1 real madrileño de 1859 I: Valorar la moneda

1 real madrileño de 1859 I: Valorar la moneda

Durante este mes de agosto me han hecho tres consultas por mail que dan pie a buenas reflexiones metodológicas. Recibir en un mes 100 correos de lectores del blog es lo normal, pero que tres de esos correos propongan algo interesante (en vez de idioteces) es algo que pocas veces ocurre. Aprovecharé la oportunidad para que las reflexiones de agosto enriquezcan este blog. Para muestra de mis intenciones las tres primeras entradas del curso versarán sobre una consulta que me ha hecho Enrique y la respuesta que yo he dado.

El mail recibido lo reproduciré en la siguiente entrada. Hasta ahora basta con reproducir un párrafo (el enlace lo pongo yo).

Cojo otra [moneda de la bandeja de un comerciante] sin ninguna problema, y es 1 Real de 1859 de Madrid. Me ha parecido precioso. […] Justo me he acordado de otra entrada tuya, la de “Mi primera vez”. Suelo ser muy exigente con mi propia colección, y ya me lo han dicho varias personas. Pero vete a saber si es así o no, ya que son o comerciantes de la Plaza Mayor o algún paisano que se esté dando una vuelta y oiga la conversación. Pero al verla, una y otra vez, diría que es como mínimo EBC-, si no EBC. Y me he lanzado. […] En el monetario donde estaba, había una ficha con su descripción pero no ponía, ni en esta ni en ninguna, su estado de conservación. Aún así, no sé si bien o mal, la he comprado. Estaba como un niño con zapatos nuevos.

Os dejo aquí la moneda en cuestión. Si pulsáis en las imágenes podéis ver un escaneo del anverso y del reverso. No tengo fotos del canto pero el dueño dice que no tiene golpes ni marcas.

1 real Isabel II 1859 anverso

1 real Isabel II 1859 reverso

El primer detalle es una buena noticia para nuestro amigo Enrique. Ni el vendedor ni él se dieron cuenta de un pequeño detalle de la moneda: se trata de una variante de sobrefecha. Concretamente se trata de la variante 1859/7, que es la única variante de sobrefecha que hay en los reales de 1859 de Madrid. La variante es relativamente común pero incrementa la rareza -y también el precio- del ejemplar. La sobrefecha se ve muy bien porque en ella el “9” tiene un pequeño exceso de metal en la parte superior derecha, así como una rayita en la parte superior. Os dejo una imagen para que podáis comparar la moneda de Enrique con dos monedas subastadas por la casa Áureo & Calicó (el resto de las imágenes de la entrada son de esa misma casa).

1 real sobrefecha

Yo me di cuenta de la variante nada más ver la moneda de Enrique. No es nada complicado y menos aún cuando solo existe esa variante en ese real. No se le puede decir nada a Enrique porque lleva poco tiempo, se atreve por primera vez con monedas de cierto importe y nadie nace sabiendo. Ahora bien, que un comerciante profesional venda una moneda de Isabel II mal catalogada solo muestra una cosa: ni se ha mirado lo que ha vendido. Porque en Isabel II dos y dos son cuatro, no hay más dificultad a la hora de catalogar las monedas.

Visto el asunto de la variante, vamos con el tema de la graduación:

La mayoría de los comerciantes y de los coleccionistas con cierta experiencia catalogarían esta moneda de una manera muy sencilla. Dirían: “es una pieza que está bonita”. Con eso lo que quieren decir es que es una moneda digna de una colección con cierto criterio a la hora de seleccionar pero que tampoco busca la excelencia. Digamos que es un ejemplar interesante para coleccionistas medios. Lo de que se llame “MBC+”, “EBC-” o “EBC” es lo de menos. De seguro que quien la compra va a decir que como mucho es un MBC+, quien la vende que al menos es un EBC y si se la venden a quien no tiene ni idea quizá se la cuelen como “casi sin circular”; conozco casos de gente que cree tener una colección “con todas las piezas en flor de cuño” y en realidad ninguna pasa de MBC+. Hay casos alarmantes.

Ahora bien, si lo que queremos es afinar la graduación en una escala concreta primero deberíamos aprender la escala. ¡Y para eso nada mejor que jugar con Numisdata! Otra cosa que podemos hacer es comparar la moneda con otras piezas de calidad media que hayan subastado comerciantes. Veamos fotos de cuatro ejemplares en calidad MBC, MBC+, EBC- y EBC respectivamente.

1 real MBC

1 real MBC+

1 real EBC

1 real EBC

Dejo otro en SC- con una pátina preciosa para alegrarnos la vista.

1 real SC

Una simple comparación de las imágenes nos muestra que la moneda de Enrique bien puede considerarse EBC-. Podéis fijaros en el desgaste del pelo de Isabel II o en los detalles del escudo (pulsad en las imágenes de la moneda de Enrique para verlas mejor) y veréis que a la pieza que más se asemeja es a la considerada por Áureo como EBC-. Tampoco me cabe duda que la mayoría de los vendedores considerarían la moneda de Enrique como EBC a la hora de venderla.

