“Caras de rata” en otros módulos

“Caras de rata” en otros módulos

Este texto, de mi autoría, fue publicado originalmente en la revista Detección & Monedas.

En un artículo publicado el mes pasado hablábamos de las onzas caras de rata. Son monedas de 8 escudos cuyo diseño debemos al ínclito grabador Tomás Francisco Prieto. Se acuñaron en cinco cecas americanas (México, Lima, Santa Fe de Nuevo Reino, Santiago y Guatemala) entre 1762 y 1772. Además, se acuñaron rarísimos ejemplares en Madrid y Sevilla en 1762.

Casi siempre que hablamos de caras de rata nos solemos referir a las monedas de 8 escudos. Sin embargo, lo cierto es que también se acuñaron con el mismo diseño el resto de módulos áureos: 4 escudos, 2 escudos, 1 escudo y medio escudo. A pesar de que en estos módulos menores suelen presentar ejemplares más raros que las onzas, su precio es bastante menor porque tienen mucha menos salida comercial. Además, suelen presentarse en peor estado puesto que circularon más.

En el presente artículo pretendo repasar estos módulos más pequeños de caras de rata. Por lo general son menos conocidos porque los coleccionistas no suelen prestarles tanta atención. No obstante, creo que son igual de interesantes y, en algunos casos, una buena oportunidad para que los coleccionistas no tan pudientes puedan hacerse con este bonito diseño. El repaso lo haré por tipos y lo ilustraré con monedas provenientes de la casa Áureo & Calicó (a quienes vuelvo a agradecer su disposición).

 

MADRID

Además de las rarísimas onzas de 1762, en Madrid se acuñaron medias onzas exclusivamente en el año 1761, siendo los ensayadores JP (Figura 1). Se trata de una moneda rarísima, pues solo se conocen cuatro ejemplares de la misma.

 

Esto contrasta con los medios escudos (también conocidos como “durillos”), que se acuñaron en grandísimas cantidades. A estas pequeñas monedas de oro no se les suele denominar “caras de rata”. Seguramente esto se deba a que son monedas muy corrientes a las que un coleccionista medio puede acceder incluso en altas calidades si cuenta con la paciencia que a todo coleccionista se le supone. Digamos que hoy en día se llama “caras de rata” a monedas de alta alcurnia, raras y caras a las que solo pueden acceder quienes estén dispuestos a pagar miles de euros por un ejemplar. Quizá por eso quede mal denominar con el mismo adjetivo a los humildes durillos. No obstante, yo creo que los medios escudos merecen esa misma denominación puesto que su diseño es el mismo que las piezas de módulo más grande.

 

Figura 1. 4 Escudos Madrid 1761

Figura 2. medio Escudo Madrid 1759

En el caso de la ceca de Madrid se acuñaron medios escudos cara de rata de 1759 a 1771. Estos durillos pueden presentar tres tipos de ensayadores: J (1759), JP (1759-1765) y PJ (1765-1771). Estos tres tipos se pueden ver en las Figuras 2, 3 y 4 respectivamente. Hay que tener en cuenta que en el año 1765 se encuentran durillos con ensayadores JP y PJ. También es notorio que en el año 1759 hay cuatro tipos de durillos: dos con busto de Fernando VI (ensayadores JB y J) y otros dos con busto de Carlos III (ensayadores J y JP).

Figura 3. Medio Escudo Madrid 1760

Figura 4. medio Escudo Madrid 1766

Como dije anteriormente, estos durillos son muy comunes. Resultan asequibles para muchos bolsillos. Al ser fácilmente coleccionables son muchos los coleccionistas que buscan completar la colección por fechas e incluso se adentran en las variantes.

SEVILLA

De nuevo quisiera incluir los medios escudos sevillanos como monedas áureas con diseño cara de rata. En este caso vemos que en Sevilla se acuñaron una gran cantidad de durillos con este diseño entre 1759 y 1771. Pueden tener tres ensayadores distintos: JV (1759-1762), VC (1764-1767) y CF (1767-1771). Estos tres tipos se pueden ver en las Figuras 5, 6 y 7. Hay que tener en cuenta que no hay durillos sevillanos con fecha 1763 y que en 1767 se presentan dos parejas distintas de ensayadores: VC y CF.

