El coleccionismo de billetes de euros

El coleccionismo de billetes de euros

Hace poco me envió un correo un lector del blog para presentarse y hacerme una pequeña consulta. Resultaba ser un coleccionista notafílico y me preguntaba si le podía recomendar algún comerciante español que trabaje los billetes de euros. La pregunta me pilló de sorpresa y, como hago generalmente cuando me hacen preguntas interesantes a las que no puedo responder, intenté aprender sobre ello. En este caso consulté a unos amigos para aprender un poco sobre el tema.

El coleccionismo de billetes de euros lo tratamos allá por 2014. Decíamos que es un coleccionismo poco extendido, bastante monótono y totalmente olvidado por los comerciantes a pesar de que había un número de aficionados cada vez mayor. Han pasado más de cinco años y me temo que seguimos en una situación muy semejante. Yo conozco muy pocos coleccionistas interesados y ningún comerciante que trabaje esos billetes con soltura. En subastas se ven en contadas ocasiones; en convenciones no recuerdo haber visto ni uno solo. Si bien es cierto que no es algo en lo que me fije especialmente, está muy claro que cuesta encontrar a quienes comercien con billetes de euros. Pregunté a un colega notafílico y me confirmó mis sospechas: el coleccionismo de billetes de euros está muy poco extendido y en toda Europa no hay nadie especializado. Me decía que incluso en la feria de Maastricht apenas había un comerciante con dos álbumes pequeños de euros, siendo todos los ejemplares sencillos de conseguir. En España entre poco y nada.

Os sugiero echar un vistazo a las características de esa colección y luego reflexionar un poco por qué no hay comerciantes que la trabajen.

«Ni qué decir tiene que pocos son (si es que hay alguien) que pretende hacerse con todas las planchas de billetes de euros: la colección se puede delimitar de manera sencilla»

Como todos sabéis, los billetes de euro se imprimen desde 1998 hasta la actualidad. Tienen 7 denominaciones cada una de un color: 5 euros, 10 euros, 20 euros, 50 euros, 100 euros, 200 euros y 500 euros. El diseño de los billetes representa los estilos arquitectónicos europeos, habiendo solo dos series en sus 20 años de historia: la serie de 1998 y la Serie Europa. Esta Serie Europa comenzó a emitirse en 2013 con unos nuevos billetes de 5 euros. En 2019 se completó la serie con unos nuevos billetes de 100 y 200 euros. Los billetes de 500 euros dejaron de fabricarse en enero de 2019, así que no existirá su versión en la Serie Europa. Por lo tanto, en lo que a sus diseños se refiere, se tienen 7 valores de la serie de 1998 y 6 valores de la Serie Europa. 13 diseños en total.

Un aspecto distintivo de estos billetes son las firmas de los presidentes del Banco Central Europeo. Hay tres firmas distintas de billetes en circulación: Duisenberg, Trichet y Draghi.

Firma de Duisenberg

Firma de Trichet

Firma de Draghi

Muy pronto se añadirá una cuarta firma, la de Christine Lagarde. Lagarde relevó a Draghi en la presidencia del Banco Central Europeo el 1 de noviembre de 2019 (uno y dos) para permanecer en dicho puesto 8 años. Lagarde ya ha firmado sus primeros billetes de euros, los que pronto entrarán en circulación. Desde su propia cuenta de Twitter se han publicado imágenes y su firma estampada en un billete de 20 euros.

FIRMA DE LAGARDE

A esto hay que añadir que cada país emisor de billetes de euro tiene un código de identificación formado por una letra en el número de serie de cada billete. En la actualidad hay 16 códigos diferentes, que hacen un total de 89 billetes diferentes atendiendo a la firma y al país emisor para el diseño de la serie de 1998 más otros 49 diferentes de la Serie Europa. Por último, está la identificación de cada plancha. Quien coleccione planchas tendrá que adquirir un total de 1153 ejemplares diferentes (365 con la firma de Duisenberg, 603 con la de Trichet y 185 con la de Draghi). Ni qué decir tiene que en esto de las planchas cada poco hay novedades, así que el número de billetes distintos sigue creciendo. Todos estos datos los he sacado de esta magnífica web.

Con todo esto vemos que es un coleccionismo que tiene muy poco atractivo. Son billetes caros (ya solo el valor facial es elevado), con un diseño bastante simple, sin apenas recorrido histórico y se puede hacer una colección muy amplia que solo tenga 13 diseños distintos en los que cambie el número de serie. Por lo tanto, si ya el mundo de la notafilia es reducido, el coleccionismo de billetes de euros tiene todos los ingredientes para ser tremendamente minoritario.