Podéis ver también que en estas monedas chiquitinas, que apenas pesan 1,25 gramos, se permite un mayor desgaste de los detalles que en el caso de las monedas más grandes, como los 8 maravedís, los duros (uno, dos y tres) o las onzas. La razón es evidente: al ser monedas de menor tamaño y peso, la pérdida de plata necesaria para desgastar uno de los detalles de la moneda es mucho menor que en el caso de las monedas más grandes. Por eso los detalles de, por ejemplo, el pelo de los leones del escudo se van a ver peor en 1 real en MBC+ que en un 20 reales en MBC+ (si esto no queda claro me lo decís en los comentarios y dedicamos una entrada al asunto).

Una cuestión que me preocupa algo más de la moneda de Enrique, más allá de si está en EBC- o en EBC, son las manchas que tiene. Se puede ver entre el pelo y la cara de Isabel II restos de suciedad, así como cierta masa verdosa entre las letras “DE” de la leyenda. La pieza tiene un color bonito y no parece que tenga rayitas de limpieza, así que supongo que en algún momento haya estado sucia y la hayan limpiado con agua y jabón. Ahora bien, habría que ver qué es esa cosa verdosa entre las letras de la leyenda. Puede ser que sea suciedad que se elimine fácilmente o puede que sea un potencial foco de óxido. Esto es algo que habría que preguntar al vendedor y al comprar la moneda habría que pedir consejo sobre qué hacer al respecto.

Hasta aquí en lo que a la descripción de la pieza se refiere. Para las próximas entradas hablamos del proceso de compra.

8 Comentarios

  1. Julián 3 años hace

    Espero que no tarde mucho el “continuará”, me has dejado enganchado.

  2. JUAN ANTONIO 3 años hace

    Una entrada magnífica, para los que quieran saber como se gradua una moneda. Me gustaría saber, si a los que empieza en este mundo le ha parecido de provecho y muy útil la forma que Adolfo lo ha explicado (pues a mí me parece muy pedagógica). Esto lo digo, porque esta síntesis que ha hecho en este ejemplo a mi me costó mucho entenderlo y a punto estuve dejar por esa razón este magnífico mundo de la Numismática.

  3. Gon 3 años hace

    Excelente entrada Adolfo. Este tipo de entradas en las que comparas una misma moneda con distintos grados de conservación y en las que mencionas los detalles en los que fijarse a mí como novicio me resultan de gran utilidad.

  4. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 3 años hace

    Me alegro de que os haya gustado la entrada y de que la hayáis encontrado útil.

    Textos como éste, que tienen un carácter más bien descriptivo, dan lugar a menos comentarios que otros más polémicos o relacionados con la compra/venta. Facebook es un buen termómetro para saber si las entradas gustan a los coleccionistas a pesar de que no comenten y en este caso es claro: 5 lectores han compartido la entrada y se han cosechado un buen puñado de “me gusta”.

    Saludos,
    Adolfo

  5. WF 3 años hace

    Interesante entrada, la moneda la vi también en el foro y tiene una conservación buena para una colección normal, pero sí me fije en el detalle del óxido en las letras “DE”. Quizá lo más interesante para mi es el saber fijarse dónde aparecen primero los desgastes, para poder discernir si el precio es bueno o no, y evidentemente los golpes o marcas.
    En eso envidio, y mucho, a los estadounidenses y también a ingleses y franceses que tienen bibliografía específica sobre ese tema. Aquí desgraciadamente requiere ver varias monedas de ese tipo en diferentes estados de desgaste para aprenderlo, porque los catálogos son o bien obsoletos o bien simplemente reediciones que incluyen sólo nuevas monedas.

  6. Aljimenez 3 años hace

    No se si será por la foto, pero me da la sensación que la que has puesto como EBC en realidad es EBC- y al contrario.

    Me da la sensación que la EBC- tiene mejor conservación, sobre todo en las tres flores centrales del escudo, en el lazo del pelo o en el 59 de la fecha.

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 3 años hace

      No, las fotos están bien.

      Hay que decir que no hay mucha diferencia entre una moneda en EBC- y otra en EBC. En la mayoría de los casos la diferencia es subjetiva. A mí me parece que la EBC es más bella que la EBC- y esa belleza es, en última instancia, la que más importa.

      Los detalles que indicas (flores de lis, lazo, la fecha) diría que son debidos a una acuñación más floja que el ejemplar EBC-. Pero el ejemplar en EBC- tiene más desgaste en el pelo, una rayita en la nariz, un color mucho más feo… yo sin duda prefiero el que está como EBC.

      Saludos,
      Adolfo

  7. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 3 meses hace

    Tras compartir esta entrada en Facebook ha habido algunos comentarios interesantes: https://www.facebook.com/aruizcalleja/posts/2165793523472703

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