Figura 5. Medio Escudo Sevilla 1760

Figura 6. Medio Escudo Sevilla 1764

Figura 7. Medio Escudo Sevilla 1771

El comentario anterior sobre el coleccionismo de durillos se puede extender a la ceca de Sevilla: se trata de monedas asequibles para un coleccionista medio y resulta fácil y divertido hacerse con ellas. Sin duda son una oportunidad para quienes quieran tener este curioso diseño en su colección.

MÉXICO

En la otra orilla del Atlántico no se acuñaron medios escudos entre 1762 y 1772. No obstante, el resto de módulos áureos fueron acuñados en México presentando el busto cara de rata.

Las medias onzas son casi siempre bastante más raras que las onzas y los caras de rata no son una excepción. En la ceca de México se acuñaron desde 1763 a 1771 y siempre con los ensayadores MF (Figura 8). Algunos catálogos citan ejemplares de 1762, pero no me consta que existan. Estas monedas son rarísimas, como muestra las poquísimas que aparecen en las principales colecciones. De hecho, los 8 ejemplares diferentes que se incluyeron en la colección Rudman (la colección de referencia en lo que a oro mexicano se refiere, subastada por Heritage en agosto de 2015) fue lo que más me sorprendió de dicha colección. Solo le faltaba el año 1771, que es un ejemplar único.

Al igual que en el caso de los 4 escudos, los 2 escudos cara de rata de México son piezas muy raras que, además, se suelen encontrar en peor estado que las onzas. En la mayoría de los casos los ejemplares se cuentan con los dedos de la mano. Se acuñaron de 1762 a 1771 y siempre con los ensayadores MF (Figura 9), al igual que las medias onzas. En la colección Rudman están todas las fechas.

Figura 8. 4 Escudos México 1767

Figura 9. 2 Escudos México 1765

Las monedas de 1 escudo caras de rata se acuñaron de 1762 a 1771 y, al igual que los 8 escudos, presentan dos parejas de ensayadores: MM (1762-1764) y MF (1765-1771). Estos se muestran en las Figuras 10 y 11. Los escudos caras de rata quizá sean algo más corrientes que los 2 y 4 escudos, pero desde luego que son más raros que las onzas. Tampoco se les puede pedir demasiada calidad, siendo un MBC+ lo máximo que pueden alcanzar estas piezas. Además, su acuñación suele ser algo floja. En la colección Rudman había un total de 8 ejemplares, faltando el de 1766 (del que nunca he visto ejemplares) y el de 1767 (Martí Hervera subastó uno en 2016).

Figura 10. 1 Escudo México 1763 MM

Figura 11. 1 Escudo México 1765 MF

LIMA

Al igual que en el caso de la ceca de México, en Lima se acuñaron caras de rata de módulos menores a la onza. Sin embargo, en esta ceca los ejemplares de estos módulos son muy difíciles de encontrar.

Las medias onzas de Lima caras de rata son tremendísimamente raras. De nuevo presentan todas JM como pareja de ensayadores aunque hay dos bustos diferentes. Lo que ocurre es que no se acuñaron todos los años y los catálogos no son muy fiables porque pueden aparecer nuevos ejemplares inéditos. Por ejemplo, los 4 escudos de 1767 los consideró Cayón inéditos en 2011 y luego apareció un segundo ejemplar en 2015.

 

El primer busto se acuñó entre 1763 y 1767. Yo solo tengo constancia de ejemplares de las fechas 1763 (Figura 12, subastado por Martí Hervera en febrero de 2016) y 1767. El segundo tipo se acuñó entre 1770 y 1772. La Figura 13 muestra el ejemplar de la Colección Caballero de las Yndias (Áureo & Calicó, 2009). De las fechas 1768 y 1769 no tengo constancia de que haya ejemplares. También hay que tener en cuenta que los 4 escudos de 1762 -a diferencia de los 8 escudos de ese mismo año-, que son rarísimas, presentan el busto con el toisón y no el cara de rata.

 

Los 2 escudos cara de rata de Lima (Figura 14) son tanto o más raros que los 4 escudos. Al igual que las medias onzas, se acuñaron entre 1763 y 1772, habiendo algunos años para los que no conozco ejemplares (1764, 1766, 1768 y 1771). También aparecen de vez en cuando nuevos ejemplares. Por ejemplo, Áureo & Calicó subastó en 2015 un ejemplar de 1772 considerado único e inédito. Los ensayadores vuelven a ser siempre JM. Si bien los bustos difieren ligeramente entre años, no se suele hacer distinción de los mismos.

