La contramarca de Tomás Francisco Prieto

La contramarca de Tomás Francisco Prieto

El autor de la presente entrada es Yeray Afonso. Se trata de una colaboración en la que yo solo he añadido unos enlaces. Agradezco a Yeray su texto y espero que lo encontréis todos tan interesante como lo encuentro yo. Si os gusta, podéis leer otros artículos que publicó hace unos meses en Panorama Numismático: “El recorte descentrado y algunas consideraciones sobre la serie de reales de a 8 de Madrid de 1710-1716” y “Análisis de dos escudos de Juana y Carlos de Segovia“.

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Tomás Francisco Prieto está considerado como gran maestro grabador, uno de los nombres más importantes de nuestra historia numismática. Fue director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y grabador general de las Casas de Monedas de Carlos III. En su honor, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda creó el prestigioso premio que lleva su nombre y que cada año otorga a un ilustre artista del grabado o la escultura; entre sus galardonados se encuentran destacadas personalidades como Eduardo Chillida, Antoni Tàpies o Martín Chirino.

Como buen amante de la numismática y la medallística, a lo largo de su vida coleccionó piezas muy importantes y tras su muerte, en 1782, fue sugerida la adquisición de gran parte de este material por el Marqués de la Florida. Estas piezas pasaron a formar parte de la Escuela de Grabado de la Real Casa de la Moneda, que posteriormente sentó las bases de lo que hoy es la Casa-Museo de la Moneda en Madrid. Esta institución pagó casi 40.000 reales por las monedas, medallas, monetarios, libros y estampas que pertenecieron a Tomás Francisco Prieto y que consideraron los más interesantes para su estudio.

Como la Escuela de Grabado de la Real Casa de la Moneda pertenecía al monarca Carlos III, los libros fueron sellados con un “del Rey” y las monedas y medallas con una R incusa a modo de resello.

Uno de los ejemplares más ilustres que lleva esta contramarca R lo podemos encontrar en el Museo Arqueológico Nacional. Se trata del centén acuñado en el Real Ingenio de Segovia en 1633, durante el reinado de Felipe IV y que podemos ver reproducido aquí

centen Segovia 1633

Los otros tres ejemplares que hemos podido hallar son reales de a 4 de busto, serie acuñada en 1709 en Madrid por orden de Felipe V.

Las tres piezas presentan una llamativa coincidencia: fueron introducidas en el mercado numismático y subastadas por dos empresas numismáticas, posiblemente las más importantes de España y con gran proyección internacional. Es muy curioso que en las descripciones de los tres lotes no se detalló el origen de la contramarca. 

4 reales 1709

Este primer ejemplar fue subastado por Áureo & Calicó el 3 de diciembre de 2013, en su subasta 256, lote número 2000. Se limitan a describir como “contramarca particular” la R en el campo del anverso debajo de la barbilla del monarca.

4 reales 1709 Madrid

Nuestro segundo ejemplar fue subastado por Cayón el 14 de diciembre de 2005, número de lote 4149. “Diminuto punzón en anverso” es todo lo que dicen del resello que está en anverso detrás del busto.

4 reales Madrid

El último ejemplar es otro real de a 4 que Cayón subastó junto al ejemplar anterior, fue por tanto vendido en la subasta del 14 de diciembre de 2005 y era el lote predecesor, el número 4148.

Es el que tiene la descripción más larga e interesante, puesto que durante un larguísimo párrafo, la casa subastadora nos instruye sobre el nacimiento de la efímera serie de busto, nos ilumina sobre mínimos detalles de los cuños para diferenciarlos de otros, nos habla de quienes no tallaron el busto y las excusas que dieron busto, entre otros datos. Pero del resello no dicen nada, curioso…

Durante el siglo XIX y la Guerra Civil de 1939 hubo saqueos en nuestros museos, los numismáticos no quedaron exentos de los desalmados. Estas tres piezas bien pudieron ser objeto de los mismos, ¿quién sabe?

Parte de la información extraída de Tomás Francisco Prieto, grabador y coleccionista, de Isabel Rodríguez Casanova, publicado en Panorama numismático.

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A lo escrito por Yeray Afonso quisiera añadir otras dos fuentes de información sobre Tomás Francisco Prieto: otro artículo de Isabel Rodríguez Casanova en Panorama Numismático y un reciente artículo de Vanessa Montesinos Muñoz en Numismático Digital.

Reproduzco ahora el texto que acompañó Cayón a la tercera moneda que ilustra esta entrada:

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Madrid (labrada en Segovia). 4 reales. 1709. J. Cy8965. Diminuto punzón en el anv. Mbc+, tono. Extraordinariamente rara, no más de tres ejemplares conocidos, siendo éste con diferencia el mejor que hemos visto. Excepcional así. Cuño inédito.

