Entrevista a Joaquín Morales

Entrevista a Joaquín Morales

Hoy tengo el gusto de entrevistar a Joaquín Morales, un coleccionista chileno con quien comparto dos de mis grandes pasiones: viajar y la numismática. Como en ambas pasiones Joaquín es mucho más experto que yo, espero que todos aprendamos mucho de esta entrevista. Se trata de una entrevista larga pero que no cuesta leer ya que Joaquín cuenta mil y una anécdotas únicas y muy interesantes. Con la entrevista, Joaquín me ha enviado bastantes fotos. Algunas de ellas las reproduzco en la entrada. Joaquín tiene derechos de autor y de explotación sobre todas ellas.

Aquí podéis leer una presentación del mismo Joaquín, para quien quiera tener más datos sobre él. También podéis leer esta guía de iniciación a la numismática que él mismo escribió.

Antes de comenzar con la entrevista quisiera decir que sigo muy de cerca y con mucha preocupación las noticias de Chile. Es un país que visité hace unos años, del que guardo un excelente recuerdo y de donde tengo varios amigos. Solo pido que haya PAZ muy pronto y que Chile vuelva a brillar, siendo el faro que guía a tantos otros países hispanos.

Adolfo (A): Lo primero que tengo que decir es que al preparar esta entrevista me he quedado sorprendido de tu forma y estilo de coleccionar e incluso de vivir. Parece que has hecho del coleccionismo un estilo de vida que te lleva a viajar, a estudiar y a desarrollar diversas actividades de divulgación. ¿Tú encuentras la felicidad en el coleccionismo en sí o es una razón para realizar esas actividades asociadas? ¿Es compatible una vida de viajes y de estudio con una vida familiar y social «normal» o consideras que tu estilo de vida no es muy común?

Joaquín Morales (J): En realidad el coleccionismo es una forma de trazar tu vida, de ver valores que históricamente han tenido un papel importante en la evolución de la sociedad. Al final aprendes a conocer tu historia actual y de dónde viene a través de hacer del coleccionismo sistemático tu ocupación. Todo lo demás viene asociado a tu sed de saber más, de querer conocer más. Eso te lleva a museos, leer más, saber más e inexorablemente a viajar y buscar más cosas y de paso… fotografiar. Cuando joven me decidí a no tener hijos y así no formé familia, tampoco me queda familia, por lo que eso de viajar, estudiar  y descubrir es mi forma de vida, que espero dure hasta poco antes de morir o morirme en el intento.

Por otra parte, soy dueño de La Hobbyteca (imagen 1), El mundo del coleccionismo, que hoy funciona principalmente en la red y atendiendo a clientes de cuando tuve la tienda-museo a público en Santiago Centro y luego en Providencia. Fueron años muy satisfactorios y pude conocer a mucha gente dedicada a los “coleccionismos doctos” como los denomino, estos son coleccionismos con estructura sistemática y literatura o catálogos. Es también una de las razones de mis viajes, conseguir material para la tienda. Principalmente sellos, monedas, billetes, historia postal, medallas, medallas y minerales. Siempre significó que salgo con poco equipaje y vuelvo, a veces, ¡hasta con containers! No es raro que en estos viajes las aduanas se pongan nerviosas, ya que poco o nada entienden de estas aficiones.

Ciertamente el coleccionismo te da un grado de satisfacción cuando en un lugar muy remoto te encuentras con algo fantástico. Así me pasó en Myanmar, hace ya unos años me encontraba en el Lago Inle (imagen 2), en una cordillera, tomando fotos y buscando algo. Encontré un joyero que tenía algunos minerales y unas monedas. Entre esas monedas había una llamada “hocico de chancho” (imágenes 3 y 4) que en ese entonces era una rareza (aún hoy) y entones no había ninguna completa en la colección del Banco Central de Myanmar. Lo más cómico es que en ese día me acompañaron 5 chicos israelitas que tenían un blog de viajes y les parecí un tipo curioso como para acompañar. O por ejemplo, estando en Vientián, Laos, en el 2006,  me costó un poco encontrar donde conseguir fajos de billetes en circulación. Al final terminé en una oficina sin relación del Banco Central, pero con alguien que hablaba inglés de la plana ejecutiva. Obtuve la cantidad que necesitaba y esta persona me consultó si había algo más de Laos que quisiera conocer…. Obviamente le dije que sí: ¡aquello que no ven los turistas! Estuve 4 días saliendo con él, sus compañeros de trabajo e incluso su jefe. Y vi cosas que sólo aquellos que saben cómo funcionan ven. La vida oculta de estas sociedades tan especiales.

