Días numismáticos en Montevideo

Días numismáticos en Montevideo

El 15 de octubre de 1840 comenzaron a circular las primeras monedas (de 5 y 20 céntimos) acuñadas en Uruguay. Por eso, el Instituto Uruguayo de Numismática ha establecido tal fecha para realizar este año las Jornadas Uruguayas de Numismática. Aprovechando mi estancia en Montevideo acudí este año (aquí tenéis el programa) y voy a contaros cómo estuvo.

Para comenzar, no se trata de jornadas donde haya demasiados eventos pero suponían una oportunidad excelente para contactar con los coleccionistas locales, ver cómo es el mercado numismático uruguayo y aprender sobre sus monedas. Por eso fui a la conferencia, teniendo como primera sorpresa que este evento también tiene “estilo uruguayo”: la primera charla comenzó a las 10.25 (se supone que empezaba a las 10.00) y acabó a las 11.40 (se supone que acababa a las 11.00), momento en el cual el conferenciante afirmó “no haberse pasado mucho”. La segunda charla se desplazó hasta las 13.00 y todo el mundo parecía estar de acuerdo. A mí estas cosas me parecen raras porque paso demasiado tiempo con los ultra-puntuales estonios, pero son una muestra maravillosa de cómo se toman la vida en las distintas culturas y de cómo los miembros del Instituto Uruguayo de Numismática son una familia.

La primera charla hablaba sobre los décimos de Buenos Aires (primera imagen al centro), unas monedas muy interesantes acuñadas en la ceca de Soho y que supusieron el primer circulante en Argentina y en Uruguay después. Se hizo una buena presentación de ellas en un trabajo en el que los coautores fueron los argentinos Horacio Morero (presente) y Darío Sánchez, por quien todos preguntaban y a quien me hubiera encantado conocer tras 10 años leyendo su blog y estando en contacto con él.  Sobre éstas monedas todavía quedan algunos interrogantes que, en mi opinión, sólo podrán ser resueltos si alguien se dedica a estudiar la documentación de la ceca. Algo que parece que a los investigadores de numismática les cuesta hacer, quizá porque no tengan fondos suficientes para ello. Una cosa muy positiva de la charla, que se puede dar en la numismática pero no tan fácilmente en otras disciplinas, es que nos pasaron una rarísima prueba de medio décimo (la que se ve en las imágenes izquierda y derecha). De esa manera pudimos “tocar la historia”.

La segunda charla estuvo a cargo de Francisco Julio Bellizzi, un grabador de billetes de la ceca de Argentina. Su charla versaba sobre los aspectos lingüísticos y semióticos en los billetes, reflexionando cómo las distintas culturas se reflejan en ellos. Me resultó muy interesante. Os invito a echar un vistazo a este artículo suyo en el que fundamentalmente trata el mismo tema.

 

Como no podía ser de otra manera, me acerqué también a la convención numismática (imagen a la derecha). Habría un total de 15 puestos, los cuales pueden parecer pocos tratándose de la principal convención numismática del año pero son más que suficientes para un país como Uruguay, donde solo hay 4 pocos comerciantes profesionales (según me dijeron). De hecho, muchos de los comerciantes venían de Brasil y de Argentina.

En comparación con las convenciones europeas, en ésta había pocos comerciantes y estos traían pocas monedas, de escasa calidad y de muy alto precio. Prácticamente todas las piezas a la venta eran monedas de los siglos XIX y XX. Es sorprendente la poquísima moneda colonial que había; me recordaba a Irán, donde no había moneda persa. Las pocas macuquinas o 2 reales de busto que había, estaban totalmente machacadas y costaban el doble o más de lo que razonablemente pediría un comerciante en Europa. Es sorprendente que algunos comerciantes también tuvieran monedas del Imperio Romano, aunque se limitaban a algunos denarios o follis en baja calidad (y, de nuevo, alto precio). Todo lo demás era inexistente: ni griegas, ni celtas, ni medievales, ni República Romana… Me sentí afortunado por tener acceso sencillo al mercado europeo. Nosotros siempre nos comparamos con los estadounidenses, pero está claro que hay quienes están bastante peor.

Hablando con los comerciantes me decían que cuando tienen una macuquina bonita -o sobre todo un columnario- simplemente se los quitan de las manos. Los argentinos y brasileños también me decían que importar monedas a Uruguay no es tema sencillo y que por eso no habían podido traer su mejor género para la convención. Sea como fuere, era un hecho que el oro y las monedas de calidad brillaban por su ausencia. Quizá por eso muchos coleccionistas uruguayos se inclinan por colecciones sencillas o incluso por coleccionar otra cosa.

 

Por ejemplo, en la esta imagen podéis ver a un comerciante brasileño uruguayo junto con el presidente del Instituto Uruguayo de Numismática. En la mesa hay unas tarjetas de crédito y unas tarjetas de hotel (de las que sirven para abrir las puertas del edificio). El presidente me dijo que las coleccionaba y que tenía no sé cuántas miles de tarjetas telefónicas, de hoteles y de crédito. Una extraña colección que complementa en cierta forma su colección numismática y que, supongo yo, le quite “el gusanillo” de coleccionar.

