Comentario a “El Poder en la Butxaca” de Rafael Company

Comentario a “El Poder en la Butxaca” de Rafael Company

 

En 2017 el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad organizó un ciclo sobre el Poder y la Propaganda. En ese ciclo hubo varias exposiciones, como una dedicada a las imágenes del poder y otra dedicada a la cartelística cubana revolucionaria. Como parte de este ciclo ha habido una publicación, escrita por el director del museo Rafael Company, (no os perdáis su comentario en esta misma entrada) titulada “El poder en la butxaca. Imatges del governants en les monedes d’espagya (s. XVIII – XXI)“.

Tras una pequeña reseña al ciclo de exposiciones y una introducción por parte de José María de Francisco Olmos, el libro contiene una amplia reflexión de 350 páginas sobre la representación del poder en las monedas españolas a partir del siglo XVIII. Creo que es una obra muy interesante porque ofrece una perspectiva distinta a la historia numismática. No se me ocurre ningún otro trabajo de esta longitud sobre el tema ni que llegue a este nivel de profundidad.

El trabajo va pasando por cada uno de los reinados y se va describiendo cómo y por qué se representaba el poder. Esto incluye tanto la representación de los monarcas como la heráldica y otros símbolos que contienen las monedas. Incluso se reflexiona sobre resellos subversivos (como aquí). El texto es muy divulgativo. Está al alcance de cualquier persona interesada, aunque sus conocimientos numismáticos sean totalmente nulos (pero no por ello deja de ser interesante a quienes quieran profundizar). Además, el texto se ilustra con una buena cantidad de monedas, cuadros, documentos históricos, blasones y otros objetos que relacionan a las monedas con otras representaciones del poder en cada época. Al final del libro se incluyen unos apéndices donde también se reflexiona sobre las representaciones en otros objetos (e.g. sellos), en otros países, en otras épocas e incluso en los cantos de las monedas. Todo ello sirve para ofrecer a todo el mundo una buena comprensión sobre el tema. Creo que es tremendamente didáctico.

Siendo un libro publicado por la Diputación de Valencia, a nadie le podrá extrañar que esté escrito y publicado en valenciano (no quisiera entrar en la polémica de si el valenciano es o no un idioma, ni si el texto original debería estar o no en valenciano). Ahora bien, el tomo incluye dos apéndices donde se incluye todo el texto en castellano y en inglés. Esto supone otras 300 páginas (150 para el castellano y otras tantas para el inglés) que garantizan que todo el que quiera leer esta obra pueda hacerlo.

Además de lo dicho, lo mejor del texto es su precio: 20 euros. Creo que es un precio casi simbólico para un tomo de 655 páginas de las que 380 son a todo color (las traducciones no lo son) y contienen unas imágenes exquisitas. Lo recomiendo especialmente a quienes estén comenzando a coleccionar monedas y les interese el tema pero todavía se abrumen con publicaciones más especializadas. Si les interesan las monedas de los Borbones y el Centenario de la Peseta (la mayoría de los coleccionistas empieza por ahí) creo que este libro les vendrá muy bien para contextualizar las monedas que tienen en las manos. Los coleccionistas más experimentados podrán disfrutar de una lectura sencilla y entretenida por un precio muy módico.

 

Finalmente, he de agradecer que Rafael Company citase explícitamente varios blogs consultados; otros los consultan pero se olvidan de cirtarlos en sus obras por ser literatura gris. Entre los citados se encuentra éste, así como Fuenterebollo, Historia de la Peseta, Isabel II Reina de las Españas y Obsidional.

 

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16 Comentarios

  1. Oscar 3 semanas hace

    Conmigo pierden un cliente…
    Está claro que al editarlo en Valenciano, quieren venderlo en esa zona… Es absurdo, sabiendo castellano, que el idioma principal no sea el propio de toda la nación…es una cuestión de sentido común…ya que, generalizando, limita las compras a aquellos que sólo saben valenciano.
    Otro cantar sería si el libro se hubiera editado en inglaterra…en inglés, o en Alemania, o en china…entonces lo hubiera comprado…
    Me da igual que lo traduzcan al castellano, penalizo este planteamiento con mi abstención en la compra de este libro. No puedo con los localismos estúpidos. Ellos mismos tiran piedras a su propio tejado.
    Por otro lado, que hagan los que les venga en gana, pues es su libro y sus ideas…pero desde aquí les digo, que no soy el único que piensa así.
    Por cierto, un libro editado en valenciano con el dinero de todos los españoles…sigan perjudicando al país y favoreciendo al hambre nacionalista de “cuatro lelos” (definición: pasmado, simple, bobo) que desean ante todo la ruptura de España…porque, no nos confundamos, estos localismos no benefician a nadie, ni a los propios que lo generan ni a nosotros.
    Si fuera el catálogo de monedas valencianas lo entendería perfectamente, pero un libro en el que tratan la historia de la moneda española… No, no…que se lo coman con patatas.