No, no tengo un estilo de vida muy común. Ya llevo 89 países recorridos y fotografiados. El conocimiento de las cosas y coleccionables siempre me ayuda a viajar y conocer, tanto lugares como gente. Así por ejemplo, hace 22 años me traje dos container de muebles desde China, a los que llegué por los diseños de rocas incrustadas.

1. LA HOBBYTECA EN LA EXPOMIN 2018

2. Lago Inle

3. MONEDA HOCICO DE CHANCO

Medio real de 1.775 de Nuevo Reino

A: ¿Y cómo se pueden adquirir? Lo pregunto porque no se suelen ver este tipo de piezas en subastas públicas y (al menos en España) los comerciantes no suelen ofrecerlas. También supongo que serán relativamente sencillas de falsificar debido a su rudimentario proceso de creación.

J: Prefiero no nombrarlas como protomonedas, ya que eso da la idea de un dinero primitivo, que aún no evoluciona. La verdad es que se usaron sycees (monedas barras de plata de diferentes formas, imagen 5) hasta 1949, mientras las monedas talladas de roca aún circulan y tienen valor en las Islas Yap. ¡Incluso se recuerda la compra de una casa con una moneda de casi 4 m de diámetro! Hoy en lugares de África Central aún se comercia con paños de tela con diferentes valores, dependiendo del tejido y tamaño, todos ellos tienen una forma específica. Se trata en realidad de formas de dinero diferentes de las conocidas por nosotros. No son circulares, tampoco de papel y tienen un valor asignado que va en relación a su peso, a su material y su pureza y ese valor se respeta en todo el sector donde se transaccionan. Mis favoritas son las monedas de este tipo, en general de plata casi pura, denominadas sycees (se pronuncia saicís), pero también todas las asociadas de otros metales. Las africanas vienen en segundo lugar. Las denomino «Dinero No Tradicional», ya que igual valían y valen hoy en amplios sectores.

Soy uno de los que sostiene que el dinero como tal, emitido por una autoridad, con un contenido y pesos específicos designados para eso, no nació en Lidia, Asia menor, si no en China, y poco antes que el de Lidia solamente. En China las formas y aquí sí – protomonedas – nacieron de la necesidad de poder intercambiar bienes bajo un patrón establecido regional. Ya se conocen “monedas” con piel de animales que representaban, de madera y mixtas de metal y madera.

Ellas se usaron desde el S.VII a.C. o poco antes hasta nuestros días, teniendo ambos orígenes una fase de expansión desde China y Lidia a sus alrededores hasta que en Europa ya se estableció el monopolio de emisión por los reyes y estados, forma que hasta hoy, aunque con cambios, a perdurado.

En Asia estas monedas cumplían, además, otro objeto directo: poder negociar con los materiales – mayormente metales – que existían en cada lugar. Así encontramos monedas de estaño, plomo, antimonio y otros metales en diferentes lugares. Éstas eran usadas de moneda fraccionaria y las de plata ya como moneda de mayor valor.

5. SYCEES CHINOS 1750 - 1949

A: ¿Qué consejos darías para alguien que se quiera introducir en el coleccionismo de dinero no tradicional? (bibliografía, por dónde empezar…) Especialmente alguien que no pueda viajar, o que no viaje con tanta frecuencia.