500 euros anverso

500 euros reverso

Ni qué decir tiene que pocos son (si es que hay alguien) que pretende hacerse con todas las planchas de billetes de euros: la colección se puede delimitar de manera sencilla. Una forma típica de hacerlo es coleccionando todas las planchas de un país. Así, los coleccionistas españoles que venían haciéndose con billetes de pesetas de todas las planchas, han seguido haciéndolo con billetes de euros españoles de todas las planchas. Esto sigue siendo una colección amplia pero mucho más razonable de abarcar. Otra forma típica de delimitar la colección es olvidándose de las planchas y coleccionando las 128 combinaciones distintas de diseño, firma y país emisor. Ciertamente es una colección más delimitada pero sigue siendo bastante grande y cara. El coleccionista que lo intente se dejará una pasta solo en billetes de 200 y 500 euros.

En cuanto a los precios, me indican que esta web es una buena referencia, si bien muchos de los precios de mercado son más altos de lo que ahí se indican. Pocos son los que han guardado billetes de euro con el fin de coleccionarlos, así que los raros se pagan caros. El más caro de todos debe ser el billete de 500 euros de Irlanda, del que solo existe una plancha con una emisión de 285.000 ejemplares. Por uno en MS-66 bien se puede pagar 5.500 euros, según me indican. No es algo que yo recomendaría pagar a ningún inversor porque no puedo garantizar que no haya alguien que tenga una caja fuerte con 300 billetes irlandeses en perfecto estado. Otra referencia de precios puede ser este remate en $1.600 de un billete de 500 euros holandés con la firma de Duisenberg (imagen) o los 1.400 euros en los que remataron toda la serie de euros con la firma de Duisenberg (imagen).

Serie Euros

Con todo esto también se puede ver por qué los comerciantes no trabajan los billetes de euro: sin billetes que tienen todo lo malo que podrían tener. En un primer lugar, son piezas de difícil venta porque pocos serán los que los valores. En segundo lugar, es una serie muy amplia por lo que será complicado que un comerciante pueda surtir todos los billetes de euros. En tercer lugar, muchos de ellos son billetes muy caros. En cuarto lugar, en muchos casos son billetes muy difíciles de conseguir porque es un mercado que apenas se mueve. Finalmente, el margen de beneficio que pueden sacar a muchos de estos billetes es muy bajo. ¿Qué profesional se molestaría mucho en comprar unos billetes caros, que tendrá que dejar paralizados durante bastante tiempo para luego sacarles poco rendimiento? Mucho me temo que ninguno.

Quien entre a coleccionar billetes de euros y quiera profundizar en ellos va a tener que trabajárselo mucho. Visto por el lado bueno, ese trabajo puede ser un reto interesante y un aliciente para el coleccionista. Quizá dentro de unos años sea él quien tenga los billetes que todo el mundo quiere.

9 Comentarios

  1. Buenas Adolfo, tanto mi primo como yo empezamos a guardar los billetes de euro sin circular con la firma de de Duisemberg y Trichet que ibamos encontrando tras leer tu artículo del 2014. La búsqueda era divertida, y siempre aparecía uno mejor para sustitur al anterior. Los guardaba en el album de billetes españoles a continuación de las últimas pesetas. Pero sucedió lo que comentas, eran billetes gastables y de alto valor facial y los acabé sacando del álbum y gastándomelos en moneda romana y griega que es lo que realmente me gusta. Ahora solo conservo 5 euros de Duisemberg s/c. Eso si, miro la firma de todos los que pasan por mis manos aunque los gaste y entiendo que haya gente que los coleccione, ya que aunque sea una colección mas monótona que otras sigue siendo interesante, en mi humilde opinión. Saludos

  2. Alfredo Macìas Chàvez 3 meses hace

    Aquí en México es un poquito más difícil coleccionarlos. En los bancos casi nunca los encuentras y en las casas de cambio, sobre todo en sitios turísticos los obtienes en mala condición. Yo los aprecio mucho por sus motivos, que no son tan simples como parece a simple vista.

  3. Yago Abilleira Crespo 3 meses hace

    Creo que el principal problema es que nadie los considera «suyos», es decir, no hay motivos que relacionen esos billetes con España (o el país que sea), como sí ocurre con las monedas, o los billetes de pesetas. Es algo que se ha impuesto por ley y vía. Unas letras de un código no tienen tirón. Si en vez de las letras, apareciera destacado en el mapa de Europa el país emisor, otro gallo cantaría.

  4. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 3 meses hace

    @dracmasydenarios, me alegro haber tenido esa influencia desde hace más de 5 años. Buscar ejemplares para la colección en el cambio siempre es divertido, pero siempre queda la tentación de gastárselos cuando el facial es alto. Es lo que te ha pasado a ti y lo que pasaba a los que en los 90 guardaban las monedas de 500 pesetas.

