Octavo de real de los Reyes Católicos

Octavo de real de los Reyes Católicos

Llevamos un tiempo hablando entre unos cuantos amigos sobre los octavos de real de los Reyes Católicos. La cuestión es que hay documentación que dice que existen unas rarísimas monedas de octavos de real labradas en Cuenca. Concretamente Heiss, a finales del siglo XIX, dijo que se conocían dos ejemplares, hizo un dibujo del perteneciente a la colección Vidal Quadras (que reproduzco en la entrada) y todos autores posteriores se han basado en él. Pero ninguno hemos oído hablar de nadie que haya visto algún ejemplar.

Cuando se duda de una moneda lo primero es ver si tiene sentido histórico. En este caso tiene todo el sentido porque en la Pragmática de Medina del Campo de 1497 (uno y dos) mandan labrar dichas monedas. Concretamente, indican lo siguiente:

Que en los reales se ponga de la una parte nuestras armas reales, y de la otra parte la divisa del yugo de mi rey, y la divisa de las frechas de mi reyna: y que diga en derredor continuando en ambas partes: Fernandus, et Elisabeth Rex, et Regina Castellae, et Legionis, et Aragonun, et Siciliae, et Granatae, o lo dello cupiere: y en los ochavos quadrados, del un cabo una F. y encima una corona, y del otro cabo una Y. y encima una corona, y sus letras enderredor

Además, se ordenó que un tercio de la plata que llegase a las cecas se usase para acuñar reales, otro tercio para medios reales, una sexta parte para cuartos de real y la sexta parte restante para octavos.

octavo de real RRCC

En otras palabras, se definió el octavo de real como un nuevo tipo de moneda. Era muy pequeña y, por tanto, muy incómoda de manejar y muy cara de producir. Tenía también un cospel cuadrado, lo cual dificultaría su acuñación. Por todo ello es una moneda que tiene todas las papeletas para que su tirada fuese mínima -porque rápidamente se darían cuenta de que no tiene sentido fabricar una moneda costosa para que luego no sea aceptada- y para que la inmensa mayoría de los ejemplares que se acuñasen se perdiesen al poco tiempo. Es decir, es casi seguro que de haber existido iban a llegar a nuestros días contados ejemplares. ¡Pero alguno deberíamos haber visto en 100 años!

Heiss apunta a que existían dos ejemplares y dibujó uno que coincide con la descripción de la Pragmática y que supuestamente estaba en la colección Vidal Quadras. Claro está que Heiss era una persona “con mucha imaginación” habiéndose llegado a inventar monedas y habiendo dado extrañas (ejemplos) que fueron aceptadas sin más por muchos autores posteriores. Eso mismo lo critican Jarabo y Sanahuja. De hecho, el dibujo que hizo Heiss es el que se reproduce en todas partes, lo que muestra que ningún autor posterior ha visto un ejemplar. También es cierto que el catálogo de Cayón y el de Calicó citan esta moneda.

Yo lo he hablado con coleccionistas expertos y estamos todos en la misma. Incluso un colega que está escribiendo un libro sobre las acuñaciones de los Reyes Católicos tampoco ha conocido ningún ejemplar.

Así pues tenemos dos posibles hipótesis:

– Se hizo una prueba de estos octavos de real en la ceca de Cuenca, se vio la inviabilidad de esa moneda y no se emitió más. En ese caso habrían llegado un par de ejemplares a nuestros días los cuales llevan 100 años sin aparecer por ninguna parte. Si tal es el caso, y teniendo en cuenta que partes de la Vidal Quadras se han ido vendiendo, sería probable que de aquí a unas décadas viésemos uno.

– Heiss hizo un dibujo de cómo sería la moneda en cuestión atendiendo a la Pragmática de Medina del Campo y el resto de autores lo tomaron por bueno sin más crítica. Tristemente esta actitud es algo muy propia de la numismática.

Cualquier opinión, dato o aporte que ayude a decantarnos por una u otra hipótesis, o a proporcionar una tercera, será más que bienvenido. ¡Ayudadme! ¡que estoy que no puedo ni dormir con este asunto!

Por cierto, sobre la revista Numisma dedicó un número especial a los Reyes Católicos en el año 1953. Escribieron muchos de los mejores autores de mediados de siglo XX, así que es lectura obligada para los aficionados a este periodo, así como para cualquiera que quiera leer buena literatura numismática. Tanto Pío Beltrán como Antonio Beltrán citan de los octavos de real y solo dicen que son monedas rarísimas de las que solo se conocen dos ejemplares acuñados en Cuenca, viniendo esa información seguramente de Heiss.