J: A mí me resulta fascinante que grandes sectores de la sociedad de una región se pusieran de acuerdo y respetaran una forma de dinero más bien difícil de negociar. Por ejemplo, en China existían cientos, si es que no miles, de sycees diferentes y con diferentes leyes de plata, pero todos podían ser negociados y transados en cualquier lugar. Eso dio origen a los ensayadores, quienes sacando el peso específico de la plata podían decir cuánta plata fina había dentro de cada sycee y así llegar a acuerdo en su valor. Por otra parte, esta variedad las hace infinitamente atractivos.

Mi primer sycee (Imagen 6) lo encontré deambulando en las calles de Mandalai, en Myanmar, la antigua Birmania. Una tarde muy calurosa salí a caminar y cerca del centro encontré un taller de relojería en la calle. Era una vitrina cerrada por 5 lados, menos por el lado donde trabajaba el relojero. No había nadie en la calle, el calor y justo después de almuerzo. Entre todos los relojes rusos y chinos baratos había un trozo que identifiqué como plata, pero tenía la forma del interior de una concha de almeja y en su parte superior tenía un corte de unos 2 cm. Por haber estudiado el ramo de metalurgia cuando estudiaba Ingeniería de Minas y haberme interesado en la metalurgia y su historia, sabía que los comerciantes en metales solían probar la calidad del metal con un corte de tijeras de cizallas, que era el golpe que tenía esta pieza. Además, en uno de sus lados tenía unas especies de flores en el metal, lo que ya era mucho para ser sólo un trozo de plata. La saqué, me fui a la casa que estaba atrás, golpeé la puerta y como nadie salió, entré. El comedor y living estaban vacíos, seguí por un pasillo, pasando por unas piezas y llegué al patio, parcialmente cubierto, y allí, sobre alfombras había unas 8 personas durmiendo la siesta. En un sillón estaba el más anciano, que dormía con los ojos semi-abiertos, me vio, se despabiló, despertó a un niño y lo hizo traer una silla y un vaso de agua para mí, que es la forma de decir que eres bienvenido en Birmania. Me senté y le mostré la pieza, se rió y me dice, en inglés, que es un trozo de plata, pero que no sabía para qué servía. Le hice una oferta y aceptó. Le pregunté si sabía dónde habría más. Sí, me dice, en el segundo piso del mercado central. Ya esa noche estaba seguro que era una moneda o dinero. Al otro día fui y encontré 5 más y alguien las conocía, era dinero y se llamaban “flower coins”. Esa fue mi  primera moneda de este tipo y me enamoré de ellas en ese momento.

6. SYCEE CON FORMA DE MOLUSCO. FLOWER COIN

A: Resulta curioso que hayas sido tú el que alertó al Banco de Chile del famoso error «Chiie» (reproducido en la imagen 7). ¿Cómo descubriste ese error? 

J: En realidad soy el “descubridor numismático” de la moneda, ya varios habían encontrado el error, pero todos ellos opinaban que era una “monería”, una “tonteriita”, un defecto de acuñación o una falla en el punzón. ¡Nadie reparó que era en realidad un error ortográfico de importancia! El día 09-10-2009, en la tarde, pasé por la tienda de una comerciante, que tenía algunas en su mostrador. Cuando la vi le pregunté por ellas y me dice “son una tonteriita” y me regaló varias. Esa misma noche puse una en ebay, que se vendió muy rápido (¡CHILE- AMAZING SET ERROR – CHIIE – BIGGEST ERROR-LOOK! N.º de artículo 110441502907). Con eso quise dejar patente que era quien había descubierto la importancia del error. Al otro día llamé al tesorero del Banco Central, su respuesta luego de contarle y preguntarle si las iban a retirar de circulación: “no, no las vamos a retirar. Eso es un error sin importancia” o algo parecido. Luego llamé al director de Casa de Moneda, que era buen conocido. Él si creyó y mandó a su jefe de acuñación a corroborar lo que le dije. Luego de conversar con él decidí no dar a conocer el hecho, a pesar de tener ya dos páginas principales de sendos diarios en Santiago, ya que la Casa de Moneda estaba en un mal pie y había varias voces que la querían clausurar por otros motivos. Mi silencio duró hasta que la noticia en Chile reventó con el despido del grabador de la moneda, a quien le había comentado el error, ya que también es un buen conocido mío. El aludió a otros problemas y en una conferencia de prensa internacional un tiempo después dio a conocer que yo había llamado al Banco Central y la Casa de Moneda. Ahí, por primera vez vi mi nombre en diarios de todo el mundo. Me enteré por un llamado de un periodista cuando estaba en Hoi An, Vietnam, donde me había ubicado para entrevistarme por el mismo asunto. Fue bien cómico buscar en los diarios de todos lados y ver tu propio nombre en diarios prestigiosos y otros no tanto.

