Potosí, 8 reales 1649, «rodasa»

Potosí, 8 reales 1649, «rodasa»

8 reales 1650 Potosí con contramarca para circular como 7 reales y medio

Periodo: Edad Moderna

País: Bolivia (Imperio Español)

Rey: Felipe IV

Ceca: Potosí

Denominación: 8 reales (resello por valor de 7 1/2 reales)

Año: 1649

Peso: 25.96 g.

Calidad: EBC

Casa de subastas:  Áureo & Calicó

Fecha: 12 de diciembre de 2019

Precio de salida: 500 euros

Las rodasas

La historia del famoso fraude de Potosí es muy larga como para ser resumida en apenas un par de párrafos. Como nos indica Murray, el fraude de Potosí consistió en la acuñación de monedas de ley baja a partir de 1641. El principal responsable fue Francisco Gómez de la Rocha, mercader de plata que forjó una red criminal en la que cupieron ensayadores, fundidores, el corregidor e incluso el propio virrey de Perú Pedro Álvarez de Toledo y Leiva, Marqués de la Mancera. Entre todos acuñaron monedas de plata de menor ley, es decir, con menor contenido en plata del que deberían tener. A estas monedas se las denominaron «rochunas«. Esto se detectó en Europa y supuso un enorme escándalo, puesto que los omnipresentes y respetadísimos 8 reales peruanos se ponían en entredicho. En los puertos Europeos dejaron de aceptar moneda colonial española, lo que era un problema brutal para la Corona Española, puesto que todo un Imperio se basaba en las exportaciones de plata.

Desmontar el fraude fue un proceso muy largo por la dimensión del mismo y porque requería cubrir enormes distancias. De hecho, este proceso no culminó hasta 1650. Hubo consecuencias de una enorme importancia numismática. En primer lugar, a los responsables se les aplicó el severo castigo de condenarlos a muerte, como era de esperar. Por otra parte el rey ordenó el 1 de octubre de 1650 que «toda la moneda de plata labrada en el Reino del Perú, se reduce y ponga conforme a la ley» (fuente). El problema estaba en que si se fundía toda la moneda, habría una escasez de circulante, lo cual tendría sus propias consecuencias. Por eso también se disponía que «todos los reales de a 8 y de a 4 del Perú, sin distinción alguna de unos y otros desde ahora en adelante, valgan los de a 8, a 6 reales de plata y los de a 4, a 3». Es decir, que la anterior moneda se devaluase y se fundiese.

Urgía entonces la creación de nueva moneda para poder abastecer de circulante. Para ello llegó de Madrid Juan Rodríguez de Rodas, quien inmediatamente se puso a ensayar nueva moneda. Quizá por las prisas, ensayó mal la plata y las monedas quedaron con 5 o 6 granos menos de fino del que deberían tener. Sin embargo, no les quedó otra alternativa que dejar circular esas monedas -que apodaron «rodasas»- resellándolas con un valor de 7 reales y medio; de manera equivalente, las rodasas de 4 reales pasaron a valer 3 reales y tres cuartos. Esto es algo que también causó sus problemas, pero al menos habría circulante de manera provisional. Se aplicaron otros resellos con idéntico motivo, como el lote 58 de esta misma subasta.

Otras dos consecuencias importantes del fraude de Potosí fue el cambio de diseño en las monedas potosinas a partir de 1651, incluyendo las columnas de Hércules de manera que fuesen fácilmente identificables. Otra consecuencia es que la necesidad de acuñar nueva moneda propició la apertura de la ceca de Lima.

Un último apunte es que debe haber una errata a este respecto en el libro de Glenn Murray pues, citando a Lázaro, muestra una imagen de estas «rodases» e indica que el resello reduce «su valor en aproximadamente el 25%», cuando entiendo que lo reduce un 6,25%. Probablemente Murray haya confundido rochunas con rodasas, ya que el resto de fuentes parecen coincidir. O quizá yo no lo estoy interpretando bien.

Mercado y precio de un 8 reales «rodasa»

Ya hemos dicho muchas veces que los 8 reales tienen muy buena aceptación internacional, especialmente los coloniales. Quizá la ceca de Potosí no sea tan querida como la de México (especialmente por los compradores estadounidenses) y quizá los duros a martillo susciten menos interés que los acuñados con prensa volante. Pero para los que entiendan un poco más, un ejemplar a martillo en esta calidad y con un resello que guarda tanta historia es una auténtica golosina. Un piezón realmente complicado de encontrar.