Aproveché también para hablar con el Presidente de la Sociedade Numismatica Brasileira. Compartía mi opinión de que el oro brasileño últimamente tiene muy buena salida comercial y se ve cada vez con mayor frecuencia entre los comerciantes europeos y estadounidenses. También hablamos de los problemas de las asociaciones numismáticas. Parece ser que en Brasil hay varias asociaciones (ésta en concreto se encuentra afincada en São Paulo) que pretenden unificarse de alguna manera. En cuanto a la asociación uruguaya, sufre de los mismos problemas que la ANE: una asociación envejecida a la que le cuesta atraer a la gente joven. De hecho, han tenido que prescindir de los servicios de la administrativa que tenían contratada.

Tras estas conversaciones me fui de la convención sin haber comprado más que un pequeño catálogo de moneda uruguaya. Al día siguiente fui a la feria de Tristán Narvaja, que me habían recomendado como lugar en el cual encontrar monedas y objetos curiosos. Yo no esperaba gran cosa puesto que esta feria la veía semejante al Rastro de Madrid. Y así fue. Lo mismo había fruta, que ropa usada, que sillines de bicicleta medio rotos, que muñecas sin cabeza, que vajillas de los años 80… paseando por allí no hacía más que preguntarme quiénes serían los clientes potenciales de la mayoría de los objetos que se exhibían.

Encontré algunos “chatarreros” que venían monedas, la mayoría de ellas amontonadas o sobre trozos de tela (como en la siguiente imagen al centro), compartiendo espacio con los objetos más extraños. La única pieza que, por curiosa, me llamó la atención es la que muestro en las siguientes imágenes abajo a la izquierda y a la derecha. Es una navaja montada en el interior de un duro de Amadeo I. Una curiosidad pero sin ningún interés numismático. De hecho, lo que más me gustó de la feria fueron los libros de viejo; había algunas cosas interesantes.

Otro día lo dediqué a visitar los dos museos con colecciones numismáticas que hay en Montevideo: el Museo Numismático (opiniones) y el Museo del Gaucho y de la Moneda (opiniones). Son dos museos céntricos y de entrada gratuita pero que abren únicamente de lunes a viernes. Por eso tuve que trasladar mi trabajo del viernes al sábado (la flexibilidad de horario es para mí una de las mejores ventajas de mi trabajo) y dedicar la mañana del viernes a recorrerlos.

Primero fui al Museo del Gaucho y de la Moneda, que está ubicado en el Palacio de Haber Jackson. El edificio es realmente bonito. Inicialmente tenían la primera planta dedicada a la colección numismática (al parecer la más importante del país) y la segunda planta dedicada a los gauchos. Pese a ello, aparentemente las monedas no atraían demasiado la atención, así que guardaron todas las monedas en el sótano y dejaron espacio para organizar exposiciones temporales. Ahora exponían una retrospectiva de un pintor uruguayo llamado Sergio Curto. Aquí tenemos otro caso como el del Hermitage: la colección numismática se esconde porque la manera en la que está expuesta no resulta interesante ni atrae la atención de nadie.

Lo que sí habían dejado era una “sala interactiva” sobre la historia de la banca con fines pedagógicos. Había una caja fuerte, una pluma de untar tinta, una capa y chistera, reproducciones de monedas y billetes, máquinas de escribir… la idea era que los niños pudieran jugar con objetos de épocas pasadas.

 

 

Yo aproveché para hacer el tonto un rato (imagen). Y ya que estaba allí fui a la exposición sobre los gauchos, llevándome la sorpresa de ver un expositor entero dedicado a los botones gauchescos (más).

 

 

Muchos de estos botones reproducían monedas españolas (foto), lo cual es normal porque eran a las que originalmente los gauchos tendrían un acceso mayoritario. También había botones que presentaban monedas brasileñas, argentinas, peruanas o chilenas.

 

Después me dirigí al Banco Central de Uruguay, puesto que ahí se encuentra el Museo Numismático. Sin duda alguna es el edificio más feo que he visto en mi vida cuya función sea albergar un Banco Central, pero allí que me metí. Una vez dentro tuve que pasar por un detector de metales y me dieron una tarjeta con la que podría abrir las dos puertas de seguridad que me separaban a mí de su colección de huchas y una tercera para acceder a la colección numismática. Pregunté que si podría hacer alguna foto porque quería escribir en mi blog sobre la visita, así que me dijeron que esperase. Llegó el curador del museo, me regaló un libro sobre los billetes de Uruguay editado en 1989 (se ve que no ha sido un éxito comercial pero yo lo agradezco igualmente) y me estuvo explicando el museo. Sin embargo, a pesar de que el curador lo intentó, yo no tuve permiso para realizar ninguna fotografía.

El museo consta una sala en la cual se exponen fundamentalmente monedas y billetes uruguayos. Creo que la colección de billetes es más amplia e interesante que la de monedas, pues hace un mayor énfasis en los billetes clásicos del país. La colección de monedas explica muy bien las primeras acuñaciones uruguayas y luego tiene una gran cantidad de pruebas en distintos metales de muchas monedas emitidas durante el siglo XX.  Supongo que algunas de esas pruebas sean rarísimas y agraden mucho a los coleccionistas uruguayos. En cuanto a moneda colonial, solo tenían dos ejemplares sacados de pecios del Río de la Plata: una onza de Santiago de 1751 y una media onza de Santiago de 1750. Es muy interesante que han dejado un espacio con tres expositores para que particulares u otras instituciones expongan sus propias monedas. En este caso era el Instituto Uruguayo de Numismática quien mostraba las monedas que ellos mismos habían hecho.