 

Por último, la ceca de Lima acuñó monedas de 1 escudos cara de rata entre 1763 y 1771 con los ensayadores JM (Figura 15). De nuevo son piezas muy raras en las que no conozco ejemplares de todos los años. De hecho, no conozco unos cuantos: 1763, 1767, 1768, 1770 y 1771. En este caso la de 1772 es de busto propio y mucho más corriente. Siendo monedas tan raras es obvio que no se puede pedir mucha calidad, siendo MBC casi lo máximo que se puede encontrar. De nuevo no se suele hacer distinción entre los bustos.

Figura 12. 4 Escudos Lima 1763

Figura 13. 4 Escudos Lima 1770

Figura 14. 2 Escudos Lima 1769

Figura 15. 1 Escudo Lima 1769

SANTA FE DE NUEVO REINO

De nuevo estamos ante una ceca que no solo acuñó onzas caras de rata, sino también medias onzas y escudos en pequeñas cantidades y 2 escudos en una cantidad razonablemente amplia. Actualizo esta sección tras el comentario de Gregorio, un verdadero especialista en moneda colombiana.

 

Los 4 escudos de Santa Fe de Nuevo cara de rata tiene todos los ensayadores VJ. Yo solo conozco ejemplares de 1770 y 1771, siendo el mejor de ellos el de la Colección Caballero de las Yndias (Figura 16). Ni qué decir tiene que son monedas de extrema rareza que presentan todas ellas una extraña rectificación de cuño, pues la fecha es 1770/60. Hay autores que citan la fecha de 1769, pero yo no he visto ejemplares.

Figura 16. 4 Escudos Santa Fe 1770

Los 2 escudos cara de rata de Santa Fe de Nuevo Reino son relativamente corrientes si se comparan con los 2 escudos de otras cecas. Dentro de ellos hay fechas realmente raras pero en global se podría decir que presentan la misma rareza que los 8 escudos de esta misma ceca. Obviamente su precio es sensiblemente menor que en el caso de las onzas puesto que su demanda es mucho más pequeña.

Los 2 escudos se acuñaron entre 1762 y 1771. También presentan tres ensayadores distintos: JV (1762-1769), V (1769) y VJ (1770-1771), que se muestran en las Figuras 17, 18 y 19, respectivamente. A pesar de que esto es igual que en el caso de las onzas de esta misma ceca, el coleccionista debe tener en cuenta dos cuestiones importantes: la primera es que en 1762 también se acuñaron monedas de 2 escudos con busto de Fernando VI; la segunda es que los ejemplares de 2 escudos de 1769 V son tremendamente raros, a diferencia de las onzas donde son relativamente corrientes.

Figura 17. 2 Escudos Santa Fe 1762

Figura 18. 2 Escudos Santa Fe 1769

Figura 19. 2 Escudos Santa Fe 1770

Los escudos cara de rata de Santa Fe de Nuevo Reino son tremendamente raros. Hay autores que citan las fechas de 1763, 1767 y 1771, ambas con ensayadores JV. Yo solo conozco un ejemplar de 1767 subastado por Áureo & Calicó en el año 1998 (desgraciadamente no tengo fotografías del mismo) y otro de 1771 que apareció en la Colección El Dorado.

SANTIAGO

Si las onzas de Santiago caras de rata son raras, el resto de módulos se hicieron en una cantidad ínfima. En este caso se acuñaron, además de los 8 escudos, monedas de 4 escudos y de un escudo.

Por parte de las medias onzas yo solo conozco las fechas de 1763 y 1764/3, siendo la primera rarísima y la segunda extraodinariamente rara, pues solo he visto un ejemplar que subastó Áureo & Calicó en 1997. Estas piezas tienen el ensayador J (Figura 20). Además, Carlos Jara nos comenta la existencia de los 2 escudos de 1764 y, posiblemente, también de 1763, aunque no se ha podido confirmar ejemplares de esta última fecha.

Figura 20. 4 Escudos Santiago 1763

Figura 21. 1 Escudo Santiago 1766

En cuanto a los escudos, la rareza de estas monedas es tal que solo he localizado el ejemplar que apareció en la Colección Caballero de las Yndias: 1 escudo 1766 con ensayador A invertida (Figura 21). A pesar de que algunos catálogos referencian ejemplares de 1763 y 1764 con ensayador J, yo no he visto ninguno y Carlos Jara tampoco es considera que existan.

