Columnarios

Columnarios

La historia de la numismática de la Península Ibérica y de sus colonias es enormemente amplia, variada y compleja. Sin embargo yo creo que si tuviéramos que elegir una sola moneda por su repercusión histórica seríamos mayoría los que seleccionásemos un real de a 8 columnario. Además, muchos aficionados también lo seleccionarían por su belleza estética. En este pequeño artículo describiré la historia de dichas monedas a partir de su propia simbología, puesto que pocas monedas se auto-describen con tanta claridad. También daré algunos apuntes interesantes para su coleccionismo.

Figura 1

Figura 2

Figura 3

Figura 4

Figura 5

Figura 6

Figura 7

Figura 8

Figura 9

Figura 10

Figura 11

Figura 12

Figura 13

Figura 14

Anversos

La Figura 1 muestra un real de a 8 columnario de México. Podemos ver que el motivo principal del anverso de la moneda es el llamado “escudo pequeño de España” coronado por la Corona Real. Este escudo muestra exclusivamente las armas de Castilla y León: el cuartelado de los castillos y los leones más las armas de Granada. Además, presenta el escusón borbónico, que son las tres flores de lis del centro del escudo. Este escudo fue muy utilizado por los Borbones hasta 1878 y muestra claramente cómo esta dinastía concedía mayor preeminencia a la Corona de Castilla con respecto al resto de territorios que conformaban la España del momento. Este escudo no solo aparece en los columnarios, sino también en muchas otras monedas de los Borbones. Un ejemplo son los 20 reales madrileños de Isabel II que se muestran en la Figura 3. No obstante, en esa misma época se pueden encontrar monedas con escudos de España mucho más complejos. Por ejemplo, en la Figura 2 se representa un 8 escudos de la misma ceca y el mismo año que el columnario con una representación del escudo de España con todas las armas dinásticas. Se ve que el diseño de los 8 reales columnarios optó por la simplicidad.

A ambos lados del escudo se pueden ver distintos símbolos. En la izquierda aparecen letras que representan las iniciales de los ensayadores (los encargados de controlar la pureza del metal) de la moneda. Generalmente había dos ensayadores por ceca por motivos de mayor seguridad, por lo que aparecen dos letras. Por ejemplo, en el columnario de la Figura 1 vemos que aparece “M F”, mientras que el ejemplar de la Figura 4 solo tiene un ensayador “F”. En el caso de México fue obligatorio que hubiera dos ensayadores en la ceca a partir de 1732, por lo que en todos los columnarios aparecen dos ensayadodores salvo en rarísimos ejemplares de 1732 y algunos igual de raros de 1733. Al lado derecho del escudo aparece el símbolo “8” que muestra que el valor de la moneda son 8 reales. Se debe recordar que también se hicieron monedas columnarias de medio real, un real, dos reales y cuatro reales. Quien quiera coleccionar estos divisores de los duros columnarios debe tener en cuenta que son piezas por lo general más raras pero que, como tienen una menor demanda, suelen ser de un precio más asequible que los reales de a 8. También se debe tener en cuenta que en los reales de a 8 es posible encontrar ejemplares en conservación cercana al sin circular (aunque son piezas buscadas y caras) pero tal tarea se hace imposible en sus divisores, donde es muy complicado encontrarlos por encima de EBC. Un muy buen ejemplar de un 4 reales columnario de Potosí se muestra en la Figura 5.

Por último, en la leyenda del anverso se indica “CAROLVS III D(EI) G(RATIA) HISPAN(IARVM) ET IND(IANARVM) REX” (Carlos III Rey de España y las Indias por la Gracia de Dios). Es sabido que justificar la monarquía castellana, y después la española, “por la Gracia de Dios” es algo que se hizo desde la Edad Media hasta hace muy pocos años y como tal fue representado en muchas monedas, entre ellas los columnarios que nos atañen. Por parte de los reyes, hubo tres citados: Carlos III (Figura 1), su hermano y predecesor Fernando VI (Figura 6) y su padre Felipe V (Figura 4).