Acabé esa mañana numismática en un bar justo al lado del Banco Central de Uruguay. Se trata del Café Bar Iberia (imagen a la izquierda), uno de los “bares de gallegos” que todavía quedan por Montevideo y que de hecho son mucho más comunes aquí que en España. Son bares al estilo “barrio sesentero” que los abrieron inmigrantes españoles en los años 70. Son los típicos bares llenos de caspa donde el camarero mete los cubos de hielo en los vasos de tubo con la mano y delante del cliente. De esos bares donde sus propietarios originales se jubilaron cambiaron de dueños y ése fue el único cambio que sufrieron. Sigue todo como conservado en ámbar. Por probar la experiencia me tomé un trago muy típico aquí: fernet con cola y corroboré que no me gusta.

23 Comentarios

  1. Daniel 3 semanas hace

    Estimado Adolfo:

    Leo con pena tu blog, con una reseña que está plagada de errores y comentarios negativos hacia nuestro Instituto Uruguayo de Numismática, nuestro país y nuestra gente.

    El 15 de octubre de 1840, día en que comenzó a circular la primera moneda acuñada en Uruguay, por lo que se ha fijado el 15 de octubre de cada año como el día de la numismática uruguaya. No es exacto que ese día sea fijado para hacer las Jornadas, lo que se evidencia en el programa, donde las Jornadas comenzaron el día 13. Esta es la primera en que el día 15 de octubre coincide con una de las Jornadas. Las anteriores se han realizado siempre en los días previos al 15 de octubre.

    El “estilo uruguayo”… Sí, en general en nuestro país se tiene la consideración de esperar por los que puedan llegar tarde, y aunque no he viajado mucho, me consta por comentarios de amigos que sí lo han hecho, que esta “costumbre” no es extraña en otro países, especialmente en Europa occidental, Italia, Francia y especialmente España se caracterizan por tener horarios bastante flexibles. Claro que alguien que se ha contagiado del sistema estonio, puede sentirse impactado, olvidando sus raíces.

    Con respecto a la charla sobre los Décimos de Buenos Ayres, como es un trabajo conjunto, no es imprescindible que ambos autores estuvieran presentes, es un trabajo conjunto, no dos trabajos paralelos, por lo que cualquiera de los dos podría (como sucedió) hacer una presentación exitosa del tema. Me extraña además la afirmación de que “todos preguntaban” por Darío Sánchez, ya que siendo parte de la organización, no fui preguntado por nadie, y la gran mayoría de los presentes estaban en conocimiento que la charla sería dada por Horacio. Además del detalle que en el programa no se mencionaba que Darío fuera a concurrir.

    No es cierto que el décimo de Buenos Ayres fuera el primer circulante en Argentina, Hay emisiones de varios valores de las Provincias Unidas, desde 1813, de Córdoba desde 1815, de La Rioja 1821, de Salta 1817, y existen macuquinas del Norte argentino con fechas anteriores (siglo 16), pero que podrían considerarse no argentinas, aunque algunos expertos y notorios numismáticos argentinos las incluyen en sus catálogos. Al menos las de Provincias Unidas y otras provincias figuran en los más comunes catálogos internacionales.

    Con respecto a “la convención” (mesas de comerciantes), de las 15, 2 eran de comerciantes argentinos y 1 brasileño, por tanto las 12 restantes eran de uruguayos. De la afirmación que sólo hay 4 comerciantes profesionales en Uruguay, podemos notar que en las mesas presentes hay 5 que tienen comercios instalados en galerías céntricas de Montevideo y dos que tienen puestos estables de venta en la feria de Tristán Narvaja; además hay otros comerciantes, en Montevideo y en el interior que no pusieron mesas. De todas formas, es lógico que en un país pequeño y con pocos habitantes como es Uruguay no haya la misma cantidad de comerciantes que en Europa o Estados Unidos… extraña forma de pensar. También el hecho de haber piezas antiguas muy escasas y de precio alto, es una lógica consecuencia de la realidad de nuestro mercado y la lejanía con las regiones donde hay esas monedas (Europa).

    Seguimos… en la foto siguiente, que menciona que es un comerciante brasileño, en realidad es un importante numismático uruguayo, con publicaciones sobre numismática uruguaya y extensa experiencia.

    La afirmación que el IUN es una “una asociación envejecida a la que le cuesta atraer a la gente joven. De hecho, han tenido que prescindir de los servicios de la administrativa que tenían contratada” es superflua, se puede ver que entre los comerciantes en las mesas hay mucha gente joven, así como en la concurrencia. De todas formas este es una actividad natural para gente crecida, que ya tiene una posición estable, experiencia y tiempo para dedicarse a ello. No es este lugar para discutir los motivos por los que se prescindió de la administrativa, pero sí podemos decir que no era conveniente mantenerla en su puesto, por varios motivos; incluidos costo y rendimiento.