Me cuesta encontrar precios de referencia para este ejemplar porque la calidad es muy buena y el resello es clarísimo, lo cual aumenta el valor y sobre todo la rareza. Podría tomar este ejemplar y este otro, ambos rematados en $750 para establecer un precio mínimo razonable, puesto que el que ahora se subasta es claramente mejor que esos dos. Pero si se rematase por el doble de precio no me iba a extrañar para nada.

La próxima subasta de Áureo & Calicó

Áureo & Calicó vuelve a la carga con una triple subasta que acontecerán los días 11 y 12 de diciembre. Se tratan de una subasta en sala, una online y una subasta especial: el cuarto volumen de la Colección Gaspar de Portolà.

La colección Gaspar de Portolà se centra en 8 reales y 8 escudos coloniales del Imperio Español. Su primer volumen lo comenté aquí y aquí; el segundo aquí y aquí; el tercero aquí. La colección que se presenta en este cuarto volumen describe los 8 reales a martillo en las cecas de Potosí, Lima y México. Como otros volúmenes, busca ser una colección completista pero presentando ejemplares de muy alta calidad. Está claro que es una colección hecha con mucho tiempo y bastante dinero. Es un catálogo para ver, aprender y disfrutar. Bastará con decir que hay 50 (!!) galanos de Potosí más uno de México y otro de Lima. Ya solo con eso sería una colección para pasar a la historia. Pero también hay ejemplares muy raros, como el duro potosino de Rincón. Pero también hay piezas a las que un coleccionista medio puede aspirar si le gustan los duros coloniales a martillo. Muchas de ellas son bonitas pero no son especialmente raras así que su precio de salida (y su previsible precio de remate) es comedido.

Por parte de la subasta en sala, se da el típico repaso a la historia de la numismática desde Roma hasta nuestros días. La colección mantiene una calidad media muy buena, salpicada de ejemplares de alto nivel aquí y allá. Yo recomiendo que cada cual eche un vistazo a las series que le interesen. Por mi parte, me han parecido especialmente bonitos los denarios republicanos y las monedas de El Centenario de la Peseta. Como ejemplares individuales, me ha llamado la atención este precioso dirhem almohade, el raro escudo limeño de 1707 y, por supuesto, el medio enrique de la silla de Guadalajara.

Descripción ofrecida por Áureo & Calicó

1649. Felipe IV. Potosí. (Juan Rodríguez de Rodas). 8 reales. (Cal. 506 var). 25,96 g. Contramarca en anverso F bajo corona, en círculo de puntos, para autorizar su circulación por valor de 7 1/2 reales. Bella, muy redonda. Ejemplar de la futura edición de Numismática Española de Áureo & Calicó. Muy rara así. EBC.

Fuente

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4 Comentarios

  1. Jesús Ch. 1 semana hace

    Totalmente de acuerdo Adolfo, esta colección es de las que se ven muy poquitas veces, tanto por dificultad como por calidad de las piezas. Los pobres nos tendremos que conformar con guardar los catálogos y disfrutar hojeándolos xD.

    Sólo aportar un dato más, además de lo impresionante de sacar medio centenar de galanos: se conocen un total 53 columnarios chilenos…. ¡¡y este señor tuvo 6 de ellos!!

    Saludos!

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 1 semana hace

      Este señor tuvo una colección realmente brutal. No me consta que se hayan forjado más colecciones privadas en España de ese nivel.

  2. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 1 semana hace

    Esta entrada ha gustado muchísimo en Facebook. Se ha compartido 39 veces en el día de hoy.

    Además, Mathieu ha enlazado un artículo muy bueno para quien quiera seguir leyendo sobre las monedas falsificadas en Potosí y su circulación: https://www.redalyc.org/pdf/3713/371336248006.pdf

    Saludos,
    Adolfo

  3. Curial 1 semana hace

    Espectacular colección la Gaspar de Portolá sin duda, a ver si hay un quinto volumen. Pero me sorprende que se haya subastado con tanta lentitud, creo que el primer volumen es del 2012. Algo parecido ocurre con la Isabel de Trastámara que lleva años subastándose.

    Por cierto, Adolfo, ¿Sabes si actualmente en España se están montando colecciones de calibre semejante?

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