Subasta de Martí Hervera, Soler & Llach y Numismática Segarra, octubre de 2017

Subasta de Martí Hervera, Soler & Llach y Numismática Segarra, octubre de 2017

Cada año en el mes de octubre, Martí Hervera y Soler & Llach organizan una subasta junto con la casa madrileña Numismática Segarra. La conjunción de estas tres empresas suele dar lugar a subastas muy interesantes con piezas muy sobresalientes de manera individual. Tal es el caso de la subasta que se realizará el 26 de octubre.

Esta subasta está compuesta por 853 lotes en los que se repasa la historia de la numismática. El comentario general es que la calidad de la subasta va in crescendo, guardándose para el final los mejores lotes. Paso a comentarla con más detalle.

EDAD ANTIGUA

La numismática antigua está representada en esta ocasión por 202 ejemplares. Prácticamente todas son piezas de calidad media en las que hay una gran diversidad de periodos y cecas. Por ello, la mayoría de los coleccionistas de moneda antigua tendrán de donde elegir.

El apartado comienza con 25 ejemplares griegos en plata y cuatro oros en calidades asequibles. Curiosamente, entre las platas hay 4 monedas partas, a las que se suma después una pieza sasánida (es curioso cómo este tipo de monedas comienza a hacer aparición en las subastas españolas). Se da paso después a 20 ejemplares íberos entre los que destaca el dracma de imitación emporitana (por su rareza y su trascendencia histórica). Además hay algunas monedas de cecas relativamente raras, tanto en plata (e.g. Iltirtasalirban) como en cobre (e.g. Uirouia).

Roma comienza con 55 denarios republicanos en calidades medias (los coleccionistas de moneda republicana no van a dar a basto con estas subastas). Posteriormente se describe el Imperio Romano con 74 ejemplares entre los cuales se encuentra piezas dirigidas al coleccionista medio, no obstante destacan algunas por encima del resto. Entre las platas sobresale el denario de Casio. También hay dos cobres muy interesantes: un sestercio de Agripina hija y otro de Nerón. Pese a ello, lo que destaca de este periodo sin duda alguna son los oros. Hay un total de 17 áureos entre los que no hay ejemplares de una extraordinaria calidad, pero sí ejemplares muy dignos, siendo el áureo de Plotina el ejemplar más raro . A estos se añaden el extraño quinario de imitación bárbara de la imagen que cierra esta sección. Los 7 sólidos con los que acaba el Imperio Romano dan pie a otros 23 sólidos bizantinos. Entre ellos no hay piezas de mucho calibre ni ejemplares rarísimos pero una colección de 30 sólidos es más que interesante para cualquier subasta. Se nota que a Martí Hervera le gustan los oros de módulo pequeño.

Quinario de imitación bárbara o india

EDAD MEDIA

La colección medieval arranca con 12 trientes visigodos. Todos ellos son muy sencillos salvo el de Recadero II de Emérita. Posteriormente entra la que me parece la parte más interesante de la colección como conjunto: la moneda andalusí. En total se ofrecen 60 piezas andalusíes y otras 27 del mundo islámico. Entre ellas hay 49 oros algunos relativamente raros pero de unos precios módicos en general (ya se sabe que en la moneda andalusí hay auténticas rarezas tiradas de precio). Entre ellos hay piezas tan bellas como esta dobla de Amir Al-Muminín. Tampoco faltan quirates raros, como los cuatro de los taifas almorávides o los nazaríes. En cuanto a los dirhams, seguramente el más interesante sea el ejemplar sevillano de Ahmad Ibn Muhammad Al-Badjí. Cabe resaltar que últimamente esta casa se está haciendo bastante fuerte en lo que a la moneda andalusí se refiere.

Los reinos cristianos se pasan rápido pero dejan dos joyas en oro realmente raras. En la Corona de Aragón hay un raro ducado mallorquín de Fernando el Católico. Por la parte de Castilla se incluye un extraordinario y rarísimo morabetino de Alfonso VII acuñado en Baeza. Una pieza tremenda con la que yo, desgraciadamente, solo puedo soñar. La dejo en la siguiente imagen pero os animo a leer su descripción. Además de estas piezas “de alto calibre” también se pueden citar los raros dineros de Alfonso VIII.