    La feria de Tristán… junto con el carnaval, el candombe, el mate y el dulce de leche, son parte de nuestra cultura, se habrá notado que es realmente muy concurrida y extensa (entre la calle Tristán Narvaja y las transversales donde también se instalan comerciantes debe haber unos 8 kilómetros de puestos (téngase en cuenta que en la principal se ubican en 6 filas, 2 en cada una de las veredas y 2 mas en la calle (acera y calzada, por si no se entiende). Teniendo en cuenta que hace muchísimos años que funciona y la cantidad de público que concurre, hay clientes potenciales en abundancia, y muchos paseantes; pero si no hubiera clientes, ya no existiría. “Elemental, Watson”.

    Las visitas a los museos, bueno que guste o no es cuestión de cada uno, y lógicamente sus administradores hacen lo que deben para que atraiga al público. El edificio del Banco Central está hecho para ser un Banco Central, no necesariamente para que guste a quien lo mire, el tema de la seguridad dentro del museo es lo lógico, porque está instalado dentro del edificio del banco, no se pueden dejar sin efecto las medidas. Dentro de un banco no se toman fotos ni se usa teléfono celular (móvil). Y el libro de los billetes no es un emprendimiento comercial, es una contribución al conocimiento y difusión de la numismática (en este caso billetes). Normalmente se vende al público, y en algunos casos se regala.

    El “bar de gallegos”; es uno de los pocos que quedan de los muchos que existían hace 30 o 40 años atrás. La caspa y los hielos con la mano, es la forma en que trabajaban los “gallegos” (como se les decía a los españoles en general); por tanto, reclamar en la Madre Patria.

    Por último, y muy importante, has mencionado “quedan algunos interrogantes que, en mi opinión, sólo podrán ser resueltos si alguien se dedica a estudiar la documentación de la ceca. Algo que parece que a los investigadores de numismática les cuesta hacer”. Bien, estoy de acuerdo que la investigación es importante, pero teniendo en cuenta que la ceca ya no existe (sus maquinarias fueron rematadas y compradas por la Heaton), y los costos de viaje, los resultados obtenidos son más que aceptables. De la misma forma, para este blog se debería haber investigado más y no presentar conclusiones, datos y opiniones a la ligera, que abundan en forma increíble. (primera moneda de Argentina, cantidad de comerciantes en Uruguay, comerciante “brasileño” con el presidente del IUN, asociación envejecida, etc., etc.). Consideraba este blog en una categoría mayor, pero viendo la forma en que esta publicación se ha hecho, me hace dudar de la seriedad de las demás.

    Saludos, deseando que en el futuro haya más seriedad,
    Daniel,
    Uruguay.

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 3 semanas hace

      He hecho algunas correcciones en la entrada a partir de sus puntualizaciones; la información que he expuesto es la que me han comentado en la convención y que yo pude recordar al llegar a casa. No tomé apuntes ni contrasté fuentes, por lo que puede haber errores que admito y que son fácilmente corregibles.. Hay que entender que esto es un blog y no busco un rigor académico en las entradas. Proporcionar esta información con un rigor académico como el que ofrezco en los artículos científicos que escribo no supondría menos de seis meses de trabajo. Obviamente no estamos para eso pues escribo dos entradas semanales.

      Le invito a volver a leer la entrada un día que esté de buen humor y a poder ser haya pasado un rato agradable con algún amigo o amiga. Se dará cuenta de que para nada pretendo atacar a los uruguayos sino más bien todo lo contrario: reporto unas experiencias muy positivas durante tres días en este país.

      También le sugiero que se guarde sus opiniones sobre mi persona pues usted mismo dice que no me conoce. Si cree que mi edad (tengo 33 años) es un problema porque eso supone tener poca experiencia, dígame una cosa: ¿para cuántas empresas numismáticas ha trabajado? ¿qué publicaciones numismáticas tiene? ¿a cuántas convenciones internacionales ha asistido? ¿a cuántas convenciones nacionales? ¿a cuántas empresas numismáticas ha proporcionado asesoramiento? ¿y qué otros servicios les ha proporcionado? ¿cuántos museos numismáticos ha visitado?… A lo mejor resulta que me sacas 30 años pero yo te saco en experiencia.

      Tenga una buena noche, que Montevideo es muy lindo.

      Saludos,
      Adolfo

      • Daniel 3 semanas hace

        Estimado Adolfo:

        Me alegra que hayas tomado en cuenta mi comentario y que hayas hecho correcciones, de los 12 o más puntos que mencioné, he encontrado 3 enmiendas, de las cuales una es imperceptible y otra incorrecta, pero supongo que haber logrado que una cosa fuera corregida ya es un logro.

        Yo normalmente estoy de buen humor, ya que con los años aprendí a molestarme sólo por cosas importantes, y en esos casos a tomar el tiempo necesario para actuar, y al escribir notas como estas, volver a leerla varias veces como si fuera otro lector, para estar seguro de lo que expreso y que se entienda.

        Lo que sigue seguramente no lo entenderás ahora, pero tal vez si en 30 años mas lo recuerdas estarás de acuerdo conmigo:
        Hace menos de un año tenía el doble de tu edad, y tal vez hayas oído la frase: “el diablo sabe por diablo, pero más sabe por viejo”. No tengo experiencia numismática, pero tengo experiencia de vida. Hace 30 años atrás yo estaba seguro que los “viejos” ya estaban fuera de onda, que lo que decían eran pavadas y que no valía la pena hacerles caso; tal vez porque ahora estoy en el gremio he cambiado de parecer, o, lo más probable he entendido cosas que con menos años se me escapaban. Seguramente cuando tu pases de los 60 pensarás distinto que ahora. Y otra cosa que aprendí es que eso no está del todo mal, para evolucionar, madurar y formar su propia personalidad, cada uno debe comenzar por cuestionar lo establecido y formar su propia opinión. Lamentablemente, la experiencia de los viejos no sirve, hay que sufrir en carne propia para aprender y entender.

