Mi viaje numismático por Argentina y Bolivia

Mi viaje numismático por Argentina y Bolivia

De los últimos cinco años ha habido cuatro en los que he pasado al menos un mes en Sudamérica. Está claro que es una región que me encanta y en la que me siento como en casa. Este año me he planteado un viaje siguiendo el Camino Real, pasando así por varias ciudades históricas con una gran importancia tanto en época colonial como en el periodo de la Independencia. Mi viaje histórico se vio complementado con una excelente gastronomía (buen vino y una carne inmejorable) y unos paisajes dignos de admirar. También he hecho algo que hasta ahora no había hecho al viajar: contactar con coleccionistas y asociaciones para pasar un buen rato con ellos y aprender de ellos.

En esta entrada os comento mi experiencia numismática. Divido esta experiencia por ciudades. No son todas por las que he pasado ni todas por las que he intentado contactar con coleccionistas. En Tarija o en Salta he intentado contactar a las asociaciones numismáticas pero no he tenido éxito (aunque en Salta vi algunas monedas expuestas en su Cabildo). En Cochabamba sí que pude contactar con el Círculo Numismático pero no pude encontrar tiempo para acercarme a esa ciudad. Por otra parte, ya os comenté mi experiencia en Potosí en esta entrada y en esta otra.

BUENOS AIRES (ARGENTINA)

En Buenos Aires visité el Museo del Banco de la Provincia, donde grabé el vídeo que está a continuación. También visité el Museo Histórico y Numismático «Héctor Carlos Janson», pero en él tuve peor suerte. Lo primero porque no me dejaron grabar un vídeo; lo segundo porque estaban montando la sala de exposiciones temporales para una exposición que se inauguraba la semana siguiente. En este segundo museo hay algunas monedas y billetes realmente interesantes. Como siempre, me fijo sobre todo en las monedas locales de los primeros años tras la independencia, pues es el periodo que más me atrae y donde se encuentran más rarezas. Este periodo está muy bien representado, así como el de los billetes de bancos locales. Sin duda la pieza que más me sorprendió fue la onza de la Rioja con el retrato de Rosas, pues es el único ejemplar que he visto de esa mítica moneda.

También me pasé por el Cabildo de Buenos Aires, donde hay expuestas un par de piezas buenísimas del mítico duro argentino de 1813. Otro tema «menor» fue que  di una vuelta por el Mercado que se organiza los domingos en San Telmo. Hay algunos puestos de monedas, pero no vi ninguna pieza relevante por allí. Mucho mejor aprovechar ese paseo dominical para ver antigüedades o comerse un alfajor.

Otra experiencia extraordinaria que tuve fue asistir a una reunión organizada por el Instituto Numismático Avellaneda. Se trataba de una reunión en la que participaban tres centros, el de Avellaneda, el Centro Numismático de Buenos Aires y el Centro Filatélico y Numismático Ituziangó. También había miembros del grupo Adventus, de numismática antigua. El centro de Buenos Aires es el más antiguo de Argentina, pues lleva funcionando desde 1968. Los otros dos son de reciente creación. El de Avellaneda está formado por gente joven y muy dispuesta, mientras que el grupo Adventus es un colectivo que aúna a los pocos coleccionistas, estudiosos y divulgadores de numismática antigua que hay en Argentina. Os recomiendo a todos que leáis los artículos de su web, y a los que vivan en Buenos Aires que acudan a la exposición que están organizando en el Museo del Banco de la Provincia sobre «Mitología en las monedas de Grecia y Roma«.

Quedé con Alberto y con Diego (dos miembros del Instituto Numismático Avellaneda) en Buenos Aires y ellos me condujeron al lugar donde se realizaba la actividad.  Resultaba ser un centro cívico local, donde también se encontraba una biblioteca y una exposición de animales taxidermizados. Así que en un lugar tan curioso es donde se encontraban reunidos varias decenas de aficionados a la numismática. Había más gente de la que me he encontrado en las últimas convenciones madrileñas a las que he asistido. Allí había varias mesas donde los coleccionistas intercambiaban monedas a placer; tampoco faltaban comerciantes que ofrecían su género y gente que charlaba de temas diversos.