Os dejo también un par de fotos para meter miedo. Son dos juegos de cuños falsos con los que se pueden realizar monedas falsas de los Reyes Católicos. Como veis, el cuño de abajo corresponde a un octavo de real.

cuños moneda falsa

cuños moneda falsa

13 Comentarios

  1. Ramón 8 meses hace

    El mismo caso que esta moneda de 1697 también publicada por Heiss y que nadie ha visto:

    https://dieciochenos.wordpress.com/2013/10/21/carlos-ii-1697-error-de-interpretacion-o-realidad/

  2. Yeray 8 meses hace

    A veces aparecen colecciones donde hay ejemplares únicos conocidos y que para mí son novedad, y llevo en esto bastante tiempo. Ahora mismo recuerdo la de Huntington con muchas piezas que no sabía ni que existían. Pienso que sí debe haber algún octavo por ahí guardado.

  3. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 8 meses hace

    No ha aparecido información nueva entre los lectores, se ve que poquita cosa se sabe sobre estos octavos de real.

  4. j. mir 8 meses hace

    No conozco el tema ni la moneda, pero me voy a atrever.

    Yo creo que la moneda existió y que a finales del siglo XIX con seguridad se conocía un ejemplar, y el otro pues lo podemos dudar si no conocemos la fuente. Pienso que tu argumentario pierde de vista un detalle fundamental, aunque desgraciadamente no puedo rebatirte con contundencia por no encontrar el volumen II del catalogo de Vidal Quadras (cosas del desorden).

    El hecho es que citas a Heiss pero no detallas lo que dijo Vidal Quadras, seguramente porque este solo le dio núm. de catálogo y su descripción pero no lo dibujo; sin embargo el criterio para dibujar los ejemplares en Vidal Quadras es que no estuvieran reproducidos en obras de referencia, entre ellas muy destacadamente en Heiss, así se indica en el prefacio y ello se refleja en la publicación al poner al lado de cada espécimen donde se puede consultar la imagen, en este caso debería decir, insisto que no lo encuentro, AH. Lam. 17 Núm. 15.

    En segundo lugar, creo que podemos asegurar que Vidal Quadras no solo no era nada fantasioso sino de una precisión ejemplar y el hecho de que no dibuje la moneda es que da por bueno el dibujo de Heiss, sin duda salido de la pieza de su colección. Por ello es incorrecta tu afirmación de “que ningún autor posterior ha visto un ejemplar”, Vidal Quadras lo había visto y daba por bueno el dibujo de Heiss.

    En resumen Vidal Quadras a finales del siglo XIX era poseedor de un ejemplar de octavo de real de la ceca de Cuenca de los Reyes Católicos. Todo esto salvo que en el catalogo de Vidal Quadras no se cite la moneda, claro ;).

    • Rafa DzCr 8 meses hace

      Efectivamente Vidal Quadras lo cita, incluso da su tamaño. Copio literalmente del tomo segundo, página –135– “nº 6470 Octavo de real cuadrado. AR 12 mil. AH. lám.17, núm.15”
      Un saludo

  5. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 8 meses hace

    Estoy de acuerdo con vosotros que si Vidal Quadras representa la moneda es mucho más probable que exista aunque llevamos más de 100 años sin ver ningún ejemplar.

  6. WF 8 meses hace

    Buenas,

    De primeras, lo que dice la Pragmática de 1497 (en la Carta de Labra de 1475 no salen los ochavos de real) es que se ha de labrar el real a 11 din 4 granos (930,5 mlm de plata fina) y a 67 piezas en marco (3,43 gr aprox), por lo que a los ochavos les corresponderían 538 piezas en marco (unos 0,428 gr, parecido a los óbolos/meajas de Fernando IV o a las meajas coronadas de Sancho IV) de moneda fuerte en plata. Revisando otros ordenamientos cercanos, no hay monedas de plata cercanas a ese peso, por lo que era un valor extraño para la gente (sí hay vellones de ese peso anteriores y posteriores, incluidos los ochavos de vellón rico de Felipe II o los tercios de real de Enrique II).