    ¿Os imaginas un catálogo de medallas inglesas de vernon publicado en inglaterra y en chino mandarín?… Lógicamente hay más chinos que valencianos… Tal vez este no sea el mejor ejemplo, porque venderían bastante más con este planteamiento.
    Me parece correcto que no desees opinar Adolfo sobre estas lindes menos numismáticas, pero entiende que otros sí lo hagamos.

    Desde aquí mi repulsa completa a este tipo de iniciativas localistas y a los políticos de turno que las inician…

  2. Oscar 3 semanas hace

    Debería haber una ley que imponga la escritura en castellano en primer orden, en todos aquellos trabajos financiados con dinero público…dinero que abonamos todos los españoles. Es así de simple. Si alguien no entiende este principio tan simple… Sería absurdo seguir discutiendo.

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 3 semanas hace

      Date cuenta de que la adminsitración que edita el libro es la Diputación de Valencia. Yo veo normal que fomenten los idiomas locales porque de otra forma desaparecerían en muy poco tiempo. En este caso, además, el castellanoparlante no se ve perjudicado porque en el mismo volumen tiene una traducción íntegra del texto.

      Por cierto, que otras instituciones públicas también fomentan el idioma local de manera todavía más absurda: yo tuve que adjuntar a mi tesis una traducción al castellano de ciertas partes del texto porque la Universidad de Valladolid así me lo obligaba.

      Saludos desde Jaipur,
      Adolfo

  3. Mallorca 3 semanas hace

    Puedo dar fe de la calidad de este trabajo y de la profesionalidad y del buen criterio de quien lo ha coordinado y redactado en parte, Rafael Company. Creo que el precio es un regalo y quien quiera tener un estudio sobre la representación del poder en la numismàtica (y no sólo en la numismàtica) hecho con un criterio excelente e incluso diría que hasta atrevido teniendo en cuenta el país en el que vivimos, con una mentalidad conservadora tan extendida, no debe perdérselo.

    No sé por qué me sigue sorprendiendo que todavía haya quien se escandalice y se coja rabietas porque se publique un libro, no íntegramente en el catalán de Valencia (yo tampoco voy a discutir con nadie si es catalán o valenciano), sino con esa lengua como preferente pero con espacio para el castellano. !Y yo que pensaba que aquella lengua era también española! Las lindezas que algunos todavía sueltan me recuerdan a tiempos pasados, a una mentalidad que se resiste a desaparecer y a un supremacismo rancio que luego atribuyen a otros pero no a sí mismos; luego se extrañan que los haya que quieran construirse una historia propia por su cuenta. Por cierto, los gastos de la Diputación de Valencia sólo las pagan los valencianos, quienes además contribuyen, y mucho, a la sostenibilidad de otras comunidades autónomas españolas.

    Cada uno es libre de comprar y de leer lo que le interese, pero cerrarse al conocimiento únicamente por prejuicios lingüísticos e incluso diría que étnicos es algo que me parece detestable y monstruoso.

    Mi más sincera enhorabuena a Rafael Company y al Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat por esta iniciativa. Y, Adolfo, lamento tener que alimentar este debate, pero no me podía quedar callado ante comentarios de esa calaña. Lo siento.

  4. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 3 semanas hace

    Dejamos el tema de antes ya cerrado.

    En el grupo de Facebook We Are Numismatics han hecho algunos apuntes interesantes: https://www.facebook.com/groups/wearenumismatics/permalink/1929451713765744/?comment_id=1929966310380951

    Por un lado, se indica que la maquetación no es muy buena. Puede ser. Es típico en estas publicaciones dar prioridad a que el coste sea bajo a que la presentación esa la ideal. Por eso, muchas veces la maquetación la hace el mismo autor, de forma que se ahorra el coste de un diseñador profesional y eso se reduce del precio al consumidor del libro. Probablemente haya sido el caso aquí.

    También me preguntan dónde comprar el libro. He visto que lo tienen en varias librerías online. Creo recordar (pero no estoy seguro) de que también lo distribuye la ANE.

    Un saludo,
    Adolfo

    • Mallorca 2 semanas hace

      Lo del gusto por la maquetación es algo absolutamente personal. A mí me gusta por lo visual que es. Prioriza que se vean bien los detalles de las monedas con fotografías de gran tamaño y buena resolución, lo cual se agradece. Y además en color. No le veo el más mínimo problema.

  5. Mallorca 2 semanas hace

    Lo del gusto por la maquetación es algo absolutamente personal. A mí me gusta por lo visual que es. Prioriza que se vean bien los detalles de las monedas con fotografías de gran tamaño y buena resolución, lo cual se agradece. Y además en color. No le veo el más mínimo problema.