        Ahora, si has intentado de reportar experiencias positivas de tu visita a nuestro país, lamentablemente no lo has logrado en forma completa, la mayoría de tus comentarios tienen peros:
        -Interesantes charlas, PERO mal los horarios, PERO faltó una persona que no estaba prevista que concurriera, PERO los datos parecen incompletos.
        -La principal convención nacional, PERO parecen pocas mesas de comerciantes;
        -la cantidad de comerciantes es más que suficiente, PERO son pocos, PERO trajeron pocas monedas PERO son de escasa calidad, PERO son de precios altos; PERO hay muy pocas coloniales, PERO están totalmente machacadas y son carísimas.
        En al feria de Tristán Narvaja muchos PEROS,
        -los museos tienen entrada gratuita PERO abren de lunes a viernes;
        -en el Banco Central te regalaron un libro sobre billetes, PERO no permiten tomar fotos,
        -fuiste al bar “de gallegos” PERO no te gusta como atienden los mozos;
        -probaste el fernet con cola, PERO no te gustó (debo aclarar que es un trago típicamente argentino, específicamente de Buenos Aires, los de Uruguay son medio y medio, grapa, caña, espinillar, igualmente no espero te hubieran gustado, por lo general a nadie le gustan los tragos tradicionales de otros países, hasta que los han probado varias veces y haberse habituado a los sabores).

        Sobre tus preguntas: No, no soy numismático, soy coleccionista, y aunque hace mas de 40 años que he ido adquiriendo algunas piezas, hace sólo unos 5 años que he empezado a dedicarle más tiempo, esfuerzo y dinero. No he ido a museos numismáticos en el exterior (cuando estuve en Cuba el año pasado, la primer noticia que me dieron era que el Museo de Moneda de la Habana estaba cerrado por reformas). No he hecho publicaciones, no he trabajado en empresas numismáticas, solo he ido a las convenciones de mi país, no he proporcionado asesoramiento a ninguna empresa numismática alguna (que por cierto no hay en mi país, el único “logro” que tengo es ser referee de catálogo en un sitio en internet para monedas de Uruguay y Cuba; pero esto es una tarea que puede realizar cualquiera que tenga conocimientos mínimos y buenos catálogos; y por supuesto saber usarlos…
        Ahora, si un coleccionista tan básico como yo, sin conocimientos importantes puede detectar el error de cual fue la primera moneda que circuló en Argentina, si puede entender que no es lógico que en un país pequeño no pueda haber un mercado importante numismático, más estando alejado de los principales centros (Europa, USA, oriente), y que las piezas antiguas sean escasas y caras; quien ha pasado muchos años viajando, visitando museos, yendo a convenciones, trabajando y asesorando a empresas numismática, debería saberlo mejor que yo. Pero de todas formas, sólo el trabajar en empresa numismática puede aportar conocimientos sobre el tema, dependiendo del puesto en el que se desempeñe, si se ha trabajado en departamento contable, o se ha asesorado sobre informática, difícilmente ello aporte conocimientos; visitar museos o ir a convenciones tampoco aporta conocimientos, al menos no profundos, quienes pueden aprender algo en los museos son los que no tienen ningún conocimiento del tema, sólo se puede aprender algo cuando se asiste a las charlas, y para prestar asesoramiento o hacer publicaciones, se debe tener conocimiento previo, para las investigaciones para esas actividades se debe saber que buscar y donde.

        Saludos desde el lindo Montevideo,
        Daniel.

        • Autor
          Adolfo Ruiz Calleja 3 semanas hace

          Veo que la respuesta tiene otro tono. Me alegro por ello, te contesto brevemente:

          Cualquiera que haya leído el blog durante años es planamente consciente de mi evolución como persona y como interesado en la numismática. También es consciente de que no tengo el más mínimo problema en expresar mi ignorancia sobre un tema ni tampoco en corregir los errores que cometa. Por ejemplo, muestro mi total ignorancia sobre el numerario de la República Argentina.

          Sobre el argumento ad verecumdiam por el tema de la edad, casi que paso de contestar.

          Y por el tema de los “peros”, tomaré tu primer ejemplo para que veas que esto no es tan dramático.