Numismática Avellaneda

En esa charla pude conocer a un montón de aficionados y miembros de las asociaciones. Entre muchos otros, estuve un rato hablando con Brian Conde (aquí podéis leer lo que él publicó ese día), con Roberto Federigo y Gabriela Castro -el director del Instituto Numismático Avellaneda y su mujer-, y con Ulises Gardoni, Alejandro Gutiérrez y Gerardo Blasco, miembros de Adventus. Los de Adventus me regalaron una taza con el logo de su asociación (imagen). Los de Avellaneda me regalaron seis números de «El Óbolo», su revista (imagen). Además, me dieron 14 «billetes» diseñados por ellos mismos que entregan a los miembros que asisten a cada convención. La intención es que los miembros coleccionen dichos «billetes» y así se motiven a asistir a los eventos. ¡Me pareció una idea extraordinaria!

Se organizaron dos ponencias. La primera de ellas versaba sobre errores en la numismática argentina. En ella, Germán Stock (presidente del Centro Numismático de Ituziangó) nos explicó con pizarra y tiza cómo se forman los errores numismáticos. Estaba realmente bien explicado; no conozco a Germán pero yo diría que es ingeniero mecánico. La segunda ponencia la dieron Miguel Morucci y Andrés D’anuncio, del Centro Numismático de Buenos Aires. Hablaron sobre las fichas de pago privado en Argentina, proponiendo una clasificación de ellas y explicando cómo se utilizaban. Me pareció una charla espectacular, no solo por el vasto conocimiento de los ponentes en un ámbito que ahora está empezando a ser estudiado, sino por su forma de transmitir el entusiasmo sobre esas fichas. A mí la exonumia no me había llamado la atención hasta entonces, pero gracias a Miguel y a Andrés he podido ver cómo entendiendo esas fichas podemos acercarnos mucho a la realidad laboral de un país en una época determinada. Pronto publicarán un libro al respecto. Aquí os dejo más imágenes del evento.

Numismática argentina

Adventus numismática

En Argentina me encontré con una forma de coleccionar totalmente distinta a la que tenemos en Europa. En Argentina (y, por extensión, en otros países de Sudamérica) están bastante aislados en lo que respecta a los núcleos del mercado numismático. Estos núcleos se concentran en EEUU, Europa y, últimamente, Asia. En Sudamérica no llegan muchas monedas ni hay muchos comerciantes potentes que las muevan. Los portes son un problema muy grande porque muchas cartas «se pierden». Sin embargo, me he encontrado a muchísimos aficionados jóvenes con ganas de coleccionar y de estudiar las monedas. Estos jóvenes aficionados han hecho resurgir las asociaciones numismáticas, que estaban totalmente de capa caída hace pocos años. Ahora hay mucha actividad y nuevas asociaciones. Tanto es así que solo en Buenos Aires hay 13 asociaciones activas, mientras que en toda Argentina se cuentan 34. Estas asociaciones se han federado en la Federación de Entidades Numismáticas Y Medallísticas Argentinas (FENYMA). Todo el mundo coincidía en que el ambiente es buenísimo. Son todo un ejemplo para Europa.

CÓRDOBA (ARGENTINA)

Córdoba es una de las ciudades con más historia de Argentina. Su centro histórico es realmente bonito. También tiene una gran importancia numismática, pues allí hubo una ceca estable entre 1815 y 1854. Al parecer, esta ceca se localizó en dos lugares: en el Colegio de Monserrat hasta 1844 y posteriormente en la antigua aduana, donde hoy está el Patio Olmos. Hoy en día no hay ninguna placa que la recuerde ni tampoco un museo numismático propiamente dicho.

No obstante, en la sede histórica del Banco Provincial de Córdoba se está forjando como un museo numismático. La sala elegida es preciosa. Impresionante. Entrar en ella es como teletransportarse a finales del siglo XIX. En esta sala se disponen varias vitrinas en las que se está montando una colección numismática que repasa la historia de la moneda circulante en la región. Actualmente la exposición es bastante deficiente: hay muchas monedas amontonadas, otras descolocadas, algunos periodos descritos de manera muy pobre… pero hay algunas piezas muy interesantes como un ensayo del famoso duro de 1815 y una buena cantidad de moneda cordobesa. Supongo que cuando se acabe de montar la colección sea verdaderamente interesante. Aquí os dejo unas fotos.

