Distinguir vellones medievales castellanos

Distinguir vellones medievales castellanos

Este artículo fue escrito por Yeray Afonso (quien ya colaboró en este blog) y fue originalmente publicado en la revista Detección & Monedas.Con permiso de su autor lo reproduzco en este blog y, desde ya, le doy las gracias.

En la numismática medieval castellana surgen, en ocasiones, dificultades a la hora de catalogar determinadas emisiones de vellón debido al deterioro que algunas piezas presentan por el desgaste propio de la circulación o por las condiciones desfavorables del lugar donde estos ejemplares han sido hallados. Además, si el parecido entre distintos emisores o series es notable, el problema para identificarlas se incrementa considerablemente.

En el presente artículo intentaremos facilitar la catalogación de algunas de estas emisiones por medio de detalles que puedan apreciarse a pesar del menoscabo que la moneda haya sufrido. Hemos escogido series de las más comunes, de modo que todo coleccionista de monedas medievales castellanas tenga acceso a ellas o esté familiarizado con las mismas.

Pepión y maravedí prieto

 

La primera de estas series de las que trataremos es el dinero pepión de dos emisores: Alfonso X y Fernando IV. También incluiremos al maravedí prieto de Alfonso X, que guarda cierta similitud con el pepión.

Las armas de los pepiones de ambos monarcas son: en anverso, un castillo encerrado en orla circular con la ceca debajo y en reverso, león pasante a izquierda dentro de una orla circular. La diferencia estriba en las leyendas, los de Alfonso X tienen en anverso + ALF REX CASTELLE y los pepiones de Fernando IV, la inicial del monarca: + F REX CASTELLE. El reverso tiene la misma leyenda en ambos tipos: + ET LEGIONIS.

En caso de no verse el inicio de la leyenda de anverso para distinguir si aparece ALF (para los de Alfonso X) o la F (de Fernando IV), podríamos asignar la emisión atendiendo a la situación del resto de la leyenda, ya que en las de Fernando IV hay dos letras menos y por tanto el REX aparece más cerca de la cruz, que marca el inicio de la leyenda.

El maravedí prieto, que sólo acuñó Alfonso X, tiene las mismas armas y leyendas que el pepión de ese monarca, pero es muy fácil diferenciarlo porque el león siempre va hacia la derecha y el arte es mucho más esquemático.

Dinero pepión, Alfonso X, Sevilla

Pepión de Fernando IV de Cuenca

Maravedí prieto de Alfonso X sin ceca

Novén

Alfonso XI y su hijo Enrique II batieron un dinero muy similar llamado novén. Dichos monarcas usaron las armas representativas de su corona: en anverso un castillo y en reverso un león rampante a izquierda, ambos encerrados en una orla cuadrada.

La diferencia la encontramos en las leyendas, pues Alfonso XI sólo colocó su inicial al comienzo del anverso mientras que Enrique II grabó su nombre completo en ambas caras; el resultado fue el siguiente:

Novén de Alfonso XI: en anverso + A REX CASTELLE; en reverso, + ET LEGIONIS.

Novén de Enrique II: en anverso + ENRICVS REX CASTELLE; en reverso, + ENRICVS REX LEGIONIS. El nombre de los reinos siempre aparece abreviado por falta de espacio.

Novén de Alfonso XI de León

Novén de Enrique II de León

Cornado

Dentro de los cornados hay dos tipos muy fáciles de diferenciar entre sí: con el busto frontal o de perfil izquierdo.

El cornado con busto frontal es el más raro, sólo los acuñaron Pedro I y su hermano Enrique II. En caso de no apreciarse el emisor en la leyenda, podemos asignar la pieza a Pedro I si la corona parte la orla interior dividiendo la leyenda, también el busto es de mayor tamaño y más estilizado; en cambio, los cornados frontales de Enrique II tienen el busto del monarca encerrado por completo en la orla interna.

Cornado frontal de Pedro I de Burgos

Cornado frontal de Enrique II de Sevilla

Los cornados con busto mirando a izquierda son los más comunes y fueron cuatro los monarcas que los mandaron batir, por orden cronológico son: Sancho IV, Enrique II, Juan I y Juan II.

Las similitudes en el diseño son grandes de modo que sólo se pueden asignar a un emisor concreto si vemos su nombre en la leyenda; la excepción aparece en los cornados de Juan II, pues su torpe grabado y la inclusión del nombre del monarca en ambas caras los distinguen de los emisores anteriores.

Leyendas de los cuatro emisores:

 

SANCHO IV ENRIQUE II JUAN I JUAN II
SANCII REX ENRICVS REX IOHANES IOHANES DEI GRA
+ CASTELLE LEGIONIS CASTELLE ELEGIONIS + REX CASTELLE IOHANES REX CASTELA

Cornado de Sancho IV de Toledo

Cornado de Juan I de Segovia

Cornado de Enrique II de Toledo

Cornado de Juan II de Toledo

Blanca, media blanca y maravedí

Las blancas son los vellones medievales más abundantes. Fueron acuñadas en el siglo XV por Juan II, Enrique III y Enrique IV. Diferenciar emisores y distinguirlas de las medias blancas de Enrique III y los maravedís de Enrique IV es a menudo complicado. Intentaremos dar algunas pautas para que esta tarea sea menos ardua.

Las blancas de Juan II tienen la misma leyenda en ambas caras: IOHANES DEI GRACIA REX;  siendo fácil asignarlas a este monarca porque las piezas de los otros emisores inician su leyenda con ENRICVS.