7. 50 pesos 2008, con error CHIIE

A: Más en general, ¿qué te llama la atención de los errores numismáticos?

J: Las preguntas interesantes de los errores son, ¿cómo y por qué suceden? Mirando otros cuantos errores, más antiguos que tengo y buscando en la psicología tras el error y habiendo tenido experiencias similares en filatelia, busqué y encontré algo. Cuando una persona maneja una sola palabra o un grupo tantas veces, éstas pierden el sentido, no significan nada, tal vez por cansancio mental, si ves 100 monedas y les lees consciente alguna palabra y al estar concentrado, ya a las 30 o 40 veces su significado se esfuma, ni los signos son claros. Resultó que Pedro Urzúa trabajaba esos días muy bajo presión de la dirección y tenía muchas otras cosas que grabar. Al trabajar rápido en ese encargo, no pudo ver que repitió la «I» en vez de grabar la «L», con ese cansancio propio de ese estrés le fue imposible distinguir el error. Lo curioso es que todas las otras instancias de Casa de Moneda y del Banco Central, en total unas 18 personas, fallaron en descubrir el error o al menos denunciarlo. Nadie quiso tomar responsabilidad en él. En mi colección tengo alrededor de 170 monedas de Chile con errores, principalmente de la serie Peso Águila, de 1867 a 1891 (imagen 8). En esta serie los errores se encuentran principalmente en las monedas de 20 centavos, la más abundante de todas. Espectaculares son las letras invertidas y corregidas, las confusiones que dicen relación con la letra «S» de centavos y el número «5» de la ley, ambas sobre la ceca de Casa de Moneda de Santiago.

 

 

Otros errores conocidos se encuentran en las monedas colonial-hispánicas chilenas, también consistentes en cambios de letras u omisiones. Cosas que yo no colecciono.

8. 20 centavos 1880

A: ¿Coleccionas alguna temática más?

J: Sí. Colecciono billetes mundiales. Con tanto viaje y estando sentado en el centro del asunto, por compras para la tienda. Ahí aprovecho de comprar algo para mí. La colección va por los 13.500 billetes, eso sí, colecciono fechas, firmas y cambios menores del diseño. Lamentable es que después que me robaron hace 2 años, manejo todas mis colecciones en Santiago y es un lío traerlas a casa, como cuando me entrevistaron por las “monedas al peso”. Tengo la colección de monedas al peso, que ahora, con los precios internacionales casi se hace imposible coleccionarlas. Por otra parte tengo una gran colección de sellos, que le puse por nombre Geognosia, el conocimiento de la tierra. Soy geólogo/paleontólogo de profesión (¡otro mis hobbies!), así que esa colección es bastante amplia. En ella están tanto paisajes especiales en sellos, como los minerales, mapas, maquinaria de minería, etc. que aparecen en sellos postales de todo el mundo.

9. Comprando en el Yuetan Park de Pekin en 1994

A: Cuando una persona colecciona temas muy diversos suele tender a dispersarse y a no profundizar en nada concreto. En muchos casos el coleccionista acaba teniendo un popurrí de cosas con poca coherencia y con poco conocimiento sobre ellas (más). ¿Qué haces para tener una colección tan diversa y, a la vez, centrada?

