Remates de las subastas de finales de febrero y principios de marzo de 2018

Remates de las subastas de finales de febrero y principios de marzo de 2018

Con esta entrada voy a hacer un repaso a las subastas numismáticas que han ocurrido en nuestro país a finales de febrero de 2018 y en marzo de ese mismo año. Comentaré la subasta de Tauler & Fau del 20 de febrero, la de Martí Hervera y Soler & Llach del 22 de febrero y la de Áureo & Calicó del 8 de marzo. La casa de subastas Jesús Vico también organizó una subasta el 1 de marzo, incluyendo parte de la Colección Cores y una subasta en sala. Por falta de tiempo no comentaré esa subasta, pero quien quiera puede ver los comentarios que se han hecho al respecto en Panorama Numismático.

SUBASTA TAULER & FAU, 20 DE FEBRERO

Tauler & Fau ya ha cogido una dinámica con subastas on-line razonablemente exitosas que mantienen pendiente a su clientela. Como comentario general, yo creo que los remates han sido atractivos para las piezas que se ofrecían. Si entramos más en detalle, vemos que en la parte de moneda antigua quizá las mejores piezas se hayan quedado sin vender. Sin duda el motivo es que eran monedas raras pero en una calidad baja, propias de una subasta on-line (un ejemplo y otro). Lo mismo se puede decir del tremis de Égica.

Entrando en la Edad Moderna las monedas se vuelven más comerciales y las pujas aumentan. Se han vendido la inmensa mayoría de las piezas ofrecidas desde los Reyes Católicos hasta Juan Carlos I, adquiriendo, por lo general, unos precios bastante buenos. Cuando las monedas han sido bonitas los coleccionistas han respondido con pujas generosas, como estos 4 maravedís de Carlos III (primera imagen) o este duro columnario. También ha habido algún caso donde creo que el remate podría haber sido un poco más alto, como en esta peseta de Franco.

 

También hay que subrayar lo bien que se han vendido las monedas extranjeras, incluyendo las monedas de colonias portuguesas que aparecían en la subasta; algo que no suele verse por nuestro país. Como curiosidad, los recortes de falsario de época de Felipe IV quedaron desiertos.

4 maravedís. 1780. Segovia.

SUBASTA DE MARTÍ HERVERA Y SOLER & LLACH, 22 DE FEBRERO

Martí Hervera organizó junto con Soler & Llach una subasta el pasado 22 de febrero. El comentario general es que los lotes más comerciales se vendieron sin ningún problema, mientras que las piezas raras en calidades bajas tuvieron remates bastante irregulares.

En la Edad Antigua había una representación interesante de la moneda íbera y de la moneda romana. Últimamente no abundan los coleccionistas de piezas íberas y probablemente eso tiene un impacto claro en los remates de las monedas que buscan a un coleccionista más especializado, como el as de Valentia o el dracma de imitación de Emporitana, que ambos quedaron desiertos. Eso sí, otras monedas más comerciales se vendieron sin ningún problema. Entre la moneda romana de nuevo se notó que los lotes de mejor calidad se vendieron con mayor facilidad e incluso alguno tuvo merecidas subidas, como fue el caso del bonito denario de Geta (segunda imagen). Las piezas peor conservadas no se vendieron tan bien, pero en su mayoría encontraron comprador. Ahí vemos una diferencia clara entre las dos series (moneda íbera e Imperio Romano): al ser la segunda mucho más comercial es más fácil encontrar comprador para casi cualquier pieza en cualquier momento. Valga como ejemplo este sólido de Antioquía; al pobre le han hecho mil perrerías y sin embargo subió significativamente de su precio de salida.

Denario. Acuñada el 210-212 d.C. GETA.

 

 

 

“Entre la moneda romana de nuevo se notó que los lotes de mejor calidad se vendieron con mayor facilidad e incluso alguno tuvo merecidas subidas, como fue el caso del bonito denario de Geta.”

La Edad Media me deja un sabor agridulce, pero los remates vuelven a ser un buen termómetro del mercado. En el caso de las monedas visigodas, se han vendido las monedas corrientes en calidad digna a unos precios bastante bajos (propias de coleccionistas generalistas que quieran tener algún tremis) y el tremis de Emerita de Recadero II, que era la única pieza realmente dirigida a coleccionistas potentes de esta serie. Vemos, por tanto, que sigue faltando una masa de coleccionistas que se centren en el mundo visigodo. En cuanto a la moneda islámica, se puede ver que solo se han vendido 20 de los 40 lotes ofrecidos. En principio es una cifra baja, pero de nuevo hay que tener en cuenta que la mayoría de las monedas de esa colección son piezas bastante raras en calidades medias. Hay que subrayar también que el lingote califal se remató en 3.200 euros. Por parte de los reinos cristianos, se tiene más o menos lo contrario que con las visigodas: se han vendido bien por lo general pero las monedas más importantes han quedado desiertas. Bien es cierto que esas monedas eran relevantes por su rareza y no tanto por su conservación, pero creo que se muestra cómo nuevos coleccionistas están entrando a la moneda medieval.

…los remates vuelven a ser un buen termómetro del mercado…

Entrando en la Monarquía Española la subasta se volvió mucho más comercial. Los lotes más caros se quedaron sin vender en su mayoría porque el precio no acompañaba demasiado. Pero todo lo demás se vendió sin problemas. Llegando al siglo XIX es de destacar que Isabel II tuvo una acogida extraordinaria, así como El Centenario de la Peseta. Hubo muchos lotes que subieron bien de precio, algunos de ellos de maner muy merecida y otros no tanto en mi opinión. Como referencia, los 10 céntimos de 1938 se remataron en 1270 euros, mientras que las 2 medallas de Juan Carlos I de 1976 no se vendieron en 700 euros y la de 1977 se remató en 650 euros. El último comentario es que los billetes también tuvieron una buena acogida por parte de los coleccionistas, pues se vendieron la práctica totalidad y muchos subieron de precio. Esto es especialmente cierto para los billetes clásicos, como cabía esperar.