  6. Mallorca 2 semanas hace

    Si tuviera que ponerle una pega sería la de no incluir en los créditos los datos de contacto de la entidad editora. Ello facilitaría el contacto para hacer pedidos o pedir información.

  7. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 2 semanas hace

    Me confirman desde la ANE que tienen el libro a la venta. Así que quizá la forma más sencilla sea hablar con ellos.

    Saludos,
    Adolfo

  8. Rafael 2 semanas hace

    Buenas noches. Soy Rafael Company, el autor de “El poder en la butxaca” y la persona que contactó con José Mª de Francisco Olmos (de la Universidad Complutense de Madrid) para que realizase una -magnífica- aportación al libro.

    Digo esto lo primero para que -con un propósito radicalmente alejado de los “atronadores” comentarios de “Óscar”- poner de relieve que hay gente que cree en la coexistencia de las culturas peninsulares desde el respeto. Negar la posibilidad de que un libro que hable de todas las monedas españolas esté escrito, originalmente, en una de las “lenguas españolas” -de acuerdo con la expresión utilizada en la Constitución de 1978- retrata al así opinante como a uno de aquellos “separadores” a los que, hace varias décadas, hacía referencia el escritor José Mª Pemán. Haberlos, haylos.

    Lo segundo que quiero poner de relieve es que nunca agradeceremos bastante a personas como Adolfo Ruiz Calleja su labor: creo que los blogs numismáticos en castellano tienen, en atención a su esfuerzo, una de las expresiones más interesantes y útiles, y opino además que el talante modesto y pedagógico de Adolfo permite el acercamiento al mundo de las monedas de gentes muy diversas.

    En tercer lugar debo agradecer tanto a Adolfo como a “Mallorca” sus referencias y comentarios al libro. La obra se redactó -y se ha editado cuidadosamente- para que los públicos lectores en inglés, en castellano y en la lengua común a Valencia, Baleares y Cataluña pudiesen acceder a una cantidad manejable de contenidos sobre emisiones numismáticas españolas (incluyendo América), concretamente las comprendidas entre el columnario de los dos mundos y los euros de Felipe VI. La redacción del libro no hubiera sido posible, en todo caso, sin las aportaciones de muchísimos autores de artículos y libros (que quedan reflejados en las referencias bibliográficas) y de blogs (también reseñados en “El poder en la butxaca”, como ha dicho Adolfo): todas estas personas contribuyen con sus ideas y reflexiones a que personas como yo puedan atreverse con un proyecto así. Y a que otras puedan abordar en el futuro retos parecidos o, incluso, mayores.

    También quisiera hablar de la maquetación: los autores de la misma cuentan con importantes premios de diseño a sus espaldas, y tuvieron muy presente el hecho de que, en bastantes ocasiones, los contenidos gráficos de los libros de numismática no están a la altura de la importancia de los textos. También aquí quisimos seguir los buenos caminos surcados por otras gentes y, en la medida posible, aportar novedades.

    El libro, para todos aquellos que puedan “soportar” el hecho de que esté en castellano en segundo lugar, se encuentra disponible en la librería y tienda del museo que ha realizado la edición: http://www.libreriadada.com

    Y casi un último apunte: el coleccionismo numismático, o la pulsión por adentrarse en el mundo de las monedas, acostumbra a forjar personalidades cuanto menos tolerantes. Lo digo porque, al fin y al cabo, no es nada raro encontrar coleccionistas de derechas que se dejan seducir por las creaciones de -por ejemplo- los primeros años de la Unión Soviética, o gentes de izquierda que recopilan pacientemente los duros de plata de un buen puñado de monarcas nada demócratas. O partícipes de los nacionalismos periféricos de España o de Francia interesándose por las acuñaciones del nacionalismo unitarista español o francés. Es lo maravilloso de entender las emisiones monetarias como lo que también son, amén de ser poseedoras de una dimensión socio-económica: un trozo imperecedero de la sociedad que las acuñó, donde se recogen buena serie de los valores impulsados por el poder en un contexto ideológico, y artístico, determinado.

    Voy concluyendo: si se siente pasión por la historia, por conocer las razones que están detrás de los retratos y símbolos de los gobernantes, todo lapso de tiempo de la producción monetaria, y todo régimen, son susceptibles de ser analizados con rigor y sin sectarismo. “Sine ira et studio”, se acostumbraba a decir. Y así se ha querido hacer desde el MuVIM, el Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat.

    Y una confesión final que viene a validar lo que se acaba de decir: no participo de ninguna manera de la reverencia hacia el franquismo; la dictadura de Franco, pues, no merece ninguna “laudatio” por mi parte. Dicho esto, creo que el tratamiento que reciben en “El poder en la butxaca” las monedas de dicho régimen es de todo menos sectario. Como decía Joan Fuster, uno de los grandes escritores valencianos en lengua catalana, “No hay cosa moralmente más saludable que poner en claro la parte de razón que nunca podremos arrebatar a nuestros enemigos” (“No hi ha cosa moralment més saludable que posar en clar la part de raó que mai no podrem arrabassar als nostres enemics”). Pues eso.