J: Creo haber logrado una síntesis entre conocimientos y temas coleccionados.  Tanto llegan estos conocimientos y estudio que desde hace ya dos años me dedico a diseñar y acuñar medallas de alta calidad, tanto en bronce como plata pura. Así pude acuñar una medalla en plata 999/1000 de una onza y 40 mm de diámetro para un grupo de personas que creen en la suerte. Luego de leer y averiguar, me di cuenta que aquellos, religiosos o no, casi sin excepción piensan que la suerte “viene del cielo”, por lo cual se me ocurrió diseñar una medalla con dos discos de meteorito de 10 x 1 mm, uno en cada lado y en oposición. De esta manera, quien la tuviese en su bolsillo y quisiera aferrarse a ella, lo primero que tocaría, sería uno de estos discos. Esta medalla tiene el récord mundial por la cantidad de meteorito en ella. Alguno de los otros lleva apenas un 5% en peso de la que esta medalla, con excepción de las medallas de oro de las Olimpiadas de Sochi, en Rusia. También esto de saber sobre procesos mecánicos, físicos y químicos ayuda mucho. Así he podido asesorar a casas de monedas, bancos, museos y colecciones privadas. También me permite opinar sobre formas de coleccionar y en que, uno de los pilares de La Hobbyteca son sus representaciones alemanas de insumos para coleccionismo. En la actualidad represento y distribuyo en Chile a Leuchtturm, Lindner, hawid, Schaubek y Kobra de Alemania y a Hartberger de Holanda. Siempre en pos de la mejor calidad para cualquier colección. A la vez tengo algunos distribuidores de mis productos en el país y nos mantenemos en constante contacto para poder responder a todas las necesidades del rubro. Siempre digo a mis clientes que en la compra de productos de nuestras marcas va implícita una asesoría para sus intereses, claro, siempre que no abusen… que ya ha pasado también.

10. Amuleto de la suerte con meteorito

11. Set completo del amuleto de la suerte con meteorito

A: Una cuestión que se comentó en este blog y que he observado viajando por Sudamérica es que allí el coleccionismo es bastante más diverso. En España son pocos los coleccionista valientes (y los comerciantes valientes) que se adentran en temáticas poco exploradas. Casi todos coleccionamos lo mismo. Sin embargo, en Sudamérica he podido ver coleccionistas que entran en temas muy poco evidentes (desde fichas de esquila hasta moneda del Imperio Galo), encontrando siempre nichos en los que ellos se hacen expertos. ¿A qué crees que se debe esta diferencia de comportamiento a la hora de coleccionar entre España y Sudamérica?

J: En mi opinión se debe a un par de factores decisivos. La abundancia de material poco conocido y la escasez de dinero para dedicarles. Mis conocimientos filatélicos, que fueron los primeros, nacieron de mi interés por conocer más de sellos. Como adolescente que era, no disponía de dinero para gastar en algo, pero sí que coleccioné aquello que nadie coleccionaba, estampillas de impuesto, que abundaban en las colecciones y nadie sabía nada. Ya a los 17 años formé parte de la Comisión de Expertos de Timbres Fiscales de la Sociedad Filatélica de Chile. Después de irme a estudiar a Alemania geología y paleontología, volví, además con las representaciones de fábricas de insumos y con mucho conocimiento sobre todos los campos básicos. Como periodista freelance escribí innumerables artículos sobre coleccionismo y arte en Alemania para la Deutsche Welle y otros de filatelia para el Michel Rundschau, además de otras revistas y temas. Una cierta libertad económica me permitió desde pronto empezar a viajar, leer más y visitar casas de moneda, colecciones de bancos centrales y privados en varios países, acrecentando los conocimientos. Así nacemos los coleccionistas como «juntistas» en un comienzo y de acuerdo al desarrollo intelectual y/o económico vamos evolucionando a coleccionistas «doctos», con conocimientos. Por lo común en esta fase también comenzamos  a ser económicamente más independientes y algunos profundizan sobre alguno de sus intereses y temas. Tuve la suerte de abarcar varios de estos campos y entiendo tanto de impresión, con todas sus variantes, como de acuñación, en todas sus variantes también. A ello se suman los conocimientos de ciencias básicas y otros. Siempre quise saber para entender, por lo que aún sigo aprendiendo lo que puedo y viajando para aprender. En el Cono Sur soy algo conocido y lo mismo en algunos sectores de Alemania. Es algo que no se puede detener. Mientras más sabes y conoces, más quieres aprender y conocer!