          “Interesantes charlas, PERO mal los horarios, PERO faltó una persona que no estaba prevista que concurriera, PERO los datos parecen incompletos”

          Charlas interesantes con una flexibilidad de horarios que reflejan que es un evento “hecho en familia”… y una familia acogedora puesto que en seguida “me adoptaron”. En ningún momento dije que faltase nadie, solo que Darío Sánchez (a quien entiendo que los lectores conocerán porque llevo 8 años citándole) era coautor de uno de los artículos pero no pudo venir. Una pena porque me hubiera encantado conocerle (de nuevo, llevo 8 años citándole).
          En cuanto a los datos, me imagino que una persona con la edad y la experiencia vital que tiene usted sabrá que un trabajo de investigación nunca logra cerrar todos los interrogantes relacionados a su temática. Así que cualquier trabajo de investigación serio debe indicar qué cosas no se han podido cubrir, la razón y (si es posible) cómo se podrían cubrir. En este caso Horacio dejó bastante claro que había algunos aspectos que no estaban cubiertos y en la discusión que se tuvo con el público quedó claro que algunos de ellos podrían ser respondidos con un análisis al archivo de la ceca. Esto muestra la importancia de estudiar la documentación de las cecas, algo que tristemente se hace con poca frecuencia, como ya se ha indicado más de una vez en este blog. ¿Es esto un “pero” al trabajo realizado por Horacio y Darío? ¡qué va! ¡todo lo contrario!

          Pues así con el resto “peros” que indicas. Ya ves que tengo buena intención y entiendo que tú también la tienes. Pero parece que te molesta hasta que no me guste el fernet con cola ;)

          Saludos,
          Adolfo

  2. Alfredo Chàvez Macìas 3 semanas hace

    Daniel: No tengo el gusto de conocerte. Me parece muy adecuada tu manera de exponer las “imprecisiones” que escribe Adolfo. Quiero mencionarte que aunque no conozco personalmente al susodicho, puedo dar fe de sus buenas intenciones. Creo que tus comentarios serán motivo suficiente de una investigación más profunda de su parte.
    Vivo en México y te puedo afirmar que varias de sus afirmaciones acerca de nuestra numismática proceden de álguien que ha visto mucho mundo y que sabe lo que dice.

    • Daniel 3 semanas hace

      Hola Alfredo:

      Espero que así sea, pero lamentablemente aunque no hablé personalmente con Adolfo, sí pude presenciar sus conversaciones con otros presentes, y la impresión que me dió es la de una persona que piensa que tiene mucha experiencia, como una persona de 50 años o mas, pero no creo que tenga mucho mas de 30 años. Luego la lectura del blog me convenció que es alguien que siente que sabe todo, no se preocupa en investigar, ni confirmar sus impresiones.

      Sus comentarios me hacen pensar en una persona que tiene una idea ya formada, y no entendió que estaba en un país pequeño y alejado de Europa. como pretendía que con 3 millones de personas haya muchos comerciantes profesionales en numismática, y como pretende encontrar variedad de monedas “difíciles y caras”; es como ir a México y pretender encontrar muchos cobres de Uruguay o Argentina. Seguramente habrá algunos y en ese caso tendrán un precio alto por su escasez.

  3. ivan 3 semanas hace

    El duro de Amadeo l es una reproducción.

  4. Adolfo Ruiz Calleja visitó Montevideo y cuando paso por mi comercio “Numismática La Alcancía” lo invite a concurrir a los lugares que visito, museos, feria y Jornada del IUN
    En la Feria de Tristán Narvaja no encontró los puestos de monedas y billetes ya que los pocos que existen estaban con sus mesas en el hotel de la convención de comerciantes.
    En sus críticas menciona: “Es sorprendente que algunos comerciantes también tuvieran monedas del Imperio Romano, aunque se limitaban a algunos denarios o follis en baja calidad (y, de nuevo, alto precio).”

    Eso lo vio en mi mesa de comerciante y no me voy a poner a llorisquear, me sirve de crítica para mejorar en un futuro.
    Creo que todos cometemos errores y este señor hizo una reseña de una breve visita que pinta una realidad que a muchos puede no gustar, tenemos que trabajar mucho para mejorar todo lo referente a la numismática en nuestro país.
    Adolfo, te envío mis saludos y espero que nos encuentres mejor en tu próxima visita
    Daniel Fernández Calvo

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 3 semanas hace

      Hola Daniel.

      Como digo más arriba, las experiencias que comento en esta entrada han sido muy positivas. Yo no he hecho una crítica a los comerciantes para nada. La frase que citas muestra otra cosa: los coleccionistas españoles suelen quejarse del poco material que hay en las convenciones y mercadillos españoles. Muchas veces lo comparan con convenciones internacionales o con las que hay en Estados Unidos, donde se juntan cientos de comerciantes. Sin embargo, vemos que en otros países como Uruguay el mercado es tan pequeño y la política arancelaria tan restrictiva que resulta muy complicado siquiera tener una colección de monedas romanas mediocres. Por no decir de otro tipo de moneda antigua o medieval, donde sería directamente imposible.

      Obviamente eso no es porque en Uruguay la gente sea ni más tonta ni menos trabajadora. Es cuestión de mercado. Si ningún comerciante tenía una bandeja de duros macuquinos ni de denarios medianamente potentes (con piezas que rondasen en las subastas europeas entre los 100 y los 1000 euros) no creo que sea por vagancia. Simplemente es que el mercado no da para ello, lo cual es totalmente comprensible en un pais tan pequeño. ¡Suficiente que lleváis material y que se anima a venir algún comerciante de Argentina y Brasil!

      Te vuelvo a dar las gracias tanto por avisarme de las jornadas como por la amena charla que tuvimos en la convención.