SUBASTA DE ÁUREO & CALICÓ, 8 DE MARZO

Áureo & Calicó organizó una doble subasta el pasado 8 de marzo: en sala y la Subasta Selección. Como comentario general de la subasta en sala, hay que decir que se vendieron en torno al 90% de los lotes (como es habitual en esta casa) a unos precios bastante altos en general. Como termómetro de mercado me parece importante resaltar lo bien que se ha vendido la moneda medieval en cualquiera de los metales. Incluso las monedas de la Baja Navarra -que no son muy buscadas en nuestro país- han alcanzado unos precios altos. En cuanto a la moneda española, se vendió muy bien, igual que ocurrió con los billetes. Concretamente, las 500 pesetas de 1880 se vendieron por los 30.000 euros que salían (tercera imagen).

La Subasta Selección era mucho más relevante. Casi es obvio decir que monedas de esta calidad se han vendido a unos precios tremendos. Os animo a echar un vistazo a las series que más os gusten para ver los precios, yo solo comentaré las jugadas más relevantes porque prácticamente las 500 piezas una por una serían dignas de ser comentadas.

 

 

 

“la moneda española, se vendió muy bien, igual que ocurrió con los billetes

500 pesetas. (Ed. B64) 1880.

Las monedas clásicas salían a unos precios muy bajos para la calidad que tenían, sabiendo de sobra la casa de subastas que son monedas tremendísimamente comerciales y que con esos precios no iban a hacer más que atraer a pujadores (vimos estrategias semejantes en sus colecciones Roma Aeterna e Imagines Imperatorvm). De hecho, las platas se subieron a las nubes y los oros se vendieron aproximadamente a un 50% más que su precio de salida. Todo eso me lo esperaba. Lo que me sorprendió fueron los precios alcanzados por la moneda íbera: 4.400 euros por un denario de Belchite o 7.000 euros por un dracma de Sagunto son solo dos claros ejemplos. Supongo que estas piezas hayan entrado en el mercado internacional por la puerta grande.

Entre la moneda medieval vuelven a destacar los buenos precios alcanzados por los reinos cristianos. Se vendió la práctica totalidad y todo subió bien de precio, en cualquiera de los metales. Se vendió mejor Castilla que Aragón por el simple hecho de que había mejor representación en cuanto a la calidad de las piezas. Algunas se fueron a las nubes, como los dineros de doña Urraca o los oros castellanos raros, incluso teniendo en cuenta de que su precio de salida era bajo. Un buen ejemplo del resurgir de esta serie es el morabetino de 1236 Safar con error en la fecha: en la Subasta Selección de hace dos años se remató en los 2.000 euros de salida, mientras que este año se ha rematado en 3.400 euros. La reina de esta serie ha sido otro oro: la dobla ecuestre de Ávila, que se remató en 30.000 euros, lo que me hace recordar a los mejores tiempos de esta serie. También hay platas raras, como el real de Alfonso V de Portugal o el real de Juan I de Coruña que superaron los 4.000 euros de remate. Por último, cabe indicar que una de las pocas monedas que se quedó sin vender fue el medio enrique de Guadalajara, a pesar de ser una moneda única. Se ve que su pequeño tamaño y su estética no atrajeron la atención de los coleccionistas internacionales. Yo tengo que confesar que estuve siguiendo la subasta para intentar comprar alguna medieval y no pillé ni un constipado.

“La moneda medieval se vendió la práctica totalidad y todo subió bien de precio, en cualquiera de los metales”

Entrando en la moneda española, se vendió prácticamente todo y a unos precios tremendos, como era de esperar. El remate que más me sorprendió fueron los 12.000 euros de los 3 reales mexicanos de Juana y Carlos, a pesar de que era un ejemplar que tenía dos perforaciones (cuarta imagen). De los Austrias quizá se deba subrayar el cincuentín de 1626 y los 46.000 euros de remate. Con los Borbones hay que destacar sobre todo las onzas, en especial las de Felipe V. La reina de la subasta fue, como no podría ser de otra manera, la onza redonda de México, que se remató en 210.000 euros. Es un precio que considero muy razonable. Pero mucho más me sorprendieron los remates de las onzas peninsulares. Para empezar, los 140.000 euros que se pagaron por la onza segoviana de 1708 o los 30.000 por la de 1723. En la ceca de Madrid también hubo muy buenos remates de onzas: 30.000 euros por la de 1719 y 36.000 por la de 1749. Vemos que brilló el oro en esta Subasta Selección, pero también hubo espacio para buenos remates en las platas, como los 28.000 euros que alcanzó un redondo de Lima de 1728.

3 reales. Juana y Carlos. México. s/d.

La parte donde me esperaba unos remates más altos era en los vellones a molino de Felipe IV (más sobre estas monedas), pues que se disparen de precio es todo un clásico de las subastas selección. Este año subieron pero hasta niveles razonables. Otras piezas que podrían haber dado más de sí fueron algunas de las potentes de El Centenario de la Peseta, como las 5 pesetas de 1949*51 y, sobre todo, las 100 pesetas de 1871. El último remate a citar son los 94.000 euros de las 5 libras de Jorge IV. Un remate sorprendente por lo alto que es, pero que no me veo capaz de juzgar.

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2 Comentarios

  1. Britannia 9 meses hace

    Adolfo. Revisa la maquetación, hay párrafos duplicados. Un saludo.

  2. Milena 9 meses hace

    Gracias Britannia. Ya fue corregido el error. Un saludo!

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