Otra colección que pude ver fue en el Museo de la Estancia Jesuítica de Jesús María (fotos). No me resultó muy interesante porque era una colección desordenada y sin ninguna temática concreta. Claro está que la temática del museo no tiene nada que ver con la numismática y que se agradece que haya una sala dedicada a este tema.

En Córdoba también charlé con dos coleccionistas. Un día quedé con David Álvarez para desayunar y estuvimos hablando un par de horas en una cafetería. No charlamos solo de numismática, pero sí que me explicó algunas cuestiones de la historia cordobesa y me dio unos buenos consejos turísticos. Luego estuvimos comentando las distintas formas de coleccionar entre América y Europa. Deseando estoy de que acabe de escribir su libro sobre el Camino Real.

El encuentro con el segundo coleccionista fue  más curioso por lo casual del mismo. Estaba jugando una partida al ajedrez en unas mesas que había en una plaza (yo no soy un buen jugador, pero siempre acepto una partida cuando tengo la ocasión), se me acercó Andrés Cutró (en la foto) y me preguntó que si era «Adolfo Calleja» (es curioso que todo el mundo recuerda más mi segundo apellido que el primero). Tras presentarnos y reconocernos ambos como amantes de la numismática y aficionados al ajedrez, nos pusimos a echar una partida. Jugamos dos y ganamos una cada uno, así que quedamos contentos. También hubo un poco de tiempo para que Andrés me comentase que colecciona moneda de plata y de cobre de época colonial. Fue muy interesante su apunte de cómo la moneda de cobre se veía influenciada por la tensión existente entre los dos grandes exportadores de cobre de aquella época: Suecia y Japón. De las minas de cobre suecas ya había oído hablar, pero no de las japonesas. Suena realmente interesante, así que tendré que ilustrarme al respecto.

Todos coinciden en que en Córdoba hay mucha afición a la numismática, sin duda debido a la ceca que hubo en el siglo XIX. De hecho, en la Provincia de Córdoba hay 9 asociaciones numismáticas. En dicha provincia -y más concretamente en Alta Gracia- celebraron este agosto las XXXIX Jornadas Nacionales de Numismática y Medallística. Se trata del principal encuentro numismático de Argentina del 2019 y uno de los más importantes de Sudamérica.

SAN MIGUEL DE TUCUMÁN (ARGENTINA)

Tucumán es una ciudad que recibe muy poco turismo internacional a pesar de su enorme importancia histórica. De hecho, allí se firmó la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata el 9 de julio de 1816. También se acuñaron algunas monedas provisionales durante los tumultuosos años posteriores a la independencia. En esta ciudad hay muchos museos interesantísimos. Entre ellos está el Museo Histórico Presidente Nicolás Avellaneda, donde se incluye una sala dedicada a la numismática (aquí os dejo unas fotos). En esa sala hay monedas muy variadas y, en algunas ocasiones, sin demasiado orden. Las que más me llamaron la atención fueron, como no, las piezas acuñadas en esa ciudad, que os las muestro en la foto.

En la Plaza San Martín (la antigua Plaza de Armas) me encontré un pequeño mercadillo con varios puestos de artesanía (foto). También había algún puesto de antigüedades y, entre ellos, dos puestos de numismática. Los comerciantes de los puestos numismáticos eran miembros del Centro Numismático de Tucumán. Por lo que me dijeron, se trataba de un centro muy pequeño pero con varios miembros activos. Ellos estaban allí más por divulgar la numismática que por ganar dinero con la venta de piezas. Eso sí: no paraban de acercarse curioso y aficionados que hacían pequeñas compras. Parece que el comercio no se les daba del todo mal tampoco.