12. 4 Bats SIAM, REINO DE LANNA, 4 BATHS, S. XV-XVIII

13. SIAM-LAOS, LENGUAS DE GATO 33.90 g (SUP.) Y TIGRE (INFERIORES) S.XVIII-XIX.

A: Aparte de coleccionar, has organizado  cinco veces la Convención Internacional de Coleccionismo y una vez la Feria del Coleccionismo en la Plaza de Armas de Santiago, ¿Qué nos puedes contar de estas convenciones? ¿Habrá otras? ¿Cómo motivas a los coleccionistas -especialmente extranjeros- para que acudan?

J: Este año tratamos de tomar el hilo dejado hace unos años atrás para poder realizar la VI Convención Internacional de Coleccionismo. Costó mucho, tanto en búsqueda como en inversión, encontrar un lugar apto. ¡La última vez recibimos sobre 5500 visitantes! Contamos entonces con mucha prensa y divulgación y contábamos con un lugar muy bueno en Providencia, uno de los mejores barrios de Santiago. Esta vez no fue posible obtener ese lugar, pero se me ofreció otro, donde si debíamos hacer una gran inversión y arriesgarnos que los visitantes fuesen menos, pero había que hacerlo, así que asumí el desafío. Lamentablemente, a 10 días de haber llegado a acuerdo, se retractaron de la oferta y quedó todo en nada. Por lo menos este año no habrá convención, pero es nuestro más firme propósito que se realice el próximo año nuevamente. Nuestras convenciones reúnen a muchos expositores de multi-coleccionsimo, desde numismática, pasando por filatelia, modelos a escala hasta filatelia y minerales. Contamos con expositores de Brasil, Argentina, Bolivia, Perú, Colombia y Chile. La tamaña reunión siempre es bienvenida por los coleccionistas principiantes como avanzados. La próxima durará 3 días, ya que siempre hay gente que no alcanza a llegar. Por lo común la TV entrevista a varios de los expositores, ya que para los periodistas es todo novedoso y eso atrae a un público tanto coleccionista como de fuera de los temas, pero curioso, y como bien sabemos… la curiosidad hizo al gato… ¡coleccionista!

14. EN EL COIN SHOW DE ROSARIO

A: Finalmente, puedes añadir cualquier otra cosa que consideres.

J: Creo que las experiencias son lo más interesante de los viajes a lugares no acostumbrados para nosotros, aquí un par de ellas:

En mi segundo viaje a China en 1994 fui a explorar el mercado por un proyecto que había nacido acá en Chile. Sin saber mucho partí. A poco de estar allá se vio que no iba a funcionar, así que seguí viajando y viendo las cosas que a mí me interesaban. En un día helado, unos 5° al sol, partí al Parque Yuetan, en Beijing, a ver monedas y sellos (imagen 9).  Obviamente llevaba una buena cantidad de sellos de Chile y unos pocos billetes que quería vender. Cuando llegué, me encontré con gente en los caminos del parque que ponía sus artículos en el suelo sobre un trozo de tela. Yo, obvio, no tenía nada para poner mis cosas, que sí les había puesto precio en yuanes a todo. ¡Me metí entre dos señores que … me echaron mal humorados! Otro señor cerca vio esto y me llamó – debo aclarar que entonces mi chino era… nulo, al igual que ahora – él me cedió unos 40 cm de ancho, bien poco para lo que quería, me convidó un trozo de papel grueso y allí me instalé. Le comí unos 20 cm más y corrí al del lado otros 20 y así tuve espacio. Puse mis sellos y el alto de billetes para que los vieran…. A los pocos minutos vinieron otros comerciantes a ver y me decían que a esos precios no iba a vender, sólo que ellos nunca sospecharon que conocía muy bien la forma de pensar y comerciar de los chinos. A los 10 min llegó un coleccionista, mientras yo ya tenía ganas de asesinar a alguno de los mirones que hablaban en forma burlesca de mis cosas y mis precios, supongo de mí también. El coleccionista compró algunas cosas y yo recibí una cantidad de billetes ante la sorpresa de los otros comerciantes. De ahí no paré. ¡Antes de las 2 de la tarde había vendido todo! ¡¡¡¡¡Ese medio día saqué el equivalente a US$ 660!!!!! Todos los otros vendedores estaban indignados y yo me reía a carcajadas y les mostraba los billetes de mis ventas, que ya no me cabían en los bolsillos interiores del abrigo…. Cuando me fui, obviamente sonriendo, me di cuenta que fueron varios a insultar al señor que me había posibilitado estar ahí…. ¡¡¡Esa parte del viaje me salió gratis, incluido hotel y comida!!!

