Subasta de Áureo & Calicó, 13 y 14 de diciembre de 2017

Subasta de Áureo & Calicó, 13 y 14 de diciembre de 2017

La casa de subastas Áureo & Calicó últimamente hace las subastas de tres en tres. Este mes de diciembre vuelven a sacar una triple subasta: en sala, por correo (ambas el 13 de diciembre) y la subasta especial Isabel de Trastámara vol. VIII (14 de diciembre). Debido a la relevancia de ambas subastas, ahora comentaré la subasta especial y la subasta en sala. Creo que la subasta por correo es también muy interesante para los coleccionistas medios, puesto que la calidad de los lotes es en general más que aceptable; trae también casi 100 lotes de conjunto y más de 200 lotes de El Centenario, por lo que los revendedores de mercadillo van a tener un buen caladero donde pescar.

Isabel de Trastámara volumen VIII

La subasta especial Isabel de Trastámara volumen VIII cierra el reinado de los Austrias con una colección de las monedas de la Guerra dels Segadors, una colección de Carlos II y del archiduque Carlos III el Pretendiente. Entiendo yo que después ya sólo quedará por subastar las monedas de los Reyes Católicos. Sea como fuere, este volumen es de los que más me han gustado, pues la colección de Carlos II es francamente buena.

La subasta comienza con una selección de 83 piezas de la Guerra dels Segadors. Las monedas están bonitas en general y traen bastantes rarezas. Algo propio de series como ésta es que siempre están llenas de monedas raras. Se pueden destacar las 10 monedas de 5 rals, que siempre son raras (un ejemplo y otro) o los tres ejemplares de un trentí de Barcelona. Los cobres quizá llamen menos la atención al público en general pero también hay cosas muy interesantes para los coleccionistas especializados. Algunos ejemplos se encuentran entre los cobres de Barcelona, como el diner de 1640 o el de 1642/1, que es una pieza única. Otro ejemplo a destacar podría ser el sisé de Vilafranca del Penedés. Pese a que probablemente las monedas de mayor precio de esta serie no estén presentes en esta colección, no me cabe ninguna duda de que las piezas de esta serie se venderán como churros porque el precio de salida es bajo y además están bastante de moda últimamente.

“Las monedas están bonitas en general y traen bastantes rarezas…se venderán como churros porque el precio de salida es bajo y además son tendencia últimamente”

Llegando a Carlos II la colección se divide en dos partes: La primera de ellas se centra en las cecas peninsulares y americanas. En ella hay un total de 43 oros, la inmensa mayoría de ellos rarísimos. Es realmente sorprendente ver estas monedas en una colección que, en un principio, estaba centrada en las platas y los cobres. Además, sorprenden que la mayoría de esas monedas tengan “pedigree“. E incluso muchas tienen un pedigree muy reciente, tanto como que formaron parte de la colección Égara, habiendo incluso sido subastadas por la misma empresa hace pocos meses. Ni qué decir tiene que esto no es la primera vez que lo vemos en la colección Isabel de Trastámara (en mayo un par de piezas de la Isabel de Trastámara se habían subastado dos años antes en Madrid rematándose ahora un 60% más alto) pero no por ello deja de sorprender. También es muy bueno que la casa de subastas haga explícita la procedencia de las monedas; todo un ejercicio de transparencia que espero que no tarden en imitar el resto de casas. En cualquier caso, casi todos los oros merecerían una mención individual, así que os dejo que vosotros los echéis un vistazo con calma. Yo, personalmente, me quedo con el doblón de Cuzco.

Carlos II. Milán. 1676.

A quien eche un vistazo a las monedas de plata estoy seguro de que le llamará muchísimo la atención los 20 (!!) ejemplares de 8 reales galanos: 2 de Lima y 18 de Potosí. Atendiendo a la rareza de cada una de estas monedas, tener en una misma subasta 20 ejemplares es algo realmente tremendo. Lo que no me ha gustado de ellos es que los llaman “Redonda. Tipo de presentación real”, cuando ha quedado muy claro que ese término no es más que una invención con interés comercial. Aunque guste mucho a los gringos creo que deberíamos dejar de usarlo. Por otro lado, aunque quizá no llamen tanto desde el punto de vista individual, ver un conjunto de 38 piezas tipo María es siempre muy llamativo. Entre ellas hay una variante inédita e incluso una interesante pieza de acuñación mixta que probablemente sea única. Además de estas piezas tan impresionantes de módulo grande quisiera resaltar las de módulo más pequeño, especialmente las de medio real y un real. Son monedas muchísimo más raras de lo que dan a entender sus precios de salida. Aunque no sean tan vistosas como sus “hermanas mayores” estoy seguro de que los coleccionistas especializados -que probablemente se encuentren allén de los mares- sabrán apreciarlas. Me apuesto un chocolate con churros a que alguno se va a coger el avión de vuelta a los EEUU con las alforjas llenas.

 

Carlos II, Nápoles. 1689.

