Bullion test app: autenticando monedas por su sonido

Bullion test app: autenticando monedas por su sonido

Escribo esta breve entrada para comentaros una aplicación para Android que me parece muy interesante: Bullion test app. Es una aplicación que permite autenticar las monedas bullion a partir de su sonido.

La idea es sencilla: una moneda bullion, al igual que cualquier otro objeto, tiene una frecuencia natural de vibración. Esa frecuencia define cómo suena esa moneda cuando vibra. Es un sonido muy particular porque dependerá de su composición metálica y de sus dimensiones físicas. Por lo tanto, será igual para todas las monedas de un mismo tipo pero diferente para monedas de distinto tipo. Lo que hace la aplicación Bullion test app, es tener registradas las frecuencias de vibración de distintas monedas bullion (los tres armónicos principales) para que se puedan comparar con la moneda que se quiere autenticar. Aquí tenéis un vídeo de alguien usando la aplicación y aquí otro con un contenido semejante. Os dejo ambos en la entrada.

Hay que decir que la idea de autenticar una moneda de plata por su sonido no es nueva. Ya vimos a uno hace tiempo. También me han contado muchas historias de bares donde tenían detrás de la barra una placa de metal. Cuando alguien pagaba con un duro de plata tiraban el duro a la placa con fuerza para ver cómo sonaba y así autenticarlo. Lo que aporta esta aplicación es una manera sencilla y cuantitativa de poder hacer la prueba. Una prueba que los estadounidenses llaman “ping test” desde hace tiempo.

Podemos añadir esta prueba a las que ya indicamos para saber si una moneda es de plata. Se trata de una prueba barata y yo diría que bastante fiable. Pero tiene claras desventajas: solo es aplicable a monedas bullion y siempre se corre el riesgo de dañar la moneda. Por muy expertos que nos consideremos a mí no me gustaría nada dar un martillazo a una moneda de mi colección. Supongo que a los coleccionistas de bullion les ocurra lo mismo. Más aún cuando profesionales (como Andorrano Joyería) pueden surtir de piezas bullion con total garantía y a un precio mínimamente por encima del metal que contiene la moneda (más sobre ello).

Antes de acabar la entrada me gustaría deciros que las ondas me traen recuerdos de mis años de estudiante de ingeniería. Me hace cierta ilusión poder relacionarlas de alguna manera con la numismática.

 

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7 Comentarios

  1. Gerardo 4 meses hace

    Yo recuerdo a mi abuelo comentar que, para librarse de los duros falsos de plata (llamados sevillanos) que debían suponer un porcentaje muy elevado del circulante en la infancia de mi abuelo (comienzos del siglo XX) decía que los tiraban al suelo y, según sonaban, distinguían a los falsos de los auténticos. Siempre pensé que era una “batallita” de mi abuelo, pero ahora veo que podía tener un fundamento.

  2. Óscar 4 meses hace

    No sé qué veracidad puede tener esa aplicación. Los armónicos son sonidos resultantes de los tonos principales que configuran el timbre de aquellos cuerpos sonoros que están puestos en vibración. Ahora bien, cuanto más agudo es el sonido, menos armónicos se producen y menos son audibles…y ya no digamos en un cuerpo monofónico, encima de metal (que sólo produce un tono)…de haber armónicos, deben ser muy escasos y sin duda nada audibles, no sé qué tecnología puede captar esos sonidos imperceptibles al oído humano.

    Por otro lado, un cuerpo al que no se le deja vibrar, poco sonido va a producir. Sí agarramos el cospel con los dedos, al impactar con un agente exterior, no vibrará la moneda y el sonido resultante será pobre…aunque de por sí, tampoco la moneda si estuviera suspendida en el aire producirìa un sonido elevado…para eso habría que tirarla al suelo.
    Buena idea…todavìa a desarrollar…tendrán que tecnología para estos menesteres.

    Me supongo que la aplicación reconocerá simplemente el tono principal y con eso sí puede haber fiabilidad en ver si es falsa u original la pieza a tratar.

    • Jesús 4 meses hace

      Hola Oscar

      De acuerdo contigo en todo a partir del segundo párrafo, pero creo que desde un punto de vista técnico, si se cuenta con un buen aparato de medicción (que la verdad no sé hasta que punto los móviles lo son), analizar la vibración, más que fiable como dice Adolfo, es casi definitivo, muy complicado de falsificar. Desde luego más fiable que medir peso, densidad o conductividad. Todo esto suponiendo que se haga bien hecho, se deje vibrar a la moneda con cierta libertad y el medidor sea preciso.

      Si te sirve de algo, yo también me he puesto un poco de “mala leche” con el video de los martillazos a la moneda. Joer la gente, que pocas luces

      Saludos!

  3. Óscar 4 meses hace

    He visto el vídeo…me resulta del todo absurdo…de verdad…primeramente, deleznable el hecho de golpear así la moneda, y ridículo si se pretende sacar el sonido de esa manera…es como golpear un diapasón agarrándolo por las dos varillas que producen la vibración y esperar que suene algo.