Reversos

En cuanto al reverso, vemos un motivo central muy original, muy bonito y altamente simbólico. Se trata de dos globos terráqueos que representan a los hemisferios este y oeste, bajo la corona real y sobre unas olas que representan el mar. A ambos lados de los globos nos encontramos las columnas de Hércules, también coronadas, portando un paño que indica “PLUS ULTRA”. La interpretación del motivo parece bastante evidente: se da el mensaje que la monarquía española extiende su poder en todo el mundo y lo hace gracias a su dominio del mar. Tal afirmación es, sin ninguna duda, propagandística y muy discutible, pero de lo que no queda duda es que el siglo XVIII fue el siglo del mar y el siglo en el que las potencias europeas intentaron abarcar el mundo entero explotando las rutas trazadas en los siglos anteriores. Por eso los reales de a 8 columnarios viajaron por el mar. Gracias a ese mar, los columnarios fueron las primeras monedas en la historia que podían ser empleadas en cualquier lugar del mundo. Lo mismo se podía pagar con un columnario en una taberna de Madrid que a un mercenario jamaicano o a un comerciante chino. Lo mismo los atesoraban los piratas caribeños que los prestamistas alemanes. Millones y millones de kilos de plata salía de América en forma de reales de a 8 columnarios y eran usados, guardados, resellados o fundidos en el mundo entero.

Obviamente los columnarios fueron monedas de curso legal en España y sus colonias, pero también fueron masivamente utilizados por otros estados. Por ejemplo, fueron monedas de curso legal en Estados Unidos hasta 1857. Tanto es así que muchos historiadores apuntan a que el símbolo del dólar proviene de los reales de a 8, si bien hay controversia en cuanto a su relación. También fueron resellados en lugares muy lejanos. Por ejemplo, la Figura 7 muestra un columnario resellado para circular por Jaimaica, la Figura 8 otro resellado para circular por Mozambique y la Figura 9 otro columnario con resellos orientales propios de los comerciantes y cambistas chinos. Como no podía ser de otra manera, una moneda tan internacional fue también masivamente falsificada. El mayor volumen de falsificaciones provenía de Inglaterra, pues ahí incluso se falsificaban con conocimiento de su gobierno para pagar mercancías o incluso al ejército en Asia. De esta manera su beneficio era doble: por una parte se ahorraban un dinero pagando con moneda falsa y por otra parte desprestigiaban la moneda de España, que por aquél entonces era su principal enemigo.

Otra curiosidad son los llamados “dólares de Groenlandia“ o “columnarios daneses“ (Figura 10). Esas monedas fueron un intento de Dinamarca de imitar el diseño de los columnarios españoles para usarlos en su comercio con Asia. A pesar de que su diseño es muy semejante, sobre todo para gente que no esté acostumbrada a los caracteres latinos, los chinos no los aceptaron. Por ello las emisiones de estos dólares fueron muy reducidas y han llegado a nuestros días contados ejemplares que son muy codiciados por los coleccionistas más potentes.

En cuanto a las columnas de Hércules, se trata de un símbolo ligado a España con una referencia antiquísima. Ya los fenicios asentados en el sur de la Península Ibérica adoraban al Dios Melkart, posteriormente adoptado como Hércules por los romanos, y fomentaron la leyenda de la separación de las famosas columnas. Por parte de la leyenda de la banda, “PLUS ULTRA“ es el lema del Imperio Español, y actualmente de España, desde que en 1516 Carlos I lo utilizara como tal para animar a los navegantes a inspeccionar más allá del Atlántico. Así se dejaba atrás el antiguo lema latino “non plus ultra“, que advertía que no había tierra más allá de la Península Ibérica. Las columnas de Hércules están coronadas. Hay veces (e.g. Figuras 4 y 5) que aparecen dos coronas reales sobre sendas columnas mientras que otras veces (e.g. Figura 1) aparecen una corona real y otra imperial. Nótese que con ellas aparecen un total de cuatro coronas en el diseño de la moneda más una mención explícita al rey en la leyenda del anverso. Queda claro la voluntad de recalcar el poder de la Monarquía Española.

En la leyenda del reverso se puede leer “VTRAQUE VNUM“, que puede traducirse del latín como “ambos son lo mismo“. En este caso la moneda resalta la unidad del Imperio Español, tanto territorial como legal, en ambos hemisferios. En la parte inferior se muestran las marcas de ceca (dos veces) y la fecha de emisión. Los columnarios se acuñaron en las tres cecas principales de América: México (de 1732 a 1772) (Figura 1), Lima (de 1751 a 1772) (Figura 6) y Potosí (de 1767 a 1770) (Figura 5); además, se acuñaron columnarios en mucho menor volumen en Guatemala (de 1735 a 1771) (Figura 11), Santiago (de 1751 a 1771) (Figura 12) y Santa Fe de Nuevo Reino (de 1759 a 1762) (Figura 13).