    Muchas gracias por vuestra paciencia.
    Rafael Company

    • Mallorca 2 semanas hace

      Totalmente de acuerdo con todas y cada una de las ideas que ha expresado Rafael. Yo no podría haberlo expresado mejor.

  9. J. Mir 2 semanas hace

    Procedo a encargarlo. Gracies.

  10. Carlos 2 semanas hace

    Gracias por informar donde adquirirlo. Encantado de poder leerlo en mi lengua materna pues no abundan este tipo de obras en valenciano. Gracias al autor y sobretodo gracias a Adolfo por la gran labor que realizas con este magnífico blog. Salut.

  11. Jaume 1 semana hace

    Parece un muy buen ejemplar, felicidades al autor y aunque yo soy más de los libros digitales siempre es bueno tener recursos escritos.

  12. Rafael 4 días hace

    Muchas gracias a las personas que, con sus comentarios, ubican el debate sobre este libro donde debe estar.
    Se me olvidó decir que el volumen incluye algunas páginas, de contenido fundamentalmente visual y situadas al final de cada capítulo, donde se tratan temáticas que “se desvían” del discurso cronológico. Estas páginas funcionan como una especie de pequeños apéndices parciales.
    De nuevo, muchas gracias.
    Rafael Company

  13. Oscar 2 días hace

    Respeto enormemente la diversidad de lenguas, no entendamos las “cosas” de una forma exclusiva. Los dialectos y lenguas de la península son parte de la riqueza española…el problema surge cuando estas lenguas se posicionan de una manera que perjudica a la lengua que se habla en todo el territorio español (es decir, el castellano) por culpa de unos ideales políticos determinados.

    Es de cajón que si en una Diputación, se lleva a cabo la edición de un catálogo, y esa diputación recibe dinero de todos los españoles, es mejor deferencia hacia los mismos, publicar un libro en castellano, más si cabe, porque la traducción física al castellano del mismo habrá supuesto mayor desembolso, y mas si cabe cuando la temática del mismo versa sobre la historia de las monedas españolas (ésto también es de sentido común)
    Vivimos en España y la lengua oficial es el castellano. La traducción del libro no debiera ser en castellano y en inglés, si no en valenciano y en inglés..y así se contribuiría también al enriquecimiento del Valenciano con este tipo de iniciativas y por supuesto también, valga la redundancia al enriquecimiento de la cultura española. Y si no entendemos ésto, mal vamos…
    Así empezó Cataluña, con estas prácticas que en princupio parece que no perjudican y ahora te denuncian por poner el título de tu negocio en castellano. Todas las demas interpretaciones a mis comentarios están fuera de lugar.

    Los comentarios “atronadores” que dices expongo, son comentarios simplemente objetivos y en defensa de mi país… una nación, que poco a poco, por culpa de las embajadas catalanas, las televisiones independentistas, y el maltrato hacia la lengua castellana y hacia todo lo que “sea español” se va cada vez mas al “carajo”.
    Dicho ésto, y distingamos las cosas, defiendo este tipo de iniciativas ajenas a los intereses partidistas de 4 ” jefazos”.

    Cuando hablamos de respeto tenemos que cundir con ejemplo. Estoy completamente de acuerdo contigo, en que el amor por la historia no tiene nada que ver con la posición “política” de cada uno. Hay coleccionistas de medallas y monedas del Reich y no por ello tienen que ser nazis…El propio Napoleón fue un dictador en su época y a nadie se le ocurre quitar estatuas del mismo como hacen aquí con Franco y los que estaban en el bando nacional. Sin embargo, con lo referente al comunismo…eso es intocable.
    En esta misma estúpida dinámica ejercida por los partidos menos conservadores, podríamos también cargarnos el centenario de la peseta, y borrar de la faz de la tierra el busto de Franco de todas las monedas.
    El arte es una cosa y la historia y las conductas otras.
    Para que no se vuelva a repetir la historia, debemos saber de ella, y la mejor forma es no olvidarla. Eliminando las historia y los elementos que la representan no es el mejor camino.
    La guerra civil español se forjo por el choque de dos bandos e ideales… En ambos bandos se realizaron actos atroces. Así que tan malos fueron unos como otros…así que dejemos a los muertos en paz…
    Yo tampoco comparto los ideales franquistas, pero mucho menos los comunistas…y sé que España está compuesta por muchos colores…y también sé que llevar la defensa de tu bandera o de tu lengua se cofunde con ser facha.
    Solo pido respeto a la historia, respeto a mi país y respeto a mi lengua…

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