      Saludos,
      Adolfo

  5. Ernesto 3 semanas hace

    A pesar de las criticas que te propinaron, y de los impresicioness que puedes haber cometido , tengo que agradecerte por poder aprender mucho de tu bblog,,,maxime que no se ingles como para aprender de otras paginas,,,no decaigas,,ssegui adelante que nos ayuda mucho tu blog,,,

  6. Yago Abilleira Crespo 3 semanas hace

    Buenos Días.
    Yo quería saber cómo son la onza y la media onza que proceden del naufragio del “Nossa Senhora da Luz” en el Río de la Plata y se muestran en el Banco Central. Fue rescatado por caza-tesoros y yo estoy en contra de ese tipo de actuaciones. Decían que el Gobierno se quedaría con las piezas más llamativas y raras, como Patrimonio Histórico. Por favor, me gustaría saber si fue así, o si esta gente hizo como siempre y entregó monedas normales. Gracias.

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 3 semanas hace

      Las dos monedas presentes eran una onza de 1751 y una media onza de 1750. La onza es una moneda común, mientras que la media onza es rara pero no tanto si atendemos a la rareza de todas las medias onzas peluconas.

      Hay varias leyendas sobre el pecio de Nuestra Señora de la Luz.

      • Yago Abilleira Crespo 3 semanas hace

        Bien, gracias, monedas normalitas pese a que prometen que las únicas y raras irán para el Gobierno. Me ha sido muy útil esa información.

        Sobre ese pecio, sí, he escuchado muchas cosas: Extracciones ilegales, mafias, funcionarios corruptos,… Lo que sí sé es que el Gobierno Urugayo usó su parte para hacer el Instituto (Liceo le llaman allí) de San Carlos Nº2, pero vamos, porque quisieron emplearlo en eso. Sin embargo no se dice de dónde salió el dineral que se tuvo que gastar Uruguay en litigar e indemnizar a los caza-tesoros.
        Ya leí las entradas en este blog sobre ese barco, que no son pocas, pero yo encantado de hablar más, si alguien se anima.
        Saludos

        • Autor
          Adolfo Ruiz Calleja 3 semanas hace

          Como bien dices, son temas delicados y llenos de rumores. Por eso a la hora de publicar algo sobre el tema hay que ir “con las espaldas bien cubiertas”; es decir, con referencias con las que apoyar los argumentos. Porque si no el tema se desmadra.

          Lo que no sé es por qué hay tantas leyendas sobre ese pecio, muchísimas más que sobre cualquier otro.

    • Diego 3 semanas hace

      Las imagenes de las monedas las pueden ver aquí
      http://www.bcu.gub.uy/Billetes%20y%20Monedas/Museo/Paginas/RiodelaPlata.aspx

  7. Yago Abilleira Crespo 3 semanas hace

    Bueno, lo de que haya tantas leyendas es lógico: El barco estuvo preparando el viaje mucho tiempo, llevaba oro, no hubo supervivientes, ocurrió en una zona despoblada, la moderna campaña de recuperación fue muy mediática,… tiene todos los ingredientes. Con los galeones de la Batalla de Rande pasa lo mismo. Saludos

  8. Eduardo 3 semanas hace

    Buenas tardes a todos. Mi comentario está basado en mi experiencia personal y viene a pelo con el tema que estáis tratando. Como sabéis, soy peruano y hace mucho noté que en Lima las numismáticas son pocas por no decir que se pueden contar con los dedos de una mano, los precios de monedas peruanas y sudamericanas en general aceptables tirando a caros, pero para moneda europea muy caros. Y es lógico, dada la distancia y el escaso mercado que hay, que las monedas como los rublos de Nicolas I, o los duros del Centenario en calidades EBC sean muy difíciles de conseguir y de haberlos, a precios muy elevados. Eso es normal, lo que sucede es que la globalización ha hecho que en Europa desde cualquier país de la UE puedas participar en subastas online si no puedes ir en persona, y adquirir monedas a muy buen precio en excelentes calidades, y esa misma moneda puede decuplicar su valor si se vendiese en Perú. Incluso se da la paradoja de que en Europa se pueden conseguir soles en excelentes calidades a precios más baratos que en Perú, ésto se explica por un mercado más grande, más interconectado, menores tasas arancelarias y un sistema de correos eficiente. Todo esto, escasea en Sudamérica. Saludos cordiales,

  9. Bruno 3 semanas hace

    Linda experiencia Adolfo. Hace algún tiempo te habia comentado que en Argentina la numismatica es cara por mil motivos: poca historia numismatica (Europa tiene 2500 años de monedas, en sudamerica son 450 contando moneda virreynal, pero 200 de moneda nacional), monedas que circularon mucho (luego de las independencias vinieron las guerras internas…en general no hubo sistema monetario unificado), son territorios grandes y poco poblados (y mal poblados) esto hace que la logistica sea cara, el sistema de correo es malo, y las restricciones aduaneras para comprar del exterior son terribles. En Uruguay es muchisimo peor porque cada uno de estos items esta intensificado, pero es lo que hay. En lo personal, cada vez q viajo a los EUA me hago un festin.

  10. Diego 3 semanas hace

    En lo que corresponde a la gestíon por la tomas fotograficas, se le informó al visitante que cumpliendo con los procedimientos se debe gestionar la solicitud indicándose la forma de hacerlo a la oficina de Comunicación Institucional.
    A partir de este momento, participo como lector uruguayo del blog, por suerte no solamente a mí no me resultaron muy simpaticos muchos comentarios .
    Saludos.