Para los coleccionistas suele ser asumible adquirir columnarios de las tres primeras cecas en calidades medias, si bien puede suponer un reto y un desembolso importante hacerse con ellos en calidades altas. La ceca de Guatemala en calidades medias es asumible para quien esté dispuesto a gastarse varios cientos de euros en una moneda; encontrar columnarios de Guatemala en alta calidad es mucho más difícil. Por otro lado, tanto Santiago como sobre todo Santa Fe, son dos cecas dificilísimas en lo que a columnarios se refiere y solo resultan asumibles para los coleccionistas más pacientes y adinerados.

Cantos

No podemos olvidarnos de la tercera cara de la moneda, que se puede ver a la derecha de estas lineas. Se trata de un canto laureado muy característico de los columnarios. La acuñación del canto en los columnarios tuvo especial importancia porque evitaba el limado de las monedas, como ocurría con las macuquinas. Pero esta acuñación en el canto solo aparece en los columnarios acuñados a volante, que son la inmensa mayoría. En los primeros años de acuñación en Guatemala (de 1735 a 1753) la acuñación de los columnarios era todavía a martillo, y por tanto, el canto no estaba acuñado.

El último aspecto a tener en cuenta es que el peso de los columnarios debía ser de 27,064 g., con una ley de 916,667 milésimas. No obstante, se permitía una tolerancia de falta en la ley de hasta 909,722 milésimas y del peso de hasta 26,781 g.

Coleccionismo

En cuanto a su coleccionismo, al ser los columnarios unas monedas con una enorme repercusión internacional tienen mucha demanda en cualquier lugar del mundo. Es fácil ver columnarios en los inventarios de los comerciantes españoles y americanos, pero también aparecen en las subastas europeas e incluso en las asiáticas, siendo siempre queridos por los coleccionistas. Esta gran demanda, junto a la gran cantidad de ejemplares que existen, hace que su mercado se mantenga muy estable y los precios no fluctúen demasiado. Muchas de las fechas de las tres cecas más comunes (México, Lima y Potosí) son fáciles de encontrar en una calidad razonable por unos 200 euros. No obstante, quien busque hacerse con columnarios en una excelente calidad o quien quiera comprar ejemplares de las cecas más raras (Santiago y Nuevo Reino) tendrá que competir en el mercado internacional; encontrar las monedas le supondrá un reto importante y hacer con ellas un desembolso muy considerable para un ciudadano de clase media.

Los coleccionistas de columnarios también deben ser conscientes del mayor peligro de ésta y otras muchas series: la existencia de monedas falsas en el mercado. Como dije anteriormente, es fácil encontrar columnarios falsos de época, si bien son bastante sencillos de detectar para una persona experimentada. Más peligrosas son las falsificaciones actuales que pretenden sacar provecho de la alta demanda de los columnarios. Por eso es especialmente importante para los coleccionistas que se adentren en esta serie que adquieran monedas a comerciantes serios y especializados.

3 Comentarios

  1. lanzarote 6 meses hace

    Coincido, la moneda más universal de nuestro monetario. Aquí os dejo el enlace al catálogo de columnarios, donde hay también una sección de cantos:
    http://siemprenosquedaralan.wixsite.com/home/catalogo-de-columnarios

    El cuartelado de castillos y leones en los columnarios no representa a España, sino a la Corona Castilla y León, pues las Indias eran empresa castellana, y por tanto los columnarios moneda castellana, es un cuartelado que ya se fijó en el reverso con la Pragmàtica de 1497, y que con los columnarios pasarán al anverso, cambiando el escudo de armas completo del monarca por las esferas y columnas.

  2. Soy un novato en lo que respecta a la numismatica y espero ir creciendo con sus valiosos documentos historicos educativos y consejos gracias de todo corazon por su gentileza y amabilidad …bendiciones

  3. Roger Miguel 6 meses hace

    No se si en mi pais Cuba , circularon las monedas columnarias ,lo digo porque por aqui pasaban todos los galeones rumbo a la metropoli y estos hacian escala aqui en la habana colonial ,si alguien conoce algo , me deja saber. Por otra parte ,que monedas mas hermosas ,dignas de estar en nuestras colecciones ,claro esta ,el que pueda pagarlas.

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