Otro viaje a Asia, estoy en verano en Bangkok (con unos 34° y 75% de humedad…). Quería ir al Parque Chatuchac, famoso porque allí se encuentra de todo, es una especie de bazar gigantesco, un día no basta para recorrerlo. El parque tiene una sección de numismática, otra pequeña de filatelia y otra grande de coleccionables, además de otros cientos de puestos con coleccionables repartidos por todos lados.

Ya había ido una buena cantidad de veces, así que en vez de taxi o metro se me ocurrió tomar un bus. Mi thai es tan malo como mi chino, así que me equivoqué y llegué por atrás al parque.  Tratando de ver dónde estaba, mapa en mano, estábamos doblando en una esquina y veo un estacionamiento de autos en la esquina, que estaba ¡¡sólo con puestos numismáticos!! Le toco el timbre al chófer, no hace caso, así que le toco – desesperado – unas 5 veces. El chófer se enoja y me grita en thai que esa no es parada, así que no va a parar. Me pareció cómico y le volví a tocar unas 3 veces más. Se enojó tanto que miraba y gritaba…. La gente allá nunca se mete en nada de esto, pero un joven me explicó lo que sabía, y le dije que era para ver al chófer ¡que estaba iracundo! Bueno, el bus paró a casi un km del lugar. Ahora el enojado era yo. Caminar sin sombrilla ni sombrero ese km casi me mata. Cuando llegué estaba todo sólo. Me fui directo a una mesa con monedas extrañas de plomo y antimonio. Muchas falsas. Pero no había nadie que me atendiera, lo mismo en las otras mesas.

15. HALLAZGO DE MONEDAS CASH - CHATUCHAK WEM -BANGKOK - TAILANDIA 2009

16. Belleza Malgache, ANTANANARIVO, Madagascar

¡Tomé una de las monedas y la dejé caer de inmediato, estaba muy caliente! En eso se asoma de bajo de la mesa un señor sonriente, estaba con otra persona abajo y empezaron a discutir algo. Al levantar el paño para verme, salió un olor para mi conocido, a barro, ciénaga, algo podrido. Les pregunté que qué tenían ahí abajo. Ellos no hablaban inglés, pero nos entendíamos. Me hizo gestos de «¡No, no!» me di la vuelta y me senté en el suelo al lado y les dije que me mostraran. Tenían una cesta de totora grande con barro adentro (imagen 15). Alcancé a reconocer unos discos y ahí estuve la certeza de que se trataba de algo que habían encontrado en un canal, enterrado. Miré bien, salieron de abajo y me metí yo. Le indiqué que trajeran agua en un balde y una escobilla. El otro señor fue a comprarlos por ahí cerca y volvió rápido. Por mientras le dije al dueño que me ayudara a buscar cerámica, esto para poder saber si eran verdaderas o no. Encontramos varios trozos y los pude reconocer como de 1000 años, por lo que ahora sí. En eso llegó el otro señor con el agua en el balde y la escobilla. Saqué varios de los discos de unos 10 cm de diámetro y dictaminé que era antimonio y estaño y que debían haber llegado en un bote de comercio hundido en uno de los canales de Krung Tep  (el antiguo nombre de Bangkok). Mi sorpresa fue mayor al ver que ya había visto uno de los 5 diseños en un remate en Europa hacía muchos años atrás. Me dediqué a buscar diseños diferentes con los dueños, que resultaron ser trabajadores de la construcción a cargo de excavar los cimientos de un edificio pequeño en un sector que ya hacía más de 100 años había sido uno de los muchos canales de la ciudad. Todo coincidió de manera perfecta. Llegué a acuerdo con ellos y les compré las 10 monedas que me traje. Les enseñé que eran (ellos ya lo sospechaban, pero no sabían cómo comprobarlo) y como buen coleccionista y mal empresario, sólo compré las mías, debí haber comprado todas….