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 3 semanas hace

      La verdad es que siento mucho que no hayan gustado algunos comentarios. Yo fui muy bien tratado tanto en la convención como en el museo. Usted mismo, Diego, me acompañó en la visita e hizo lo posible para que pudiera tomar algunas fotos. También me regaló un libro. ¿¡Qué más puedo pedir!?

      Quizá sea mi tono el que no guste a quienes entran a leerlo ahora por primera vez, pero los lectores habituales del blog lo han entendido como una buena experiencia, que es lo que es. De hecho, una revista en papel me ha pedido que si puede reproducir este texto. También he pedido a algunos compañeros de trabajo (todos uruguayos) que si pueden echar un vistazo al texto por si hay algún aspecto cultural que no estoy teniendo en cuenta y que ellos me puedan apuntar. Sin embargo mis compañeros (que no son aficionados a la numismática) encuentran extraño que se vea esto como una mala crítica.

      A título personal he detectado una cuestión entre los uruguayos. Es algo que se da en muchos otros países pero mi sensación es que aquí se da de manera más exacerbada. Los uruguayos son tremendamente auto-críticos con lo suyo; ya sea su política, su gestión pública, el estado de las ciudades y pueblos… ahora bien, si alguien de fuera hace una crítica, aunque no sea tan dura, se lo toman como algo personal y defenderán lo suyo (eso mismo que ellos critican) a ultranza. No sé si tendrá que ver con las críticas que estoy recibiendo aquí.

      Saludos,
      Adolfo

  11. j. mir 3 semanas hace

    Todo esto es porque eres muy español y ellos son muy uruguayos y la cultura se ha metido por en medio. Si tú hubieras dicho todo esto sobre Asturias, ningún uruguayo habría levantado una ceja, es más, ningún asturiano (exagerando) lo habría hecho.
    Ahora bien, has hablado sobre Uruguay en código español y a los uruguayos (a algunos de los que han intervenido) les ha parecido que les has faltado al respeto, luego no has hablado en su lengua de la amabilidad (aunque lo pretendías, para mi es clarísimo) les has hablado en su lengua de la hostilidad. Para que veas…
    Por aquí estos días tenemos ejemplos a patadas, lo que para unos es el remedio obvio, para otros es un atropello, y no sigo porque no hace falta ninguna prueba del algodón, pero pasa eso estamos ante dos culturas, compartan o no la lengua. Cuando gestionas eso, has empezado a viajar.

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 3 semanas hace

      Probablemente ese sea uno de los puntos: una diferencia cultural que se refleja en el texto. Hay que tener en cuenta que este blog se dirige mayormente a un público español; aunque obviamente cualquier lector es bienvenido y especialmente los hermanos de América, pues enriquecen con sus comentarios mucho de lo que aquí se cuenta. Yo creo que es unánime entre los lectores españoles que aquí estoy relatando una experiencia muy agradable. Probablemente esos pequeños saltos culturales sean los que dan pie a malos entendidos, sobre todo viniendo de alguien de fuera escribiendo sobre Uruguay.

      También es cierto que este blog busca una reflexión crítica siempre. No es cuestión de “sacar pegas a todo” sino de comentar una realidad compleja, detectar los problemas que ocurren, reflexionar sobre sus causas, relacionarlos con lo que ocurre en otro sitio… eso es justamente el valor que aporta este blog. Si me limitase a decir “todo es precioso, muy bonito” mucho me temo que todos se hubieran aburrido de leerme y yo me hubiera aburrido de escribir.

      Saludos,
      Adolfo

      P.D.: espero no tardar mucho en visitar otros lugares muy interesantes desde el punto de vista numismático, como Potosí, y obviamente escribiré sobre ellos.

  12. Hola Adolfo,

    No hay problemas por diferencias culturales unos muy españoles y otros muy uruguayos, yo estuve en Madrid y quise sacarme una foto al acuñar a golpe de martillo una medalla durante la visita al Museo Casa de la Moneda y no se me permitió, menos puede sacar fotos en el interior del museo, y bueno, si yo cuento eso no creo que ningún español se enoje, estoy relatando lo que me sucedió.

    Daniel Badaró que es el que se extiende en hacerte una lista de críticas puso en mi Facebook cuando incluí el link a tu blog el siguiente comentario: “Es una lástima que compartas un blog tan plagado de errores, datos incorrectos y opiniones negativas hacia el IUN, sus integrantes y comerciantes.”

    Yo no vi opiniones negativas, veo que comparas la realidad de la ANE con la del IUN sin diferencias entre españoles y uruguayos como decía al inicio.

    Narras tu visión según tu visita, según lo que viste, según lo que hablaste, según lo que oíste.

    Por suerte no haces ninguna referencia al folleto que se entregaba en la mesa de entrada a la convención ya que el mismo debe tener más de 10 años de antigüedad y de no ser por tratarse de un folleto obsoleto estaría plagado de errores:

    El teléfono ya no es el que figura allí.
    Los horarios de apertura de la sede social ya no son los que figuran allí,
    Las autoridades desde el presidente hasta los vocales ya no son las que figuran, son mínimo autoridades de 4 o 5 periodos hacia atrás con algún fallecido incluido.

    Antes de salir a criticar hacia afuera hay que ver que se hace hacia adentro.

    Saludos

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