    Yo no digo que no entienda a quienes los coleccionan. Cada cual puede coleccionar lo que quiera y se han visto cosas más raras. Pero son billetes muy fríos, con un diseño muy poco evocador, que nadie «considera suyos» como dice @Yago. Veo los billetes que emiten actualmente otros países, donde se muestran la fauna autóctona o los personajes históricos del país y me parecen una preciosidad. Además de que cuentan con un juego de tintas más vivo. Si a eso le añadimos que con lo que cuesta hacerse una colección de euros se puede hacer uno la colección de más de medio mundo… pues lo de coleccionar billetes de euros no me parece demasiado atractivo. Pero oye, allá cada uno. Lo que queda claro es que los precios van subiendo, así que debe haber más coleccionistas ahora que hace unos años.

    @Alfredo, lo que no sabía era que hubiese coleccionistas de billetes de euros en América. Si en Europa no es fácil encontrar comerciantes que los trabajen ¡imagínate en México!

    Saludos,
    Adolfo

  5. Tomeu Duran 3 meses hace

    Buenas noches, muchas gracias por introducir el tema de colección de billetes de Euros. Desde mi punto de vista estamos hablando de coleccionar no de invertir. Personalmente creo que lo que refiere a moneda de € en circulación, tanto sean monedas como billetes actualmente son lo más idóneo para realizar una colección de Inversión. Que quiero decir con esto que si cambias 5 billetes de 20€ tienen el verde de 100€. Que siempre tiene un valor comercial de 100€. Por lo tanto, si a ese billete lo quieres guardar porqué esta en muy buena conservación etc, perfecto. Pero si lo pones en venta por 150€ y alguien lo paga, pues a sido una inversión perfecta. que no se vende siempre tienes el valor económico monetario. Esta claro que coleccionar todos los billetes de todos los países sólo lo puede hacer gente adinerada. Pero también hay que decir que no todo el mundo puede adquirir el Idus de Marzo de Bruto. Aquí también podemos encontrar raro que gente pague 250.000€ en una pieza que pesa 3g de Ag.
    Gracias a todos por escuchar mi opinión.

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 3 meses hace

      Muchas gracias por la opinión, Tomeu. Y bienvenido al blog :-)

  6. Athalbert 3 meses hace

    Empezaré diciendo que los coleccionistas estamos todos «chalaos», y que cada uno disfruta de su chaladura como quiere…
    El coleccionismo de billetes es para mi gusto particular casi tan monótono como coleccionar las monedas de Franco, por lo que desde luego a mí no me llama, pero veamoslo desde la óptica del comerciante.
    El comerciante es un señor que dispone de un recurso finito (su patrimonio) para adquirir un género que vender a otro señor y sacar un beneficio.
    Para el comerciante lo ideal es poder comprar un tipo de género que sea unitariamente barato, que le reporte un buen margen de beneficio y que tenga una elevada demanda para que no se le duerma en las estanterías.
    Es decir, justo lo contrario de este tipo de artículo que es muy caro, de difícil salida y con márgenes muy ajustados pues la gente es muy renuente a gastarse mucha pasta en un billete que en teoría te puede salir al día siguiente en un cajero automático…
    Pasa un poco como con la moneda de oro, pero con otro handicap añadido, es un producto sujeto a devaluación de forma que con 500 euros hoy no podemos comprar lo mismo que se compraba en 2.002 (en el Mercadona un carro de la compra estándar lleno eran 5.000 pelas o 30 euros, hoy ese mismo carro pasa de los 100 euros).
    Si a la señora Lagarde le da por meter la pata y se dispara la inflación te puedes acabar encontrando que ese flamante billete que equivalía a medio sueldo en 2.002 te sirve para pagar un par de cafés…

  7. josera 3 meses hace

    Adolfo, lo has definido de tal forma, que parece que dentro de 50 / 70 años no habrá billetes coleccionables actuales por falta de interés. ¿Será así?

    De todas formas esto del coleccionismo es muy caprichoso. ¿Has visto lo que ha pasado en el mercado filatélico en los últimos 2 años?

  8. Majamaca 4 semanas hace

    Hola a todos.
    Creo que ciertamente parece un coleccionismo no muy atractivo inicialmente, pero ahí están esos alicientes. Encontrar los billetes de poca emisión ya no se cierra al país de uno sino a todo un territorio europeo. Creo que ciertamente este coleccionismo está sujeto a un cierto poder adquisitivo pero al igual que otros coleccionismos los tenemos de muchos grados.
    Creo que apuntarse a un coleccionismo que se inicia , aunque estos billetes ya lleven impresos más de 20 años , lo hace si cabe más atrayente y sobre todo por que la información por el momento no es mucha por lo que conseguir un billete con poco número de ejemplares puede presentarse incluso en el cambio que te den en un supermercado. Por todo ello yo he empezado a guardar algunos que aparecen como raros en algunos catálogos que ya se están editando.
    Creo que ciertamente el optar por todas las planchas y valores sólo queda al alcance de unos pocos pero ahora mismo está tan abierto que cualquiera puede, con mucha suerte, toparse con esos billetes que luego todo el mundo querrá.
    Yo animo a la gente por que dentro de pocos años dará este coleccionismo un salto exponencial.

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