 

A las cecas europeas se dedican 139 monedas, lo cual es un repaso bastante amplio. Lo que es más sorprendente es su magnífica calidad, mucho mejores que lo que traían las acuñaciones europeas de otros reinados de esta colección. Bien es cierto que muchas de las piezas son relativamente corrientes, aunque hay algún ejemplar de extrema rareza como el felipe de Milán de 1676 con leyenda irregular. Ahora bien, hay ejemplares realmente preciosos de unas monedas que ya de por sí son muy bellas (un ejemplo, otro y otros más en las imágenes que ilustran la entrada). Esto es algo que me sorprende muy gratamente porque la colección Isabel de Trastámara no siempre busca la belleza de sus ejemplares por encima de todo. En este apartado hay únicamente dos oros pero son realmente tremendos: un precioso trionfo de Palermo y un 3 pistoles de Besançon.

La subasta finaliza con 43 ejemplares que describen las acuñaciones de Carlos III el Pretendiente: 25 dedicadas a las cecas peninsulares y 18 a las europeas. Este reinado quizá tenga menos donde rascar pero trae piezas bonitas, como muchos de los 2 reales y los ejemplares de Hall. Curiosamente los dos oros que tiene (uno y dos) provienen de la subasta Égara. Por otra parte, las tres piezas de Valencia seguro que llamarán la atención a los aficionados a esa ceca.

 

 

Si todavía no os he convencido para que echéis un vistazo detenido al catálogo bastará con decir que 22 ejemplares son inéditos y 30 monedas se consideran únicas.

Carlos II, Nápoles. 1686.

Subasta en sala

La subasta en sala hace el típico recorrido de la historia numismática. La numismática antigua comienza como suelen empezar las subastas de esta casa: con un repaso breve de monedas griegas variadas y bonitas. La subasta sigue con 41 denarios republicanos siendo la mayoría bastante corrientes y en calidades medias, aunque se puede encontrar alguno más escaso (uno y dos). Entrando en el Imperio Romano se sigue con los denarios, encontrando otros módulos a partir de mediados del siglo I. El repaso del Imperio Romano es bastante breve y apenas trae nada posterior a los Severos. No obstante, hay algunas piezas interesantes de la dinastía Antonina. Los 8 áureos que se subastan también son dignos de citar.  La numismática antigua se cierra con 21 oros bizantinos bastante corrientes y 13 piezas íberas entre las que destaca por lo raro un semis de Malaca.

Carlos II, Nápoles. 1689.

 

 

La subasta en sala hace el típico recorrido de la historia numismática…

La colección medieval arranca con 19 ejemplares visigodos entre los que hay muchas piezas muy raras de cecas del sur de la Península, como Barbi, Acci o Córdoba. Tras un breve repaso por Al-Ándalus la subasta se detiene en los reinos cristianos. No es una colección con piezas espectaculares, pero sí con algunos dineritos y platas interesantes para un coleccionista medio. Destacan dos oros raros: un castellano de Segovia y un real d’or mallorquín de Fernando el Católico que tristemente tiene restos de soldadura.  Por supuesto no me puedo olvidar de citar la colección de 162 monedas locales catalanas. Es una colección sin la entidad suficiente como para dedicarle una subasta monográfica (como el primer volumen de la Égara), pero sí con la suficiente como para atraer la atención de los coleccionistas de estas monedas.

 

 

“Llegando los Borbones, y hasta el final de este periodo, se ofrece una colección muy comercial”

Carlos II, Palermo. 1697.

La moneda de la Monarquía Española, junto con El Centenario de la Peseta supone aproximadamente la mitad de la subasta. Los Reyes Católicos y los Austrias se repasan muy rápido, en apenas 68 monedas. No obstante, hay piezas muy interesantes de este periodo. Destaca, sin duda, el cuádruple excelente de los Reyes Católicos y el precioso doble soberano de 1644 de Bruselas. Además hay unas cuantas platas muy interesantes, especialmente de Felipe II. Llegando los Borbones, y hasta el final de este periodo, se ofrece una colección muy comercial. Prácticamente todas las monedas son 8 reales y oros corrientes pero en una calidad bonita (que no excelente). Ni qué decir tiene que estas piezas se venden como churros. Invito a los interesados a echar un vistazo por su cuenta. Además de estas piezas se puede citar la onza madrileña de 1705 ex-López Chávez.

El resto de la subasta trae pocas sorpresas a mayores. La moneda extranjera se repasa rápido y los billetes tampoco tienen nada realmente extraordinario.

 

Seguid otros comentarios de esta entrada en Facebook.

2 Comentarios

  1. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 2 semanas hace

    Os quería comentar que mañana partiré de vacaciones a Bolivia, donde estaré hasta Navidad. Como siempre, las entradas del blog para diciembre ya están escritas. Se publicarán como siempre en el blog y se enlazarán en Facebook. La única cuestión es que quizá tarde un tiempo en contestar a los comentarios o a los correos que me mandéis.

    Ya os contaré cómo me va en Potosí :-)

    Saludos,
    Adolfo

  2. Yago Abilleira Crespo 2 semanas hace

    Disfruta las vacaciones Adlofo.

    Me sorprende de la ceca del potosí que ni en los galanos dan el peso correcto. Hay alguna excepción, pero pecan de faltar gramos, aunque veo que hay una de 28’28 gramos, pero es que una da en báscula 24’85. A mí me intentan vender eso en un mercadillo y le digo que es falsa.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*