Un soberano del Douro con procedencia inventada

Un soberano del Douro con procedencia inventada

Un lector del blog me envía el siguiente correo, con enlaces y todo. Creo que la historia sobre el soberano que compró, supuestamente proveniente del Douro, es bastante didáctica. A quienes quieran conocer la historia del barco y del saqueo de su pecio les recomiendo que lean este estupendo artículo.

Buenos Días Adolfo

Pues te cuento mi caso, que no es otro que el viejo “Timando con las fichas de las subastas”, pero más evolucionado y trabajado.

Allá por el 2008, quise hacerme con una pieza del naufragio del RMS Douro, cuya carga subastó Spink en 1996. Brevemente, un barco inglés con carga de oro (casi todo en lingotes y en monedas de soberanos) naufragado frente a Galicia en 1882 y saqueado en 1995 ante la pasividad de España. Así que me metí en Ebay. Estuve rebuscando y vi una moneda que me llamó la atención, económica y con la ficha de la subasta a modo de certificado. Yo de moneda inglesa ni idea la verdad, pero traté de hacer los deberes. La mayoría de las monedas del Douro estaban en SC porque el vapor trasladaba remesas de bancos que las acapararon nada más acuñarse, sin embargo, la de este vendedor había circulado un buen rato. Comparé precios y vi que esta moneda era más cara que piezas de la época en similares estados de conservación. Conclusión: Estaba más barata que otras del dicho naufragio, aunque sin ser un chollo, pero más cara que las de esa época por el plus de su origen. Todo correcto y a mí no me importaba la conservación.

Portada del catálogo de la subasta

Lo que finalmente inclinó la balanza fue la ficha de la subasta. Yo no había visto nunca una ficha, pero eso parecía serlo: Datos de la subasta, del lote y de la moneda (aunque sin foto, pues eran otros tiempos) y un breve resumen de la historia del barco por detrás (se ve en las imágenes). Cierto que parecía recortada a mano, pero supuse que ahí vendrían los datos del comprador y que querría evitar que anduviesen por ahí, normal. Compré, pagué y recibí todo.

Tiempo después logré hacerme con un catálogo de la subasta del cargamento del Douro (imagen). Me fue muy útil e interesante, pues traía datos históricos del barco y su rescate. Lo malo fue cuando lo comparé con la ficha de mi moneda, pues el lote no coincidía. Por un lado, en la ficha ponía IN pero en el catálogo X y, por otro lado, el lote número 175 correspondía a una moneda brasileña (el barco hizo escala en Río de Janeiro). Me quedé noqueado, pero me auto-engañé pensando que igual en vez del lote era el número de pujador, que habría un cambio de última hora o qué sé yo. La cuestión es que incluso se usó mi moneda en algún artículo sobre el naufragio y se expuso en alguna conferencia, junto a su “certificado”.

Pseudo ficha y anverso de la moneda

Hace unas semanas me tomé en serio el asunto de su autenticidad. Indagué sobre los soberanos y ahí vino el segundo palo la moneda no coincidía con la descripción de la supuesta ficha. La ceca no era Londres, si no Sídney… derrota por K.O.

Luego ya, revisando el catálogo con calma vi que había ejemplares con el mismo diseño, año y ceca que provenían del pecio, pero dudo mucho que mi pieza venga de ahí. Pesa 7,94 gramos y parece auténtica, pero ya me da igual y no pienso perder el tiempo viendo si es una réplica de joyería. Simplemente la guardo como reserva de oro y, obviamente, cuando la venda como lingotito y sin la pseudo-ficha, avisaré de las dudas que tengo y me aseguraré de que quien la compre sepa lo que compra, ya sabes que yo no estafo (soy tonto, lo sé, me lo dicen mucho).

Lote 175

Cierto que la subida del precio del oro ha minorado mi pérdida, pero esa misma subida va a hacer que ahora me resulte más caro adquirir una auténtica, así que me lo voy a pensar. Aparecen en subastas con cierta frecuencia (ejemplo). En mi defensa añadiré que tu blog aún no existía y que creí hacer las cosas bien. La verdad es que si hubiera tenido antes el catálogo no la habría comprado, pero era novicio.

Y termino con una anécdota relacionada con el blog, la única moneda española que se subastó entonces fue un 4 reales de Isabel II de 1863 (no se indica ceca) que estaba con otras piezas en una pulsera, iba todo junto.

Reverso de la pseudo ficha

3 Comentarios

  1. Pablo 2 semanas hace

    Excelente entrada Adolfo. Como bien dijiste en un post anterior, comprar la moneda tiene que ser el último paso después de haber estudiado mucho.Pero, ¿quien no se ha tirado a la piscina arriesgando por si lo que compraba era “una ganga”? como tú también has apuntado en el pasado…..

  2. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 2 semanas hace

    Gracias Pablo, me alegro de que te haya gustado :)

    Creo que es bastante pedagógica la entrada, tanto por los aspectos históricos como por los aspectos del coleccionismo. Pero el mérito no es mío.

    Saludos,
    Adolfo

  3. Jose A. 1 semana hace

    Muy interesante y didáctica, me gustan los artículos que escribes basados en experiencias reales, nos sirven a todos para aprender. Un saludo.

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