12 Comentarios

  1. Novelder 3 semanas hace

    Bueno ahora sí, me ha gustado mucho la entrevista, muy amena con muchas anécdotas se nota que tiene mucho recorrido.

    Respecto a las «SYCEE», ¿Adolfo qué diferencia habría con un simple trozo de plata? ¿Autentificación de que realmente es plata?

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 3 semanas hace

      No solo autenticar que es plata, sino también la certificación de su pureza y de su peso. Lo mismo que con los reales de a 8 o de cualquier otra moneda de plata.

      • Novelder 3 semanas hace

        Gracias , pensaba que al recibir ese tipo de pago lo pesarían de todas formas. Pensando en la picaresca española no me hubiera extrañado que fuera recibiendo alguna «limá» de vez en cuando.

  2. DRINFEAL 3 semanas hace

    Coleccionismo cuasi sacerdocio. Una pulsión total de por vida. Gracias por la entrevista, Joaquín y Adolfo.

  3. Lucasito 3 semanas hace

    Menudo crack don Joaquín. Gracias por la entrevista, Adolfo.

  4. J. Mir 2 semanas hace

    No pillo lo de la foto 16, moneda de cambio?

    Realmente se trata de un coleccionista peculiar, un gourmet “tastaolletes” (prueba cazuelitas). En este hombre no hay sufrimiento solo hedonismo voluptuoso, deleite, hedonismo e internacionalismo numismático. Es desconcertante y voy a tener que dedicarle un tiempo a averiguar si eso es lo que quiero ser cuando sea mayor o lo que no quiero ser (con todo respeto, claro).

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 2 semanas hace

      Obviamente yo no he entrevistado a Joaquín porque vaya a ser un modelo ético ni moral para nadie. Es una persona que ha hecho del coleccionismo una forma de vida, dejando muchos otros aspecto de lado como él mismo dice. Si es lo que uno quiere ser de mayor o no, que cada cual lo juzgue con respecto a sus propios valores.

      • J. Mir 2 semanas hace

        No era una critica, en un sentido negativo. Más bien un comentario desconcertado.

  5. Juan Bautista Bajo Miguélez 2 semanas hace

    Interesantísima y apasionante vida… y entrevista.
    Adolfo, ¿sería posible una dirección o un correo para preguntar, directamente, a D. Joaquín Morales, algunas cosas como por ejemplo si, entre tantos viajes y hallazgos numismáticos ha podido encontrar la FELICIDAD?
    Cordiales saludos.- Juan Bautista

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 2 semanas hace

      Lo haré de otra manera: le mando a él tu dirección de correo electrónico y, si lo considera oportuno, que te escriba a ti.

      Saludos,
      Adolfo

  6. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 2 semanas hace

    Por cierto, ayer modifiqué la sección «Acerca De», para indicar que yo apoyo el contrato para la Web: https://contractfortheweb.org

    Se trata de un manifiesto escrito por varios de los promotores de la Web y diseminado por el mismísimo Tim Berners-Lee. Creo que todos debemos ser conscientes de lo que significa la Web y de la necesidad de mantenerla accesible para todos y libre, para que signifique un espacio donde todos podamos convivir. Gobiernos, empresas y ciudadanos están llamados a cuidarla.

    Saludos,
    Adolfo

  7. Juan Bautista Bajo Miguélez 2 semanas hace

    Gracias, Adolfo.-Juan Bautista

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