GUATEMALA

En época de Carlos III la ceca de Guatemala era una ceca muy aislada; modifico la descripción tras el comentario de Carlos Jara. Ya vimos las ínfimas acuñaciones de onzas que se realizaron en esta ceca entre 1762 y 1772. En el caso de las medias onzas caras de rata, la rareza es tal que solo se conoce un ejemplar que corresponde al año 1765 y una prueba en plata de 1770. No tengo fotografías, pero aparecen en el libro de Carlos Jara sobre la ceca de Guatemala. De 2 escudos se acuñaron ejemplares en los años 1765, 1768 y 1770, pero no se conoce ninguno que haya llegado a la actualidad. En cuanto a las monedas de un escudo, hay autores que citan los años 1765 y 1770, aunque Carlos Jara solo ha podido confirmar 1765.

11 Comentarios

  1. Gregorio 2 meses hace

    Muy apreciado Adolfo.

    Hago algunas precisiones en relación con las acuñaciones de las “caras de rata” de la ceca de Santafe de Bogota

    Módulo de 4 Escudos

    Se ha comprobado la existencia de sólo dos fechas. 1770 y 1771. Tengo ambas fechas en mi colección. También se vendieron ambas en la colección Eldorado en enero de este año (lotes # 11323 y 11324)

    Es posible que exista 1769 aunque no lo he podido comprobar.

    2 Escudos

    Existen todas la fechas desde 1762 a 1771. Como bien lo resaltas son, para Santafe de Bogotá, el tipo más común. Las dos más raras son 1769 ( en este año con ensayador V) y 1771. Todas ellas estaban en la colección Eldorado rematada en Agosto 2018

    1 Escudo.

    De lejos las más raras de la serie. He podido podido probar la existencia de sólo dos fechas. El año 1767 que se ve de cuando en cuando en subasta y el año 1771 cuyo único ejemplar conocido fue vendido en la subasta de la colección Eldorado en Agosto 2018 ( lote # 40012)

    Me interesa enormemente el dato que has recabado que en una subasta de Aureo del año 1998 se subastó un ejemplar fechado 1763. Me podría decir en qué venta y el número de lote por favor?

    Gregorio

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 2 meses hace

      Muchas gracias, Gregorio. Estaba esperando tu participación.

      Escribí este artículo hace ya año y medio. No lo actualicé tras la subasta de El Dorado, algo que probablemente debería haber hecho. Modifico el artículo con los datos que proporcionas.

      Sobre la moneda subastada en 1998 por Áureo & Calicó, es 1 escudo de 1767 (y no 1763); de nuevo es otra errata. Subasta 89, número 755 y remate en 200.000 pesetas. Pero no tengo fotos del ejemplar.

      Saludos,
      Adolfo

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 2 meses hace

      Por cierto, tremenda colección la que tienes que tener.

  2. Gregorio 2 meses hace

    Gracias Adolfo. Como dije la de 1 escudo de 1767 suele aparecer de cuando en cuando en las subastas, diría cada 3-4 años, por lo que calculo deben existir unas 5-10 monedas. Sigo a la búsqueda y confirmación de la existencia de la de 1763! De pronto algún lector de este blog puede ayudar…….
    Me haces mucho honor al hablar de mi colección fruto de muchas décadas de esfuerzo y dedicación. Gracias

  3. Carlos Jara 2 meses hace

    Buen artículo. Unas precisiones:
    – Para Guatemala, si se acuñaron los divisores en 1765, 1768 y 1770. Simplemente las cantidades fueron ínfimas y por eso no se conocen ejemplares.
    De estas, las piezas confirmadas (por mi) son 1 E 1765, 4 E 1765 (*), 1 Escudo 1770(*). Además se conoce una prueba en plata del 4 E 1770 (*). Cada una de estas piezas es única. Las que señalo con (*) están fotografiadas en mi libro sobre la ceca de Guatemala (1733-1773).
    – para Santiago, se acuñaron además el 2 E 1763 (del cual No he confirmado ejemplares) y el escudo 1764 (cuya imagen publiqué en mi libro sobre la ceca De Santiago 1743-1772).
    Cordial saludo.

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 2 meses hace

      Todo un honor poder contar con Carlos Jara como comentarista de este blog. Muchas gracias.

      Ya he actualizado la entrada.