Más complejo supone diferenciar las blancas de Enrique III de las de  Enrique IV, pues la coincidencia nominal se presta a la confusión; para evitarlo, debemos tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Las de Enrique IV llevan en reverso el numeral del rey en latín: QARTVS, o bien QVARTVS.
  • En las blancas de Enrique III el león no está coronado, cualidad que sí aparece en las piezas de Enrique IV. Este dato es valioso cuando no es posible leer la leyenda del reverso, lo que haría inútil el punto anterior.

Por otro lado, las medias blancas de Enrique III tienen una morfología idéntica a las blancas excepto por la orla interior. En las blancas, las armas de Castilla y León están alojadas en una orla de seis lóbulos, mientras que en las medias blancas la orla es de cinco lóbulos.

El peso teórico debería bastar pero en la práctica puede llevar a confusión. Las blancas deberían pesar el doble, sin embargo, al ser una emisión muy pobre en plata, no eran muy estrictos en el pesaje, a esto hay que añadir que la conservación puede mermar el peso de las piezas. Todo ello provoca que no sea infrecuente encontrar blancas que pesen 1’5 g. y medias blancas que también se acerquen a ese peso, produciendo desconcierto.

El tamaño es otro indicativo fiable, pues las blancas están alrededor de 25 mm. mientras que las medias blancas suelen acercarse a los 20 mm. Pero esta característica se vuelve inútil si no tenemos la pieza, por ejemplo en caso de compra online.

Y, por último, las blancas pueden llegar a confundirse con los maravedíes de Enrique IV, pues ambas emisiones tienen un peso y tamaño similares, además de compartir armas y unas leyendas muy parecidas. No obstante, los maravedíes siempre tiene la orla interna circular mientras que la orla de las blancas está adornada por seis lóbulos.

Blanca de Juan II de Coruña

Blanca de Enrique III de Sevilla

Blanca de Enrique IV de Burgos

Media blanca de Enrique III de Sevilla

Maravedí de Enrique IV de Murcia

Como conclusión, si prestamos atención a ciertos detalles podemos llegar a identificar muchas piezas a pesar del mal estado en el que se encuentren. Por muy deteriorada que se encuentre una pieza, casi siempre es posible su catalogación.

La numismática no sólo consiste en coleccionar o atesorar monedas, el estudio y análisis de las mismas es aún más importante y gratificante.

11 Comentarios

  1. Óscar 3 meses hace

    Excelentísimo trabajo, gracias Adolfo.

    • MANUEL MARTIN MESA 3 meses hace

      Buen trabajo y una buena representación

  2. Gabriel 3 meses hace

    Magnifico, como usual.

  3. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 3 meses hace

    En este caso yo no tengo más mérito que el de haber pedido a Yeray que me dejase publicar su artículo. El es el autor y quien ha dejado la maquetación tan bonita ha sido Milena :-)

    Saludos,
    Adolfo

  4. Juan Jesús Rubio 3 meses hace

    Pedazo de artículo, muy instructivo y divulgativo, mi más sincera enhorabuena al redactor. De verdad que es un placer encontrarse artículos tan interesantes y bien trabajados.

  5. Francisco 3 meses hace

    Hola, buenos días. interesante artículo. ¿dónde se podrían conseguir este tipo de monedas, y como saber si son auténticas? ¿se pueden llevar a algún sitio para determinar si la moneda es auténtica? me han interesado tanto la moneda medieval como las romanas, pero nunca me he decidido porque aparte de no saber dónde poder adquirirlas, ante la duda de no saber a ciencia cierta si son auténticas. un saludo.

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 3 meses hace

      Yo te recomiendo que eches un vistazo a las subastas. Tienes monedas medievales, romanas o lo que quieras que te las vende un profesional y con factura, así que tienes una buena garantía. Puedes dormir muy tranquilo si compras monedas así. A día de hoy hay muchísimas subastas todos los meses en España que venden monedas de todos los precios. Yo las suelo comentar en el blog, así que a poco que lo sigas puedes ver un montón de ellas.

      También puedes pasarte por aquí para ver los principios básicos a la hora de comprar monedas de manera privada: http://blognumismatico.com/guia-para-comprar-monedas/

      Saludos,
      Adolfo

  6. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 3 meses hace

    Por cierto, en Facebook ha habido varios comentarios sobre un dinero de Fernando II de León a partir de esta entrada: https://www.facebook.com/aruizcalleja/posts/2580823005303084

    Saludos,
    Adolfo

    • francisco 3 meses hace

      Hola, muchas gracias por la respuesta. un saludo.

  7. Agustín Sierra Palacios 3 meses hace

    Interesante trabajo y muy bonitas monedas

  8. borjaanimal 3 meses hace

    Pues siento discrepar pero no es tan bueno. Hay muchos errores porque no está actualizado con los últimos estudios y también incompleto. Hay que actualizarse y no incurrir en errores pasados.

    – Estas monedas de Alfonso X están mal nombradas. El pepión y el maravedí prieto, ambos, se llaman ‘dinero prieto’. Falta la meaja del dinero prieto de 1270. El pepión de Fernando IV se llama ‘dinero’ a secas. Y falta decir que la leyenda puede ser F REGIS. Éstos también tienen meajas sin leyendas.

    – En el dinero noven faltan los de Juan I y Enrique III que también labraron este tipo de moneda.

    – En los cornados de busto de frente falta el de Alfonso XI de Ávila. Luego el cornado de Enrique II de Toledo, no es de ese Enrique, es de Enrique III. Y faltarían los cornados de Enrique II que tiene dos emisiones, de 1369 y 1373.

    – Faltan los medios maravedís y las medias blancas de Enrique IV.

    Saludos!

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*