    Luego, la Carta de 1475 no manda labrar absolutamente ninguna moneda de vellón, por lo que se entiende que todavía hay un remanente grande de vellón de Enrique IV (cuartos, medios cuartos y blancas supongo). La Pragmática de 1497 únicamente manda labrar blancas, la moneda más pequeña, de valor 1/2 mv; de nuevo ¿existía todavía un remanente de vellón importante? Si es así, no tendría sentido labrar ochavos de valor 4 y 1/4 mv, cuando hay monedas de vellón (cuartos, devaluados en 1471 a 2 mv o 1.5 mv si eran “de peor calidad” y medios cuartos de 1 mv). Si no es así (cosa segura ya reinando Felipe I), se necesitarían monedas que cubriesen el espectro desde los 1/2 mv que vale la blanca a los 8 y medio que vale el cuartillo de real de plata; de ahí que a partir de 1505 apareciesen los cuartos, ochavos y maravedíes a nombre de Fernando e Isabel (F e Y coronadas en la misma cara).

    Por último, sólo dos personas indican haber visto este ejemplar, Vidal-Quadras y Heiss (que vio su colección). Teniendo en cuenta que la colección Vidal-Quadras se subastó íntegra en 1902 en París, y sólo he encontrado que se subastasen posteriormente las partes grecorromana y papal de la misma en 1913/1914 por Étienne Bourgey (http://www.poinsignon-numismatique.com/pdf/ve-france_en.pdf). Sin embargo, dado que Archer Hungtinton tenía bastante tarto con el mismo Bourgey, al que compró las colecciones Cervera y Codera, es probable que terminase comprando los lotes hispánicos de la Vidal-Quadras, que terminarían en la ANS cedidos por la HSA y subastados en 2012. Desde entonces no ha habido ningún indicio de a dónde ha ido la parte medieval y moderna de esa subasta….

    En resumen, para mi una moneda que se acuñaría muy escasamente en 1497 sólo, sin generar valor a los RRCC (renunciaron al señoreaje en la Pragmática de 1497), y ser un valor extraño para la gente corriente. Consecuentemente, muy pocos ejemplares sobrevivirían, y del que se hizo noticia lleva años en una colección quasi-privada y sin catalogar, subastada hace ya casi 5 años a un grupo de inversores/comerciantes.

    Un saludo,

    • j. mir 8 meses hace

      Interesante, pero creo que suponer que la Vidal Quadras pasó a la HSA es especulativo, de hecho creo que si hubiera sido así hubiesemos visto algun ejemplar identificable en las subastas de Vico, teniendo en cuenta que Vidal Quadras no dibujaba sino que hacia improntas de sus piezas y por tanto son identificables individualmente.

      También Vilallonga en la introcucción a la reedición del Vidal Quadras dice que Huntington quiso comprar parte de la colección aunque no se materializó, cierto que parece referirse a un momento anterior a la compra por parte de Bourguey. En qualquier caso me sorprenderia que no estuviese documentada la adquisición de esta colección, o de una parte, para la HSA, yo no lo he visto escrito en ningun lugar.

      Saludos

      • WF 8 meses hace

        Buenas J. Mir

        Es completamente especulativo, lo que sí es cierto es que no se vuelve a hablar más de ella desde 1902… En cuanto a la adquisición de Vico, sólo fue una parte del total; por lo que entiendo que el resto esté entre inversores, coleccionistas privados y otros comerciantes (se dice que Numismatica Genevensis y Rauch fueron otras de las casas asociadas). De hecho una gran parte volvió a la ANS (http://monedasantiguas.org/los-denarios-ibericos-de-la-coleccion-huntington/, http://www.artsjournal.com/culturegrrl/2013/01/news-flash-american-numismatic-society-retrieves-another-7291-ex-huntington-coins-plus-a-visit-to-brutus-at-the-met.html):
        “ANS’s entire group of 19,206 coins reclaimed from the Huntington Collection now includes:
        —All of the ex-HSA Islamic trove (6,159 coins), one of the largest Spanish Islamic coins collections in the world
        —All 400 French coins
        —6,316 medieval Spanish coins
        —All 1,004 Visigothic coins
        —2,178 Celt-Iberian and Roman Provincial coins
        —3.098 Roman Republican and Roman Imperial coins
        —51 Admiral Vernon medals

        The HSA had received its 37,895 coins from its founder, Archer Huntington, who had directed that they be deposited at the ANS on long-term loan, for safeguarding and study
        The winning consortium included Madrid dealer/auctioneer Jesús Vico, who offered some 1,004 of the coins in a June 26 auction conducted by his Madrid firm.”

        En cuanto a la catalogación, no sé si se completó o no, se habla de un USB con un listado de monedas, que se pasó a los posibles compradores en Sotheby’s (http://www.artsjournal.com/culturegrrl/2012/06/monetizing_the_money_why_did_n.html). Una de las razones que adujeron en la HSA para la venta fue precisamente que la ANS no había estudiado las monedas de la colección en mucho tiempo y ni siquiera las exponía,.