  4. Alfredo 4 meses hace

    La forma correcta de determinar las frecuencias naturales fundamentales (más bajas) es dejar que el cuerpo vibre libremente ya que si se restringen sus movimientos imponiendo rigideces se altera la distribución en frecuencia de la energía de vibración “espectro”, es decir, vibrará pero la energía de vibración se desplazará a la frecuencias más altas. Las frecuencias naturales son por tanto la “firma” del objeto, y se identifican claramente como picos o zonas de concentración de energía en el espectro. La forma más correcta de realizar el test es por tanto, la del video de la izquierda, y tan sólo se precisa un ligero toque. Dado que las frecuencias naturales dependen de las características del material (densidad y rigidez o módulo de Young) y de las dimensiones el cuerpo, es un método con una altísima fiabilidad. Existe la opción de hacer comprobaciones a partir de una moneda auténtica, obteniendo sus frecuencias fundamentales (las dos primeras son más que suficientes) con alguna app descargable para el móvil tipo “Spectroid” o “Advanced Specrum Analyzer” para monedas del mismo tipo. En realidad no es ni mas ni menos que el antiguo método de autentificar por sonido, al parecer antiguamente en las tiendas era habitual disponer de una pieza de mármol en el mostrador donde dejar caer las monedas para comprobar que sonaban como debían …

  5. Óscar 4 meses hace

    El asunto es, que un cuerpo monofónico tan pequeño, produce una frecuencia muy rápida, y como consecuencia menos armónicos que un cuerpo más grande, y por lo tanto, con frecuencias más lentas, o lo que es lo mismo, más graves.
    Cuanto más agudo es el sonido, la frecuencia de la vibración es más rápida y menos armónicos posee, y no sólo eso, sino que también existen cuerpos que producen armónicos que rompen la serie armónica de Zarlino.
    Para entenderlo mejor, los cuerpos sonoros, están formados por un sonido fundamental y por sonidos concomitantes, armónicos, de menor trascendencia auditiva pero que juntos conforman el timbre del instrumento. El timbre, no es ni más ni menos que el DNI del instrumento, es la calidad del sonido del mismo, su seña de identidad, lo que nos hace saber si lo que suena es una flauta, un oboe, un piano o un plato cuando se rompe en contacto con el suelo, y es independiente a la altura del sonido. Es decir, cada nota del clarinete aún siendo más grave o aguda, posee ese timbre característico de él mismo, que hace que cuando suene, sepamos que es este instrumento y no otro al que oímos.
    La configuración de esa seña de identidad está producida por la relación existente entre los intervalos (unidad que mide la distancia que hay entre frecuencias distintas, graves y agudas) de los sonidos armónicos resultantes y la fundamental del cuerpo sonoro.
    Esta separación entre sonidos, viene dada por intervalos de octava, quinta justa , cuarta, tercera etc…y es precisamente, esa organización matemática natural del propio instrumento, la que configura el timbre del mismo. Así por ejemplo, el sonido de un do 3, de un piano, produce otra serie de sonidos concomitantes menos audibles, organizados en distintas alturas e intervalos que en nada tendrán que ver con un do 3, de un clarinete (con su sonido ya transportado). Puede que produzcan la “misma nota”, la misma afinación e incluso la misma intensidad si hacemos que suenen dentro de la misma dinámica, y duración, pero el timbre será distinto, porque la organización de los sonidos armónicos de ese do 3, no será la misma en el clarinete que en el piano. Es curioso, también saber que los armónicos de un piano se amplifican por el fenómeno de simpatía cuando buscan sus correlaciones sonoras con las cuerdas del piano con sonido fundamental idéntico al suyo.
    Pues con la moneda pasará lo mismo, cuando la hacemos vibrar, suena un sonido fundamental y los armónicos resultantes de ese sonido fundamental, valga la redundancia. Habría que saber qué sonido fundamental es el resultante y cuáles sus armónicos o primeros armónicos de su serie, y así daríamos con el timbre de este metal, y por consecuencia con la identidad de esas moneda. Podrìamos saber si es auténtica o no, ya que la densidad de la moneda, el tamaño y el metal del que está hecho, contribuyen a la sucesión de su serie armónica característica. Pero para que esto ocurra, el cospel tendría que vibrar sin ningún tipo de impedimento, como han comentado compañeros en sus sucesivas entradas y una vez el sonido resultante fuera real, poder recogerlo y medirlo.

  6. Óscar 4 meses hace

    Aunque no existiera una máquina, aplicación…que recogiese y analizase estos sonidos, no significa que nuestro oído bien entrenado no pueda diferenciarlo. Todos sabemos cómo suenan las notas de un piano, y si sabemos diferenciar los armónicos de la primera serie, mejor que mejor. Es más difícil cuando suena una moneda. Seguramente no podamos escuchar conscientemente los armónicos resultantes, pero sí pudiera ser curiosamente audible, la identidad global de la misma.
    Es como la función de un sumiller…¿ qué máquina puede registrar los matices que realizan esta serie de profesionales? Qué yo sepa, hoy por hoy ninguna, pero ellos saben si el vino tiene esas peculiaridades que hacen que sea determinados. Para llegar a esa especialización habrán trabajado mucho con el método de ensayo y error, claro que ellos no tiran las copas de vino al suelo, por lo que no tienen problema en desperdiciar la cosecha.
    Antes se tenía muy poca consciencia de coleccionismo, por lo que los métodos empleados para saber cómo sonaban estás monedas (tirarlos encima de placas de mármol…), estaban más que justificados, y cuando existían, seguramente era porque son ciertamente fiables.
    Ahora no se nos ocurriría hacer lo mismo…así que es difícil conocer el timbre de estas monedas, pues no hemos interaccionando con ellas en este sentido. Solo nos queda confiar en las máquinas.

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