      Saludos,
      Adolfo

      • Carlos Jara 2 meses hace

        De nada!
        Hace un tiempo he ido leyendo varias de tus entradas y las encuentro valiosas. Sin ser majadero (pero creo que bien vale la pena pues mucha gente te lee y aprende con tu blog), me permito repetir un par de comentarios:
        – en Guatemala se acuñaron todas las denominaciones en cada una de las fechas 1765, 1768 y 1770. Por ende es incorrecto señalar que “no se acuñaron 2 Escudos en este periodo”. Se acuñaron pero no se conocen ejemplares.
        – para Santiago, las piezas que se acuñaron son 2 E 1763 (desconocido hoy en día) y 1 escudo 1764 (el cual ilustro en mi libro).
        O sea los divisores para el periodo son 1 E 1764, 1766. 2 E 1763 (desconocido), 4 E 1763 y 1764.
        Ojalá nos podamos conocer pronto en persona. Saludos!

  4. J. Mir 2 meses hace

    Es muy interesante el tema de las monedas de las que se tiene conocimiento documental de su acuñación pero no nos ha llegado evidencia física. Creo que plantea algunos problemas interesantes, pero en todo caso si se está informado sobre su existencia se las puede estar esperando/buscando por lo que creo que hay más posibilidades de hallarlas.

    Pero dicho esto:

    ¿podemos esperar que su acuñación haya generado una variante identificable, de fecha en este caso, o podría ser que se hubiera realizado con cuños anteriores y por tanto que resulten indistinguibles?

    ¿Podría ser también que la documentación sea una declaración de intenciones y jamás se hubieran batido?

    ¿Sería posible que una determinada variante hoy desconocida sea producto de una descripción equivocada, de un numismático posiblemente, y esa errata arrastre una hipotética y falsa existencia?

    En fin seguro que podrían surgir más preguntas y no estoy poniendo en duda los comentarios anteriores sobre este caso, son reflexiones de carácter general que creo que deberían de estar presentes en situaciones así.

    • Carlos Jara 2 meses hace

      Buenas, interesante comentario. Responderé a continuación con mi opinión.
      – en el caso de ambas cecas que he comentado (Santiago de Chile y Guatemala), encontré la documentación que comprueba la acuñacion de las denominaciones en cuestión para las fechas señaladas. De hecho, mi motivación era precisamente poder establecer las tablas de acuñacioneas en base a la documentación y así “borrar” fechas inexistentes.
      – primer punto : se ha dado en muchas ocasiones en que, como mencionas, ”una determinada variante hoy desconocida” se incluya en la catalogación debido al error previo de algún numismatico. Caso conocido son la multitud de fechas inexistentes para los columnarios De Santiago de 8 R.
      – segundo punto: en este caso y para ambas cecas, la documentación no deja lugar a dudas y las piezas se acuñaron. Se cuenta con la información del feble resultante, o sea las piezas fueron contadas y pesadas luego de ser acuñadas.
      – podría darse el caso improbable que se hayan batido las piezas con cuños anteriores. Más en el caso de estas cecas me parece q no ocurrió así, debido a evidencia adicional. En particular en el caso de Santiago, se le mencionó al tallador en 1763 que su obligación era abrir todos los cuños para las 4 denominaciones de oro por lo que si hubiese acuñado con troqueles antiguos es muy probable que esto se mencionase en la documentación.

    • J. Mir 2 meses hace

      Muy interesante. En este último caso disponemos de una evidencia [casi] indudable, pero la fortaleza de las evidencias no siempre será tan incontestable, de modo que debería haber una gradación en la fiabilidad.

      Y dicho esto ¿deben incluirse esas piezas en los catálogos? Juro que no tengo una respuesta y evidentemente no me refiero a las monografias o estudios especializados en que por lo menos hay que dar cuenta de los datos disponibles.

  5. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 2 meses hace

    Sí, es realmente interesante.

    Solo quisiera apuntar que hay muchas “variantes” o “monedas raras” productos de errores de autores anteriores que se han prolongado durante muchas décadas. Es algo que Jarabo y Sanahuja indican muy bien en su libro. Por eso es importante que a la hora de hacer un catálogo haya un buen estudio de los ejemplares que se encuentran en el mercado (no hay que creerse que una pieza existe si no se ha visto ningún ejemplar) y hay que hacer un buen estudio documental, como el que ha hecho Carlos Jara.
    En los catálogos también hay que ser honesto: se puede indicar que hay autores que dijeron que una pieza existe pero que no se han encontrado ejemplares, así que se pone en duda; igualmente, se puede decir que la documentación de la ceca indica cierta cosa pero que no se encuentran ejemplares (o no hay ejemplares en manos públicas). Todo eso es información muy útil tanto para los coleccionistas como para los estudiosos.

    Saludos,
    Adolfo

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