        Un saludo,

  7. j. mir 8 meses hace

    A ver, acabo de mirar el apartado textual de Heiss (me disciplino por haber entrado en debate sin haberlo hecho antes).

    Tomo I, pp. 119 y 120, ítem 15:

    15.- + • FERN • ANDVS. • D• GR•. En campo cuadrado F alemana coronada; á la izquierda una C.
    Rev. HELIS ABET D : G• R•. En campo cuadrado Y alemana coronada. Ochavo de real de plata. Pesa 45 centígramos.
    (A.H.) Lám. 17

    O sea que la que se describe no está en la colección de Vidal Quadras sino en la suya. Probablemente esa misma se incorporó en la colección de Vidal Quadras al adquirir la de Heiss. Para ser preciso.

  8. Pepe 8 meses hace

    Buenas. Mirando la metrología que se establecía en la Pragmática de 1497, podemos ver algún dato significativo. La talla de 67 piezas de real por marco de plata nos da un marco de 227,8 g (teniendo en cuenta que el real tenía un peso de 3,4 g, característica que mantuvo durante casi dos siglos). Por tanto la moneda de octavo debía tener un peso teórico de 0,425g.
    Heiss, según el último comentario de J. Mir dice que el peso de la moneda es de 45 cg, o lo que es lo mismo 045g. Si las monedas de octavo labradas tuvieran ese peso estaríamos hablando de un marco de plata de 241,2g. ¡ 13,4 g de diferencia!, o lo que es lo mismo una diferencia de casi 4 reales por marco, y no creo que dicha diferencia fuera permitida. Aún más sabiendo que del marco 65 reales eran el valor de la propia labra y los otros dos estaban destinados a sufragar el trabajo en sí.
    Esta cuestión, bajo mi humilde punto de vista, da verosimilitud a que la moneda SI pasara por las manos del coleccionista. Si hubiera teorizado, poner el peso teórico hubiera sido lo fácil. Otra cosa es que me equivoque con los datos manejados. En ese caso no dudéis en corregirme. Un saludo

  9. j. mir 8 meses hace

    Si, es correcto que una medida ligeramente desviada puede dar verosimilitud.

    Solo un detalle tonto pero también importante, me imagino que lo tienes en cuenta pero a veces lo damos por hecho. Es el marco el que da el peso de las monedas y no las monedas el del marco, esto era así porque no tenían medios de precisión demasiado sofisticados que garantizara un peso idéntico a todas las piezas y lo hacían sobre un “lingote/rulo” grandote de masa conocida para ajustar bien el peso total.

    En cualquier caso un real castellano a partir de 1497 pesa 1/67 partes de su marco, con cierto margen de tolerancia en el peso de cada pieza. Sin embargo como en muchas ocasiones se desconoce el peso exacto del marco (no sé si es el caso) se hace el “truco” de estimarlo juntando un montón de monedas en buen estado, se descartan las piezas de mayor y de menor peso (generalmente el 10% de las piezas situado a los extremos de los pesos) y obtenido un peso unitario, que debería estar cerca de la media, se multiplica por el número de piezas que deben obtenerse de un marco (67 en este caso). Se trata de un procedimiento aproximativo bastante preciso pero no exacto y en realidad debería repetirse en multitud de ocasiones y momentos históricos en que dicho marco estuviera vigente porque hay variables derivadas de actos más o menos fraudulentos, sobre todo las sisas, realizadas en determinados momentos que pueden inducir a un peso engañoso del marco.

    • WF 8 meses hace

      Buenas,

      Uff… la metrología no es exacta en esos tiempos, dependía de unos patrones de metal en dos ciudades, Burgos y Toledo, que se iban gastando con su uso. El marco de referencia de la plata era el de Burgos, que era ligeramente menor que el de Colonia (estándar de Carlomagno) y Pellicer (http://www.numisane.org/Gaceta/GN176.pdf) lo ubica en torno a 230+-1/2 gr, con lo que nos sale un peso en torno a 3.43 gr para los reales y casi 43 cg para los ochavillos. Por otra parte, la tolerancia que admitían los RRCC era de medio tomín por marco de plata (1/768 de marco, en torno a 3 gr), tomando 233 gr aprox. nos saldría un peso en torno a 43.3 cg. Luego habría que ver la precisión con la que pesó Heiss, 45 cg es un número demasiado redondo.
      En cualquier caso, sería bueno investigar qué fue de la colección Vidal-Quadras.

      Un saludo,

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