Refiere Heiss que la serie de busto se labró a finales del mes de julio de 1709 siguiendo el decreto de 15 de julio que establecía ley de 11 dineros y 68 reales por marco. La acuñación sólo se hizo unos pocos días al descomponerse los cuños cosa que podemos comprobar de manera fehaciente por primera vez en esta moneda en la que se ha roto el de anverso, a pesar de lo cual es, con notable distancia, el mejor ejemplar conocido. Corresponde a un troquel inédito que claramente se diferencia del único conocido -y que es el que hizo el otro cuatro reales que sigue- pues en él la peluca toca la leyenda al tratarse de un busto más grande y de superior calidad. Sabemos quiénes no son los autores de ambos retratos y tipos, José Fernández Barbúa y, su asistente y yerno, Antonio Sánchez Morato, ambos del Ingenio. Cuando se les encargó la apertura de troqueles, Barbúa alegó muy diplomáticamente que tenía mal los ojos y que no vería bien los troqueles; el yerno, más joven, no pudo poner esta excusa por lo que alegó, no sin razón, que no podía atender la solicitud “por el poco uso que tiene de hacer cabezas”. Por ello se ordena buscar a alguien capaz de “echar en las monedas el rostro de S.M.” al que no ponemos nombre y del que aseguramos no era un técnico excelente. Entendemos que son muestras hechas en el Ingenio de Segovia donde finalmente parece que se abrieron los cuños pues el canto no está grabado con leyenda y presenta la característica forma troncopiramidal de los sacabocados de la ceca segoviana. Obsérvese, por último, el ligero desplazamiento del reverso presente en todos los medios duros de este tipo de busto pequeño, muestra de nuevo de lo lastimoso que fue el proceso. Los tipos finalmente adoptados no fueron estos de busto pequeño y contrahecho sino uno más elegante y distinguido realizado por franceses. El ensayador es José Caballero que después pasaría al Ingenio. En el año de 1709 un cuadro de Carreño de Miranda se tasa en 3.000 reales, no pasando de 15.000 el mobiliario de una casa entera.

7 Comentarios

  1. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 2 años hace

    Miguel Ángel Cebrián ha comentado lo siguiente en Facebook:

    “Conozco muy bien el tema y respetando lo que se haya podido escribir apunto que el título llama a la confusión… ya que la contramarca es del rey Carlos III y las monedas de la colección de Prieto… de seguro se explicara en el texto y en tantos otros sitios donde se ha tocado este tema.”

    https://www.facebook.com/aruizcalleja/posts/1217878761597522?comment_id=1218013528250712&ref=notif&notif_t=feed_comment&notif_id=1474190345744210

  2. Lanzarote 2 años hace

    Interesante artículo e interesantes monedas, unas a volante y otras a rodillo. La casa del Rey se podría haber currado un poquito más el resello…. por otro lado me horroriza que nadie patrimonialice algo que sólo le va a pertenecer de forma efímera, odio las contramarcas personales. Quien quiera poner una marca a algo que se haga un tatuaje en el miembro (en el miembro de su cuerpo que más le guste, quiero decir).

    Quién resolverá la incógnita de cómo pararon estas monedas del patrimonio real al particular…

  3. Curial 2 años hace

    No acabo de entender el por qué del resello ni el motivo de su estampación (¿una “R” especular?). Por ejemplo, que yo sepa, no hay ningún cuadro del Prado que lleve en el reverso ningún indicativo de su propiedad. ¿Es posible que fuera por un exceso de celo de algún trabajador de la institución?

    En todo caso más extraño se me hace aún que un funcionario como Tomás Francisco Prieto, por muy altos honores que consiguiera, tuviera un patrimonio tal como para coleccionar centenes (por cierto, que yo sepa, de este centén en particular es la primera persona de la que se ha podido trazar su posesión).

    En cualquier caso buena e interesante entrada

  4. Rafa DzCr 2 años hace

    Dice Cayón: “Madrid (labrada en Segovia). 4 reales. 1709. J.” No es cierto, esta moneda fue labrada en Madrid, tal como figura en su marca de ceca. En Segovia no se labró moneda en 1709 (Murray).

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 2 años hace

      Por mi parte, si una moneda indica que ha sido acuñada en Madrid yo la consideraré como tal a no ser que se argumente lo contrario aportando pruebas documentales.

  5. Daniel 2 años hace

    Entrada muy interesante. Me interesa el mundo de los resellos, contramarcas y similares. ¿Existe algún recurso de calidad que los repase y sirva de ayuda para su identificación? Gracias.

  6. Víctor Manuel 2 meses hace

    ¡¡Que articulo mas chulo!!
    Enhorabuena por este trabajo tan bonito. De todas formas que rabia da ver en un centen y en las icónicas piezas de 1709 la marca R.
    Bueno de todas maneras menos mal que a todos los coleccionistas no nos ha dado por poner por ejemplo, nuestra inicial del apellido grabada en todas nuestras piezas.

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