Monedas Tucumán

Numismática Tucumán

Yo aproveché para comprar cuatro fichas de pagos privados (foto), obviamente influenciado por la charla que había escuchado en Buenos Aires unos días antes. Son fichas muy comunes y muy baratas. La primera es una ficha de esquila, usada hace décadas para que los jornaleros contasen la cantidad de ovejas que esquilaban. La segunda (en sentido horario) es una ficha de vendimia, usada de manera semejante pero para contabilizar los canastos de uvas que el jornalero llenaba. La tercera es una ficha de limoneros, que se usaba para que los jornaleros contasen la cantidad de canastos de limones que recogían; según me dijo quien me la vendió, en Tucumán se seguían usando estas fichas hasta hace 5 años (Tucumán es una de las principales regiones del mundo en lo que a producción de limones se refiere); la cuarta es una ficha de prostíbulo, que se usaban a principios del siglo XX para pagar los servicios de las prostitutas; es una ficha muy corriente, pero de las pocas en las que no se esconde que sea un prostíbulo con la imagen de una mujer, pues generalmente no era tan explícito (aquí un artículo sobre fichas de lumpanares argentinos).

Fichas Argentinas

TARIJA (BOLIVIA)

En Tarija (Bolivia) tuve un par de momentos que me gustaría comentaros. No tienen nada que ver con la numismática, pero seguramente a muchos os haga gracia el «off-topic«.

El primero ocurrió cuando estaba en un restaurante del centro de la ciudad y en la mesa de al lado me encuentro con el ex-presidente Jaime Paz Zamora. Ni corto ni perezoso, me acerqué para decirle que mi abuela se llama igual que él: Paz Zamora. Le hizo gracia la anécdota y luego charlamos un poco. Supongo que le parecería curioso que un turista español le reconociese. En la foto me tenéis con él.

El segundo fue cuando me comí unos cangrejos y unos misquinchos. Os los muestro en el vídeo. Ni qué decir tiene que en Tarija visité también unas bodegas y probé buen vino y buen singani.

LA PAZ (BOLIVIA)

En La Paz fui a la Feria Internacional del Libro buscando, ¿cómo no?, libros de numismática. No había casi nada, pero a base de buscar encontré. En un puesto me hice con el libro «Historia de la moneda en el Perú«, editado por el Banco Central de Reserva del Perú. Luego vi el puesto del Banco Central de Bolivia y allí me hice con los tres volúmenes del libro «Historia Monetaria de Bolivia«, editado por el mismo banco, por el módico precio de 10 bolivianos (1,25 euros). También compré en otro puesto la novela «Cuando vibraba la entraña de plata«, ambientada en el Potosí colonial. Quedé muy contento con mis adquisiciones.

 

Lo más curioso fue que estuve un rato hablando con el personal del puesto del Banco Central de Bolivia. Como no se acercaba mucha gente, y menos con curiosidad numismática, me pidieron hacerme una foto. Mi sorpresa es que a la semana siguiente me dijo Pamela (una coleccionista con quien quedé a comer un día) que había salido en el boletín de la Biblioteca del Banco Central de Bolivia. Aquí lo podéis ver, y veréis que también sale la foto de Oropeza.

 

 

 

En La Paz aproveché para conocer a varios coleccionistas. Justamente al primero que conocí fue a Daniel Oropeza, con quien llevaba años tratando por Facebook. Así que fue una suerte poder cenar con él (foto). También me presentaron a Pamela y a otros dos aficionados con quienes quedé para un café. Es curioso que uno de ellos tiene un apellido típicamente palentino y, efectivamente, tiene descendientes en el Cerrato. Todos ellos eran gente de muy buen trato con quienes da gusto charlar e intercambiar pareceres. Por su parte, Pamela me regaló la serie de monedas bolivianas sin circular junto con el billete de 5 bolivianos y un par de llaveros. Está todo en la foto, junto con los libros que adquirí.

