Sólido de Basilio I y Constantino, Constantinopla

Sólido de Basilio I y Constantino, Constantinopla

Solido BasilioI

Periodo: Edad Media

País: Imperio Bizantino

Ceca: Constantinopla

Denominación: Sólido

Calidad: S/C

Peso: 4.35 g.

Casa de subastas:  Áureo & Calicó

Fecha: 23 de mayo de 2019

Precio de salida: 1800 euros

Apunte histórico

Pocos personajes históricos han conseguido un ascenso social tan amplio como Basilio I. Probablemente sea el mayor trepa de la historia.

Basilio nació en Charioupolis (Thema de Macedonia, actualmente Turquía). Su familia no eran más que unos campesinos cautivos del príncipe búlgaro Krum. De allí se escaparon y, de alguna manera, Basilio acabó entrando como paje de Teofilitzes, que era pariente del césar Bardas. Allí se ganó los favores de unos y otros, consiguiendo los favores de una rica viuda que le dejó una buena fortuna.

Siendo ya una persona adinerada se ganó la amistad del mismísimo Emperador Miguel III, quien se fijó en él por ser un gran domador de caballos y por haber ganado un combate al entonces campeón de lucha búlgaro. Viendo que Basilio lidiaba tan bien con las viudas como con los caballos y los luchadores, Miguel III le nombró miembro de la corte. Un miembro muy destacado. Tanto fue así que le pidió en el 865 que se divorciase de su mujer y se casase con Eudoxia Ingerina, que era la amante favorita de Miguel. De esa forma, Miguel se aseguraba tener cerca a Eudoxia sin que su mujer le diese mucho la lata.

Una biografía como esta necesita sangre. ¿No creéis? Pues ahora viene.

Resulta que en el año 866 Basilio convenció a Miguel de que el césar Bardas se quería hacer con el control del Imperio. Así que Miguel dio el visto bueno para que Basilio le matase. Y así lo hizo en abril de ese mismo año. Días después Miguel fue nombrado césar y al mes co-emperador del Imperio Bizantino. Nada mal para alguien que nació siendo un campesino. Pero al año siguiente Basilio notó que Miguel III empezó a llevarse demasiado bien con otro cortesano, llamado Basiliskianos. Esto amenazaba la posición de poder que tanto esfuerzo le había costado lograr, así que planeó el asesinato tanto de Miguel como de Basiliskianos. Para ello hizo una jugada clásica: tras un banquete ambos acabaron borrachos como cubas y Basilio se les acercó con un pequeño grupo de hombres para pasarles por la espada. Así consiguió quedarse él solo como emperador de Bizancio. Comenzaba así la dinastía Macedónica.

Como no podía ser de otra manera, Basilio nombró sucesor a su hijo primogénito hijo del primer matrimonio, Constantino. Ahí le vemos representado en esta moneda que muestra en su reverso a padre y a hijo. Esta representación es muy importante para quien quiere crear una dinastía: no solo hay que dejar claro quién es el emperador, sino quién será el siguiente. Ahora bien, Basilio tuvo la desgracia de ver morir a su hijo primogénito, a quien tanto quería. Por eso no tuvo más remedio que nombrar como descendiente al primogénito de su segunda esposa: León. Para él fue una enorme desgracia por el odio que sentía a este muchacho. La razón es que, como todo el mundo sabía, León no era hijo de Basilio sino de Miguel. Y lo mismo pasaba con el segundo hijo de Eudoxia, Esteban I, que acabó siendo Patriarca de Constantinopla. Fue curioso el destino con el tal Basilio I: de la nada llegó a Emperador de Bizancio y creó una dinastía que no hizo sino transportar los genes de la dinastía anterior.

Apunte de mercado

La moneda bizantina no es muy seguida ni muy buscada en España, quizá por el desconocimiento generalizado de la historia del Imperio Bizantino. Prueba de ello es que hay pocas piezas bizantinas de alta calidad o de gran rareza en las subastas españolas (no digamos nada en las convenciones) y yo no recuerdo que se haya subastado en nuestro país ninguna colección relevante que describa este periodo. Sin embargo, son monedas muy abundantes, con una gran trascendencia histórica, con un precio muy moderado y que se venden razonablemente bien en cualquier lugar del mundo. Yo nunca me he puesto con ellas, pero a quien le llame la atención la historia de Bizancio creo que haría bien en centrar su colección en esta serie.

Por parte de la moneda en subasta, es una pieza bastante común en calidades medias. Ahora bien, en una calidad tan alta como la que aquí se presenta resulta una moneda rara. O al menos escasa, pues tampoco cuesta demasiado encontrar precios de referencia. Podemos fijarnos en este ejemplar, rematado en $4.900 en 2018 o este otro rematado en 5.250 CHF en 2011. Así pues, tenemos que el precio de remate bien puede rondar los 5.000 euros. Puede parecer mucho, pero no lo es tanto si lo comparamos con los oros de Roma en esa calidad.

Sobre la subasta

Áureo & Calicó vuelve a la carga con una nueva subasta. Yo diría que esta es una «subasta menor» para esta casa, en el sentido de que no presenta una colección que vaya a servir de referencia durante los próximos años (que viene a ser lo normal en esta casa). La subasta es doble: en sala y por correo. Ambas subastas dan un repaso a la historia de la numismática y están cargadas de piezas que seguro que gustan mucho a los coleccionistas medios.

De la subasta en sala me gustaría subrayar el periodo de la numismática medieval, tanto el Imperio Bizantino como la moneda árabe y los reinos cristianos. No son periodos que presenten grandes piezones pero creo que están muy cuidados. Cualquier aficionado los disfrutará. Valgan como ejemplos el sólido que he comentado en esta entrada, el precioso novén de Coruña de Alfonso X o esta rara moneda del Condado de Osona. En el resto de la subasta hay monedas que despuntan pero sin que haya una serie concreta que destaque especialmente. Quizá los que más me hayan gustado han sido los tres redondos de Potosí y el cuatro cruzados lisboeta de tiempos de Felipe IV. También se puede ver que muchas de las mejores piezas de esta subasta han aparecido anteriormente en la misma casa, algo bastante normal en este tipo de subastas.

Un último apunte, que no tiene nada que ver con esta subasta pero sí con Áureo & Calicó, es que se ha publicado una entrevista que ha hecho Pablo Núñez al equipo de esta casa sobre la colección Trastámara. Resulta interesante la entrevista.

En Imperio Numismático están comentando esta subasta.

Descripción del vendedor

Basilio I y Constantino VII (869-879). Constantinopla. Sólido. (Ratto 1858) (S. 1704). Anv.: IhS XPS R X R NANTI M . Cristo nimbado entronizado de frente, levantando la diestra en bendición y sosteniendo libro. Rev.: bASILIOS T CO S A ’ AV ’ b’. Bustos coronados de frente de Basilio y Constantino, sosteniendo gran cruz patriarcal entre ambos. 4,35 g. Bellísima. Rara así. S/C. Est. 2500

Fuente

 

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