay y gracias por compartir!»

  5. Carlos León López 3 meses hace

    Genial Adolfo, muy interesante. Aun así, el transfondo político de la epoca también es complicado, habiendo intereses bastante siniestros por parte de Inglaterra como bien dices al principio y añado aquí, si me lo permites, de los Rothschild y el Banco de Inglaterra, que no han perdonado todavía

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