Daniel Oropeza

Libros numismática bolivia

También asistí a dos reuniones de la Sociedad Numismática Boliviana. Me sentí más que bien aceptado. Es un gusto poder visitar una asociación y participar como uno más. Son un grupo acogedor donde los haya. Tal fue así que en la segunda reunión me dieron un documento donde me nombraron «invitado distinguido de la Sociedad Numismática Boliviana». En estas reuniones estaban organizando unas jornadas numismáticas que acontecerán en La Paz a principios de diciembre con las que buscan promover la numismática y federar a las asociaciones bolivianas, tal y como ocurre en Argentina. Allí conocí a varios coleccionistas, entre ellos a Raúl Tapia, a Jorge Aguirre y a Fernando Knaudt. De estos dos últimos tendréis noticias pronto porque me enseñaron sus colecciones de billetes, que son verdaderamente extraordinarias.

12 Comentarios

  1. Óscar 3 meses hace

    Extraordinaria entrada Adolfo… es un placer conocer mundo a través de tus ojos…

  2. Lanzarote 3 meses hace

    Esta entrada y tu blog son un magnífico nexo de unión entre ambos mundos hermanos. Estos últimos años, gracias a foros, facebook y el blog hemos podido conocer a muchos coleccionistas americanos. Cada vez estamos más cerca. Por cierto, peasos viajes te pegas…

  3. MEXICANWOLF 3 meses hace

    Si vienes a México ya no te vas a querer ir de regreso a España, espero que algún día vengas por acá. Saludos!!!

  4. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 3 meses hace

    Me alegro de que esté gustando esta entrada. La he escrito con mucho cariño :)

    …México está en la lista… Ya caerá!!

  5. Pedro Joaristi 3 meses hace

    Tu buen trabajo te ha abierto las puertas al mundo…muchísimas felicidades por un logro bien merecido..

  6. Bruno 3 meses hace

    Muy linda entrada. La realidad es como la describes. Mucha gente joven con ganas de coleccionar e ir un poco mas allá (hacer Numismática y estudiar la moneda). Pero es una región con dificultades (la moneda antigua esta en Europa/EUA, no hay comerciantes con gran cantidad de material y la logística de los envíos es complicada). De todo modos, se disfruta igual. Quizá la próxima nos crucemos. Saludos.

  7. Gregorio 3 meses hace

    Al igual que el amigo mexicano te esperamos en Colombia. Con gusto te presento en Bogotá y Medellín las asociaciones, los coleccionistas, museos y obviamente no te escaparás de una buena cena!
    Un saludo y me encantan tus entradas.

  8. Andres 3 meses hace

    Muy linda Entrada Adolfo, realmente una buena radiografia de como esta la numismatica por estas regiones. Un gusto haberte conocido personalmente.

  9. Alfredo Macìas Chàvez 3 meses hace

    México, te estas tardando.
    Tenemos varias ventajas, una de ellas es que no estamos tan lejos de USA

  10. Antonio 3 meses hace

    Que envidia (sana), de tus viajes y tus experiencias, Adolfo. Hay una cosa que me encanta de la numismática y es que cuando se encuentran 2 coleccionistas parece que se crea un vínculo especial entre ellos, cosa rara hoy en día. Sigo enganchado a tu blog, el «juego de tronos» de la numismática. Un abrazo

  11. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 3 meses hace

    Me alegro mucho de que os haya gustado esta entrada y de que los comentaristas habituales se vayan incorporando en esta nueva temporada :-)

    Marcos Guidi ha comentado esta entrada en Facebook para indicarme que hay publicado un reportaje sobre el Museo del Banco Central que está en Buenos Aires. Muy buen reportaje porque muestra las piezas más interesantes de la colección, algo que yo no pude grabar: https://www.facebook.com/watch/?v=489529434940184

    Saludos,
    Adolfo

  12. Antonio 2 meses hace

    Me ha encantado leer esta entrada las cual, además de entretenerme me ha enriquecido.
    Siento envidia sana del viaje que según lo narras, habrá sido todo una aventura combinando afición con el sentimiento del viajero al conocer lugares nuevos (comparto ambas aficiones).
    Por otro lado, comentarte que me atrae enormemente la moneda de Perú (ya leí el post de Potosí), por lo que tengo en mente poder visitar algún día este país y ya de paso, hacer un poco de turismo numismático.
    Gracias por esta entrada!
    Saludos

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