Morabetino de Baeza, 545H-1150-d.C

EDAD MODERNA Y CONTEMPORANEA

Como siempre, el grueso de la colección lo componen las monedas de la Monarquía Española. Las monedas de los Reyes Católicos son muy interesantes. Por un lado hay una serie de 9 monedas de un real que rodean a un precioso doble excelente de Burgos. Inmediatamente después viene una de las joyas de la colección: el doble principat de Juana y Carlos de Barcelona. Sin lugar a dudas es una de las cumbres de la numismática catalana.

 

Los Austrias se repasan más o menos rápido. La tónica de la colección es ofrecer monedas variadas con una calidad, una rareza y un precio aptos para un coleccionista medio. Y de vez en cuando incluir alguna moneda de las que quitan el hipo a cualquiera. Estas son un potente 4 escudos segoviano de 1607 y, sobre todo, el cincuentín de 1628 (imagen a la derecha). Por supuesto que también hay otras monedas interesantes aunque no tan espectaculares como estas dos. Por ejemplo, el duro segoviano de Felipe II o las dos onzas sevillanas de 1700 (una y dos). Con todo lo que sale últimamente,  van a tener que quitarle el calificativo de “muy rara” a esta pieza en las subastas.

50 Reales, 1628, Segovia

 

 

Los Borbones siguen la misma pauta que los Austrias. Eso sí, la cantidad de piezas ofrecidas es mayor y quizá la colección en su conjunto aumente algo en lo que a calidad se refiere. Concretamente, me llaman mucho la atención los duros y las onzas de Felipe V, así como los oros de Fernando VI. De Carlos III y de los posteriores borbones hay bastantes piezas bonitas pero sólo me llama especialmente la atención el 8 reales de Cataluña de 1809. No obstante, en este periodo destaca sin duda la onza de 1750 de Madrid que acompaña este párrafo, tan rara como el resto de onzas madrileñas de Fernando VI, una pieza excelente.

8 Escudos, 1750, Madrid

El carácter de los Borbones se extiende a El Centenario de la Peseta. Aparecen bastantes monedas bonitas y algunas no tan comunes en la calidad que se ofrecen, como la peseta de 1882/1 (variante de sobrefecha) o la peseta de 1947*1956. También hay algunas piezas raras, como el duro de 1888 MSM. Además, en este apartado creo que las monedas se ofrecen a unos precios bastante atractivos que dejan margen para que las pujas los suban. Pero las joyas de esta serie y de toda la subasta, son las míticas 100 pesetas de 1870 (última imagen). Una de las monedas más emblemáticas de la numismática española. Los 90.000 euros de salida creo que permitirán encontrar un comprador a la vez que, seguramente, convertirse en la moneda más cara vendida en una subasta española en 2017.

100 Pesetas, 1870, Madrid

OTROS

Entre la moneda extranjera no hay mucho que destacar. Son piezas variadas y muy comerciales, en su inmensa mayoría de los siglos XIX y XX. Finalmente se ofrecen 52 billetes entre los que destacan las pruebas y muestras de principios del siglo XX. También hay otros billetes interesantes del Estado Español e incluso una muestra de las 500 pesetas de 1979. Es curioso que muchos de los billetes aparecen certificados. Parece que lo de encapsular billetes empieza a ser común también en las casas de subastas españolas.

SUBASTA POR CORREO

Finalmente, la subasta por correo ofrece otros 4.600 lotes de menor calado pero también interesantes. Sólo quisiera llamaros la atención de la amplia cantidad de moneda antigua: 128 piezas griegas, 115 denarios republicanos, 125 piezas íberas, 256 romanas imperiales, y lo más interesante de todo, 31 follis bizantinos. También hay una amplia representación de dirhams y felus andalusíes. Por supuesto que no falta una gran cantidad de monedas de El Centenario de la Peseta (como siempre en esta casa), muchas monedas internacionales y ponderales, condecoraciones, medallas y bibliografía numismática. Os dejo que los echéis un vistazo con calma.

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